El gobernador siguió a Shizuko hasta el comedor, donde cenaba la tripulación y vio a la niña, que se escondió. Brennan supuso que tenía un aspecto muy amedrentador con su traje negro y con la espada templaria enfundada colgando del cinto. Se quitó los guantes, guardándoselos en el bolsillo y se acercó a la niña, arrodillándose para ponerse a su altura y exhibiendo una sonrisa amable. Al gobernador se le daban bien los niños y le gustaban bastante de modo que se sentía seguro al tratar con aquella niña. Le dijo con un tono de voz dulce, nada que ver con el que solía usar.
--Vaya, hola, pequeña. No tengas miedo, no te haré daño. Dime ¿cómo te llamas? ¿qué haces aqui?
MORGAN
El bucanero se atragantó al ver entrar a Brennan en el comedor y comenzó a toser sonoramente atrayendo las miradas cercanas. Supuso que había que ponerse firme y, al levantarse, golpeó la mesa con sus piernas y derramó su sopa y parte de la de sus compañeros, ante las quejas de éstos.
Viendo que nadie más se levataba, optó por sentarse tranquilamente y hacer como si nada hubiera pasado, comiendo los pedazos de pan que habían caído en la mesa, un poco avergonzado. Miró a sus compañeros de mesa y dijo, fime, ante las risillas de éstos.
--Ni una palabra ni una risa, perros.
Y clavó su daga en la mesa, atavesando un pedazo de pan que se llevó a la boca con el arma. Haciendo amigos desde el primer día.
CHANTRY.
El templario contemplaba su lanza ardiente clavada en la cubierta. Nadie se había fijado en ella, con las prisas para ir a cenar. El viento era muy favorable y el navío avanzaba con velocidad por las aguas oscuras. Chantry tenía su libro templario en la mano, abierto por una página que exhibía el dibujo de un gran martillo del que salían rayos. Pasó las páginas hasta topar con una con la ilustración de una criatura con forma de reptil, larga cola, hocico afilado con largos dientes, garras curvas y letales y cuerpo escamoso, pero bípeda y armada con una armadura especial hecha por el hombre y una rodela con un emblema irreconocible en su brazo izquierdo. Un buscador. Sonrió mientras leía
--Criaturas desalmadas pero fieles hasta la muere, dirigidas por señales de largo alcance, animales servidores del Capítulo Inquisición Templaria. Letales animales anfibios.
Asegurándose de que no había nadie alrededor pasó la página y ésta estaba ilustrada con el dibujo de una enorme serpiente que rodeaba un dibujo de la bola terráquea. La serpiente tenía aspecto letal y terrible. El
--Lo que perseguimos...Cuando la tengamos en nuestro poder esos condenados adoradores de la Sabia Energía, esos herejes...--Pasó hojas hasta encontrar el dibujo de una sirena.--Esos herejes submarinos y todos los mares del mundo se rendirán ante nosotros.
Kahena caminaba por la cubierta convocando mentalmente a Laodamia. Trato de organizar sus pensamientos mientras la Princesa se comunicaba. Tenía mucho que contarle y realmente no sabía por dónde empezar: si por el ataque masivo preparado en el Oeste, los buscadores u hombres lagarto, hasta la curiosidad de Brennan por saber sobre la religión de las sirenas, todo era igualmente preocupante. Parece que la misión en la que se encontraba, estaba muy relacionada con los sucesos en en el fondo del mar.
Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no se dio cuenta, hasta el momento en que pudo sentir la presencia de la fantasma que estaba cerca y eso que se había dicho que no iba a entretenerse y ensimismarse. Definitivamente debería focalizar esas distracciones, no estaban nada bien y con tantos enemigos cerca, peor aún.
Se acerco lentamente a la fantasma, que hacia como la que no quería la cosa o mejor no quería tal vez interrumpir sus pensamientos. Tenía que agradecerle ese detalle. Sin embargo pensó que mientras encontraba a Melody, tal vez la chica pudiera servirle de compañía. Pero sobre todo de espía, en caso de que viniera alguien mientras se concentraba y hablaba con la sirena.
Así que para empezar, le dijo:
“Hola, soy Kahena, nos hemos visto ya varias veces y tu cara se me hace muy familiar, creo que tienes familia en este barco, si no estoy mal. ¿Qué te trae a esta aventura, algún amor, una hermana?, porque es demasiado joven para ser tu madre, aunque podría ser tu hija…”
Esperaba que fuera algo de eso. De de esta manera podría entretenerse la joven hablándole y mientras, ella podría concentrarse en su charla con la Sirena, sin parecer que estaba demasiado enfrascada en sus propios pensamientos.
Pues la estrategia le dió resultado a lady Chaira, Kahena la alcanzó a ver y se le acercó, presentándose y con muy buenas noticias para ella, ya que parecía que conocía a alguién parecida a ella.
Sonriéndole le contestó que era lady Chaira y que estaba buscando a su hermana gemela, que hacía bastante tiempo no veía, presentía que estaba cerca.
Creía que ella la podría ayudar a encontrarla, además que si quería la podía encubrir cuando hablara con Laodamia, pues sabía que nadie se podía enterar de estas comunicaciones sin peligro de todas las sirenas.:rolleyes:
La fantasma alcanzo a contarle su historia y Laodamia aún no se comunicaba. Así que siguió hablando con la chica:
“Que interesante su historia Lady Chaira, entonces es su hermana a la que he visto y desde luego esta en este barco o debería de estar, pues la vi cuando estábamos en la elección de tripulación, así que es muy probable que este aquí o que se haya quedado rezagada en la isla tortuga. Pero eso es fácil de averiguarlo. Así que no te preocupes.”
Hizo una pausa y sintió que la Princesa ya estaba cerca a sus pensamientos, no tardaría en poder “conectarse”. Pero mientras sonrío a Lady y le dijo:
“Y qué relación tiene usted con Shizuko, le he visto mucho al lado de ella. Me parece una mujer fascinante, aunque muy misteriosa debo decir, a veces parece muy fuerte y en otros momentos está totalmente abatida, parece que perdió a alguien muy importante… Pero en fin estoy divagando. Estoy cansada de hablar de estrategias y esas cosas. Sin embargo, creo que no podré desligarme mucho del asunto”
Dijo como no dándole importancia a la primera parte de su intervención, pero sí que le interesaba saber más sobre esa chica oriental, aunque lo disimulo y pensó que definitivamente Lady Chaira a pesar de ser un fantasma se veía “transparente” y leal, así que seguro podría confiar en ella… Bueno, no tanto, pero al menos en ciertas cosas. Pues, a la final Kahena no confiaba en nadie, en este barco difícilmente podría uno estar seguro.
Melody
Melody se acerco a la pequeña que a no más vio al Gobernador se escondió detrás suyo y le dijo:
“pequeña el señor no te hará nada, responde sus preguntas y tu tranquila, aquí estaré por si me necesitas, vale… No te va a pasar nada. Ve con él”
Yuuki no quería soltarse e irse, la verdad parecía muy asustada al ver al señor, pero que más podía hacer Melody que darle ánimos y rezar para que no le pasara nada malo a la pequeña.
Intento relajarse y mostrarse tranquila para darle valor a la niña. Luego ayudo a servir la comida a los hombres que empezaron a llegar y observaba el movimiento que había alrededor, intentando no perderse nada. Y no pudo evitar sonreír al ver al bucanero algo apenado por su torpe desempeño, se veía tierno de esa manera. No tan brusco como al principio, definitivamente el chico tenía potencial.
Se puso muy contenta con la noticia, su hermana estaba cerca, se lo había confirmado Kahena, sentía una emoción indiscreptible, por eso se sintió con ganas de contarle cosas, le parecía de fiar, además que poco tenía que ocultar, en cuanto a Shizuco, pues le contó lo que sabía de ella, igual no era ningún secreto, confiaba en que tampoco lo iba a divulgar a los cuatro vientos, tampoco quería que shizuco se molestará con ella por estar contando sus cosas.:rolleyes:
Shizuko permanece quieta observando la escena. Escaneando a la pequeña. Le pareció que la conocía. Pero no sabía decir exactamente que la hubiera visto antes.
Mientras Yuuki alentada por las palabras de Melody se acerco hasta el hombre vestido de negro.
-No domina muy bien nuestro idioma, puede decirte que viene del mismo sitio de donde procedo yo. Pequeña puedo hacer de interprete si lo prefieres.-Le aseguro ella.
La niña por fin se calmó aunque no parecía hablar muy bien el idioma.
--Bien, así me gusta, pequeña. Dime ¿cómo te llamas? ¿Qué haces aquí? ¿De dónde vienes? Cuéntamelo todo, por favor.
El gobernador dulcificaba mucho su tono al hablar con la niña. Fuera, había anochecido ya por completo.
CHANTRY
Encerrado en su camarote, el templario leía varias hojas y pergaminos viejos. En uno de ellos se contaba la leyenda de las nagas, la gran guerra y las profecías. Chantry murmuraba para sí.
´´El Martillo tiene que estar en Isla Escondida. Formó parte de un botín romano tiempo atrás. Eso lo tenemos claro. Una vez tengamos el Martillo podremos entrar en las Ruinas Alba donde, se supone, encontraremos la famosa civilización naga. Allí hallaremos la Vara...Una vez la tengamos en nuestro poder y, junto con el Martillo, nos dirigiremos a Helheim y allí despertaremos a la Serpiente. Es un plan perfecto. Infalible...A no ser que esas ridículas criaturas del agua lo echen todo a perder´´
Sintiendo la punzada del hambre, Chantry se levantó de su silla y se dirigió al comedor. Cerró la puerta de su camarote tras de sí pero ésta quedó mal cerrada...Alguien podría entrar si la veía...
Yuuki se acercó aún más a el. Empezo a hablar de forma fluida en el idioma oriental. Shizuko traducía con la misma fluidez con la que hablaba la pequeña.
-Hoy es el día que cumplo 10 años. Los he pasado de empleada de hogar en una casa de nobles, criada en una taberna con piratas, en la calle la mayoría en compañía de vagabundos, y recuerdo una lejana época en la que viví con mi padre en el mar...Tengo sus ojos...llevo toda mi vida buscando a mis padres. Me arrebataron del regazo de mi madre nada más nacer. Mi padre y yo nos llevaron a un lugar desconocido. Años después se lo llevaron. Como están haciendo con muchos de ellos ahora. Busco a mi madre para que salve y encuentre a mi padre.
Subo a este barco por que unos hombres de negro me seguían. Estaban en la taberna de La Sirenita. Ellos...son muy peligrosos...son son...el mismo demonio. Ellos envían a los fantasmas malos para que no pueda dormir. Para que no...-Yuuki se hecha a llorar. Shizuko deja de traducir y se acerca a ella. Se agacha y la abraza. Luego la mira a los ojos y en su idioma oriental le habla con dulces y cálidas palabras.
-Te ayudare a encontrar a tu madre a tu padre y velare de los demonios que van a por ti.-Luego, se vuelve a Brennan.
-Son los hombres que nos atacaron en la taberna. Son como ya dije en su día una banda muy peligrosa. Que hacemos señor?-Le pregunta ella con el corazón encogido de temor. Esta claro que siente debilidad por la niña.
--Ajá. Veo que lo has pasado muy mal, Yuuki. No te preocupes, ya estás a salvo, aquí no dejaremos que te pase nada.-- Brennan acarició con dulzura a la niña --Te quedas con nosotros. Shizuko y Melody te cuidarán. Y no te preocupes por los fantasmas malos. Has sido muy valiente y muy fuerte, pese a tu corta edad. Te voy a dejar una cosita.
El Gobernador se llevó las manos al cuello y se quitó el colgante de plata con forma de dragón que llevaba siempre. El dragón abrazaba una cruz templaria, con cuidado, se lo puso al cuello de Yuuki.
--Cuida mucho de él. Y no te preocupes por los fantasmas malos.--Brennan dijo estas palabras con odio. Quien supiera su naturaleza templaria sabría por qué. --Ahora ya es tarde, vete a dormir, te dejo elegir camarote. Bueno, damas y caballeros, que aproveche la suculenta cena que os ha preparado la señorita Melody y que los ángeles velen vuestros sueños. Yo me retiro a descansar por hoy. Hasta mañana.
Mientras Kahena habla con Lady Chaira sobre Shizuko observa pasar al inquisidor que va a la cocina, entonces se gira y le dice a la fantasma en voz muy baja:
“Oye Lady Chaira, ya que eres un fantasma y puedes pasar un poco desapercibida, porque no te das una vuelta por el camarote de nuestro querido y misterioso amigo templario. Tal vez puedas encontrar que es lo que esconde. Realmente no confió en ese hombre, es realmente espeluznante ¿no crees? Yo estaré pendiente cuando salga de la cocina, si no has llegado ¿Qué dices?”
Kahena seguía esperando que apareciera la Sirena, se estaba demorando más de lo previsto. La noche había caído y en unas pocas horas el Gobernador daría su discurso. Esperaba que para entonces ya hubiese hablado con la Princesa.
Melody
Melody trato de no poner mucho cuidado sobre lo que hablaba la pequeña y el Gobernador, pero lo cierto es que había estado más atenta de lo esperado. La gente comía prácticamente en silencio, hasta que Brennan salió de la cocina. Cuando lo hizo. Melody se paro y se acerco a ellas y sonriendo a Yuuki le pregunto a Shizuko: “Bueno todo ha ido bien. Ahora, ¿quieres comer algo?, ya la pequeña lo hizo y dime qué prefieres para pasar la noche, yo me puedo quedar con ella si lo deseas. Por mi no hay problema, tú me dirás lo que quieres hacer”.
La mira y espera su respuesta, mientras prepara algo de comida para llevar al camarote, ya que imagina que Kahena no irá a la cocina y seguro que le agradecerá mucho el detalle.
Con la propuesta de Kahena, Lady Chaira, recapacita que de alguna forma puede serles útil, más que el templario le cae mal, por la forma que tiene de mirarlos a todos, como por encima del hombro, todo prepotente.
Le dice a Kahena que ella se encargará de estar pendiente de este sujeto, se dará una vueltica por su camarato, aprovechando que está en la cocina.
En el camarote de él no hay nada fuera de lo normal, parece que si tiene algún objeto o algo de valor, lo debe de llevar puesto, se dijo que estaría pilas, en cualquier momento se tendría que despojar de sus ropas.:rolleyes:
-Pues la verdad, si quieres puedes quedarte conmigo, yo apenas tengo nada que hacer, y tu estarás muy atareada con la comida. Ella puede quedarse de día contigo en la cocina y que duerme en mi camarote. Hay sitio de sobra. No tengo hambre, los primero días en barco me desestabilizan un poco. Bueno, Melody ha sido un placer, me llevo a Yuuki a dormir-Dijo Shizuko con la mayor educación posible. Tomo de la mano a la pequeña que aferraba con fuerza el colgante que le habían dado.
-Buenas noches...Melody y...gracias por la comida. -Se despidio la pequeña.
Lady Chaira iba saliendo del camarote, cuando se percato que encima de una mesita había un pergamino y unas hojas regadas, se acerco a observar lo que allí había, leyó algo sobre una leyenda de nagas y la gran guerra, había también unos mapas y otras anotaciones. No entendía muy bien de que trataba todo eso. En esas sintió ruidos fuera del camarote y decidió salir de allí antes de que la vieran o peor aún el templario la sintiera rondar por sus dominios. Sigilosamente se transporto de nuevo y llego al lado de Kahena que seguía pensativa mirando hacia el mar.
Espero pacientemente y cuando Kahena la miro le dijo: “no sé si lo que tengo para decirte sea de mucha ayuda, pues no entendí lo que vi, pero creo que mejor nos vamos de aquí”. Lo dijo mirando hacia todos lados, mientras intentaba desvanecerse. La tripulación empezaba a llegar de todas partes.
Kahena estaba concentrada comunicándose con Laodamia y contándole todo lo que le había dicho Brennan, haciendo hincapié en algunas de las sensaciones que sentía. No le dijo todo, pues para que preocuparla con sentimientos que nada tenían que ver con la misión que estaban desarrollando. Esperaba que la princesa le dijera como proceder respecto a lo que él le había solicitado y sobre todo referente al ataque que se iba a producir en el Oeste.
Mientras esperaba una respuesta, llego Lady Chaira y tras observar que la tripulación empezaba a estar cada vez más cerca, le dijo mientras veía cómo se iba evaporando: “Nos vemos en mi camarote, es el número 5”. Dicho esto se dispuso a ir a su alojamiento.
Al llegar encontró a Melody que estaba colocando una bandeja con comida en una mesita auxiliar y prendía otro quinqué para dar más luz al lugar. La saludo y le pregunto cómo había ido su día y ella empezó a contarle sobre la aparición de la extraña niña y lo que había visto de la tripulación. Lo bueno de Melody es que era bastante detallista y contaba las cosas casi como si las estuviera viviendo de nuevo.
Luego le dijo que se iría a caminar por la cubierta un rato y la dejo sola con sus pensamientos.
Ella esperaba la respuesta de la Princesa y la aparición de Lady Chaira, tenía mucha curiosidad por saber que había encontrado, puede que no fuera nada interesante, aunque tal vez lo que no parece interesante, lo es mucho más....
MORGAN.
El bucanero sonrió ampliamente tras aacabar su cena y se acercó a Melody insinuante.
--Bueno. Ya que estás libre te quiero decir. Me voy a ir a la cama.--Luego puso su voz más irresistible.--Respóndeme ¿a cuál?..
CHANTRY
El templario entró en su habitación. Notó algo raro...pero no le hizo caso. Se limitó a quitarse el abrigo pesado que llevaba y colgarlo en una silla. Guardó su espada templaria y su libro en un armario, que cerró con una llave que se puso al cuello.
Solo entonces se introdujo en la cama y no tardó en quedarse dormido.
En el camarote, Khaena, estaba impaciente por saber lo que Lady había visto en el aposento del templario, cuando ella le narró lo que vio, tampoco supo como descifrarlo pero le pareció muy interesante el dato, más adelante, seguro se podrían valer de esto para echarlo al agua, si fuera necesario:eek::rolleyes::)
Una vez llegaron al camarote 5 Shizuko, prepara la cama para que la pequeña pudiera dormir comodamente. Luego saco un saco de su equipaje, se acomodo sobre la alfombra y tras dar las buenas noches de forma seca se durmieron.
Alto, muy alto entre las nubes, un águila planeaba por los cielos. No cualquier águila; ésta no era una criatura ordinaria.
''Rayos. Ya está oscureciendo y estoy muy lejos de la costa para regresar'', pensó.
Se trataba de Syrma, la arpía.
Como todos los días, al caer el sol, el hechizo hacía efecto en ella. Syrma sabía que en cuestión de minutos su apariencia de águila se desvanecería, por más que ella intentara de evitarlo, y se convertiría en una simple humana. Que por supuesto, no podría volar. Por lo tanto, necesitaba aterrizar, y cuanto antes, mejor.
A lo lejos, divisó una nave. Sus ojos de águila le permitían ver muy bien a la distancia...
''Y por qué no. Mejor el barco y no el mar abierto'', razonó.
Se apresuró, y observó bien la cubierta del barco antes de aterrizar. La tripulación estaba bastante ocupada, y en cuanto Syrma pensó que nadie le estaba prestando atención, se lanzó de picada, aterrizando entre unos rollos de soga y algunos barriles que váyase a saber qué contenían.
Justo a tiempo.
La transformación dió a lugar.
Syrma se acomodó lo mejor que pudo entre las sogas, tratando de ocultarse, aunque sabía que bastaba que alguien fuera a buscar algo allí para que la encuentren fácilmente. De todos modos, se durmió pronto, ya que estaba muy cansada.
Kahena analizaba la información que le había dado Lady Chaira, mientras le trasmitía toda esto a la Princesa, quien asimilaba todo de manera muy callada. Aún no le había dicho como proceder, pero Kahena pensaba que estaba haciendo algo al respecto, así no se lo estuviera manifestando en el momento actual.
Mientras tanto le preguntaba a Lady Chaira que sabía sobre los otros tripulantes del barco y como le había parecido la pequeña que habían encontrado esa misma tarde.
Melody
Melody merodeaba por la cubierta cuando notó que algo se movía entre unas cuerdas y unos barriles, se quedó un momento alejada y cuando todo se calmo se acerco sigilosamente a ver que era y lo que vio la sorprendió. Pues se suponía que todos en el barco tenían cuartos asignados, por lo cual se le acerco a la mujer y le dijo:
“Oye, estas bien ¿Qué haces aquí por qué no estás en tu camarote? Si no te lo asignaron puedes venir conmigo y te puedo ayudar. No está bien que descanses en este lugar, se ve que estas agotada… Sígueme”… Puso su mejor sonrisa mientras esperaba que la chica la siguiera.
Pensó que si se acercaba a su camarote, Kahena sabría qué hacer con esta joven mujer. Sin embargo aún no contestaba a sus preguntas, solo la miraba entre dormida y expectante…
Casi una hora había pasado ya desde que Syrma se había dormido en la cubierta del barco. De repente, una mujer la despertó.
Syrma la miró, con esos ojos de águila. No pareciera ser hostil... y además, si me confunden como parte de la tripulación, mejor, pensó Syrma. Ya sabía que los polizones no son siempre bienvenidos a bordo.
Syrma se puso de pie, asintió con la cabeza y siguió a la mujer que la había despertado.
Luego de contarle lo que vió en el camarote del templario, Lady le contestó a la pregunta sobre la niña polizón, diciéndole que le parecía una niña muy pispireta, un poco comprometido el tenerla en este barco, lleno de puros marineros, nunca se sabía con qué podian salir.
Había mucho revuelo, ya de amanecida todos estaban atareados en sus faenas, Melody andaba por las bodegas, hoy sería un día decisivo para todos en el barco:rolleyes:
Melody llevo a la chica al camarote, intentando evitar a toda la tripulación que estaba alborotada. La noche llegaba y con ella algo de licor y mucha fanfarria. Sin embargo, ella quería seguir su camino, a no ser que se encontrara al intrépido de Morgan. Pero por ahora tenía una meta clara.
Llego a su destino y encontró a Kahena hablando con Lady Chaira. Le dijo en voz baja que tenía a alguien con ella. Tras la aprobación de Kahena entraron y Lady Chaira se evaporo. No pensaba que se había ido, pero al menos no se veía.
Cuando al fin estaban adentro, Melody le dijo a Kahena:
“Encontré a esta joven durmiendo en la cubierta, parece que no le han dado camarote, tal vez pueda compartir el nuestro para que no se quede a la intemperie. Ya sabes cómo son los marineros y con tanto jaleo que hay en este momento, es mejor estar seguras”.
Sonrió hacia la joven y le dijo: “Soy Melody, ella es Kahena, ¿cuál es tu nombre?”
Kahena observaba a la joven que había llevado Melody, su cara le era sumamente conocida, sabía que la había visto en alguna parte, sin embargo ella no la miraba aún. Tenía la mirada puesta en algún punto, pero no hacia contacto con sus ojos, por lo cual no lograba identificarla, pues el quinqué no iluminaba muy bien toda la habitación. Así que espero la respuesta de la chica, mientras seguía comunicándose con Laodamia.
Syrma lanzó una rápida mirada furtiva hacia Kahena, la de la mirada perdida.
-Syrma- respondió, al instante mirando hacia otro lado- Puedo dormir en cualquier lado. No duermo demasiado-agregó.
Era cierto; Syrma descansaba de a cortas siestas, como hacen los gatos. Un par de horas le bastaban para seguir andando. Empezó a hacer así desde el momento en que fue hechizada; eso le permitía estar despierta como humana y como arpía.
Shizuko y Yuuki dormian a pierna suelta, pero estaban bien seguras en su camarote. A salvo de cualquier intruso.
Su gato Siro en cambio, andaba por el barco observando a los presentes que aún no se habían acostado.
Quiza fuese un cachorro, peor era listo, su ama entendía todo lo que le decia y el entendía todo lo que ella le decía. A pesar de su corta inteligencia por ser un animal, era astuto. Muy astuto u cauto, gracias a las enseñanzas de su ama.
Dio vueltas memorizando cada detalle del barco, cada persona ser, a bordo, se quedó con el tipo de objectos que llevaban.
En la noche, el pequeño gato negro era casi indetectable, permaneció finalmente subido a un tonel de la cubierta esperando a que ocurriera algo que pudiera despertar el interes de su ama.
MORGAN.
El bucanero había estado buscando a Melody toda la noche pero acabó rindiéndose y tumbándose tranquilamente en su camarote con una botella de ron, dispuesto a pasar la noche calmado y bebiendo y así lo hizo.
Tras dos botellas quedó sumido en un sueño profundo. En sus sueños, en los que solo solían aparecer chicas, ron y oro, solo aparecía Melody. La luz del sol, amaneciendo, comenzaba a filtrarse por la portilla abierta de su camarote.
BRENNAN
El gobernador llevaba ya mucho despierto. Era un hombre aficionado a dormir bien pero se desvelaba con facilidad cuando tenía que hacer algo importante, como el discurso. En su camarote, estubo media hora colocándose el abrigo y las insignias y medallas, practicando tonos y ademanes para acompañar a su discurso.
Para rematar su puesta en escena, decidió colocarse la espada templaria enfundada por fuera del abrigo, y no por debajo. Sonriendo ante su imagen, se echó por encima una capa negra y abandonó su camarote dispuesto a pronunciar su discurso. Esperaba que todos estuvieran ya listos para escucharle.
Syrma se echó a dormir en el suelo del camarote, esta vez durmiendo unas cuatro horas más o menos. Despertó cuando aún estaba oscuro, y salió a caminar, dándose una vuelta por la cocina. Se comió las últimas galletas (hacía muucho, mucho tiempo que no comía una de esas) y probó alguna que otra sobra de la noche anterior.
La claridad del alba la alertó. Debo salir a cubierta o estaré en problemas si me encuentran, pensó, y exactamente eso hizo; paseó casualmente por la cubierta del barco, mirando qué había por allí. Finalmente, al sentir que la transformación estaba por ocurrir, Syrma buscó un lugar apartado, cerca de unos toneles.
Extendió sus alas de arpía, desperezándose. Fue entonces cuando descubrió que un gato estaba mirándola. Syrma le bufó, con odio, y en seguida se transformó en águila. Con las plumas crespadas, trató de espantar al gato, pero en seguida sintió pasos de alguien acercándose.
Syrma voló, alto, y se posó sobre un mástil.
Tuviste suerte esta vez, gato... suerte de que yo ya he desayunado... pensó Syrma, sin quitar su mirada del felino.
Kahena despertó al alba. Syrma ya había salido y Melody seguía descansando. Busco entre las cosas que trajo la chica y se puso lo primero que encontró que fuera cómodo. Luego salió a la cubierta y se sorprendió al ver que todo el mundo estaba aún durmiendo. Era muy temprano, aún faltaban algo de tiempo antes del discurso de Brenna. A lo lejos vio pasar a Syrma que dejaba apresurada la cocina y se escabullo, sin ser vista, a un lugar apartado en la cubierta. Ella la siguió lo más silenciosa que pudo y cuando menos pensó lo que vio fue un águila en lugar de la joven de cabello corto enmarañado. Se quedó escondida, muda de asombro, al igual que el gato de Shizuko que miraba fijamente al águila emprender el vuelo.
“vaya, esto sí que no me lo esperaba” pensó Kahena. “no se suponen que las arpías estaban extinguidas, no veo una desde….” Sus pensamientos se detuvieron cuando descubrió que alguien se acercaba. Continúo su camino hacia la cubierta ignorando a quien sea que venía o mejor aún, haciéndose la que no había sentido nada y mucho menos que había visto algo fuera de lo normal…
Amanece un nuevo día, Shizuko se levanta temprano y hace sus ejercicios de meditación. Luego, se dedica a ejercitar el cuerpo para el combate y despertarlo.
Luego se asea y se viste. Pantalones negros, camiseta negra estilo oriental y unas comodas y ligeras botas negras. Se cuelga sus numerosas cunais por el cuerpo y esconde su preciosa daga en su bota. Luego se ajusta la espada al cinto. Se cepilla su lustroso cabello negro. Cuando termina,despierta a la pequeña. La ayuda a asearse y recortando uno de sus vestimentas se las ajusta a la pequeña. Parece una corsaria, camisa blanca, chaleco y pantalones marrones. Le da uno de sus cunais y se lo esconde en el cinto. Luego contempla el extraño colgaten mientras le cepilla su precioso pelo azabache y terminado esto en silencio, como hasta ahora, se marchan a desayunar a la cocina.
En el camino, Siro se les une. Ella le hace varios gestos y le transimite toda la informacion que ha recibido.
-Conque hay una nueva polizón a bordo...eh...con Kahena y Melody? Yuuki, vete sola a la cocina, ire a buscar a Chaira a ver que a visto ella. Te confio a Siro, Siro protegela con tu vida.
Dicho esto sube a cubierta buscando alguna señal de vida y de Chaira mientras el barco se despierta al compás del mar.
Al ver que Melody llegaba con una nueva chica, lady Chaira, decidió salir de allí, no quería ser vista por ella, que le parecia altamente peligrosa, lo podía percibir en su mirada, no era de fiar.
Salio a cubierta, entreteniéndose con los afanes de los marineros, aunque la mayoría estaba durmiendo la mona de la noche anterior, donde casi todos se pasaron de tragos.
Ya casi al amanecer, vió salir a Syrma del camarote y caminar furtivamente, en la cocina se alimentó con las sobras de la noche anterior y de pronto se escondió, saliendo un aguila, que remontó el vuelo, quedándose en un mástil, como vigilando, ella prefirió no dejarse ver, menos convertida en un animal tan sagaz.
Siguio avanzando por el barco, hasta toparse con Shizuco, que le preguntó por la nueva chica, según ella se entero por Siro, que aún tenía los pelos de punta, pues estuvo a punto de tener un encuentro cercano con la arpía.
Le contó lo poco que sabía y de como la vió salir convertida en Aguila.
MORGAN
--¡Maldición! ¡Me he quedado dormido! Llego tarde al discurso del Breman ese como se llame!
El bucanero salió corriendo de su camarote y luego volvió con la misma prisa, pues se acababa de acordar de que se había quitado los pantalones para dormir. Una vez acicalado tomó su daga, la ocultó en su faja y salió corriendo y se vuelve a parar junto a Shizuko.
--Vaya, vaya, vaya. Hola ¿estás sola?
CHANTRY
El siniestro templario tenía una manzana en su mano. Vestía su abrigo largo negro y sus lentes rojizas. Oculta, llevaba la espada templaria y la lanza, envuelta en un trapo, descansaba en un lateral de la cubierta. Había sorprendido por detrás a Kahena y, con una sonrisa enigmática, reprodujo con su mano y la manzana el compás de un reloj de péndulo indicándole a Kahena que el tiempo corría en su contra antes del ataque preventivo.
Tras esto y una risilla siniestra el templario se fue hacia el puente de mando, donde el gobernador iba a dar su discurso pero antes miró hacia el cielo y luego con una mirada fulminante a Kahena. La lanza, bajo el trapo, comenzó a brillar en azul tenue hacia el lugar donde se fue la arpía.
Comentarios
El gobernador siguió a Shizuko hasta el comedor, donde cenaba la tripulación y vio a la niña, que se escondió. Brennan supuso que tenía un aspecto muy amedrentador con su traje negro y con la espada templaria enfundada colgando del cinto. Se quitó los guantes, guardándoselos en el bolsillo y se acercó a la niña, arrodillándose para ponerse a su altura y exhibiendo una sonrisa amable. Al gobernador se le daban bien los niños y le gustaban bastante de modo que se sentía seguro al tratar con aquella niña. Le dijo con un tono de voz dulce, nada que ver con el que solía usar.
--Vaya, hola, pequeña. No tengas miedo, no te haré daño. Dime ¿cómo te llamas? ¿qué haces aqui?
MORGAN
El bucanero se atragantó al ver entrar a Brennan en el comedor y comenzó a toser sonoramente atrayendo las miradas cercanas. Supuso que había que ponerse firme y, al levantarse, golpeó la mesa con sus piernas y derramó su sopa y parte de la de sus compañeros, ante las quejas de éstos.
Viendo que nadie más se levataba, optó por sentarse tranquilamente y hacer como si nada hubiera pasado, comiendo los pedazos de pan que habían caído en la mesa, un poco avergonzado. Miró a sus compañeros de mesa y dijo, fime, ante las risillas de éstos.
--Ni una palabra ni una risa, perros.
Y clavó su daga en la mesa, atavesando un pedazo de pan que se llevó a la boca con el arma. Haciendo amigos desde el primer día.
CHANTRY.
El templario contemplaba su lanza ardiente clavada en la cubierta. Nadie se había fijado en ella, con las prisas para ir a cenar. El viento era muy favorable y el navío avanzaba con velocidad por las aguas oscuras. Chantry tenía su libro templario en la mano, abierto por una página que exhibía el dibujo de un gran martillo del que salían rayos. Pasó las páginas hasta topar con una con la ilustración de una criatura con forma de reptil, larga cola, hocico afilado con largos dientes, garras curvas y letales y cuerpo escamoso, pero bípeda y armada con una armadura especial hecha por el hombre y una rodela con un emblema irreconocible en su brazo izquierdo. Un buscador. Sonrió mientras leía
--Criaturas desalmadas pero fieles hasta la muere, dirigidas por señales de largo alcance, animales servidores del Capítulo Inquisición Templaria. Letales animales anfibios.
Asegurándose de que no había nadie alrededor pasó la página y ésta estaba ilustrada con el dibujo de una enorme serpiente que rodeaba un dibujo de la bola terráquea. La serpiente tenía aspecto letal y terrible. El
--Lo que perseguimos...Cuando la tengamos en nuestro poder esos condenados adoradores de la Sabia Energía, esos herejes...--Pasó hojas hasta encontrar el dibujo de una sirena.--Esos herejes submarinos y todos los mares del mundo se rendirán ante nosotros.
Estaba tan concentrada en sus pensamientos que no se dio cuenta, hasta el momento en que pudo sentir la presencia de la fantasma que estaba cerca y eso que se había dicho que no iba a entretenerse y ensimismarse. Definitivamente debería focalizar esas distracciones, no estaban nada bien y con tantos enemigos cerca, peor aún.
Se acerco lentamente a la fantasma, que hacia como la que no quería la cosa o mejor no quería tal vez interrumpir sus pensamientos. Tenía que agradecerle ese detalle. Sin embargo pensó que mientras encontraba a Melody, tal vez la chica pudiera servirle de compañía. Pero sobre todo de espía, en caso de que viniera alguien mientras se concentraba y hablaba con la sirena.
Así que para empezar, le dijo:
“Hola, soy Kahena, nos hemos visto ya varias veces y tu cara se me hace muy familiar, creo que tienes familia en este barco, si no estoy mal. ¿Qué te trae a esta aventura, algún amor, una hermana?, porque es demasiado joven para ser tu madre, aunque podría ser tu hija…”
Esperaba que fuera algo de eso. De de esta manera podría entretenerse la joven hablándole y mientras, ella podría concentrarse en su charla con la Sirena, sin parecer que estaba demasiado enfrascada en sus propios pensamientos.
Sonriéndole le contestó que era lady Chaira y que estaba buscando a su hermana gemela, que hacía bastante tiempo no veía, presentía que estaba cerca.
Creía que ella la podría ayudar a encontrarla, además que si quería la podía encubrir cuando hablara con Laodamia, pues sabía que nadie se podía enterar de estas comunicaciones sin peligro de todas las sirenas.:rolleyes:
La fantasma alcanzo a contarle su historia y Laodamia aún no se comunicaba. Así que siguió hablando con la chica:
“Que interesante su historia Lady Chaira, entonces es su hermana a la que he visto y desde luego esta en este barco o debería de estar, pues la vi cuando estábamos en la elección de tripulación, así que es muy probable que este aquí o que se haya quedado rezagada en la isla tortuga. Pero eso es fácil de averiguarlo. Así que no te preocupes.”
Hizo una pausa y sintió que la Princesa ya estaba cerca a sus pensamientos, no tardaría en poder “conectarse”. Pero mientras sonrío a Lady y le dijo:
“Y qué relación tiene usted con Shizuko, le he visto mucho al lado de ella. Me parece una mujer fascinante, aunque muy misteriosa debo decir, a veces parece muy fuerte y en otros momentos está totalmente abatida, parece que perdió a alguien muy importante… Pero en fin estoy divagando. Estoy cansada de hablar de estrategias y esas cosas. Sin embargo, creo que no podré desligarme mucho del asunto”
Dijo como no dándole importancia a la primera parte de su intervención, pero sí que le interesaba saber más sobre esa chica oriental, aunque lo disimulo y pensó que definitivamente Lady Chaira a pesar de ser un fantasma se veía “transparente” y leal, así que seguro podría confiar en ella… Bueno, no tanto, pero al menos en ciertas cosas. Pues, a la final Kahena no confiaba en nadie, en este barco difícilmente podría uno estar seguro.
Melody
Melody se acerco a la pequeña que a no más vio al Gobernador se escondió detrás suyo y le dijo:
“pequeña el señor no te hará nada, responde sus preguntas y tu tranquila, aquí estaré por si me necesitas, vale… No te va a pasar nada. Ve con él”
Yuuki no quería soltarse e irse, la verdad parecía muy asustada al ver al señor, pero que más podía hacer Melody que darle ánimos y rezar para que no le pasara nada malo a la pequeña.
Intento relajarse y mostrarse tranquila para darle valor a la niña. Luego ayudo a servir la comida a los hombres que empezaron a llegar y observaba el movimiento que había alrededor, intentando no perderse nada. Y no pudo evitar sonreír al ver al bucanero algo apenado por su torpe desempeño, se veía tierno de esa manera. No tan brusco como al principio, definitivamente el chico tenía potencial.
Mientras Yuuki alentada por las palabras de Melody se acerco hasta el hombre vestido de negro.
-No domina muy bien nuestro idioma, puede decirte que viene del mismo sitio de donde procedo yo. Pequeña puedo hacer de interprete si lo prefieres.-Le aseguro ella.
La niña asintió.
-Pregunte...señor...
La niña por fin se calmó aunque no parecía hablar muy bien el idioma.
--Bien, así me gusta, pequeña. Dime ¿cómo te llamas? ¿Qué haces aquí? ¿De dónde vienes? Cuéntamelo todo, por favor.
El gobernador dulcificaba mucho su tono al hablar con la niña. Fuera, había anochecido ya por completo.
CHANTRY
Encerrado en su camarote, el templario leía varias hojas y pergaminos viejos. En uno de ellos se contaba la leyenda de las nagas, la gran guerra y las profecías. Chantry murmuraba para sí.
´´El Martillo tiene que estar en Isla Escondida. Formó parte de un botín romano tiempo atrás. Eso lo tenemos claro. Una vez tengamos el Martillo podremos entrar en las Ruinas Alba donde, se supone, encontraremos la famosa civilización naga. Allí hallaremos la Vara...Una vez la tengamos en nuestro poder y, junto con el Martillo, nos dirigiremos a Helheim y allí despertaremos a la Serpiente. Es un plan perfecto. Infalible...A no ser que esas ridículas criaturas del agua lo echen todo a perder´´
Sintiendo la punzada del hambre, Chantry se levantó de su silla y se dirigió al comedor. Cerró la puerta de su camarote tras de sí pero ésta quedó mal cerrada...Alguien podría entrar si la veía...
-Hoy es el día que cumplo 10 años. Los he pasado de empleada de hogar en una casa de nobles, criada en una taberna con piratas, en la calle la mayoría en compañía de vagabundos, y recuerdo una lejana época en la que viví con mi padre en el mar...Tengo sus ojos...llevo toda mi vida buscando a mis padres. Me arrebataron del regazo de mi madre nada más nacer. Mi padre y yo nos llevaron a un lugar desconocido. Años después se lo llevaron. Como están haciendo con muchos de ellos ahora. Busco a mi madre para que salve y encuentre a mi padre.
Subo a este barco por que unos hombres de negro me seguían. Estaban en la taberna de La Sirenita. Ellos...son muy peligrosos...son son...el mismo demonio. Ellos envían a los fantasmas malos para que no pueda dormir. Para que no...-Yuuki se hecha a llorar. Shizuko deja de traducir y se acerca a ella. Se agacha y la abraza. Luego la mira a los ojos y en su idioma oriental le habla con dulces y cálidas palabras.
-Te ayudare a encontrar a tu madre a tu padre y velare de los demonios que van a por ti.-Luego, se vuelve a Brennan.
-Son los hombres que nos atacaron en la taberna. Son como ya dije en su día una banda muy peligrosa. Que hacemos señor?-Le pregunta ella con el corazón encogido de temor. Esta claro que siente debilidad por la niña.
El Gobernador se llevó las manos al cuello y se quitó el colgante de plata con forma de dragón que llevaba siempre. El dragón abrazaba una cruz templaria, con cuidado, se lo puso al cuello de Yuuki.
--Cuida mucho de él. Y no te preocupes por los fantasmas malos.--Brennan dijo estas palabras con odio. Quien supiera su naturaleza templaria sabría por qué. --Ahora ya es tarde, vete a dormir, te dejo elegir camarote. Bueno, damas y caballeros, que aproveche la suculenta cena que os ha preparado la señorita Melody y que los ángeles velen vuestros sueños. Yo me retiro a descansar por hoy. Hasta mañana.
La noche había entrado...
Mientras Kahena habla con Lady Chaira sobre Shizuko observa pasar al inquisidor que va a la cocina, entonces se gira y le dice a la fantasma en voz muy baja:
“Oye Lady Chaira, ya que eres un fantasma y puedes pasar un poco desapercibida, porque no te das una vuelta por el camarote de nuestro querido y misterioso amigo templario. Tal vez puedas encontrar que es lo que esconde. Realmente no confió en ese hombre, es realmente espeluznante ¿no crees? Yo estaré pendiente cuando salga de la cocina, si no has llegado ¿Qué dices?”
Kahena seguía esperando que apareciera la Sirena, se estaba demorando más de lo previsto. La noche había caído y en unas pocas horas el Gobernador daría su discurso. Esperaba que para entonces ya hubiese hablado con la Princesa.
Melody
Melody trato de no poner mucho cuidado sobre lo que hablaba la pequeña y el Gobernador, pero lo cierto es que había estado más atenta de lo esperado. La gente comía prácticamente en silencio, hasta que Brennan salió de la cocina. Cuando lo hizo. Melody se paro y se acerco a ellas y sonriendo a Yuuki le pregunto a Shizuko: “Bueno todo ha ido bien. Ahora, ¿quieres comer algo?, ya la pequeña lo hizo y dime qué prefieres para pasar la noche, yo me puedo quedar con ella si lo deseas. Por mi no hay problema, tú me dirás lo que quieres hacer”.
La mira y espera su respuesta, mientras prepara algo de comida para llevar al camarote, ya que imagina que Kahena no irá a la cocina y seguro que le agradecerá mucho el detalle.
Le dice a Kahena que ella se encargará de estar pendiente de este sujeto, se dará una vueltica por su camarato, aprovechando que está en la cocina.
En el camarote de él no hay nada fuera de lo normal, parece que si tiene algún objeto o algo de valor, lo debe de llevar puesto, se dijo que estaría pilas, en cualquier momento se tendría que despojar de sus ropas.:rolleyes:
-Buenas noches...Melody y...gracias por la comida. -Se despidio la pequeña.
Espero pacientemente y cuando Kahena la miro le dijo: “no sé si lo que tengo para decirte sea de mucha ayuda, pues no entendí lo que vi, pero creo que mejor nos vamos de aquí”. Lo dijo mirando hacia todos lados, mientras intentaba desvanecerse. La tripulación empezaba a llegar de todas partes.
Mientras esperaba una respuesta, llego Lady Chaira y tras observar que la tripulación empezaba a estar cada vez más cerca, le dijo mientras veía cómo se iba evaporando: “Nos vemos en mi camarote, es el número 5”. Dicho esto se dispuso a ir a su alojamiento.
Al llegar encontró a Melody que estaba colocando una bandeja con comida en una mesita auxiliar y prendía otro quinqué para dar más luz al lugar. La saludo y le pregunto cómo había ido su día y ella empezó a contarle sobre la aparición de la extraña niña y lo que había visto de la tripulación. Lo bueno de Melody es que era bastante detallista y contaba las cosas casi como si las estuviera viviendo de nuevo.
Luego le dijo que se iría a caminar por la cubierta un rato y la dejo sola con sus pensamientos.
Ella esperaba la respuesta de la Princesa y la aparición de Lady Chaira, tenía mucha curiosidad por saber que había encontrado, puede que no fuera nada interesante, aunque tal vez lo que no parece interesante, lo es mucho más....
El bucanero sonrió ampliamente tras aacabar su cena y se acercó a Melody insinuante.
--Bueno. Ya que estás libre te quiero decir. Me voy a ir a la cama.--Luego puso su voz más irresistible.--Respóndeme ¿a cuál?..
CHANTRY
El templario entró en su habitación. Notó algo raro...pero no le hizo caso. Se limitó a quitarse el abrigo pesado que llevaba y colgarlo en una silla. Guardó su espada templaria y su libro en un armario, que cerró con una llave que se puso al cuello.
Solo entonces se introdujo en la cama y no tardó en quedarse dormido.
''Rayos. Ya está oscureciendo y estoy muy lejos de la costa para regresar'', pensó.
Se trataba de Syrma, la arpía.
Como todos los días, al caer el sol, el hechizo hacía efecto en ella. Syrma sabía que en cuestión de minutos su apariencia de águila se desvanecería, por más que ella intentara de evitarlo, y se convertiría en una simple humana. Que por supuesto, no podría volar. Por lo tanto, necesitaba aterrizar, y cuanto antes, mejor.
A lo lejos, divisó una nave. Sus ojos de águila le permitían ver muy bien a la distancia...
''Y por qué no. Mejor el barco y no el mar abierto'', razonó.
Se apresuró, y observó bien la cubierta del barco antes de aterrizar. La tripulación estaba bastante ocupada, y en cuanto Syrma pensó que nadie le estaba prestando atención, se lanzó de picada, aterrizando entre unos rollos de soga y algunos barriles que váyase a saber qué contenían.
Justo a tiempo.
La transformación dió a lugar.
Syrma se acomodó lo mejor que pudo entre las sogas, tratando de ocultarse, aunque sabía que bastaba que alguien fuera a buscar algo allí para que la encuentren fácilmente. De todos modos, se durmió pronto, ya que estaba muy cansada.
Kahena analizaba la información que le había dado Lady Chaira, mientras le trasmitía toda esto a la Princesa, quien asimilaba todo de manera muy callada. Aún no le había dicho como proceder, pero Kahena pensaba que estaba haciendo algo al respecto, así no se lo estuviera manifestando en el momento actual.
Mientras tanto le preguntaba a Lady Chaira que sabía sobre los otros tripulantes del barco y como le había parecido la pequeña que habían encontrado esa misma tarde.
Melody
Melody merodeaba por la cubierta cuando notó que algo se movía entre unas cuerdas y unos barriles, se quedó un momento alejada y cuando todo se calmo se acerco sigilosamente a ver que era y lo que vio la sorprendió. Pues se suponía que todos en el barco tenían cuartos asignados, por lo cual se le acerco a la mujer y le dijo:
“Oye, estas bien ¿Qué haces aquí por qué no estás en tu camarote? Si no te lo asignaron puedes venir conmigo y te puedo ayudar. No está bien que descanses en este lugar, se ve que estas agotada… Sígueme”… Puso su mejor sonrisa mientras esperaba que la chica la siguiera.
Pensó que si se acercaba a su camarote, Kahena sabría qué hacer con esta joven mujer. Sin embargo aún no contestaba a sus preguntas, solo la miraba entre dormida y expectante…
Syrma la miró, con esos ojos de águila. No pareciera ser hostil... y además, si me confunden como parte de la tripulación, mejor, pensó Syrma. Ya sabía que los polizones no son siempre bienvenidos a bordo.
Syrma se puso de pie, asintió con la cabeza y siguió a la mujer que la había despertado.
Había mucho revuelo, ya de amanecida todos estaban atareados en sus faenas, Melody andaba por las bodegas, hoy sería un día decisivo para todos en el barco:rolleyes:
Llego a su destino y encontró a Kahena hablando con Lady Chaira. Le dijo en voz baja que tenía a alguien con ella. Tras la aprobación de Kahena entraron y Lady Chaira se evaporo. No pensaba que se había ido, pero al menos no se veía.
Cuando al fin estaban adentro, Melody le dijo a Kahena:
“Encontré a esta joven durmiendo en la cubierta, parece que no le han dado camarote, tal vez pueda compartir el nuestro para que no se quede a la intemperie. Ya sabes cómo son los marineros y con tanto jaleo que hay en este momento, es mejor estar seguras”.
Sonrió hacia la joven y le dijo: “Soy Melody, ella es Kahena, ¿cuál es tu nombre?”
Kahena observaba a la joven que había llevado Melody, su cara le era sumamente conocida, sabía que la había visto en alguna parte, sin embargo ella no la miraba aún. Tenía la mirada puesta en algún punto, pero no hacia contacto con sus ojos, por lo cual no lograba identificarla, pues el quinqué no iluminaba muy bien toda la habitación. Así que espero la respuesta de la chica, mientras seguía comunicándose con Laodamia.
-Syrma- respondió, al instante mirando hacia otro lado- Puedo dormir en cualquier lado. No duermo demasiado-agregó.
Era cierto; Syrma descansaba de a cortas siestas, como hacen los gatos. Un par de horas le bastaban para seguir andando. Empezó a hacer así desde el momento en que fue hechizada; eso le permitía estar despierta como humana y como arpía.
Su gato Siro en cambio, andaba por el barco observando a los presentes que aún no se habían acostado.
Quiza fuese un cachorro, peor era listo, su ama entendía todo lo que le decia y el entendía todo lo que ella le decía. A pesar de su corta inteligencia por ser un animal, era astuto. Muy astuto u cauto, gracias a las enseñanzas de su ama.
Dio vueltas memorizando cada detalle del barco, cada persona ser, a bordo, se quedó con el tipo de objectos que llevaban.
En la noche, el pequeño gato negro era casi indetectable, permaneció finalmente subido a un tonel de la cubierta esperando a que ocurriera algo que pudiera despertar el interes de su ama.
El bucanero había estado buscando a Melody toda la noche pero acabó rindiéndose y tumbándose tranquilamente en su camarote con una botella de ron, dispuesto a pasar la noche calmado y bebiendo y así lo hizo.
Tras dos botellas quedó sumido en un sueño profundo. En sus sueños, en los que solo solían aparecer chicas, ron y oro, solo aparecía Melody. La luz del sol, amaneciendo, comenzaba a filtrarse por la portilla abierta de su camarote.
BRENNAN
El gobernador llevaba ya mucho despierto. Era un hombre aficionado a dormir bien pero se desvelaba con facilidad cuando tenía que hacer algo importante, como el discurso. En su camarote, estubo media hora colocándose el abrigo y las insignias y medallas, practicando tonos y ademanes para acompañar a su discurso.
Para rematar su puesta en escena, decidió colocarse la espada templaria enfundada por fuera del abrigo, y no por debajo. Sonriendo ante su imagen, se echó por encima una capa negra y abandonó su camarote dispuesto a pronunciar su discurso. Esperaba que todos estuvieran ya listos para escucharle.
La claridad del alba la alertó. Debo salir a cubierta o estaré en problemas si me encuentran, pensó, y exactamente eso hizo; paseó casualmente por la cubierta del barco, mirando qué había por allí. Finalmente, al sentir que la transformación estaba por ocurrir, Syrma buscó un lugar apartado, cerca de unos toneles.
Extendió sus alas de arpía, desperezándose. Fue entonces cuando descubrió que un gato estaba mirándola. Syrma le bufó, con odio, y en seguida se transformó en águila. Con las plumas crespadas, trató de espantar al gato, pero en seguida sintió pasos de alguien acercándose.
Syrma voló, alto, y se posó sobre un mástil.
Tuviste suerte esta vez, gato... suerte de que yo ya he desayunado... pensó Syrma, sin quitar su mirada del felino.
“vaya, esto sí que no me lo esperaba” pensó Kahena. “no se suponen que las arpías estaban extinguidas, no veo una desde….” Sus pensamientos se detuvieron cuando descubrió que alguien se acercaba. Continúo su camino hacia la cubierta ignorando a quien sea que venía o mejor aún, haciéndose la que no había sentido nada y mucho menos que había visto algo fuera de lo normal…
Amanece un nuevo día, Shizuko se levanta temprano y hace sus ejercicios de meditación. Luego, se dedica a ejercitar el cuerpo para el combate y despertarlo.
Luego se asea y se viste. Pantalones negros, camiseta negra estilo oriental y unas comodas y ligeras botas negras. Se cuelga sus numerosas cunais por el cuerpo y esconde su preciosa daga en su bota. Luego se ajusta la espada al cinto. Se cepilla su lustroso cabello negro. Cuando termina,despierta a la pequeña. La ayuda a asearse y recortando uno de sus vestimentas se las ajusta a la pequeña. Parece una corsaria, camisa blanca, chaleco y pantalones marrones. Le da uno de sus cunais y se lo esconde en el cinto. Luego contempla el extraño colgaten mientras le cepilla su precioso pelo azabache y terminado esto en silencio, como hasta ahora, se marchan a desayunar a la cocina.
En el camino, Siro se les une. Ella le hace varios gestos y le transimite toda la informacion que ha recibido.
-Conque hay una nueva polizón a bordo...eh...con Kahena y Melody? Yuuki, vete sola a la cocina, ire a buscar a Chaira a ver que a visto ella. Te confio a Siro, Siro protegela con tu vida.
Dicho esto sube a cubierta buscando alguna señal de vida y de Chaira mientras el barco se despierta al compás del mar.
Salio a cubierta, entreteniéndose con los afanes de los marineros, aunque la mayoría estaba durmiendo la mona de la noche anterior, donde casi todos se pasaron de tragos.
Ya casi al amanecer, vió salir a Syrma del camarote y caminar furtivamente, en la cocina se alimentó con las sobras de la noche anterior y de pronto se escondió, saliendo un aguila, que remontó el vuelo, quedándose en un mástil, como vigilando, ella prefirió no dejarse ver, menos convertida en un animal tan sagaz.
Siguio avanzando por el barco, hasta toparse con Shizuco, que le preguntó por la nueva chica, según ella se entero por Siro, que aún tenía los pelos de punta, pues estuvo a punto de tener un encuentro cercano con la arpía.
Le contó lo poco que sabía y de como la vió salir convertida en Aguila.
--¡Maldición! ¡Me he quedado dormido! Llego tarde al discurso del Breman ese como se llame!
El bucanero salió corriendo de su camarote y luego volvió con la misma prisa, pues se acababa de acordar de que se había quitado los pantalones para dormir. Una vez acicalado tomó su daga, la ocultó en su faja y salió corriendo y se vuelve a parar junto a Shizuko.
--Vaya, vaya, vaya. Hola ¿estás sola?
CHANTRY
El siniestro templario tenía una manzana en su mano. Vestía su abrigo largo negro y sus lentes rojizas. Oculta, llevaba la espada templaria y la lanza, envuelta en un trapo, descansaba en un lateral de la cubierta. Había sorprendido por detrás a Kahena y, con una sonrisa enigmática, reprodujo con su mano y la manzana el compás de un reloj de péndulo indicándole a Kahena que el tiempo corría en su contra antes del ataque preventivo.
Tras esto y una risilla siniestra el templario se fue hacia el puente de mando, donde el gobernador iba a dar su discurso pero antes miró hacia el cielo y luego con una mirada fulminante a Kahena. La lanza, bajo el trapo, comenzó a brillar en azul tenue hacia el lugar donde se fue la arpía.