Buenas tardes foreros. Creo que ha llegado el momento de compartir algo mío. No puedo compartir la novela que he publicado puesto que ahora mismo no poseo los derecho de reproducción y solo puedo compartir una parte del contenido con fines propagandísticos así que..., os dejo esto, que es la novela que estoy escribiendo actualmente.
Como he dicho alguna vez, he dado y sigo dando clases de escritura y esto que comparto ya ha sido revisado por mi profesor, que además es autor con cierto renombre y editor. Pero me gustaría saber vuestras opiniones, puesto que no suelo recibir opiniones de lectores cero, es decir, gente que lee alguna novela mía y que no sabe nada de mí ni me conoce. Eso tiene ciertas ventajas y siempre es enriquecedor, así que ahí va. Nos vemos por los hilos, un saludo!
1(1/2)-TONTOBÍAS
Me llamo Tobías y vivo en una granja. Tienes que tener ocho años para ser adoptado, una vez que te adoptan, nunca vuelves.
Estoy deseando ser adoptado. Me gusta la granja, pero quiero vivir en una casa grande, con una habitación llena de juguetes solo para mí, como los niños de las historias que nos leen los granjeros.
Los granjeros nos enseñan a leer, a escribir y a contar. Yo sé contar hasta cien, pero nunca he podido contar a todos los niños de la granja.
No lo he intentado con las niñas. Ellas viven en otro edificio que está al lado del nuestro, pero nos separan con una cerca de madera y nos prohíben hablarles. A ellas nadie las adopta.
Hoy vamos al río, el granjero Harold nos lleva para enseñarnos los animales que viven allí. Bajamos por la ladera en fila mientras Will repite en voz alta la lección del día anterior. Will es el mayor de toda mi habitación, y eso que somos treinta. Will es malo con los otros niños, nos insulta y nos pega. Nadie ha adoptado a Will y Edwin dice que por eso es malo, porque nadie lo ha adoptado y eso lo pone triste, y las personas tristes son malas con los demás.
Edwin es mi amigo, duerme en la cama de al lado y es muy inteligente.
—Vamos muchachos. El que encuentre el animal más raro tendrá ración doble de postre. —El granjero Harold nos da permiso para explorar. A Edwin y a mí nos gusta el granjero Harold, es alto y fuerte, y tiene una sonrisa bonita. Cuida de todos los niños de mi habitación y de Edwin y de mí. También cuida de Will, aunque sea malo.
—Vamos al río, allí podemos encontrar peces —Edwin señala el agua. Nos quitamos los zapatos y entramos con cuidado. El granjero Harold nos regaña si manchamos la ropa.
Edwin se inclina sobre el agua y espera. Se muerde la lengua cuando un pez gris se acerca. Me salpica y el pez se le escapa de las manos.
—Necesitamos una red. —Le digo a Edwin.
—¿Buscamos conejos?
—¿Qué es eso? —Señalo a algo que se mueve en el barro, tiene los ojos grandes y saltones.
Edwin me empuja y sale corriendo. Me caigo al agua y se me moja todo el pantalón, el granjero Harold se pondrá furioso. Me levanto y corro hasta alcanzar a Edwin, lo adelanto y salto para coger al animal. Siempre soy más rápido que él, por eso hace trampa.
Está viscoso y se me resbala de las manos. Lo agarro fuerte contra mi camisa blanca y me lleno todo de barro, pero no me importa. Es el animal más raro y feo que hemos visto nunca en el río.
Edwin me alcanza y me agarra los brazos.
—¡Yo fui a por él Tobías! —me clava las uñas para quitarme el animal de las manos.
—¡Eres un traidor Edwin! ¡Yo lo vi primero! —Le muerdo el brazo y me da una patada.
—Muchachos, ¿qué son esas formas? ¿Se comportan así dos caballeros de bien? —El granjero Harold nos regaña. Se acerca a nosotros y me quita el animal de las manos.
—Tobías me lo ha quitado.
—¡No es cierto! ¡Embustero!
—Ya es suficiente. ¿Quién lo vio primero?
—Fui yo —respondo. Edwin se queda callado y agacha la cabeza.
—Muy bien hecho Tobías. Tendrás la ración doble de postre, no es fácil ver a una de estas.
Sonrío porque comeré dos postres esta noche. Ojalá sea la tarta de manzana que hace el granjero Julius.
—Pero granjero Harold, ¿qué es? —pregunto cuando lava al animal en el río y le quita todo el barro. Tiene la piel lisa y de color verde, con manchas marrones por todo el cuerpo.
—Es una rana verde. Son muy esquivas, me sorprende que la hayas atrapado Tobías. Mira Edwin, toca la piel. —El granjero Harold sonríe y le acerca la rana. Edwin la acaricia y pone cara de asco.
—Está pegajosa —dice y se limpia las manos en los pantalones. La acaricio yo también y me mancho las manos.
—¡Eugh! —río y le enseño las manos a Edwin. Se ríe cuando me limpio en la camisa.
—En nombre de Dios, estáis hechos unos zorros. Vaya par de diablillos, ¡y para colmo se pelean! Los caballeros no hacen eso, y mucho menos los amigos. ¿Entendido?
Edwin y yo asentimos.
—Tomad, quedáosla. Pero que no la vea el granjero Julius o querrá cocinarla. —El granjero Harold sonríe y nos alborota el pelo.
Aguanto bien a la rana para que no se me resbale. Es fea, pero también es bonita, tiene los ojos grandes y amarillos. Me asusto cuando algo se infla entre sus patas y hace un ruido extraño. Edwin la mira raro.
—Puedes quedártela si quieres.
—No me gusta. Yo solo quería el postre. —Dice y mueve los hombros.
—Tú te quedas el segundo postre, y yo me quedo la rana, ¿de acuerdo?
—¡Vale! —Edwin sonríe y el granjero Harold nos llama para ponernos en fila.
Comentarios
Subimos de nuevo por la ladera de camino a la granja.
—Oye Tontobías, por fin has encontrado familia. Seréis muy felices juntos, hasta tenéis los mismos ojos. —Will me empuja y casi se me escapa la rana. El granjero Harold escucha las palabras de Will, pero no lo regaña.
Me quedo en silencio. Si contesto a Will, por la noche vendrá a mi cama y me pegará como ha hecho otras noches. Miro a mi rana y sigo caminando.
Cuando llegamos, el granjero Harold nos deja jugar en el patio hasta la hora de la comida. Edwin y yo nos sentamos bajo el roble que hay detrás de la granja.
En realidad, la granja no es solo el edificio, sino todo lo que ven nuestros ojos. Los campos de cultivo que los granjeros nos enseñan a cuidar, los graneros donde guardamos las provisiones cuando llega el invierno, los corrales donde viven los animales que cocina el granjero Julius y el taller donde el granjero Silas nos enseña a usar herramientas.
La granja es muy grande. El edificio de las niñas está separado del nuestro, pero también forma parte de nuestra granja. Edwin me dijo una vez que nuestra granja se llamaba Oak Road Cottage, y que era la mejor granja de toda Inglaterra.
Edwin señala con la cabeza. Me vuelvo y veo a Ángela al otro lado de la valla. Cojo mi rana y salgo corriendo. Me escondo detrás del cobertizo y espero a que llegue. Los niños y las niñas no pueden hablar entre ellos, pero a Ángela y a mí nos da igual. Es mayor que yo y tiene la barriga muy grande, dice que la tiene así porque hay un bebé dentro.
La veo al otro lado de la valla. Se sienta en el suelo con cuidado y me sonríe. Ángela es la niña más bonita de toda la granja. Es buena conmigo y siempre sonríe cuando me ve.
—Hola pollito —saluda y hace rodar una manzana por debajo de la cerca. Cojo la manzana con una mano y sujeto la rana con la otra.
—Hoy hemos bajado al río a buscar animales raros. Edwin y yo hemos encontrado esto. —Le enseño la rana y Ángela sonríe.
—Es muy bonita, ¿qué es?
—Una rana verde. El granjero Harold dice que son difíciles de coger, pero yo la he cogido.
—Eso es porque eres el niño más inteligente de toda la granja.
Ángela sonríe y se le arruga la nariz. Tiene los ojos grandes y azules y el pelo amarillo. Mis ojos también son azules, pero no son tan grandes como los suyos. Ángela dice que es porque aún tengo que crecer.
—Edwin es más inteligente, pero yo soy más rápido.
—Ah, entonces será por eso. ¿Vas a ponerle nombre?
Es verdad. Ángela dice que ponerle nombre a un ser querido a veces es el único gesto de amor que podemos hacer por él. Aunque aún no sé qué es el amor. Edwin tampoco lo sabe.
—¡Ángela! Se llamará Ángela.
—No puedes llamarla así, ¿y si es un chico? —se ríe y mira la rana desde lejos.
—Pero me gusta tu nombre.
—¿Y qué te parece Eli? Puede ser Elisabeth si es chica, y Elijah si es chico, así no tendrás que preocuparte por si le has puesto el nombre equivocado. —Baja la cabeza y acaricia su barriga.
—¿Le has puesto nombre a tu bebé? —le pregunto y Ángela deja de sonreír. Deja de sonreír porque ya ha tenido a otros bebés dentro de su barriga, pero todos murieron cuando eran muy pequeños.
—Samuel si es chico, y Hope si es chica..., ¿quieres sentirlo?
Se arrastra por el césped y se sienta junto a la cerca. Dejo la manzana mordida en el suelo y sujeto bien a Eli. Me acerco y Ángela coge mi mano, la pone en su barriga. Está dura y calentita. Me asusto cuando algo se mueve dentro.
—Le gusta tu voz, se mueve mucho cuando hablamos. —Sonríe y me acaricia el pelo.
La campana suena y el bebé dentro de la barriga de Ángela se mueve de nuevo.
—Tengo que irme. —Intento levantarme, pero Ángela me agarra por el cuello y me da un beso en la frente a través de la cerca. Me suelta y se levanta con cuidado.
—Está bien pollito, vete a comer. Recuerdas nuestro secreto, ¿verdad? —dibuja una cruz con su dedo y yo hago lo mismo. Nuestro secreto es solo nuestro y de nadie más.
—Iré a verte en unos días. —Me despido y salgo corriendo de nuevo a mi edificio.
Ángela se despide de mí con la mano y abraza su barriga.
Pd: Visualmente no queda igual al pasarla al foro.Se ha alterado el formato y se ha perdido la sangría de primera línea y de diálogos..., pero bueno, el texto es el que es. Un saludo!
Bueno Phedrera, poco que añadir, la verdad. Me encantan las narraciones que se hacen desde el punto de vista de un niño, y desde luego es lo que transmite todo el texto al estar contado a través de los ojos de Tobías, mucha inocencia. Aunque está claro que algo hay detrás de ese embarazo y de esa segregación y hacinamiento en granjas... ¡Pero es tan sutil y abierto que no me atrevo a pensar si es malo o bueno!
Una historia interesante, de veras. Es muy fluida, con un lenguaje muy llano y se lee muy bien. Las frases escritas como un niño ayudan para aquellos que requerimos de una lectura simple jajajaj.
Tener lectores cero creo que es súper importante. De hecho es una pena que lo mandes corregir antes de pasarlo por ellos, Obviamente, de un pedacín de texto no te van a sugerir nada, pero a veces es tan necesario tener de ese punto de vista adicional, validar la coherencia de lo que escribes, ver si se entiende bien... En fin, todo lo que te podamos ayudar desde aquí, ya sabes, ¡pídelo sin pudor!
He apuntado unas cosillas de la narrativa en un documento aparte, por si quieres leerlas, pero como sé lo que repatea que te comenten un texto ya corregido (encima por alguien de renombre) pues no quiero soltártelas a menos que me lo digas. Cuando se ha revisado tanto un texto y se ha visto la corrección con otra persona a veces es mejor dejarlo como está. ¡Nunca llueve a gusto de todos!
Enhorabuena por el texto porque está genial, en serio. ¡Espero seguir leyendo de Tobías!
Siéntete libre de corregir y comentar lo que quieras, para eso lo subo. Creo que me he explicado mal, el texto está corregido desde el punto de vista narrativo, de trama, lenguaje de los personajes y demás. La revisión ortográfica la hago al final y con ayuda, aún tengo fallos que me cuesta ver.
Y en cuanto a los lectores cero, yo prefiero que sea al final, cuando la novela esté completa, pero ayer escribí una escena importante que me costaba mucho escribir, y me he venido arriba jajaja
En fin, muchas gracias por leerlo y por dejar tu opinión, me ha hecho mucha ilusión. Un saludo!
Sí, para mí un lector cero siempre tiene que coger la novela terminada, sino no podrá darte su opinión de la trama, evolución de personajes, y un largo etcétera. Sin embargo, yo sí que me he portado algo mal y les he dado el texto sin pulir para saber su opinión. Y gracias a dios, porque con todos los cambios que hice tras sus comentarios habría trabajado en balde (¿o era Valde?)
Pues te dejo aquí esas pinceladas, que no son más que eso, pinceladas, porque ya te digo que me parece que está muy pero que muy correcta.
La frase "Will es el mayor de toda mi habitación, y eso que somos treinta." Me ha chocado un poco, porque parece que el hecho de que Will sea el mayor es algo excepcional, y, bueno, ¡alguno de los treinta tenía que ser el mayor! Digamos que es... ¿casualidad que él lo sea? No está mal escrita ni mucho menos, pero me hizo gracia la frase y pensé: ¡bueno pues vaya mérito ser el mayor!
En la frase "porque nadie lo ha adoptado y eso lo pone triste" ¿creo que lo correcto es "le pone triste" al ser complemento indirecto Will? Esto te lo dice un leísta empedernido de Madrid, así que cógelo con pinzas...
"—Necesitamos una red. —Le digo a Edwin." ¿Lo correcto no sería: Necesitamos una red —le digo a Edwin."? Sin el punto y en minúscula, al ser un verbo de habla (y ser la acotación de la acción del habla)
Este es muy de tiquismiquis, pero cuando pusiste "Tendrás la ración doble de postre" me sonaría mejor "tendrás la doble ración de postre" o "tendrás el doble de la ración de postre". Sino me suena a que haya un postre como tal que sea la doble ración de algo, pero lo mismo es porque yo estoy acostumbrado a decirlo de otro modo.
Y ya lo último, cuando pusiste "Ángela me agarra por el cuello y me da un beso ", quizá el verbo agarrar suene demasiado fuerte (¡a mi me pareció que de repente le cogía por el cuello violentamente a través de la valla!), si le coge del cuello de la camisa, por ejemplo, tal vez quede mejor especificarlo. Y sino tal vez suavizarlo de algún modo (¿me agarró con dulzura del cuello, o me pasó la mano por detrás del cuello?) Ni idea de cómo queda mejor.
Y nada más, que sepas que ahí va todo todito lo que he podido sacar, ¡de veras!
"Will es el mayor de toda mi habitación, y eso que somos treinta."
Lo cierto es que no lo había pensado, pero ahora que lo dices es bastante lógico. Cambiaré de sitio la aclaración de que son treinta. Tiene sentido.
En la frase "porque nadie lo ha adoptado y eso lo pone triste" ¿creo que lo correcto es "le pone triste" al ser complemento indirecto Will? Esto te lo dice un leísta empedernido de Madrid, así que cógelo con pinzas...
No sé si lo correcto es lo o le en ese caso concreto, con sinceridad te lo digo. Yo nunca he tenido problemas de laísmos o leísmos. Te digo más, en mis clases (que di en persona en Alcalá de Henares cuando vivía a allí y que doy ahora online porque vivo en Cádiz), era yo la encargada de corregir los laísmos, porque a mi profesor también le costaba verlos a simple vista. Como no sé qué es lo correcto te diré mi truco. Reestructurar la frase. Fin del problema xD
—Necesitamos una red. —Le digo a Edwin." ¿Lo correcto no sería: Necesitamos una red —le digo a Edwin."? Sin el punto y en minúscula, al ser un verbo de habla (y ser la acotación de la acción del habla)
Pues..., aparentemente sí.(Me he ido a un libro a buscar acotaciones con verbos de habla) Buen apunte. No era consciente, le pediré a mi profesor que me lo explique bien, por si las moscas.
Este es muy de tiquismiquis, pero cuando pusiste "Tendrás la ración doble de postre" me sonaría mejor "tendrás la doble ración de postre" o "tendrás el doble de la ración de postre". Sino me suena a que haya un postre como tal que sea la doble ración de algo, pero lo mismo es porque yo estoy acostumbrado a decirlo de otro modo.
Creo que en este caso depende de cómo lo diga la persona. Yo, cuando quiero ración doble de algo, lo digo así. Y por consiguiente, Tobías también ^^"
Y ya lo último, cuando pusiste "Ángela me agarra por el cuello y me da un beso ", quizá el verbo agarrar suene demasiado fuerte (¡a mi me pareció que de repente le cogía por el cuello violentamente a través de la valla!), si le coge del cuello de la camisa, por ejemplo, tal vez quede mejor especificarlo. Y sino tal vez suavizarlo de algún modo (¿me agarró con dulzura del cuello, o me pasó la mano por detrás del cuello?) Ni idea de cómo queda mejor.
Esto te lo compro, sin discusión y sin nada.
Me alegro que hayas comentado tus apuntes, hasta he aprendido, así que ya la publicación no será en "bvalde". Muchas gracias y un saludo!
Transmites perfectamente la forma de ver la vida de un niño pequeño. El uso de frases cortas y expresiones simples ayuda mucho a meterte en la piel de Tobias.
Me ha ocurrido algo curioso. Estaba leyendo la primera vez el texto (suelo leer vuestros escritos dos o tres veces) y cuando he llegado al final he pensado: Ya?! Hacía tiempo que no me pasaba, será porque es un texto sencillo y bien escrito.
La idea de la granja, la adopción... Me ha resultado a la vez triste e interesante. No indicas si nos encontramos en el pasado o en una especie de futuro distopico, lo que acrecenta, si cabe las ganas de seguir leyendo.
Pensarás que soy un "pelota" que solo tiene palabras de admiración pero es que hay poco negativo que decir de tu escrito. Y menos aún yo que apenas tengo conocimientos de escritura creativa.
Si tuviera que ponerle un pero diría que la expresión "lo agarró por el cuello" choca con el beso en la frente de después. Si quieres transmitir rudeza o un toque impulsivo por parte de Angela estoy de acuerdo. Si por el contrario no es esa tu intención yo diría "lo atrajo rodeando su nuca" aunque quizás podría ser malinterpretado por el lector cuando se ve perfectamente que es un acto puramente fraternal.
En definitiva. Que me ha gustado el enfoque que le has dado y que me gustaría seguir leyendo para despejar las dudas que plantea la novela que parecen ser muchas.
Un saludo.
Muchas gracias por leerlo y comentar. Me alegra que te haya gustado y me hace mucha ilusión que me lo digas.
Sí, la expresión queda algo brusca, pero luego pienso que lo narra un niño, y no sé si un niño se pararía a pensar si ha usado la palabra correcta o no por el contexto. Pero sí, definitivamente la suavizaré. De nuevo muchas gracias, intentaré subir más cuando llegue mi turno en la lista.
Un saludo!!
Inma
Candidez pura de críos de esas edades que has sabido darle al aire que corresponde.
Me ha llamado la atención la forma de expresar la risa (¡Eugh!)
No es que yo quiero poner un absurdo inconveniente por el hecho de que uses en tu historia nombres extranjeros y localidades extranjeras, simplemente que en lugar de una granja en cualquier sitio del Reino Unido, bien podría estar, por ejemplo en Cádiz, y los personajes se podrían llamar Pepe, Manolo, Paco, Juan...
En cuanto a la forma de expresarse que le has asignado a Tobías, coincido con lo expuesto por Valdemar y Sinuhe, que es la propia en niños de ocho años.
No has indicado la edad de Ángela, y digo esto sobre todo por estar embarazada.
En todos los coles y guarderías de peques, pero en cualquier parte del globo, hay niños y niñas mas traviesos que los otros compis, y más inteligentes que los otros compis.
No se me ocurre más. Los dos compañeros foreros antes citado me han "sisado" algunas opiniones complementarias, por lo que no quiero repetir.
En general, me ha gustado esa parte del contenido de tu novela.
Ah, ten cuidado con los derechos de producción, ya conoces mi experiencia
Un saludo cordial, guapa
El "¡Eugh! es una onomatopeya de asco jajaja, mi sobrina la dice mucho y tenía que incluirla jajaja Pues no descarto la idea de una historia alternativa pero en versión ibérica, pero por lo general suelo emplazar mis novelas en países extranjeros, eso me hace investigar mucho sobre su cultura, su estilo de vida, su gastronomía, y es algo que me gusta mucho ya que lo de viajar lo tengo más complicado, y especialmente ahora, me ayuda a evadirme.
Me alegro que te guste la historia, y en cuanto a los derechos de reproducción no te preocupes, está registrada
Un saludo!
¿Y la edad de Ángela?
Cuando lo leí, supuse que Tobías, Edwin, Will y Ángela tenían todos la misma edad, y todos eran niños.
Creí que Ángela no estaba embarazada porque no tenía edad para tal cosa, y que tenía la barriga muy grande porque estaba gorda. Creí que ella jugaba a que estaba embarazada, y que lo de los hijos anteriores que murieron era una invención de niña... cuando he leído la edad de Ángela se me han roto los esquemas.
—¡Yo fui a por él Cayetano! —me clava las uñas para quitarme el animal de las manos.
—¡Eres un carajote José Antonio! ¡Yo lo vi primero! —Le muerdo el brazo y me da una patada.
—Chiquillos, ¿qué son esas formas? ¿Se comportan así dos chaveas de bien? —El granjero Bonifacio nos regaña. Se acerca a nosotros y me quita el animal de las manos.
—Cayetano me lo ha quitado.
—¡No es cierto! ¡Malaje!
—Ya es suficiente. ¿Quién lo vio primero?
—Fui yo —respondo. José Antonio se queda callado y agacha la cabeza.
—Muy bien hecho Cayetano. Tendrás la ración doble de postre, no es fácil ver a una de estas.
Sonrío porque comeré dos postres esta noche. Ojalá sea las torrijas que hace el granjero Anastasio.
Es una sátira que espero no os toméis a mal
¡Con todo el respeto tanto a las costumbres como al sur! Pero hacer leña del árbol caído es mi debilidad...
Jajaja no sé qué decir ^^" Ángela está embarazada de verdad, y por cómo trata a Tobías creo que se da por sentado que es mayor que él. Tobías se asusta cuando siente al bebé. Y Ángela se pone seria cuando Tobías le pregunta si le ha puesto nombre... No sé muy bien cómo has llegado a la conclusión de que estaban jugando ^^"
—¡Yo fui a por él Cayetano! —me clava lah uña para quitarme er bicho de las manos.
—¡Ereh un carajote José Antonio! ¡Que yo lo vi anteh chiquillo! —Le muerdo el brazo y me da una patada.
—Niñooo, ¿qué son esa forma? ¿Se comportan así do chavale como dióh manda? —El granjero Bonifacio nos riñe. Se acerca a nosotros y me quita er bicho de las manos.
—Cayetano me lo ha quitao.
—¿Qué ise tú?! ¡Malaje!
—Callarse ya. ¿Quién lo vio anteh?
—Fui yo —respondo. José Antonio se queda callado y agacha la cabeza.
—Mu bien Cayetano. Tendráh la ración doble de postre, eh to complicao ve una de esta en verdá.
Sonrío porque comeré do postre esta noche. Ojalá sea las torrijas que hace el granjero Anastasio.
Zolo fartaba que me tirdaran de metomentó! ohú qué coraje
Las cosas por lo general suelen ser más sencillas, y más cuando lo narra un niño.
No me extrañaría que un niño cuente que una niña “tiene un bebé dentro” porque ella lo ha dicho, y que se lo imagine tanto como pasa sobresaltarse si le toca la tripa, o hablar de “el bebé de la tripa de Ángela” aunque esté contando algo perteneciente a un juego.
De todos modos, como ya he dicho, no me ha llevado a confusión solamente la ambigüedad del lenguaje de Tobías, así como su edad. Lo de que el texto se refiera a Ángela como niña y lo de que no supiera lo que es una rana me han condicionado también.
Por último, te paso un enlace a una entrada de un blog que te puede ser útil en tu obra:
https://isabelveigalopez.com/2020/04/06/ninos-en-literatura-no-infantil/
La autora es Texas, de este foro. Es muy amable y además es de escritora es profesora infantil, con lo que sabe mucho de esto. En los comentarios le puedes preguntar sobre este tema si lo deseas.
Por otro lado, Ángela no ha recibido ningún tipo de educación como lo ha hecho Tobías, así que no es descabellado que no sepa qué es una rana, pero esto no se descubre hasta más adelante. Y en cuanto a tu confusión, no sé muy bien qué decirte. Creo que no usan el mismo lenguaje, y Ángela habla con una empatía y delicadeza de la que Tobías carece. Aún así lo comentaré con mi grupo y mi profesor, porque si es una confusión recurrente, me preocuparía. Aunque ahora mismo solo me la has expresado tú ^^"
¿Cómo llevas el libro de avanzado Pherera?
Mucho ánimo con la escritura, espero que el confinamiento te esté trayendo tranquilidad e inspiración.
Mi menda usa siempre estas dos...
Cuando me parió mi madre, la placenta llevaba implícito el verbo "colaborar".
Edito. Como sé que mi primera novela no me la van a publicar estoy escribiendo una segunda más seria que se llamará "El banco de la marginación". A ver si trabajando duro consigo que me publiquen algo😊