[LISTA] Encrucijada


Año 2045.


Un viernes a las cuatro de la tarde, Enric ha llegado a un bar abierto del centro de Barcelona, bastante concurrido y ubicado a la derecha de una calle que, por orden del alcalde, solo transitan peatones los días domingo. Él busca con afán a una persona de entre las docenas de comensales, hasta que su contacto le hace una seña para que se acerque.

Laia, ¿Cómo me reconociste? —pregunta el susodicho en catalán, tras saludarla amistosamente con un beso en la mejilla y tomar asiento en la mesa reservada.

Ella adopta un ademán de seriedad:

—Joder macho, a mí no me engañas. No importa si te vistes como si fueses a ver a la reina, qué con esa pinta de Jesucristo rubio, ya estáis fichado hasta en Turkmenistán. Si vas a pasar desapercibido, recomiendo una buena rasurada, y de corolario, cortarte el cabello. —explica la chica con ironía, tras tomarse un café.

Aunque la elegancia y sensualidad que Laia Prats exudan con su corto vestido de seda, sus tatuajes en el rostro y manos, así como sus piernas mecánicas, indican que, a sus 27 años, es una mujer de armas tomar. El tipo de persona que de lejos luce vulnerable, hasta qué, al verla de cerca, se detalla la peligrosa realidad.

—Venga ya, no me repartas hostias, que por estos días parece que eso ya fuera la Fiesta Nacional. —dice Enric gesticulando con los brazos a modo de queja.

Laia, tomando una postura más conciliadora, junta sus manos como si estuviera rezando y replica:

—Vale, tenéis razón. Este país se está partiendo a pedazos. Que si los moderados defienden a la reina, que si los radicales se la quieren cargar… Podría apostar que esto degenera en guerra civil y el país se parte.

Enric espera a atender a la camarera y pedir un capuchino y unas galletas de aderezo, para desatar su ataque de risa:

—Joder, pero ¿qué me estáis contando? A España no la parte ni Dios. Esta trifulca será como todo lo que ha pasado en este país: llegará, se irá y todo sigue como si nada.

—Cierto —recalca Laia—, pero vamos, es que esta situación no es para nada normal. ¿Quién iba a esperar que los borbones sufrieran ese accidente, termináramos con una reina extranjera con ganas de meter la mano en la política y, para remate, con todo un tropel de políticos que le siguen el juego y otro más de gente comiendo de su mano? Sin contar el marrón que se ha formado entre Brasil y China, peleándose cada país de la Unión Europea como si esto fuese la Guerra Fría 3.0 en el Sacro Imperio Romano. No sé tú, pero aquí hay gato encerrado.

Tras un trágico accidente de avión, en el que la familia real española falleció hace tres años, las Cortes Generales eligieron, en un controvertido proceso, a la esposa del Príncipe de Asturias, la francesa Anahit Lusignan, como nueva reina de España, quien, tras la coronación, hispanizó su nombre a Anahí I de Lusiñan.

Incluso cuando solo era la Princesa de Asturias, la nueva reina ha sido acusada de influir en las decisiones del presidente del gobierno y su gabinete. Mientras que, en política interna, ha conseguido consensar a los sectores más moderados de la derecha y la izquierda, convirtiéndolos en el soporte de su reinado; en política exterior, ha arrastrado a España y otros países europeos como Portugal, Italia y Grecia, a la órbita de influencia del Brasil, recién llegado al selecto club de las superpotencias.

Esta situación no ha gustado nada a los sectores más radicales, quienes se oponen a Anahí I por diversos motivos: algunos la acusan de planear el asesinato de los borbones para llegar al trono; otros critican su soterrada influencia sobre la política, impropia de un monarca constitucional; y hay quienes no le perdonan su desdén hacia China, que es visto por muchos como el protector del viejo continente, tras la decadencia de Estados Unidos y Rusia. Esto ha provocado una guerra fría entre Brasil y China por el control de una Unión Europea cada vez más desunida.

—En todo caso —Enric saborea con placer su capuchino—, no te pedí que vinieras acá para que habláramos de política. Hay un asunto muy importante que debemos tratar.

Laia le hace una seña de que proceda a explicar, mientras devoras las galletas de su acompañante, hasta que este palmea su mano, para reprenderla por ser tan golosa y dejarlo casi sin nada.

»Un hacker fue asesinado en esta ciudad porque sabía cosas que nadie más sabía. ¿Sabéis quién lo hizo? —pregunta Enric, tras saborear una galleta.

—Fueron agentes de la inteligencia amazónica. Lo estuvieron siguiendo desde hacía años. Ellos me contactaron y, tras pedirles muy buena pasta, les dije dónde estaba. Aunque si me lo preguntas, esos tíos son unos salvajes. Eso de clavarlo en una estaca no es de Dios. —relata Laia haciendo una mueca de rechazo al modus operandi de los sicarios de la Federación Amazónica.

—¿Tenéis idea del por qué lo mataron?

Laia responde a la pregunta de Enric meciendo la cabeza de lado a lado. No sabe nada.

Enric sonríe:

»Creo que te conviene saber.

—¿Por qué?

—Porque ese tío encontró un secreto que vale millones.

La chica ha quedado pasmada, como si hubiese visto a un fantasma. ¿Acaso la está timando?

—Enric ¿por qué no te dejas de rodeos? Soltad todo de una vez que ya me estáis rayando. —recalca Laia, medio en serio, medio en broma.

Él saca su celular y muestra los rostros de dos chicas que, a su amiga, le resultan familiares:

—¿A dónde habré visto a estas tías? ¿Y qué tienen que ver con todo esto?

—Ellas son Alejandra Anaya y Zora Melkonian. Son activistas que están en contra de la dictadura amazónica y su política expansionista. Estas dos han acabado de llegar a Barcelona y el gobierno amazónico ha estado moviendo a sus agentes aquí, para cargárselas a la primera. ¿Notáis algo?

—Perdón, es que no la pillo.

Enric se palmea la cara:

—Joder Laia, me extraña que ahora me salgas pardilla. Si estas tías están tan lejos de casa, significa que lo que encontró ese hacker, está aquí, escondido en alguna parte.

(continúa en el primer comentario)

Comentarios

  • editado 5 de junio

    —¿Alguna idea de lo que es?

    —Se sabe que es información relacionada con el origen de la Federación Amazónica, guardada en un disco duro portátil. Muchos se preguntan como un país surgido de la nada, ha conseguido crecer y existir en una región hostil y teniendo de vecino a una superpotencia. Si se descubre que un agente externo ha estado detrás de la historia de éxito de ese país, su imagen en el exterior quedará manchada para siempre. Y tú sabéis qué, en la política, la imagen lo es todo.

    —Entonces la pregunta sería, ¿Cómo nosotros podríamos sacar provecho de esa situación, concejal Ferrer?

    Enric sonríe:

    —Ya conocéis la dinámica: soy el dueño de esta ciudad y tú eres mi socia en el bajo mundo. Si estas tías y los amazónicos se quieren repartir hostias aquí, sería prudente saber qué lado nos conviene más.

    De larga cabellera, barba tupida y contextura de fisicoculturista, Enric Ferrer, de cuarenta años, tiene un aire de estrella de cine que resulta llamativo en un político. Concejal de Barcelona desde hace casi una década, ha usado su posición para construir una red de influencias que se extiende, desde la clase política hasta el mundo criminal de la ciudad. Si hay alguien que podría ser considerado el amo y señor de Barcelona, es él.

    —Vale. Yo pienso qué, si aceptamos ayudar a los amazónicos, ellos nos darían mucha pasta…

    Enric interrumpe a Laia:

    —…pero eso nos pondría en problemas con la reina. Ya sabéis que nuestro país ni siquiera reconoce la independencia de la Federación Amazónica y cualquier cosa que les pueda hacer daño, le vendría de perlas, sin contar el festín que se darán los brasileños con esa información.

    —¿Cómo queréis que proceda, Enric?

    —Por lo pronto, quiero que pongas a tu gente a trabajar y encuentren ese disco duro. Y una vez lo tengáis, haz correr la voz: estamos dispuestos a negociar.

  • Mal construidas las frases “elegancia y sensualidad que Laia Prats exudan” y “mientras devoras”. Es raro cuando Laia le dice a Enric “soltad todo”, tratándola de vos, y no el vos argentino, que sería “soltá todo” (y tampoco procede porque son catalanes), sino que habla en castellano antiguo, ¡En 2045! Esto último también lo podría decir de otros fragmentos.


    Antes de “un hacker” debería haber raya de diálogo. Lo mismo antes de “creo que te conviene saber”.


    La historia es interesante como he comentado en fragmentos anteriores. Es bueno ver un capítulo diferente que no está bajo la perspectiva de Zora y Alejandra sino desde el punto de vista de personajes nuevos. Para ser colombiano has imitado bien el habla española en unas cuantas frases.


    Pero corrige esos errores que te señalo, que quedará mucho mejor.

  • editado 6 de junio
    Tenía entendido que esta comilla (») se usa para recalcar que el diálogo es realizado por el mismo personaje del diálogo anterior. En ambos casos, la he puesto así, porque (como te habrás dado cuenta) Enric es el que sigue el diálogo. Por eso las he puesto así.

    Con respecto a los diálogos, bueno, ayuda mucho el ver tanto youtuber español por estas tierras, sin contar que el jefe de mi padre es español, así que...

    Lo demás lo voy a tener en cuenta. Voy a ver como lo corrijo. Gracias por tu opinión.

    Una pregunta: ¿donde puedo instruirme acerca de como hablan los catalanes? Lo voy a necesitar para nuevas entregas.
  • Primera vez que oigo lo de la comilla. Lo de los catalanes, puedes mirar canales de tv de habla catalana como TV3
  • Hola Gary. Vamos a empezar con esos pequeños errores. Tienes que tratar de construir las frases con más cuidado, entiendo que es como si me dijeran hoy a mi: - Tienes que escribir una novela con los dejes colombianos. Pues realmente no sabría que hacer.

    Otro consejo que te daría es que de momento te olvides de la lengua catalana y te explico porque lo pienso. Ya tienes en tu cabeza tu propio idioma y ahora vas bien con el español, si incluyes otra lengua más teniendo en cuenta que no sabes nada de ella el resultado en vez de brillante podría ser desastroso. Pero si estás decidido y te lo tomas en serio podría quedar muy bien😊

    Respecto a la trama contar con esa conexión entre las protagonistas y estos nuevos personajes teniendo en cuenta la diferencia de escenarios provoca interés. Y por último el tema político. A mí siempre se me ha dado fatal incluir tramas políticas en mis relatos pero parece que tu lo haces con soltura, lo cual, de nuevo aviva el interés por continuar leyendo.

    En general me ha gustado mucho. 

    Ah, por cierto, unas descripciones de los lugares en los que están ubicados los personajes hubiera estado bien... (si, ya sé que soy pesado con el tema de las descripciones pero es que creo que el relato las necesita para verse completo).

    Sigue así, un saludo afectuoso. 
  • @Sinuhe

    Con respecto al sitio donde Enric y Laia fueron a tomarse el café, sinceramente me quedé un poco corto de ideas. En ese momento me pareció que se veía bien y cuando lo publiqué pensé "joda, ahora sí quedó bien escrito". Aunque en retrospectiva, creo que el haber descrito la calle como tal hubiera sido de mucha ayuda, en especial ahora que hice trampa para poner más espacio.

    Con lo de escribir en catalán, te cuento que, si fuese un libro como tal, pondría las frases y pies de página para que hagan de traducción. Pero, en este caso, haré como con las primeras palabras de Enric: español en cursiva y traductor catalán-español en mano para saber como se escucha en ese idioma :D

    Y como le expliqué al capi un comentario más arriba: ayuda mucho el escuchar tanto youtuber español por estas tierras :D :D  
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