-¿No te importa lo que ocurrió?,- no, no me importa- contesté al médico del grupo de apoyo a la mujer maltratada.
No me importaba nada, solo importaba que estaba viva, el como y el por qué me eran totalmente indiferentes. Sonreí y salí de la habitación mientras todos los demás me seguían con la mirada, me detuve un instante en el tablón de anuncios mientras leía “hoy es el primer día del resto de tú vida”, cerré los ojos y me lo creí.
La noche era perfecta, hacia un calor acogedor y el aire había hilvanado suaves toques de rosas y jazmín, llevaba la mano en el bolso asiendo un gran cuchillo, mi única protección, sin la cual no salía nunca de casa. Subí al coche y me entretuve metiendo la llave en el contacto, cuando alcé la vista, tenia frente a mi una figura, la conocía bien, la había visto despierta y también dormida, note como lentamente se diluía hacia a mi, como la sombra de un fantasma y aquella voz volvió a pregunta en mi interior “¿Emma lo harás?” -O él o yo……-
Diario de Emma Gonce.
Primer día del resto de mi vida en prisión preventiva, no sé si estaré aquí mucho tiempo, o por el contrario me trasladarán al ala psiquiátrica, según mi abogado por enajenación transitoria, la verdad, no me importa demasiado pasar el resto de la vida encerrada, pero al fin de cuentas pasarla…
El aire sigue siendo cálido y el sol se ve mucho más oscuro detrás de estos barrotes. Lo que me pasó, solo me ha hecho mas fuerte, me siento de hielo, mientras detrás de las capas de fría escarcha hay un corazón caliente latiendo, sin miedo, sin angustia y sin remordimiento.
Fin.
Comentarios
Un abrazo.
Muchas gracias por vuestros comentarios.
De todas formas debo decir que no es fácil. Que los actos reflejos que provoca un terror cotidiano vivido durante tanto tiempo tardan en desaparecer. Pero esto es un relato y no tiene por qué reflejar lo normal.
un abrazo bea