Conozcámonos mejor como escritores. Abro el hilo con ese título porque quiero conocer si vuestras mentes van a tanta velocidad como la mía o si por el contrario tenéis la suerte de ir poco a poco.
Hace un rato apagué el portátil y cogí los papeles en donde escribo las ideas -una hoja por cada idea, para poder desarrollarla- que se me van ocurriendo, y mientras los miraba desesperada (bueno, tanto como desesperada no, pero algo parecido) me pregunté si a los demás escritores de este foro les pasa lo mismo, así que dejé los papeles y volví a encender el portátil para escribir aquí.
Algunos comentáis que tenéis en proyecto una novela, una historia, y que tenéis dudas con el principio o con los nombres... Entiendo que cada vez que os ponéis a escribir lo hacéis con esa historia. Los que aportáis relatos breves al foro no sé si escribís ese relato y lo retocáis y moldeais -o no- hasta que lo termináis y después empezáis con otro o si después de escribirlo lo dejáis reposar y os ponéis con otro que os surge, y ya retomaréis el anterior cuando escribáis hasta el final el nuevo...
En mi caso... bueno, en mi caso es un ir y venir de ideas constante (ya lo he contado en mi blog hace unas semanas). Tener tantas ideas, no sólo para escribir sino para diversos asuntos, no es una ventaja. Anoche al acostarme y apagar la luz empecé en pensar en un relato, las frases iban surgiendo solas e intenté retenerlas para escribirlas por la mañana -no quería levantarme, que ya estaba calentita-. El problema es que por la tarde había empezado otro texto que no pude terminar porque tenía que hacer de madre con mi hijo pequeño, así que tengo el de ayer y el de anoche a medias. Pero es que el otro día, al salir de la ducha tuve la idea para otro y empecé a escribirlo en cuanto pude porque si no los escribo se me olvidan en cuanto aparece otro en mi mente. Así que son tres porque ese tampoco lo pude terminar porque me tenía que ir. He conseguido terminar uno breve para mi foro motero que llevaban tiempo esperando pero hay que ampliarlo para poder enviarlo a una revista motera; por lo que otra hoja más que tengo que tener en cuenta. Y así contínuamente.
Lo importante es escribir las frases que se me ocurren y lo demás ya llegará, pero es que se me ocurre una historia mientras estoy escribiendo otra. Y esto es sólo en lo referente a escribir, porque además también tengo unos mini-cortos y un proyecto de empresa e ideas para dar mis clases... Lo dicho, mi mente siempre en ebullición. ¿La vuestra también? Espero no ser la única.
Por desgracia, esto hace que mis novelas (no iba a ser sólo una) queden a veces aparcadas durante días y semanas. Y no es que ahora no tenga tiempo, que lo tengo, pero me cuesta mucho centrarme en algo cuando mi mente va por independiente y empieza a dictarme un texto que yo no le he pedido.
Esta mañana he comprobado con alegría que mi móvil tiene grabador de voz, así que ahora podré grabar las ideas cuando no tenga papel y boli a mano o cuando no me apetezca levantarme en mitad de la noche, que en invierno no apetece.
Comentarios
Y oye, ¿cómo es eso de escucharte por el móvil al día siguiente?
No he probado el consejo que ha comentado texas acerca de grabar en el móvil las ideas que nos vayan surgiendo. Normalmente, procuro desarrollar al tiempo que van emergiendo de mi cabeza. Lo que pasa es que voy acumulando muchos relatos inacabados porque pronto me doy cuenta de que ando divagando y pienso que es mejor dejarlos para cuando mi cerebro esté más concentrado.
Saludos.
S. Cid
Cuando me pongo a escribir cojo todas los textos que ya tengo empezados y los leo para ver con cual tengo "musas" ese día. Pero a veces no acabo de centrarme y procuro distraerme con otras cosas hasta que de pronto mi mente -que ya he dicho que va su cuenta- se empieza a despertar, literariamente hablando, y ya puedo ponerme a "trabajar"
Acabé por conformarme pensando que las que persisten en el tiempo son las más válidas y algún día les dedicaré la atención que merecen.
Anotarlas o grabarlas es buena idea. Pero se necesita un estadio de futbol para almacenar los apuntes ja,ja,ja.
Me hizo muy feliz este hilo. Al menos no me siento sola en el universo de la febril actividad mental.
Quisiera, eso sí, tener un interruptor para desconectar mi mente a la hora de dormir pero aún no lo localizo.:)
Me alegra que te gustase el hilo, Serrana, lo abrí precisamente por eso, para no sentirme un bicho raro. Envidio -por decirlo de alguna manera- a la gente que es capaz de centrarse en un único proyecto aunque no sé si se centran por disciplina o porque es su única idea.
Tener el blog me ayuda a mantener esa disciplina porque me obligo a escribir algo todas las semanas. Es decir, me obligo a escribirlo y terminarlo.
Anotar todas las ideas es bueno, es como el "brain storm" de los ejecutivos. Puede que una frase suelta no sea nada, pero si la juntas con otra/s a veces sale un tema para un relato aunque sea breve.
Yo si llevo papel y bolígrafo de bolso en bolso, y últimamente he optado por ponerlos también en la mesita de noche, (bueno, y la de día, que al despertar sigue siendo la misma)...:D y así cuando me durge de pronto una idea, una frase que considero acertada, pronto la plasmo...he escrito cosas en el tren, en un bar, mientras espero entrar al médico...Si se lleva papel y boli, cualquier sitio vale, porque las buenas ideas hay que cogerlas a veces, al vuelo, que si no se van a otra parte.
Sobretodo porque soy músico y compongo, y tener ideas musicales implica grabarlas antes que se te escapen, por lo que el móvil (celular le digo yo) es fundamental!
No se sientan avergonzados, yo voy por la vida cantándole mis serenatas inéditas a mi querido teléfono mientras la gente me mira raro en los lugares públicos, pero el pudor pasa cuando siento la tranquilidad de tener grabada una idea nueva.
Algo que siempre me interesó y últimamente me interesa más que nunca, es la capacidad de desarrollar una idea original. No les pasa que cuando leen o escuchan algo genial, les da la sensación de que todo está perfectamente construido y que la mayoría de las cosas avanzan como de manera natural?
Puede que sea parte del genio, pero también creo que es parte del trabajo, porque como nos pasa a nosotros, las grandes obras empiezan con una idea y después se desarrollan, por lo que el artista no es solamente un creador sino un desarrollador, por sobretodo un desarrollador.
Y esto se obtiene con el tiempo y la experiencia? con el trabajo y la repetición? el estudio y la observación? existe realmente el talento?
No sé si les servirá de mucho, puesto que mucha experiencia en la escritura no tengo.. pero en la música nos enseñan técnicas de desarrollo motívico, porque la mayoría de las ideas duran segundos!! sin embargo tenés que llenar minutos de música basados en la misma idea.
Hay quienes piensan que una buena obra es la que te remite a cosas que conocés y además te presenta nuevas, como un balance. Si es absolutamente todo nuevo, lo más probable es que el lector/espectador se sienta perdido y confundido. Si es todo conocido, no sorprende y no llama la atención. Por lo que a la hora de de desarrollar puede servir presentar de forma indirecta ideas, sentimientos, conceptos etc. que presentamos de forma directa previamente.
Otra cosa que está buena es estructurar algo desde el comienzo, yo sé que somos artistas y no nos gustan las estructuras, pero a veces son muy útiles y probablemente al final las rompamos, pero al comienzo marcan un rumbo: este tema va a ser estrofa estrofa estribillo estrofa, mi historia va a tener 4 partes y en cada una va a pasar tal cosa. Es como marcar líneas de llegada y simplemente ir hacia ellas, en el camino seguro vas a modificar las cosas y hasta la estructura, pero vas a tener un camino.
Después con más tiempo voy a seguir compartiendo mis experiencias sobre el tema.
Saludos!
Y con lo de la musica igual, me dio una temporada por componer..., bueno si es que a aquello se le podía llamar así, y siempre se me ocurría algo cuando no tenía con que escribir o grabar, así que repetía una y otra vez la musiquilla hasta que llegaba a casa, pero entonces se me olvidaba.
Mi conclusión es que nacimos para ser ricos, pero algo se truncó en el camino, ¿por queeeeeeeeé?
La novela en cuestión surgió de una muy pequeña idea y poco a poco fue tomando forma. Pero le faltaba algo, una trama que hiciese la historia más interesante. Hacía meses que no escribía ni una palabra y me había propuesto que este año le dedicaría más tiempo para avanzar todo lo posible aprovechando que tenía tiempo libre, pero hasta ahora (mes y medio de año ya) seguía sin escribir nada de nada.
Puede que me faltase ese algo, puede que -aunque la historia me pareciese interesante- notase que no estaba completa. Pero ahora ya está, ya lo tengo y estoy muy contenta porque al fin he encontrado ese hilo conductor que me lleva de principio a fin, aunque voy escribiendo escenas salteadas según se me van ocurriendo (ya les daré forma y lugar más adelante).
Bueno, sólo quería compartirlo porque puede que a vosotros también os haya pasado. Lo malo es que justo estas semanas no tengo tanto tiempo para dedicarle, pero mi mente sigue en ebullición e iré anotando todas las ideas.
Ánimo y suerte con tu novela.
hace aproximadamente un año sufrí una especie de crisis por culpa de esto que llamais ebullición de ideas. Tenía tantas que llegué a agobiarme y a pasarlo muy mal.
Es ese estado de nerviosismo al que llegas cuando ves que no tienes tiempo para todo; tienes que trabajar, hacer las cosas de casa, estar con tu pareja, con los amigos y la familia, y encima tienes ese millón de ideas que crees que deberías desarrollar porque -quizás ingenuamente- piensas que todas ellas valen la pena y le servirán a alguien aunque solo sea para pasar un buen rato. Entonces empiezas a comer con prisas, a dormir poco, cada vez menos, incluso llegas a descuidar a tu pareja y a tí mismo porque crees que el poco tiempo de que dispones debe ser productivo.
Desgraciadamente, ese tiempo se convierte en el menos productivo que existe porque estás agobiado y no te puedes centrar en una sola cosa. Mientras haces una ya estás pensando en la siguiente, y nada sale como debería ni terminas nada, y eso aún es más frustrante.
Al final, hablé con mi mujer sobre lo que me sucedía y me sirvió para darme cuenta de que no podía seguir de aquella forma o acabaría mal. Entonces dejé de escribir. Estuve meses -más de medio año- sin escribir nada. Al principio me costó, pero poco a poco aprendí a mirarme las cosas desde la distancia. Con el tiempo me dí cuenta de que no todo aquello que quería escribir valía la pena. Y mucho menos a costa de mi salud o a costa de la relación con mi mujer. Así que aproveché para hacer otras cosas, pero sin agobios.
Recientemente volví a sentarme frente al ordenador, miré qué tenía por ahí que pudiera ser interesante -y sobre todo que me apeteciera- de escribir y lo encontré. He tardado un mes en terminar una de esas novelas que tenía a medias, y ni por un segundo he pensado en otras historias.
Ahora que ya he terminado con una y he dejado pasar unos días, ya he decidido con cual continuar :rolleyes:
Un saludo,
Arawna
Yo dejo que las ideas vengan a mí, las tomo, las dejo, trabajando en varias cosas a la vez y dedicando a todas ellas su tiempo, según la inspiración del momento.
No me agobia el tener muchas ideas. Lo que me fastidia es no tener tiempo para dedicarles -de esto ya hablé un par de veces en mi blog-. Pero me lo tomo con calma, como todo en la vida, así soy yo. Apunto la idea y luego ya si eso ya eso, sin prisa pero sin pausa.
Esta semana y la próxima no tengo tiempo para ideas, y mi cabeza está demasiado ocupada con otros asuntos, pero ya volverá la calma.
Os deseo lo mejor para vuestros proyectos
por ahora hay dos agencias editoriales a las que parece les ha hecho gracia la propuesta editorial que he mandado. Una de ellas ya me ha pedido la novela completa y la otra se está estudiando la propuesta (desde ésta última me han dicho que han colado mi propuesta para no tener que esperar los 45 días que tardan en mirárselas :eek:).
¡Y empecé ayer a mandar los e-mails!
¡Estoy de los nervios porque no me esperaba para nada una respuesta así de rápida!
Pero bueno, será mejor tocar de pies en la tierra, que aún no hay nada seguro
Volviendo al tema que nos ocupa, decirte que hasta ahora he empezado varias novelas pero nunca había logrado terminar ninguna porque me sucedía lo mismo que a tí. Pero como ves, todo llega. Si realmente te gusta escribir un día te levantarás con una buena idea y querrás desarrollarla un poco más, y entonces solo será cuestión de constancia.
Un saludo,
Arawna
De todas formas, uno no se levanta un día y dice "hoy voy a empezar una novela". En mi caso, al menos, fue una idea para un relato pero fui descubriendo que podía ampliarlo y ahora (después de más de un año) he encontrado al fin una trama conductora para que tenga algo de peso y que me de pie a insertar con más sentido relatos de épocas pásadas que ya había escrito.
A mí me sigue pareciendo que hay que tener una dosis importante de paciencia, cosa que a mí me falta:o. Posiblemente si algún día publico un libro, será de relatos o de poesía. Creo que necesito ése transito antes de llegar a escribir novela. Aunque nunca se sabe...
No sé si lo he expresado bien, pero es que tampoco es un proceso lógico :rolleyes:
Quería decir que mi mente está tan en ebullición como la tuya, pero yo creía que eso era normal, que todo el mundo iba por la calle creando historias constantemente, y que a la noche no podía dormir, porque aquellas historias seguían rondando su cabeza.
Es extraño, pero me pasa que voy caminando por la calle y veo un tacho de basura. Entonces, pienso: "¿Qué pasaría si yo tirara este papel que está en mi bolsillo? Seguro se me caería el anillo que está un poco suelto. Entonces tendría que ir a pedirle al guardia de seguridad que está en la esquina que abriera el tacho para sacarlo... Pero cualquiera de las personas que estaban mirando puede querer sacar mi anillo y robárselo..." Ese es solo uno de tantos casos que me han pasado… Lo que tiene de bueno este “talento” es que uno se divierte viendo las cosas enroscadas que se le pueden ocurrir, o lo puede usar para entretenerse en una sala de espera, por ejemplo, inventando historias para cada una de las personas que están allí. Este es un don muy útil para los escritores, y lo he usado varias veces para llenar hojas enteras con ideas para futuros relatos (porque yo también tengo una carpeta llena de posibles ideas).
Pero esto no es siempre bueno, también tiene sus partes negativas, como provocar insomnio, o abrumar la mente. Por ejemplo, en la mitad de la escritura de este corto texto me percaté de que necesitaba ir al baño, y desde que me levanté hasta que volví a la computadora que mi mente no paró de pensar posibles ideas para seguir incluyendo aquí. Eso es bastante cansador, ¡porque mi mente no tiene respiro! Es muy distrayente en clase, porque me pongo a filosofar sobre las distintas visiones de las personas cuando la profesora está explicando lo que planeaba San Martín. Otra aspecto, uno de los que más odio, es que estas constantes ideas interrumpen mi lectura, y pueden pasar varios párrafos hasta que me dé cuenta de que no estoy entendiendo lo que leo.
A veces envidio a esa gente que puede pasarse horas sin pensar en absolutamente nada… Pero luego me recuerdo a mí misma cuán útil me resulta esto a la hora de escribir, y que esto es parte de quien soy, que me hace una escritora más especial, y sonrío.
Una cosa que me ayuda a no pensar es jugar a los solitarios del ordenador -aunque tengo la wii no juego yo sola-. Ya sé que puede parecer una tontería pero mientras estoy pensando en el juego no tengo nada más en la mente y me supone un alivio. No es así el 100% de las veces, pero me ayuda mucho.
Por cierto, voy a echar ahora una partida a ver si dejo de pensar en el dichoso nuevo trabajo que no soporto y que me tiene la mente ocupada desde hace un par de semanas.
Es una excelente idea lo de jugar a algo en la computadora, parece que no, pero te bloquea los pensamientos. No me había dado cuenta de lo útiles que eran, gracias, Texas!