[LISTA] BARCELONA PARTE II

Año 2045.

Si bien el crecimiento poblacional ayudó bastante a convertir a España en la segunda economía de la Unión Europea, no es menos cierto que en cada proceso de cambio, siempre hay personas que inevitablemente, se van a quedar atrás.

Incluso cuando el país es mucho más rico que hace veinte años, aún pueden verse barrios marginales en todas las ciudades de España. Los barrios del norte de Barcelona —los más pobres—, conforme nuevos habitantes se asentaron en ella y, a falta de espacio, solo pudieron crecer hacia arriba, apilando más pisos a los edificios de apartamentos ya existentes, creando torres de aspecto caótico que llegan hasta los 150 metros de altura y en algunos casos, están tan cerca unos de otros, que terminan por tapar la luz del sol en las calles.

En uno de estos apartamentos, ubicado en el distrito Nou Barris, cuyas paredes se hallan agrietadas por la falta de mantenimiento y la sangre de sus inquilinos, la autómata antes conocida como Soledad Fariñas, ha asesinado por su cuenta a cinco agentes de la CIA, que habían llegado a Barcelona en búsqueda del codiciado disco duro portátil de Diego Zavoli.

Y está por matar al sexto.

No, please! ¡Ten piedad! —el malherido agente ruega por su vida, mientras se recuesta a una pared y observa como la autómata destroza la cabeza de una de sus colegas de un puñetazo, desparramando su materia gris por la pared.

La máquina asesina contempla por unos segundos los restos de huesos y cerebro en su mano izquierda, y luego posa sus inexpresivos ojos dorados en el agente, que mira desesperado cada rincón de esa sucursal del infierno, buscando un objeto que le ayude a salvar su vida.

Para su fortuna, encuentra una pistola muy cerca de él y, con lo que le queda de fuerzas, se estira para alcanzarla y dispararle a la autómata antes de que lo agarre…

—Tu esfuerzo fue irrelevante.

El rayo láser solo logró desintegrar una pequeña parte de la piel artificial en la frente de la autómata, dejando al descubierto su endoesqueleto artificial. Cuando esta «herida» se cerró casi al instante, ese fue el momento en el que el agente supo que su suerte estaba echada.

—Que Dios me pro… ¡AAAGH!

La autómata disloca la mano del agente, haciéndolo soltar su arma. Pero en vez de acabar con su miseria, lo arrastra del brazo hasta lanzarlo por la ventana, haciéndolo caer una distancia de más de setenta metros sobre el techo de una camioneta, destrozada por la fuerza de la caída del hombre, que murió al instante.

Mientras tanto, la máquina asesina sale del edificio de la misma forma en la que entró: por la puerta principal. Cuando los mossos d’esquadra, la policía catalana, llegó a la escena del crimen, la perpetradora ya había salido tranquilamente de allí, perdiéndose en las oscuras calles de la ciudad.

_________________________________________

Otro medio que encontraron en Barcelona para lidiar con la superpoblación de la ciudad ha sido la creación de barris subterranis, que en catalán significa «barrios subterráneos», los cuales son barrios enteros construidos hasta 10 metros bajo tierra, que se encuentran en todos los distritos de la ciudad. Se estima que alrededor de 600 mil personas viven en ellos y, de hecho, esta estrategia ha sido replicada en otras ciudades como Madrid, Valencia y Sevilla.

Una de esas personas es Laia Prats, quien se halla en el cuarto de estudio de su mansión subterránea, ubicada bajo el distrito Nou Barris, que contiene algunos de los barrios más pobres y peligrosos de la ciudad.

Por otro lado, dicha habitación es un monumento a las contradicciones: de 20 metros de diámetro, está decorada con un cuadro de Pablo Picasso a su izquierda y otro de Salvador Dalí a la derecha, pese a que su dueña no aprecia el arte, ni es conocedora de la feroz rivalidad que ambos pintores tuvieron en vida. Su escritorio está hecho de madera de quebracho, la más dura del mundo y traída directamente de la Federación Amazónica, pese a que detrás de ella, hay un retrato de la reina Anahí I de Lusiñan, la persona que más se ha opuesto a que España reconozca su independencia. Mientras las baldosas del piso son blancas y están decoradas con palomas —el símbolo de la paz—, las armas y estandartes marroquíes, que adornan los estantes cercanos a la puerta de acceso son trofeos de guerra, que Laia recogió de unidades del ejército marroquí derrotadas tras la Guerra Hispano Marroquí del 2038, en la que España recuperó el Sáhara Occidental del reino norteafricano y, en el cual ella recuerda con mucho orgullo su participación.

Aunque físicamente está cómoda en su gran sillón, las noticias que le llegan sobre eventos que han sucedido en la ciudad, la tienen muy intranquila:

—¡Joder, que mandra, tío! Ya van veinte esta semana y Enric no para de rayarme con el tema. Yo le he dicho que he hecho correr la voz en todos los barrios, desde Ciutat Meridiana hasta Les Tres Torres, ¡pero es que ese tío no para! Y lo peor, es la forma en que se los han cargado: cabezas estrujadas, mutilaciones, cuerpos despedazados, el tío al que lanzaron desde el edificio en Nou Barris… ¿Es que acaso estos tíos no tienen alma? No sé, pero este asunto pinta muy chungo. ¿Qué tenemos?

Laia explica la pereza que le da escuchar las constantes quejas —e impaciencia— de su jefe en la sombra, el concejal Enric Ferrer, debido a los brutales asesinatos que ha estado sucediendo en Barcelona durante toda la semana. Razón por la cual movilizó a todos sus hombres para que recaben información sobre estos hechos y, ha recibido a sus lugartenientes, sentados en los grandes sillones ubicados debajo de los cuadros que adornan el cuarto de estudio:

—Para empezar, todos los asesinados, menos uno, han sido extranjeros: cuatro brasileños, dos alemanes, dos belgas, dos austriacos, tres británicos, cinco estadounidenses y un tío de Valencia al que se lo han cargado por pringao —dice Abdul, quien se halla sentado en el sillón de la izquierda y habla con un ligero acento árabe.

De 29 años, Abdul El Amrami es un desertor del ejército real marroquí con el que tuvo que convivir tras haber sido abandonados en el desierto por tres días, una experiencia que los hizo muy cercanos. De complexión delgada, vestido de traje, de tez clara y barba afeitada, es un hombre que gusta de mostrar su estatus de gánster por medio de la elegancia en su vestir.

(continúa en el siguiente comentario)

Comentarios

  • —¿Extranjeros? ¿Y cómo saben que el último era español? —pregunta Laia, orgullosa de la eficiencia de sus hombres.

    —La información que recogimos de los testigos, nos indican que eran extranjeros. Así que revisamos sus documentos y descubrimos sus nacionalidades. Pero eso no es todo. —explica Lorena que está sentada en el sillón bajo el cuadro de Dalí.

    De 27 años, Lorena Arroyo es una inmigrante cubana, que ganó la ciudadanía española tras servir en la unidad de Laia durante la guerra contra Marruecos. De piel morena, cabellos rizados, acento caribeño y viste toda de blanco, con una camisa escotada, con una larga chaqueta de seda y pantalones ajustados, prendas de alta gama que no podía darse el lujo de vestir en su isla natal.

    —¿Hay más? —interroga Laia mientras abre una bolsa de galletas cremosas, la cual empieza a devorar. Una adicción que ha tenido desde que regresó del Sáhara, donde no podía darse el lujo de conseguirlas.

    —Si teniente —explica Lorena—. Revisé con nuestros contactos en los mossos y descubrimos que todos ellos eran espías: los brasileños eran agentes de la ABIN; los alemanes, austriacos y belgas, eran de la CEUR; los británicos pertenecían a la MI-6; los estadounidenses, agentes de la CIA…

    —¿Y qué hay del español?

    —Nada, teniente —sentencia Abdul—. Sus documentos indican que nació en Valencia, pero nada más. Es como si no tuviera nada que ver con esto.

    —Pero lo extraño es, que no estaba con ninguno de los demás —agrega Lorena—. A este chico lo mataron por separado y, lo más curioso, es que parece como si se hubieran ensañado con él.

    —¿De casualidad ese es el tío al que encontraron con su caja torácica destrozada hace tres días?

    —El mismo, teniente.

    Tras la aclaración de Abdul, Laia planeaba hacerles más preguntas a sus lugartenientes, pero su teléfono suena y se ve obligada a posponer esa acción:

    —¿Qué sucede? —ella pregunta con su boca atiborrada de galletas.

    El hombre al otro lado de la línea responde:

    —Teniente Prats, la tía que nos contrató para encontrar al hacker está aquí. ¿La hago pasar?

    Laia sonríe y responde:

    —Por supuesto. Que le indiquen como llegar acá.

    —A la orden, teniente.

    Mientras se dirige al cuarto de estudio, la autómata se toma su tiempo para observar el interior de la mansión de la teniente Prats: sus paredes de ladrillos rústicos y lámparas con forma de antorchas, junto con la lujosa parafernalia de origen árabe que la adorna, le dan un aire de guarida de ladrones, acentuada por la gran cantidad de guardias armados en su interior, contando unos 51. No obstante, la forma en la que hacen guardia, le indica que algunos de ellos son ex militares y, al contrario de sus más recientes víctimas, la mayoría son cíborgs.

    Complicado, pero no imposible.

    Finalmente llega al cuarto de estudio y nota que los lugartenientes de Laia —a quienes nunca había visto— también son cíborgs. La situación se complica, pero aún puede realizarse.

    —Bienvenida —Laia saluda a la invitada—. Toma asiento.

    La autómata se sienta en un sillón desocupado, al lado de Abdul, quien la mira con intranquilidad. Aunque es una joven, de pelo rosa y que viste con una camisa manga larga blanca con el estampado «I LOVE SPAIN», una falda rosa y botas color rosa, que hacen juego con su cabello, su mirada desalmada y el hecho que nunca parpadea, irradian un aura negativa que mantiene a los presentes en alerta.

    —Vengo a hacerles una propuesta de negocios. —dice la autómata, yendo al grano.

    —La escuchamos. —indica Abdul.

    —Quiero que vigiléis a dos periodistas que vendrán de Guyana el día de mañana. Sus nombres son Alejandra Anaya y Zora Melkonian. Ellas están buscando algo en esta ciudad, y solo ellas saben dónde está, así que las vigilarán y, una vez lo encuentren, me avisarán y yo las mataré. —dice la autómata, sin alterar la inflexión de su voz.

    —Ese trabajo te costará unos cincuenta millones de euros. Ni un duro menos. —aclara Lorena con cierta altivez.

    —Lo sé —dice la autómata—. Pero mi superior no piensa seguir pagando a criminales. Quiere que lo hagan gratis.

    El temor de Laia, Abdul y Lorena, repentinamente se transforma en un incontrolable ataque de risa.

    —Oye tía —la teniente Prats dice entre risas—, ¿acaso creéis que somos gilipollas o qué? Sin pago, no hay trato. Así que mejor te piras o te…

    Antes de que los tres sacaran sus armas, la autómata transforma sus dos brazos en cañones de plasma en dirección hacia Abdul y Lorena, mientras lanza un rayo láser desde sus ojos que roza la oreja derecha de Laia, dejando a los tres pálidos del espanto. Momento en que la máquina asesina explica:

    —Como los amos del bajo mundo de esta ciudad, deben estar enterados de que todos esos muertos que ha habido esta semana han sido por obra mía. Yo maté a esos tíos porque quería acabar con la competencia y de paso, buscando pistas sobre mis objetivos.

    —¿El disco duro de Diego Zavoli y las dos tías? —pregunta Abdul.

    —Si —replica la autómata—. Y debido a que ustedes me ayudaron a encontrar al hacker, ahora quiero que hagan lo mismo con las periodistas. Si se niegan, los mataré ahora mismo. Y no intenten llamar a sus hombres, solo retrasarán lo inevitable.

    Laia planeaba encender la alarma, pero luego recuerda el informe que recibió de sus lugartenientes, así como el disparo milimétrico que casi la mata. Un solo movimiento en falso servirá para mandarlos a los tres al más allá. Y también está el hecho de que Enric no la perdonará por haberse dejado intimidar.

    No obstante, a la teniente se le ocurre una idea:

    —Escucha tía, todos aquí tenemos un jefe: tu superior en la Federación Amazónica; nosotros en el concejo de esta ciudad. Si convencéis a nuestro jefe de aceptar tu propuesta, todos salimos ganando: tú ganas un contacto con el hombre más poderoso de la ciudad y nosotros seguimos vivos. ¿Vale?

    La autómata analiza la propuesta de la teniente Prats: si bien hacer eso podría retrasarla, es perfectamente posible para ella el torcer la voluntad del jefe de los mafiosos de Barcelona. Además, aun tiene tiempo para hacer otras cosas antes de que Alejandra y Zora lleguen a Barcelona:

    —¿Dónde puedo encontrarlo?

    _________________________________________

    Al día siguiente.

    Usualmente, Enric Ferrer no recogería a su hijo mayor de la universidad, ya que usualmente los martes a las cuatro de la tarde, él se halla en el ayuntamiento, pero hoy pudo desocuparse temprano. Además, le avisó que tenía una sorpresa para él.

    Cuando su hijo entra en el auto, nota, para su agrado, que lleva una acompañante:

    —Papá, hoy he conocido una tía muy maja de Madrid que es nueva en la clase. —dice su hijo al ingresar al vehículo.

    El concejal la mira desde el espejo retrovisor interno y al no ver nada sospechoso, la saluda amistosamente:

    —Hola, señorita. ¿Con quién tengo el gusto?

    La joven, animadamente replica:

    —Mucho gusto, soy Soledad Fariñas y su hijo me dijo que me llevaría a conocer esta ciudad. Ojalá y nos llevemos muy bien.

    El auto arranca y el hijo del concejal Ferrer, sin saberlo, ha puesto su vida y la de su padre, en peligro mortal.

  • NOTA APARTE

    Los acrónimos que son nuevos para el público y aparecen en este relato significan lo siguiente:

    ABIN: Agência Brasileira de Inteligência (portugués: Agencia Brasileña de Inteligencia).
    CEUR: Commission Européenne du Renseignement (francés: Comisión Europea de Inteligencia).
  • Buenas, gary. La verdad,  un gusto leerte. A pesar de que en algunas partes me perdí debido a que es la segunda parte de una historia, me sentí muy cómodo leyendo este fragmento. La escena de la autómata me hizo acordar a blade runner. La verdad es que me gusta mucho que fuese tan visceral. En cuanto al contexto, me llama mucho la atención este mundo futurista. Posees una prosa muy ágil, aunque vi algunas comas que la hicieron un poco más lenta. Luego te lo comento en el texto.
    Sobre los números en este texto, he encontrado esto que tal vez te ayude:

    https://www.literautas.com/es/blog/post-10312/como-se-escriben-los-numeros-en-un-texto-literario/

    Lo más importante es que esta historia me provocó saber más de este mundo, de lo que sucedió antes y lo que va a pasar, y ese es el objetivo de esto. 

     —La información que recogimos de los testigos, (sin coma)  nos indican que eran extranjeros. Así que revisamos sus documentos y descubrimos sus nacionalidades. Pero eso no es todo.  (sin el punto) —explica Lorena que está sentada en el sillón bajo el cuadro de Dalí.
    —Pero lo extraño es,  (sin coma) que no estaba con ninguno de los demás —agrega Lorena—. A este chico lo mataron por separado y, lo más curioso, es que parece como si se hubieran ensañado con él.


    —Vengo a hacerles una propuesta de negocios. —dice la autómata, yendo al grano.
    —La escuchamos. —indica Abdul.
    —Quiero que vigiléis a dos periodistas que vendrán de Guyana el día de mañana. Sus nombres son Alejandra Anaya y Zora Melkonian. Ellas están buscando algo en esta ciudad, y solo ellas saben dónde está, así que las vigilarán y, una vez lo encuentren, me avisarán y yo las mataré. —dice la autómata, sin alterar la inflexión de su voz.
    —Ese trabajo te costará unos cincuenta millones de euros. Ni un duro menos. —aclara Lorena con cierta altivez.

     Por lo que sé, cuando el inciso empieza con un verbo de habla (dijo, manifestó, susurró, exclamó), no va ese punto que pones, solo el espacio y el guión.

    Pero cuando sí va el punto el inciso empieza con mayúscula:

    —La escuchamos. —Indica Abdul.

    Tenía una pagina que lo explicaba muy bien pero la perdí. De todos modos hay muchas variantes, como los signos de interrogación, que ya ni me acuerdo si el inciso empieza en mayúscula o no. 


    —Lo sé —dice la autómata—. Pero mi superior no piensa seguir pagando a criminales. Quiere que lo hagan gratis.

    Aquí está bien.

    Usualmente, Enric Ferrer no recogería a su hijo mayor de la universidad, ya que usualmente los martes a las cuatro de la tarde, él se halla en el ayuntamiento, pero hoy pudo desocuparse temprano. Además, le avisó que tenía una sorpresa para él.

    Tal vez lo repitas a propósito, pero por las dudas te lo marco.


    Eso es todo. Espero haberte ayudado en algo. Tenía más ejemplo de las comas que parten un poco las oraciones, pero se me perdieron. No estoy acostumbrado a este formato. Tal vez debería hacer la devolución en word y pegarlo aquí, no sé si se puede hacer eso.

    En fin. También me encantó cómo utilizas los dos puntos, y si bien he visto pocos punto y coma (yo tengo la manía de usarlos mucho), las veces que lo vi me parecieron geniales.

    Pues eso, espero leer más sobre este mundo. 


  • Recién leí "Autómata", pensando que era la primera parte de este fragmento, pero ahora veo que hay un "Barcelona - parte I", obviamente. Pero bueno, sinceramente me encantó todo. Primero el paso de tiempo pasado a presente, el conflicto interno de Soledad. Todo el trasfondo de mundo me sigue fascinando. El diálogo interno, espaciado, facilita mucho la lectura, así como las partes en mayúscula. Y me entero ahora que eres colombiano, puff. Como digo, no soy un gran escritor, pero me consideró un ávido lector de fantasía (la ciencia ficción también es fantasía), y el hecho de que siga con ganas de leer más sobre esto creo que es uno de los mejores halagos que pueda recibir un escritor.
  • editado 13 de septiembre
    @muad

    Primero que todo, muchas gracias por los halagos, muad. Ciertamente es para todo escritor (yo me considero aspirante a escritor, ya que aun no vivo de esto, aunque planeo hacerlo, pero bueno, ya me hago entender) recibir un halago como ese.

    Lo segundo, es que te cuento que voy a tomar en cuenta esos aportes y los voy a corregir en el borrador que tengo acá (ya que el foro no deja corregir los escritos pasados una hora), además de que tengo planes para este escrito una vez lo termine. Mira que muchos de esos apuntes simplemente se me pasaron, al igual que en la redundancia.

    Lo tercero, esta historia ya lleva varios capítulos y los que leíste son los últimos. Si te pica la curiosidad, te dejo los capítulos anteriores, justo aquí:

    Capítulo 1 - El precio de la libertad: https://www.forodeliteratura.com/f/discussion/36619/el-precio-de-la-libertad 

    Capítulo 2 -  Rebeldía: https://www.forodeliteratura.com/f/discussion/36687/lista-rebeldia 

    Capítulo 3 -  Vínculos: https://www.forodeliteratura.com/f/discussion/36746/lista-vinculos 

    Capítulo 4 -  Encrucijada: https://www.forodeliteratura.com/f/discussion/36818/lista-encrucijada/p1?new=1

    Dejo los dos últimos para los curiosos:

    Capítulo 5 -  Autómata: https://www.forodeliteratura.com/f/discussion/36839/lista-automata#latest 

    Capítulo 6 -  Barcelona, Parte I: https://www.forodeliteratura.com/f/discussion/36892/lista-barcelona-parte-i/p1?new=1 
  • Lo primero que veo es que tienes un método sencillo e inmediato para ubicarnos en tiempo y lugar.

    Todo parece muy claro y muy lógico, hasta que me dices que tienen edificios de 150 pisos que crecieron desordenadamente y lo reflejan en su apariencia. Porque un edificio mal planeado, con menos se viene abajo. Y vaya que hubieran tenido suerte con unos cuantos... pero como regla general... tendrías que convencerme de que tienen un método.

    Me gusta como pasas de lo general a lo específico. ¡Y a la acción directamente! Una descripción eficiente y fluida con un dos excepciones:

    el malherido agente ruega por su vida, mientras se recuesta a una pared y observa como la autómata destroza la cabeza de una de sus colegas de un puñetazo
    ¿El sexto es el malherido? ¿Ella ya había muerto?

    Pero en vez de acabar con su miseria, lo arrastra del brazo hasta lanzarlo por la ventana
    Querrás decir que no acabó con su miseria inmediátamente, porque a la larga lo hizo.

    Posiblemente el agente de la CIA debería usar Inglés para sus últimas palabras, no está intentando comunicarse con ella... pero no sé si la barrera entre idiomas está diluida en esa época y ambos lenguajes son nativos para él.


    Ya cuando vuelves al enfoque general ya no se siente tan natural, pero tampoco es que quede mal. 

    Aquí, rompes un poco la fluidez con el comentario sobre las otras ciudades: 
    Se estima que alrededor de 600 mil personas viven en ellos y, de hecho, esta estrategia ha sido replicada en otras ciudades como Madrid, Valencia y Sevilla.
    Una de esas personas es Laia Prats,
    Y ocurre algo similar al pasar al otro párrafo.

    Me quedan pequeñas dudas (no sé si se responderán después, o sí me faltó un poco leer entre líneas), como por ejemplo: 
    - Si Nou Barris es peligroso, ¿la zona subterranea dónde vive Laia también lo es? (uno pensaría que sí)
    - ¿Ha pasado tiempo entre escenas, verdad? No da la impresión al iniciar la segunda, pero por lo visto lo ocurrido ya es noticia.


    Por un momento pensé que el personaje que muere al inicio era el local, porque eso cuadra con el idioma, pero todo lo demás indica que fue asunto aparte.

    Luego Laia responde el teléfono con la boca llena, y no sé si reirme o tratar de acordarme a que hora se llevó esas galletas a la boca.

    Mientras se dirige al cuarto de estudio, la autómata se toma su tiempo
    ¿Y de pronto estamos afuera del estudio? Uhm. 


    Es interesante el argumento, y de momento a mí me tienes esperando el siguiente capítulo; aunque aún no tienes mi total atención, porque hasta ahora es obvio que no importa su objetivo, la autómata va a conseguirlo. Así que ¿para que nos molestamos? 
    Pero es el inicio, así que supongo que esa sensación desaparecerá pronto. Su oponente podría estar a la vuelta de la esquina; podría haberlos visto ya y no tener idea.

    Lo veo como una buena bienvenida :) 
  • editado 13 de septiembre
    @tyess

    Cuando mencionaste en tu presentación que detallas mucho lo que lees, lo puedo notar bastante con tu análisis. Me la has puesto difícil, así que buscaré explicarlo todo, con mucho gusto.

    Antes que nada, lo de los edificios caóticos lo tomé de la Ciudad Amurallada de Kowloon (territorio sin ley en plena Hong Kong británica; recomiendo sobremanera leer su historia, ya que es muy fascinante), donde los edificios crecieron de manera caótica, poniendo plantas sobre plantas hasta llegar a rascacielos que tapaban la luz del sol en sus calles. Ellos tenían una regla de no hacerlos crecer hasta más de treinta pisos, pero no porque no pudieran seguir apilando planta sobre planta, sino porque si los hacían más altos, los aviones los destrozarían, cosa que no pasa en la Barcelona del 2045, ya que el aeropuerto flota sobre la ciudad.

    Con respecto a la quinta agente, no quise decir "está muerta" porque sentí que era redundante decirlo después de que destrozaran su cabeza. Igual pasa cuando escribí que la autómata iba a acabar con la miseria del sexto agente de la CIA.

    Por otro lado, lo de sus últimas palabras en español, fue un detalle que sinceramente, pasé de largo, ya que, como mencionas, su lengua materna es el inglés.

    La transición de los 600 mil habitantes que viven bajo tierra y que luego paso a Laia Prats, es para indicar que ella es una más de esos 600 mil que tiene su hogar en la Barcelona subterránea.

    Ciertamente, Nou Barris es peligroso, pero nadie se mete con la dueña del bajo mundo (algo que la autómata mencionó cuando la amenazó con matarla a ella y sus socios). Es como si un ladrón de poca monta tratara de entrar a robar a la casa de Pablo Escobar o El Mencho. ¡Todo un suicidio! Igual pasa aquí. Si los ladrones entran a robar a la casa de Laia Prats, no solo no saldrán vivos, sino que sus padres, hermanos, hijos, hijas, y hasta el perro, morirán también. Sin contar que estos tipos son ex militares, veteranos de una guerra relativamente reciente, y no les tiembla el pulso para hacer ese tipo de cosas.

    Si se me pasó el detalle de aclarar que un distrito está compuesto por varios barrios. Por ejemplo, Ciutat Meridiana hace parte del distrito Nou Barris.

    Bueno, lo de las galletas lo hice con una intención de ironía. Recuerda que unos párrafos antes, ella sacó una bolsa de galletas y expliqué su adicción a ellas. No mencioné más las galletas, porque ya se las había acabado cuando la autómata llegó al cuarto de estudio. Ya te darás cuenta que no soy de detallar, detallar y detallar. Me gusta dejar que el lector se haga suposiciones mientras lee, que ponga a trabajar la mente XD.

    Cuando la autómata explora la casa de Laia y llega hasta el cuarto de estudio, el tiempo que pasó entre escena y escena me pareció tan corto que no vi la necesidad de establecer el corte de escena, ya que, de nuevo, es un medio para agilizar la lectura.

    Bueno, la idea del final es precisamente esa, dejarlo en suspenso sobre lo que va a pasar, además, como tú misma mencionaste, apenas estoy empezando.

    Gracias por tus opiniones. Te hago una pregunta así a lo offtopic: ¿eres editora de libros?
  • Solo he leido el primer mensaje. Como siempre, muy bien escrito y documentado pero le veo una pequeña carencia. Creo que convendría explicar por qué Laia Prats tiene esos dos cuadros si no aprecia el arte.

    También te felicito por el personaje de Soledad Fariñas. No tengo mucha memoria ultimamente, y me olvido hasta de las historias que yo mismo creo (cuando vuelvo a releer capítulos que he escrito yo de mi novela pienso "no me acordaba de que pasaba esto" y tengo que releerlos para hacer capítulos nuevos, porque si no puede haber fallos de continuidad). Sin embargo, el capítulo de "autómata" lo recuerdo mucho porque me impactó y al volver a leer sobre el personaje, mi mente se ha ido enseguida a ese capítulo. Consigues transmitir emociones al lector. Enhorabuena.
  • Leido todo el texto. Quizá en Colombia se hable así, pero creo que “camisa manga larga” y “ojalá y nos llevemos muy bien” son expresiones mal escritas. Debería ser “camisa de manga larga” y “ojalá nos llevemos muy bien”.

    Respecto a la historia, me llama la atención este trozo:

    “ —Quiero que vigiléis a dos periodistas que vendrán de Guyana el día de mañana. Sus nombres son Alejandra Anaya y Zora Melkonian. Ellas están buscando algo en esta ciudad, y solo ellas saben dónde está, así que las vigilarán y, una vez lo encuentren, me avisarán y yo las mataré. —dice la autómata, sin alterar la inflexión de su voz.

    —Ese trabajo te costará unos cincuenta millones de euros. Ni un duro menos. —aclara Lorena con cierta altivez.”

    Que yo sepa Laia Prats es teniente del Ejército, a las órdenes de un concejal, y Lorena y Abdul sus subordinados. Todos ellos parecen tener trabajos legales. Lo lógico entonces sería que si alguien les dice que matará al objetivo en cuanto lo localicen, no acepten el trabajo. Sospecho que eso es lo que pasa, que no van a aceptar ese trabajo y lo de los cincuenta millones no va en serio. Si es así, recomiendo que hagas más explícito el hecho de que esa frase sea sarcástica.

  • @Iramesoj

    Que te cuento, Álvaro. Si es cierto que se me pasó el detalle de explicar el porqué Laia Prats no aprecia el arte, pero prometo hacerlo más adelante.

    Te cuento una confidencia: tras terminar el capítulo "autómata", hasta yo quedé un pelín traumado tras terminarlo. Modestia aparte, creo que ha sido uno de los escritos más terroríficos que he escrito en mi vida.

    Ciertamente, escribí las expresiones de esa manera, porque en Colombia las decimos así. O sea, hasta en el colegio nos la enseñaron de esa forma. Jamás en la vida se me pasó por la cabeza que no era la forma correcta. Se me volvió a salir la colombianada XD.

    Ya en la frase, te cuento que Lorena si habló en serio lo de los cincuenta millones de euros, ya que (y esto fue un detalle que no sé porqué no lo mencioné) esa fue la cantidad que le cobraron al padre de Soledad por localizar al hacker Diego Zavoli.

    Prometo desarrollar más sobre Laia y su grupo, ya que ellos en realidad son ex militares (y de paso, mostraré como ellos quedan en la nómina de Enric Ferrer y como se convierten en los capos de Barcelona). Después de todo, resultaría prácticamente imposible que una teniente del ejército consiguiera, solo con su sueldo, una mansión como la que tiene la teniente Prats.
  • Gracias por las explicaciones.

    Si en Colombia se habla de ese modo, puede que sea correcto, que yo tampoco soy un experto en la lengua española en todas sus variantes. Como español se me hizo raro, pero eso no significa que esté mal. Mi recomendación es que si la RAE admite esos usos, no los cambies por mi crítica. No es malo mal que un narrador hable con un español de la zona geográfica que sea, siempre que lo haga correctamente.

    Lo que me ha chocado sobre el grupo de Laia, leyendo tu último párrafo, seguramente ha de deberse a que aún no se ha desvelado lo suficiente, y luego se aclarará.
  • Iramesoj dijo:
    Gracias por las explicaciones.

    Si en Colombia se habla de ese modo, puede que sea correcto, que yo tampoco soy un experto en la lengua española en todas sus variantes. Como español se me hizo raro, pero eso no significa que esté mal. Mi recomendación es que si la RAE admite esos usos, no los cambies por mi crítica. No es malo mal que un narrador hable con un español de la zona geográfica que sea, siempre que lo haga correctamente.

    Lo que me ha chocado sobre el grupo de Laia, leyendo tu último párrafo, seguramente ha de deberse a que aún no se ha desvelado lo suficiente, y luego se aclarará.
    Oh, en ese caso, es un alivio para mí. Y con respecto a lo segundo, como ya verás, es una historia que va para largo y no quiero soltar todos los detalles de una vez. Todo a su tiempo. Gracias por tus opiniones.
  • editado 13 de septiembre
    @gary, se me pasó esto:

    —La escuchamos. —indica Abdul.

    Quedamos en que si el inicio del inciso comenzaba con una palabra relacionada al habla,sería en minúscula, y no sé por qué te lo indiqué con mayúscula. Ahora me parece obvio que el "indica" se relaciona con el habla.

    En fin, era eso nomás. Obviamente en este ejemplo se debería omitir el primer punto.

     

  • Ah, ya decía yo que esas galletas tenían que haber salido de algún lado (como que me distraje cuando las sacó :lol: ) Sip, mira que de tanto tema serio, justo sobre este hago un segundo comentario. Pero sí, en general me aclaraste dudas.

    Y sobre tu duda, una respuesta offtopic: No. Ya me gustaría. Lo más cerca que he estado de ser editora es corregir a mi yo pasada (estoy tratando de rescatar mis ideas de cuando empezaba a escribir) y una temporada que estuve en una revista digital donde nos intercambiábamos correcciones antes de publicar. *fin de la respuesta off-topic*


  • editado 14 de septiembre
    @muad

    Anda, no puedo creer que eso se me haya pasado  :o

    @tyess

    Lo de si eres editora, lo pregunté porque sinceramente creo que tienes mucha madera para ello. Y si logras conseguirlo, podrías tener éxito en ello. Por otro lado, mira que si mencioné las galletas de Laia  :D

    A ambos muchas gracias por sus opiniones, ya que me ayudarán a mejorar más adelante.
  • Esta capítulo me ha gustado más que la parte 1, hay más acción y posee un ritmo más dinámico (lamentablemente no he tenido el tiempo de leer los anteriores, aunque en algún momento de seguro que lo haré). No se si alguna vez te lo han comentado, pero tu forma de escribir me recuerda mucho a la de Isaac Asimov, sin ánimos de comparación, por supuesto. No buscas tanto utilizar metáforas o florituras literarias, sino que te explayas más en los explicativo y en el apartado técnico y científico. Si has leído la saga de la fundación, creo que entenderás a lo que me refiero. Más allá de que yo como escritor me siento más cómodo con lo primero que con lo segundo, como lector este estilo me resulta realmente entretenido. Paso a dejar algunos comentarios o dudas puntuales que me han surgido mientras leía:

    "—No, please! ¡Ten piedad!"

    Aquí me resulta un poco extraño que al agente utilice tanto el español como el inglés para hablar, creo que deberías decantarte por uno solo, aunque es un simple detalle.

    "Mientras tanto, la máquina asesina sale del edificio de la misma forma en la que entró: por la puerta principal."

    "Antes de que los tres sacaran sus armas, la autómata transforma sus dos brazos en cañones de plasma en dirección hacia Abdul y Lorena, mientras lanza un rayo láser desde sus ojos que roza la oreja derecha de Laia, dejando a los tres pálidos del espanto."

    Tal vez sea porqué, como comentaba, no le he leído los capítulo anteriores y me esté perdiendo un poco de contexto, pero me resulta algo irreal que la autómata puede entrar y salir de los edificios, disparar, asesinar, sin que nadie haga nada. No me refiero a que alguien intente detenerla, ya que parece ser muy poderosa, pero siento como si la ciudad entera se encontrara demasiado pasiva o acostumbrada a estos hechos, nadie parece escandalizarse, gritar, correr, por ejemplo. Más que nada en el primer caso, en donde de seguro hay gente que ha llegado a presenciar los asesinatos.


    "—¡Joder, que mandra, tío! Ya van veinte esta semana y Enric no para de rayarme con el tema. Yo le he dicho que he hecho correr la voz en todos los barrios, desde Ciutat Meridiana hasta Les Tres Torres, ¡pero es que ese tío no para! Y lo peor, es la forma en que se los han cargado: cabezas estrujadas, mutilaciones, cuerpos despedazados, el tío al que lanzaron desde el edificio en Nou Barris… ¿Es que acaso estos tíos no tienen alma? No sé, pero este asunto pinta muy chungo. ¿Qué tenemos?"


    En un principio pensé que Laia estaba hablando sola, pero luego nos enteramos que se encuentra con más personas en la habitación. Por ahí, sería mejor aclarar que se encuentra acompañada antes de colocar su diálogo, así no hay confusión. Además, veo que la palabra "tío" se repite unas cuatro veces. No se si fue algo hecho a posta o no, así que por las dudas lo paso a comentar.

    "La autómata analiza la propuesta de la teniente Prats: si bien hacer eso podría retrasarla, es perfectamente posible para ella el torcer la voluntad del jefe de los mafiosos de Barcelona"

    Esta parte me ha descolocado un poco, ya que, al parecer, pasamos del punto de vista de Laia al punto de visto de la autómata de un momento otro. Es algo que puede llegar a descolocar al lector.

    Como verás, se tratan más de dudas que me han quedado que otra cosa. Repito, el capítulo me ha gustado mucho y me ha entrado ganas de leer los anteriores y, como no, esperar a la próxima entrega. No me queda más que decir, buen trabajo!
  • editado 23 de septiembre
    @Kantos

    Antes que nada, me siento halagado por la comparación y tristemente, no he leído a Asimov, aunque lo tendré como una asignatura pendiente.

    Con respecto al agente, él alterna entre el español y el inglés, porque ese agente es bilingüe (esos agentes de la CIA debieron hablar en español con alguien en algún momento para poder alojarse allá) y, al saber que la autómata habla español, intenta convencerla de que lo deje vivo, sin éxito, aunque, por experiencia propia, me he dado cuenta de que la mejor forma de saber cuál es la lengua nativa de una persona, es ponerla en una situación inusual, como en este caso. Por eso él al principio habla en inglés (porque estaba nervioso) y remata en español (porque busca convencer a la autómata de que no lo mate).

    La autómata entra a la casa de la teniente Prats porque, como una persona civilizada, se anunció antes de entrar a su cuarto de estudio. Ella los necesita vivos para cumplir su misión y Laia, que ya había hablado con ella antes, la deja pasar. 

    En cuanto a la matanza de los agentes, iré explicando después que los barrios del norte de Barcelona son muy violentos y resulta muy común que personas sean asesinadas, principalmente por ajustes de cuentas y por operar sin la autorización de Laia Prats, quien es la dueña del bajo mundo de Barcelona. Por esa razón, la gente no se inmuta al ver esos asesinatos, ya que hacen parte de su día a día.

    Por otro lado, el aspecto más terrorífico de la autómata, es que luce (y puede comportarse) como una chica normal, el tipo de persona que te puedes encontrar en cualquier lado, saludar, charlar e invitar a salir. Eso pudo verse en la escena final, cuando contacta al concejal Ferrer a través de su hijo.

    Cuando se descubre que Laia Prats no está sola, eso es debido a mi manera de escribir, de pasar de lo general a lo específico, de la manera más ágil y concisa posible. Te diste cuenta que primero describo su cuarto de estudio, luego su diálogo y por último, que no está sola. Y ella dice «tío» tantas veces de seguido, porque está desesperada por la presión que recibe de su jefe.

    Por último, cuando la autómata analiza la propuesta de la teniente Prats, ese párrafo está escrito desde la perspectiva de ella, no de Laia. Mira que todo el párrafo es un análisis de todo lo que le digo Laia y como podría ejecutarlo sin alterar su misión.

    Espero haber resuelto tus dudas y muchas gracias por tu opinión. Nos seguimos leyendo.
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