Una pareja sentimental ejemplar, en todos los aspectos, capaz de soportarse mutuamente y solamente cobijada en el Amor hasta llegar a celebrar las bodas de oro y hasta las de platino, podría seguir eternamente su idílica historia.
No obstante, por alguna razón desconocida, el cerebro no está debidamente preparado para soportar la omnipresencia de una misma persona más tiempo del debido, porque ya no se soportarían, no habría nada que decirse y cada uno buscaría la liberación del otro.
Es probable que reclamen su derecho a quedarse solo, a poder echarse de menos, a derramar unas lágrimas, pero sin llegar un día más a ver la misma sempiterna cara de la otra persona.
Y menos aún, sumidos en un encierro involuntario y condenados de por vida a encontrarse en cada rincón de su casa.
Ya no se hacen preguntas, tampoco se cuestionan sus vidas. Sus cerebros navegan más despacio, a impulsos primarios, y reteniendo un recelo; que, má pronto que tarde, sale a escena de una forma imprevisible e imparable.
Me gustaría expresar lo contrario de lo que expreso, pero la vida es como es.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que ya estamos en él, y con escritos, imágenes, vídeos propios... y no sólo se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
¡Es insoportable esa música, esa maldita música que continúa sin cesar retumbando en mi cabeza!
He despertado a las seis de la mañana, y aún no ha amanecido del todo. Por la ventana se distingue una luz pálida, frágil. Los perros de mi calle han empezado a ladrar. El ruido o del ventilador es permanente. El sonido de las aspas de acero fino cortando el aire a mil, mil quinientas, o a saber a cuántas revoluciones por minuto.
Mi mirada está clavada en el techo. He abierto los ojos boca arriba y con una música en mi cabeza. Y era una música triste, oscura, lenta. Primero una nota, luego tres y después unas pocas más. Se repetía una y otra vez en una lúgubre atmósfera. Intentaba mover el brazo un momento. No lo lograba. Todo mi cuerpo parecía como si estuviese retenido por una gravedad cinco veces mayor.
La luz de la lámpara en el escritorio es la única que me alumbra para ver que no hay nada extraño a mi alrededor Pero una enorme presión en el pecho sofoca mi respiración. Esto, y la sequedad que araña mi garganta, me acarrea una sed que no perdona ni discrimina.
Soñé un sueño de mi niñez. Los lugares que visité se habían consumido en segundos. La somnolencia tendía su mano para volver al sueño, pero una música, una maldita música, seguía inundando mi cabeza.
Esforcé mi cuerpo hasta el punto que me dolía, cual niño que le duelen los huesos en la fase del desarrollo. Al salir de mi habitación, encendí la luz de la cocina, y por instinto, como un reflejo natural, fui al baño e hice mis diarias necesidades fisiológicas. Algo así como un espesor en el ambiente me rodeaba. Pero no sólo a mí, a toda la casa, incluso más allá. Una especie de tensión en el aire que subyugaba a todo razonamiento lógico y desafiaba a mis creencias.
Bebí agua y la aspereza desapareció. Cerré la puerta tras mía y me senté al borde de la cama, aún con la amenazante bruma invisible. Pero, de pronto, oí un agradecimiento de afuera. Un 'gracias' desde la entrada de mi cuarto al otro lado de la puerta. Mi sangre parecía haberse helado. La colcha era rea de una mortal contracción en mis músculos. Eché la vista hacia la puerta, pero quien quiera que fuera que dijo eso, se había marchado. O quizás sólo se desmaterializó.
¿Pero, por qué gracias? ¿Qué tenía que agradecerme, y quién se tomó la molestia de decirme gracias?
Los perros bullían entre ladridos allá afuera en la turbidez de la neblina que inundaba la ciudad. Eran las 5 y media. Todo fue exageradamente lento. Espeso como el aceite o cual jarabe expectorante. Una especie indefinible e inmutable. Me removí los cabellos de mi frente, pegados en un sudor gomoso y frío. Todavía no amanecía. Y por el aspecto de la suave y escasa luz que se filtraba por la ventana, pretendía no hacerlo a corto plazo.
La bruma, inodora e incolora, hacía ceder mi cuerpo cada vez más; como cáncer que te consume poco a poco, y sin posibilidad alguna de cura. Sólo podía aliviarlo, aquí, frente a mi máquina de escribir, antes que cediese por completo. Intentando hacerlo lo más breve posible, pues no sé cuantos minutos más sobran.
Y esa música, esa maldita música sigue retumbando sin cesar en mi cabeza, pero cada vez con más intensidad.
Y suena y retumba como esas antiguas cajas musicales, en las que da la sensación de que nunca se les acaba la cuerda.
Practicar sexo es el acto sexual que además de mostrar Amor a tu pareja brinda placer. Pero los beneficios que obtienes son muchos al hacerlo periódicamente. Pues sí, el sexo proporciona beneficios tanto al cuerpo como a la mente.
Actúa como un analgésico porque es uno de los mejores tranquilizantes que existen. Su efecto es a veces mejor que algunos fármacos que hallamos en farmacia. El sexo alivia el dolor de cabeza, los trastornos de sueño, las alergias y hasta los problemas en la piel. En las mujeres provoca la liberación de estrógenos: la hormona que mejora el aspecto en la piel y en el pelo de las mujeres y que las hace ver más relucientes.
La liberación va de la mano de la reducción de enfermedades cardiovasculares y mejora la salud del corazón. Practicar sexo pone en funcionamiento 500 músculos del cuerpo, permitiendo quemar buena porción de calorías en cada coito. También tiene un efecto oxigenante, ya que permite llevar más oxigeno a las células del organismo, estimulando la actividad de cada órgano.
La liberación de endorfinas causa sensación de bienestar, aliviando cualquier depresión o estrés. En los hombres, el practicar sexo le ayuda a la reducción de padecer un cáncer de próstata, y en las mujeres, la regulación de su ciclo menstrual mensual.
Practicar sexo es un acto responsable de hombres adultos y mujeres adultas.
Esos políticos han pasado a la historia del surrealismo chufla por haber aprobado el Proyecto Ley de Protección de la Fauna Silvestre, cuya ley ve delito mirar, observar, filmar o fotografiar a animales de especies amenazadas, sin el permiso correspondiente.
Se entiende por especies amenazadas en Andalucía las incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, las del Catálogo de Especies Amenazadas de la Comunidad Autónoma de Andalucía, y las relacionadas con los Acuerdos Internacionales vigentes en España.
No se especifican dichas especies, pero me atrevo a aventurar algunas: el pato malvasía, la foca monje, el calamón azul, el águila imperial y el lince. Así que ya sabe "el malvado ciudadano" que mira demasiado.
Si "el malvado ciudadano" mira el paisaje de la marisma y aparece un pato malvasía, debe cerrar los ojos si no quiere convertirse en delincuente. Si un bañista se topa con una foca monje y no ha pedido el permiso para mirarla, tiene que interrumpir inmediatamente su mirada y nadar a ciegas, aunque su cabeza se rompa contra una roca. Y nunca llevar los ojos a un lince. Gran observador el lince (de ahí el dicho: 'tienes vista de lince'), con esos ojos penetrantes, perforantes, impactantes y fosforecentes.
El lince, maravilloso animal protegido, puede sentirse "alterado en su hábitat y equilibrio ecológico" si alguien lo mira sin permiso. El lince lo dice todo con la mirada. Contemplar el prodigio inesperado de un lince sin la autorización debida es delito de suma gravedad en Andalucía. Pero con autorización, no hay suma gravedad, ni tan siquiera gravedad. El problema está en el permiso.
Que a nadie se le ocurra pasear por Sierra Morena o el Coto Doñana sin el salvoconducto de "mirador de linces". Es difícil toparse con un ejemplar de esa especie prodigiosa, pero si se topa, vale la pena aprovecharla. El lince se esconde y se camufla, como todo felino que se precie de ser felino. Coincidir con un lince y no poder mirarlo es como recibir una invitación de Marilyn Monroe para pasar cenar y rechazarla con justificaciones de índole familiar: "no puedo ir porque es el cumpleaños de Pepe, primo segundo del cuñado de mi cuñado". El permiso equivale a que Pepe no cumpla años en un día tan inoportuno.
Ve uno a un lince y se produce el milagro: el lince no huye, el delito amenaza, el lince provoca, el delito pesa, el lince no se mueve, el ciudadano duda, el lince se pone pesado y mira fijamente, el honrado ciudadano cierra los ojos, el lince se enfada, el ciudadano se decide, el lince posa, y el ejemplar ciudadano desvía la mirada y mira una encina. Y ya no es un delincuente. Lo malo es que en la encina ha anidado una pareja de reyezuelos, que están incluidos en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, y sin querer delinquir, mira la hembra dando de comer a sus polluelos, pero como carece de autorización para "mirar reyezuelos", comete otro delito, con el agravante de alevosía. Podía haber dirigido la mirada a otra encina.
La Junta de Andalucía hace bien en proteger la intimidad del lince. Los políticos "tienen un respeto por la intimidad ajena digno de elogio". Pero que se dejen de carajotadas.
Ahí están los búhos, las lechuzas y los mochuelos, que no paran de mirar a todo lo que se menea, y siempre sin permiso.
Con estos políticos tan imbéciles vamos a llegar a un punto sin retorno. Y entonces será el lince quien nos advierta: "no me mires, que soy lince". Y habrá que responderle: "lince, gracias por recordármelo".
De la observación de los comportamientos de las chicas malas se pueden sacar algunas conclusiones, pero matizando que, como en todas las reglas, hay excepciones.
A los hombres en general les encanta decir abiertamente que las chicas malas son difíciles y que les gustan los chicos malos. Pero, ¿y ellos? ¿Acaso no hacen lo mismo?
La conclusión fácil es que a los hombres les van las chicas malas o por lo menos las chicas que los tratan mal. También les va, hasta cierto punto, sentirse rechazados porque ven en ellas como una 'meta'; es decir, se esfuerzan mucho más para poder conquistarlas.
Eso de que las chicas buenas van al cielo, a veces resulta poco atractivo para el género masculino. Por eso hemos escuchado miles de veces que ellos las prefieren malas.
¿Cuál es el perfil de las chicas malas?
Las chicas malas se tratan maravillosamente bien a sí mismas, y sienten que tienen derecho a todo lo bueno. Si queda una última porción de tarta advierten: 'tiene que ser para mí porque, al fin y al cabo, soy la que más ansias tengo de comerme esto'.
Las chicas malas se sientan a la mesa del restaurante y eligen el menú por la columna de la izquierda (el plato), y jamás miran la columna de la derecha (el precio), porque esta es una costumbre de perdedoras.
Las chicas malas no piden perdón por nada ni tampoco se excusan por ello, pero si alguna vez meten la pata se disculpan, aunque nunca dan explicaciones de lo que han hecho.
Las chicas malas son gente divertida. Todos se rien por lo que dicen, pero que no se rían de ellas.
Las chicas malas pueden ser dulces, sin ser blandas; compasivas, sin ser serviles; tolerantes, siempre y cuando no esperes que toleren cosas que las incomodan, porque ante esto no se callan.
Las chicas malas son exigentes con los demás y también consigo mismas, y saben sacar los mejor de cada persona, porque los otros se esfuerzan en caerles bien, aunque sólo sea porque les temen.
Las chicas malas son independientes, sabias, inteligentes, listas, y nunca temen mostrarse fuertes. Es más, lo que más les gusta es eso: mostrarse fuertes.
Las chicas malas aprendieron que no hay límites ni trabas para ellas. Los obstáculos están para sortearlos; los sueños, para cumplirlos.
Lo que es más que evidente para todos los hombres en general es que las chicas malas son mujeres guapas y están muy buenas.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que ya estamos en él, y con escritos, imágenes, vídeos propios... y no sólo se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que ya estamos en él, y con escritos, imágenes, vídeos propios... y no sólo se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Comentarios
de hoy parecen palos lelos
ACHL
Viendo de un modo rotundo
por donde comerse el mundo
ACHL
¡Dejen ya de mirarme el trasero,
que sois recalcitrantes boyeros!
ACHL
¡Creo que es mariquita Antón,
otra vez me ha dado plantón!
ACHL
Fidelidad, cariño y fraternidad
ACHL
¡Mi nueva asistenta no sabe hacer na,
pero no sé por qué no la puedo echar!
ACHL
Para hacer cama redonda Puigmamón
Otegi, Rufián, y esa plebe del montón
ACHL
¡Cuidadín, cuidadín con esas
nenas con cara y cuerpo de fresa!
ACHL
Una pareja sentimental ejemplar, en todos los aspectos, capaz de soportarse mutuamente y solamente cobijada en el Amor hasta llegar a celebrar las bodas de oro y hasta las de platino, podría seguir eternamente su idílica historia.
No obstante, por alguna razón desconocida, el cerebro no está debidamente preparado para soportar la omnipresencia de una misma persona más tiempo del debido, porque ya no se soportarían, no habría nada que decirse y cada uno buscaría la liberación del otro.
Es probable que reclamen su derecho a quedarse solo, a poder echarse de menos, a derramar unas lágrimas, pero sin llegar un día más a ver la misma sempiterna cara de la otra persona.
Y menos aún, sumidos en un encierro involuntario y condenados de por vida a encontrarse en cada rincón de su casa.
Ya no se hacen preguntas, tampoco se cuestionan sus vidas. Sus cerebros navegan más despacio, a impulsos primarios, y reteniendo un recelo; que, má pronto que tarde, sale a escena de una forma imprevisible e imparable.
Me gustaría expresar lo contrario de lo que expreso, pero la vida es como es.
A Chávez López
Sevilla ene 2026
Buenos días a todos. Sevilla, miércoles 07 enero 2026
Buenos días de miércoles 07 enero 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que ya estamos en él, y con escritos, imágenes, vídeos propios... y no sólo se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos a todos
¡Es insoportable esa música, esa maldita música que continúa sin cesar retumbando en mi cabeza!
He despertado a las seis de la mañana, y aún no ha amanecido del todo. Por la ventana se distingue una luz pálida, frágil. Los perros de mi calle han empezado a ladrar. El ruido o del ventilador es permanente. El sonido de las aspas de acero fino cortando el aire a mil, mil quinientas, o a saber a cuántas revoluciones por minuto.
Mi mirada está clavada en el techo. He abierto los ojos boca arriba y con una música en mi cabeza. Y era una música triste, oscura, lenta. Primero una nota, luego tres y después unas pocas más. Se repetía una y otra vez en una lúgubre atmósfera. Intentaba mover el brazo un momento. No lo lograba. Todo mi cuerpo parecía como si estuviese retenido por una gravedad cinco veces mayor.
La luz de la lámpara en el escritorio es la única que me alumbra para ver que no hay nada extraño a mi alrededor Pero una enorme presión en el pecho sofoca mi respiración. Esto, y la sequedad que araña mi garganta, me acarrea una sed que no perdona ni discrimina.
Soñé un sueño de mi niñez. Los lugares que visité se habían consumido en segundos. La somnolencia tendía su mano para volver al sueño, pero una música, una maldita música, seguía inundando mi cabeza.
Esforcé mi cuerpo hasta el punto que me dolía, cual niño que le duelen los huesos en la fase del desarrollo. Al salir de mi habitación, encendí la luz de la cocina, y por instinto, como un reflejo natural, fui al baño e hice mis diarias necesidades fisiológicas. Algo así como un espesor en el ambiente me rodeaba. Pero no sólo a mí, a toda la casa, incluso más allá. Una especie de tensión en el aire que subyugaba a todo razonamiento lógico y desafiaba a mis creencias.
Bebí agua y la aspereza desapareció. Cerré la puerta tras mía y me senté al borde de la cama, aún con la amenazante bruma invisible. Pero, de pronto, oí un agradecimiento de afuera. Un 'gracias' desde la entrada de mi cuarto al otro lado de la puerta. Mi sangre parecía haberse helado. La colcha era rea de una mortal contracción en mis músculos. Eché la vista hacia la puerta, pero quien quiera que fuera que dijo eso, se había marchado. O quizás sólo se desmaterializó.
¿Pero, por qué gracias? ¿Qué tenía que agradecerme, y quién se tomó la molestia de decirme gracias?
Los perros bullían entre ladridos allá afuera en la turbidez de la neblina que inundaba la ciudad. Eran las 5 y media. Todo fue exageradamente lento. Espeso como el aceite o cual jarabe expectorante. Una especie indefinible e inmutable. Me removí los cabellos de mi frente, pegados en un sudor gomoso y frío. Todavía no amanecía. Y por el aspecto de la suave y escasa luz que se filtraba por la ventana, pretendía no hacerlo a corto plazo.
La bruma, inodora e incolora, hacía ceder mi cuerpo cada vez más; como cáncer que te consume poco a poco, y sin posibilidad alguna de cura. Sólo podía aliviarlo, aquí, frente a mi máquina de escribir, antes que cediese por completo. Intentando hacerlo lo más breve posible, pues no sé cuantos minutos más sobran.
Y esa música, esa maldita música sigue retumbando sin cesar en mi cabeza, pero cada vez con más intensidad.
Y suena y retumba como esas antiguas cajas musicales, en las que da la sensación de que nunca se les acaba la cuerda.
A Chávez López
Sevilla ene 2026
Los beneficios del sexo
Practicar sexo es el acto sexual que además de mostrar Amor a tu pareja brinda placer. Pero los beneficios que obtienes son muchos al hacerlo periódicamente. Pues sí, el sexo proporciona beneficios tanto al cuerpo como a la mente.
Actúa como un analgésico porque es uno de los mejores tranquilizantes que existen. Su efecto es a veces mejor que algunos fármacos que hallamos en farmacia. El sexo alivia el dolor de cabeza, los trastornos de sueño, las alergias y hasta los problemas en la piel. En las mujeres provoca la liberación de estrógenos: la hormona que mejora el aspecto en la piel y en el pelo de las mujeres y que las hace ver más relucientes.
La liberación va de la mano de la reducción de enfermedades cardiovasculares y mejora la salud del corazón. Practicar sexo pone en funcionamiento 500 músculos del cuerpo, permitiendo quemar buena porción de calorías en cada coito. También tiene un efecto oxigenante, ya que permite llevar más oxigeno a las células del organismo, estimulando la actividad de cada órgano.
La liberación de endorfinas causa sensación de bienestar, aliviando cualquier depresión o estrés. En los hombres, el practicar sexo le ayuda a la reducción de padecer un cáncer de próstata, y en las mujeres, la regulación de su ciclo menstrual mensual.
Practicar sexo es un acto responsable de hombres adultos y mujeres adultas.
A Chávez López
Sevilla ene 2026
Esos políticos han pasado a la historia del surrealismo chufla por haber aprobado el Proyecto Ley de Protección de la Fauna Silvestre, cuya ley ve delito mirar, observar, filmar o fotografiar a animales de especies amenazadas, sin el permiso correspondiente.
Se entiende por especies amenazadas en Andalucía las incluidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, las del Catálogo de Especies Amenazadas de la Comunidad Autónoma de Andalucía, y las relacionadas con los Acuerdos Internacionales vigentes en España.
No se especifican dichas especies, pero me atrevo a aventurar algunas: el pato malvasía, la foca monje, el calamón azul, el águila imperial y el lince. Así que ya sabe "el malvado ciudadano" que mira demasiado.
Si "el malvado ciudadano" mira el paisaje de la marisma y aparece un pato malvasía, debe cerrar los ojos si no quiere convertirse en delincuente. Si un bañista se topa con una foca monje y no ha pedido el permiso para mirarla, tiene que interrumpir inmediatamente su mirada y nadar a ciegas, aunque su cabeza se rompa contra una roca. Y nunca llevar los ojos a un lince. Gran observador el lince (de ahí el dicho: 'tienes vista de lince'), con esos ojos penetrantes, perforantes, impactantes y fosforecentes.
El lince, maravilloso animal protegido, puede sentirse "alterado en su hábitat y equilibrio ecológico" si alguien lo mira sin permiso. El lince lo dice todo con la mirada. Contemplar el prodigio inesperado de un lince sin la autorización debida es delito de suma gravedad en Andalucía. Pero con autorización, no hay suma gravedad, ni tan siquiera gravedad. El problema está en el permiso.
Que a nadie se le ocurra pasear por Sierra Morena o el Coto Doñana sin el salvoconducto de "mirador de linces". Es difícil toparse con un ejemplar de esa especie prodigiosa, pero si se topa, vale la pena aprovecharla. El lince se esconde y se camufla, como todo felino que se precie de ser felino. Coincidir con un lince y no poder mirarlo es como recibir una invitación de Marilyn Monroe para pasar cenar y rechazarla con justificaciones de índole familiar: "no puedo ir porque es el cumpleaños de Pepe, primo segundo del cuñado de mi cuñado". El permiso equivale a que Pepe no cumpla años en un día tan inoportuno.
Ve uno a un lince y se produce el milagro: el lince no huye, el delito amenaza, el lince provoca, el delito pesa, el lince no se mueve, el ciudadano duda, el lince se pone pesado y mira fijamente, el honrado ciudadano cierra los ojos, el lince se enfada, el ciudadano se decide, el lince posa, y el ejemplar ciudadano desvía la mirada y mira una encina. Y ya no es un delincuente. Lo malo es que en la encina ha anidado una pareja de reyezuelos, que están incluidos en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, y sin querer delinquir, mira la hembra dando de comer a sus polluelos, pero como carece de autorización para "mirar reyezuelos", comete otro delito, con el agravante de alevosía. Podía haber dirigido la mirada a otra encina.
La Junta de Andalucía hace bien en proteger la intimidad del lince. Los políticos "tienen un respeto por la intimidad ajena digno de elogio". Pero que se dejen de carajotadas.
Ahí están los búhos, las lechuzas y los mochuelos, que no paran de mirar a todo lo que se menea, y siempre sin permiso.
Con estos políticos tan imbéciles vamos a llegar a un punto sin retorno. Y entonces será el lince quien nos advierta: "no me mires, que soy lince". Y habrá que responderle: "lince, gracias por recordármelo".
A Chávez López
Sevilla
De la observación de los comportamientos de las chicas malas se pueden sacar algunas conclusiones, pero matizando que, como en todas las reglas, hay excepciones.
A los hombres en general les encanta decir abiertamente que las chicas malas son difíciles y que les gustan los chicos malos. Pero, ¿y ellos? ¿Acaso no hacen lo mismo?
La conclusión fácil es que a los hombres les van las chicas malas o por lo menos las chicas que los tratan mal. También les va, hasta cierto punto, sentirse rechazados porque ven en ellas como una 'meta'; es decir, se esfuerzan mucho más para poder conquistarlas.
Eso de que las chicas buenas van al cielo, a veces resulta poco atractivo para el género masculino. Por eso hemos escuchado miles de veces que ellos las prefieren malas.
¿Cuál es el perfil de las chicas malas?
Las chicas malas se tratan maravillosamente bien a sí mismas, y sienten que tienen derecho a todo lo bueno. Si queda una última porción de tarta advierten: 'tiene que ser para mí porque, al fin y al cabo, soy la que más ansias tengo de comerme esto'.
Las chicas malas se sientan a la mesa del restaurante y eligen el menú por la columna de la izquierda (el plato), y jamás miran la columna de la derecha (el precio), porque esta es una costumbre de perdedoras.
Las chicas malas no piden perdón por nada ni tampoco se excusan por ello, pero si alguna vez meten la pata se disculpan, aunque nunca dan explicaciones de lo que han hecho.
Las chicas malas son gente divertida. Todos se rien por lo que dicen, pero que no se rían de ellas.
Las chicas malas pueden ser dulces, sin ser blandas; compasivas, sin ser serviles; tolerantes, siempre y cuando no esperes que toleren cosas que las incomodan, porque ante esto no se callan.
Las chicas malas son exigentes con los demás y también consigo mismas, y saben sacar los mejor de cada persona, porque los otros se esfuerzan en caerles bien, aunque sólo sea porque les temen.
Las chicas malas son independientes, sabias, inteligentes, listas, y nunca temen mostrarse fuertes. Es más, lo que más les gusta es eso: mostrarse fuertes.
Las chicas malas aprendieron que no hay límites ni trabas para ellas. Los obstáculos están para sortearlos; los sueños, para cumplirlos.
Lo que es más que evidente para todos los hombres en general es que las chicas malas son mujeres guapas y están muy buenas.
A Chávez López
Sevilla ene 2026
Prefirió sus pies pestosos
que a su aliento escabroso
ACHL
HUMANIDAD
Sinónimo
Antónimo
ACHL
ACHL
Cansado de dar la hora
y nadie le dice ni hola
ACHL
Buenos días a todos. Sevilla, jueves 08 enero 2026
Buenos días de jueves 08 enero 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que ya estamos en él, y con escritos, imágenes, vídeos propios... y no sólo se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos a todos
Buenos días a todos. Sevilla, viernes 09 enero 2026
Buenos días de viernes 09 enero 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que ya estamos en él, y con escritos, imágenes, vídeos propios... y no sólo se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos a todos
La trampa
Roger Moore El Santo
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