Otra victoria más para los griegos. Deseo que me valoren la faena. Organizar los navíos ha sido pesado, complicado. Lo peor, la parte más odiosa la he encontrado para pedirle ayuda al engreído de Poseidón, tratar con hombres es detestable. Crucemos los dedos y que no le otorguen la victoria a Ares, como suele suceder. Nike, yo, es la diosa de la victoria.
Ya han transcurrido varios milenios de esa batalla marítima. Me tomaré las cómodas zapatillas que utilizo como un homenaje. Estoy en un museo, bonita ciudad a Afrodita le gustaría, mejor dicho algunas partes mías. He tardado demasiado en bajar a verme.
La batalla ha sido larga y sangrienta, no veré nunca más a muchos de los compañeros con los que desayunaba por la mañana hace cinco días en las playas de Maratón. Recuerdo vagamente sus caras asustadas mientras tomábamos algo de leche agria como único alimento antes de la batalla. Lo que sí tengo grabado en mi recuerdo es su rostro ensangrentado y sus tripas esparcidas por la arena, el olor a muerte, a miedo y a mierda. Nada fue en vano, tras cinco días de lucha, hundidos en sangre, barro y arena, ¡VENCIMOS!. Derrotamos al poderoso ejército Persa y el gran Darío tuvo que llorar la muerte de sus soldados mientras huía en sus esbeltos barcos. ¡VICTORIA!. Tengo que contarlo, decirlo en Atenas, aplacar la angustia de las madres, las hermanas, las mujeres y los ancianos que esperan con temor saber quién llegará, los Persas o nosotros. Cuando se inició la batalla tenía claro que Niké nos ayudaría, la visualizaba revoloteando sobre la mano de Zeus ejerciendo su poder, volcando el terreno en nuestro favor. El agotamiento de la batalla desapareció con la excitación que me produjo la victoria, verles partir en sus barcos fue como una semana de descanso. Empecé a correr con el ánimo encendido, ahora ya veo las colinas de Atenas. Las alas de Niké me han traído hasta aquí no permitiendo que desfallezca. El corazón me va a explotar, noto cómo bombea sangre intentando que los pulmones no colapsen. Las piernas ya no flectan, se han convertido en columnas que avanzan con penuria y descontrol haciendo que caiga de vez en cuando al tropezar descoordinadas entre sí. Ya veo a la gente que me jalea. Me animan a seguir aunque mi cuerpo dice basta. Con un último suspiro consigo gritar ¡NIKÉ!, ¡VICTORIA! antes de caer por última vez a las puertas de mi querida Atenas.
No voy a entrar en detalles de cómo conseguí llevarla conmigo. Era difícil, arriesgado, y cualquier paso en falso podía resultar fatal, así que mi sangre y mi sudor me ha costado, eso que quede bien claro. Afortunadamente el peligro ya ha pasado, estamos a salvo. Ahora sólo tengo que cojer el teléfono, llamar a aquel tipo y acordar el precio a pagarme por la célebre escultura de la diosa Niké.
La batalla ha sido larga y sangrienta, no veré nunca más a muchos de los compañeros con los que desayunaba por la mañana hace cinco días en las playas de Maratón. Recuerdo vagamente sus caras asustadas mientras tomábamos algo de leche agria como único alimento antes de la batalla. Lo que sí tengo grabado en mi recuerdo es su rostro ensangrentado y sus tripas esparcidas por la arena, el olor a muerte, a miedo y a mierda. Nada fue en vano, tras cinco días de lucha, hundidos en sangre, barro y arena, ¡VENCIMOS!. Derrotamos al poderoso ejército Persa y el gran Darío tuvo que llorar la muerte de sus soldados mientras huía en sus esbeltos barcos. ¡VICTORIA!. Tengo que contarlo, decirlo en Atenas, aplacar la angustia de las madres, las hermanas, las mujeres y los ancianos que esperan con temor saber quién llegará, los Persas o nosotros. Cuando se inició la batalla tenía claro que Niké nos ayudaría, la visualizaba revoloteando sobre la mano de Zeus ejerciendo su poder, volcando el terreno en nuestro favor. El agotamiento de la batalla desapareció con la excitación que me produjo la victoria, verles partir en sus barcos fue como una semana de descanso. Empecé a correr con el ánimo encendido, ahora ya veo las colinas de Atenas. Las alas de Niké me han traído hasta aquí no permitiendo que desfallezca. El corazón me va a explotar, noto cómo bombea sangre intentando que los pulmones no colapsen. Las piernas ya no flectan, se han convertido en columnas que avanzan con penuria y descontrol haciendo que caiga de vez en cuando al tropezar descoordinadas entre sí. Ya veo a la gente que me jalea. Me animan a seguir aunque mi cuerpo dice basta. Con un último suspiro consigo gritar ¡NIKÉ!, ¡VICTORIA! antes de caer por última vez a las puertas de mi querida Atenas.
No voy a entrar en detalles de cómo conseguí llevarla conmigo. Era difícil, arriesgado, y cualquier paso en falso podía resultar fatal, así que mi sangre y mi sudor me ha costado, eso que quede bien claro. Afortunadamente el peligro ya ha pasado, estamos a salvo. Ahora sólo tengo que cojer el teléfono, llamar a aquel tipo y acordar el precio a pagarme por la célebre escultura de la diosa Niké.
Pues son casi tres metros de mármol Sergio, si te habrá costado , si jajajaja
Otra victoria más para los griegos. Deseo que me valoren la faena. Organizar los navíos ha sido pesado, complicado. Lo peor, la parte más odiosa la he encontrado para pedirle ayuda al engreído de Poseidón, tratar con hombres es detestable. Crucemos los dedos y que no le otorguen la victoria a Ares, como suele suceder. Nike, yo, es la diosa de la victoria.
Ya han transcurrido varios milenios de esa batalla marítima. Me tomaré las cómodas zapatillas que utilizo como un homenaje. Estoy en un museo, bonita ciudad a Afrodita le gustaría, mejor dicho algunas partes mías. He tardado demasiado en bajar a verme.
Guerras de hombres guiadas por dioses, el día a día de romanos y griegos, juegos de ajedrez con sangre como premio. Hay algunas cosas que me distraen en tu relato Aida.
la parte más odiosa la he encontrado para pedirle ayuda al engreído de Poseidón, tratar con hombres es detestable.
Poseidón es un dios, parece que a Niké le incomoda tratar con él, pero dices que es tratar con hombres, no sé si es por un tema de puntuación, pero no me queda claro al leerlo.
Nike, yo, es la diosa de la victoria
Al mezclar los pronombres queda rara la frase "Yo, Niké, soy la diosa de la victoria" o "La diosa de la victoria soy yo, Niké" creo que sería más apropiado.
Estoy en un museo, bonita ciudad a Afrodita le gustaría, mejor dicho algunas partes mías
Algo pasa con esta frase, falta una coma o un punto después de bonita ciudad y lo de "mejor dicho algunas partes mías" no termino de entenderlo, ¿es porque le falta la cabeza?, porque la frase habla de que es la ciudad (o algunas de sus partes) lo que le gustaría a Afrodita.
Si me paso comentando me lo dices Aida. No quiero ser el profesor gafotas ni tengo conocimientos o capacidad para corregir, es solo lo que me pasa cuando te leo.
Otra victoria más para los griegos. Deseo que me valoren la faena. Organizar los navíos ha sido pesado, complicado. Lo peor, la parte más odiosa la he encontrado para pedirle ayuda al engreído de Poseidón, tratar con hombres es detestable. Crucemos los dedos y que no le otorguen la victoria a Ares, como suele suceder. Nike, yo, es la diosa de la victoria.
Ya han transcurrido varios milenios de esa batalla marítima. Me tomaré las cómodas zapatillas que utilizo como un homenaje. Estoy en un museo, bonita ciudad a Afrodita le gustaría, mejor dicho algunas partes mías. He tardado demasiado en bajar a verme.
Guerras de hombres guiadas por dioses, el día a día de romanos y griegos, juegos de ajedrez con sangre como premio. Hay algunas cosas que me distraen en tu relato Aida.
la parte más odiosa la he encontrado para pedirle ayuda al engreído de Poseidón, tratar con hombres es detestable.
Poseidón es un dios, parece que a Niké le incomoda tratar con él, pero dices que es tratar con hombres, no sé si es por un tema de puntuación, pero no me queda claro al leerlo.
Nike, yo, es la diosa de la victoria
Al mezclar los pronombres queda rara la frase "Yo, Niké, soy la diosa de la victoria" o "La diosa de la victoria soy yo, Niké" creo que sería más apropiado.
Estoy en un museo, bonita ciudad a Afrodita le gustaría, mejor dicho algunas partes mías
Algo pasa con esta frase, falta una coma o un punto después de bonita ciudad y lo de "mejor dicho algunas partes mías" no termino de entenderlo, ¿es porque le falta la cabeza?, porque la frase habla de que es la ciudad (o algunas de sus partes) lo que le gustaría a Afrodita.
Si me paso comentando me lo dices Aida. No quiero ser el profesor gafotas ni tengo conocimientos o capacidad para corregir, es solo lo que me pasa cuando te leo.
Tranquilo, no sucede nada malo. De los errores se aprende, los aciertos suelen olvidarse. Hombre= ser del género masculino. No me gustaba como quedaba. Lo de bonita ciudad... ha sido añadido de golpe. No me acababa de convencer. Me pareció entender que está en el Louvre y pues salió lo demás. La estatua está reconstruida y era por ese detalle.
Respecto al profesor gafotas creo que solo he tenido dos y ambos me caían bien.
Tengo que dejarlo enfriar antes de subir los textos.
Cuando los vándalos irrumpieron de noche en el museo, recordé a las hordas bárbaras que profanaban los templos de los dioses, y a la flota enemiga en la batalla que dio lugar a mi nacimiento.
En aquel tiempo la belleza era sagrada: la forma y la armonía eran manifestaciones de los dioses en la tierra. Hoy mi belleza es un fósil, una reliquia que sólo conmemora su derrota: una soberbia anacronía, para el recuerdo del turista y el escrutinio del experto.
Traían un arsenal de mochilas, bates de béisbol, picos de montaña y sprays de pintura. Eran apenas unos chicos: uno de ellos desenfundó un móvil y empezó a grabar la escena. Los primeros golpes llovieron sobre mi base. Querían hacerme caer; sentí estremecerse mis cimientos. No me dolió cuando se desprendió una nube de mármol polvoriento de mi proa, pero temblé de furia cuando rociaron el spray para graffitearme un taco. ¡Se creen unos iconoclastas!. pensé furiosa. La eternidad no tiene futuro. A la vez, me inundó un vértigo de libertad: supe que mi tiempo entre los hombres había terminado.
Antes de que pudieran consumar la fechoría, desplegué mis alas con violencia (¡bastante entumecidas tras el sueño de los siglos!), y salí volando del Louvre, delante de sus ojos pasmados. Quién sabe... tal vez me busque un viejo navío desvencijado, encallado en alguna isla perdida, y me instale allí como mascarón de proa, a ver romper las olas y agitarse el océano.
Al fin y al cabo fui concebida para honrar batallas, no para adornar el silencio de una lustrosa y aburrida sala de museo.
No me da tiempo leeros y menos aun escribir y mira que he puesto yo la imagen!!!! Por favor os suplico un poco de benevolencia para mi; sigo sin encontrar mis gafas, las he perdido en casa, mismamente dentro de mi dormitorio, asi que ando con las de cerca ( que parece que me voy a liar con la pantalla o las de sol que tengo graduadas, pero como tuve la brillante idea de ponerlas polarizadas, pues hay cosas que no se ven con ellas, como el surtidor de la gasolina que he entrado hoy a decir que aquello no funciona... estoy a dieta!!! solo puedo comer hidratos si me tiro una hora nadando como poco... para comerme un cuartito de mierda del plato con un poquito de pasta por ejemplo... pero si voy a nadar ¿ cuando escribo? Apiadaos de mi por favor... que me va a costar ja, ja,ja, y para colmo me han quitado el azúcar en todo, asi que ando por mi casa desesperada con un mono impresionante, tanto que en un ataque, he ido a abrir esa piruleta enorme que le regalaron a mi hija hace 4 años dentro de una canastillas de mil colores, para darle un lenguetazo y quitarme la ansiedad, pero resulta, que pague por una de plástico... que ni dulce está... intento cumplir lo antes posible... sino me he metido el bote de estevia directamente en vena.
No voy a entrar en detalles de cómo conseguí llevarla conmigo. Era difícil, arriesgado, y cualquier paso en falso podía resultar fatal, así que mi sangre y mi sudor me ha costado, eso que quede bien claro. Afortunadamente el peligro ya ha pasado, estamos a salvo. Ahora sólo tengo que cojer el teléfono, llamar a aquel tipo y acordar el precio a pagarme por la célebre escultura de la diosa Niké.
Ay Sergio, riendome estoy, imaginandome a los dos ladrones vestidos de negro, cargando con ella.... y deseando que el acuerdo sea en un lugar publico con buen acceso y aparcamiento en la puerta, ya sabes, para descarlarla lo mas cercano posible y hacer el intercambio, jajajaja.... jajajja. es que son 3 metros de marmol purooo y dale gracia que un ala es reconstruida y de escayola!! sino.. los ladrones la tiran por el primer puente que vean jajajajaja
No me da tiempo leeros y menos aun escribir y mira que he puesto yo la imagen!!!! Por favor os suplico un poco de benevolencia para mi; sigo sin encontrar mis gafas, las he perdido en casa, mismamente dentro de mi dormitorio, asi que ando con las de cerca ( que parece que me voy a liar con la pantalla o las de sol que tengo graduadas, pero como tuve la brillante idea de ponerlas polarizadas, pues hay cosas que no se ven con ellas, como el surtidor de la gasolina que he entrado hoy a decir que aquello no funciona... estoy a dieta!!! solo puedo comer hidratos si me tiro una hora nadando como poco... para comerme un cuartito de mierda del plato con un poquito de pasta por ejemplo... pero si voy a nadar ¿ cuando escribo? Apiadaos de mi por favor... que me va a costar ja, ja,ja, y para colmo me han quitado el azúcar en todo, asi que ando por mi casa desesperada con un mono impresionante, tanto que en un ataque, he ido a abrir esa piruleta enorme que le regalaron a mi hija hace 4 años dentro de una canastillas de mil colores, para darle un lenguetazo y quitarme la ansiedad, pero resulta, que pague por una de plástico... que ni dulce está... intento cumplir lo antes posible... sino me he metido el bote de estevia directamente en vena.
Tienes tiempo como mínimo hasta el lunes. Nadie te da prisas para leer o escribir. ¿Cuántos kilómetros nadas? Vigila en no marearte si la piscina es de 25 metros o inferior.
No me da tiempo leeros y menos aun escribir y mira que he puesto yo la imagen!!!! Por favor os suplico un poco de benevolencia para mi; sigo sin encontrar mis gafas, las he perdido en casa, mismamente dentro de mi dormitorio, asi que ando con las de cerca ( que parece que me voy a liar con la pantalla o las de sol que tengo graduadas, pero como tuve la brillante idea de ponerlas polarizadas, pues hay cosas que no se ven con ellas, como el surtidor de la gasolina que he entrado hoy a decir que aquello no funciona... estoy a dieta!!! solo puedo comer hidratos si me tiro una hora nadando como poco... para comerme un cuartito de mierda del plato con un poquito de pasta por ejemplo... pero si voy a nadar ¿ cuando escribo? Apiadaos de mi por favor... que me va a costar ja, ja,ja, y para colmo me han quitado el azúcar en todo, asi que ando por mi casa desesperada con un mono impresionante, tanto que en un ataque, he ido a abrir esa piruleta enorme que le regalaron a mi hija hace 4 años dentro de una canastillas de mil colores, para darle un lenguetazo y quitarme la ansiedad, pero resulta, que pague por una de plástico... que ni dulce está... intento cumplir lo antes posible... sino me he metido el bote de estevia directamente en vena.
Tienes tiempo como mínimo hasta el lunes. Nadie te da prisas para leer o escribir. ¿Cuántos kilómetros nadas? Vigila en no marearte si la piscina es de 25 metros o
Vaya, me has pillado, sigo usando el huevo ese rosa de corcho que pasó heredado de mis primos a mi, y que me coloco en la cintura para no hundirme... me lo paso pipa la verdad . Por cierto del relato que me enviaste, si te sugiero que repases las puntuaciones, no se distingue muy bien quien habla y menos aun cuando se trata de una pensamiento del hablante. TAmbien se cambia el género cada dos por tres, pasas de hablar en femenino a hablar en masculino, y se te ha colocado un par de verbos haber sin h: si quieres te lo envio con las correcciones que yo a mi modo de ver he visto, por si te vale de ayuda, tambien que el protagonista ¿ vuelve como alumno o profesor? hay un pequeño desajuste en la argumentación. Si quieres te lo envio. Ya me dices.
Vaya, me has pillado, sigo usando el huevo ese rosa de corcho que pasó heredado de mis primos a mi, y que me coloco en la cintura para no hundirme... me lo paso pipa la verdad . Por cierto del relato que me enviaste, si te sugiero que repases las puntuaciones, no se distingue muy bien quien habla y menos aun cuando se trata de una pensamiento del hablante. TAmbien se cambia el género cada dos por tres, pasas de hablar en femenino a hablar en masculino, y se te ha colocado un par de verbos haber sin h: si quieres te lo envio con las correcciones que yo a mi modo de ver he visto, por si te vale de ayuda, tambien que el protagonista ¿ vuelve como alumno o profesor? hay un pequeño desajuste en la argumentación. Si quieres te lo envio. Ya me dices.
Ese texto está publicado en un libro del 2020. Por la fecha que había tenía que ser de las primeras versiones.
@DIODAMA, me encanta tu relato. Escribes realmente bien. Mi más sincera enhorabuena. @ichavarria me gusta ese halo de misterio que has creado, me deja con ganitas de saber más.
Voy pensando en el gatito.
Gracias, tengo mis dias.... y mi pereza.. y un extraño ritual de asar pimientos rojos para que me llegue la inspiracion. jajaja.
Bueno, parece que nadie mas quiere hablar de gatos o zapatos de cristal. Puede que una semana sea demasiado tiempo para gente tan activa y rápida de pluma. ¿Os parece si subimos una imagen nueva ya? y de paso podemos bajar el tiempo a lunes y miércoles si esta vez se nos hace también larga la espera. ¿Quién propone?
@DIODAMA, me encanta tu relato. Escribes realmente bien. Mi más sincera enhorabuena. @ichavarria me gusta ese halo de misterio que has creado, me deja con ganitas de saber más.
Voy pensando en el gatito.
Gracias, tengo mis dias.... y mi pereza.. y un extraño ritual de asar pimientos rojos para que me llegue la inspiracion. jajaja.
Vaya, me has pillado, sigo usando el huevo ese rosa de corcho que pasó heredado de mis primos a mi, y que me coloco en la cintura para no hundirme... me lo paso pipa la verdad . Por cierto del relato que me enviaste, si te sugiero que repases las puntuaciones, no se distingue muy bien quien habla y menos aun cuando se trata de una pensamiento del hablante. TAmbien se cambia el género cada dos por tres, pasas de hablar en femenino a hablar en masculino, y se te ha colocado un par de verbos haber sin h: si quieres te lo envio con las correcciones que yo a mi modo de ver he visto, por si te vale de ayuda, tambien que el protagonista ¿ vuelve como alumno o profesor? hay un pequeño desajuste en la argumentación. Si quieres te lo envio. Ya me dices.
Ese texto está publicado en un libro del 2020. Por la fecha que había tenía que ser de las primeras versiones.
Pues haberme enviado el corregido, me hubiera ahorrado algo de tiempo.
Cuando los vándalos irrumpieron de noche en el museo, recordé a las hordas bárbaras que profanaban los templos de los dioses, y a la flota enemiga en la batalla que dio lugar a mi nacimiento.
En aquel tiempo la belleza era sagrada: la forma y la armonía eran manifestaciones de los dioses en la tierra. Hoy mi belleza es un fósil, una reliquia que sólo conmemora su derrota: una soberbia anacronía, para el recuerdo del turista y el escrutinio del experto.
Traían un arsenal de mochilas, bates de béisbol, picos de montaña y sprays de pintura. Eran apenas unos chicos: uno de ellos desenfundó un móvil y empezó a grabar la escena. Los primeros golpes llovieron sobre mi base. Querían hacerme caer; sentí estremecerse mis cimientos. No me dolió cuando se desprendió una nube de mármol polvoriento de mi proa, pero temblé de furia cuando rociaron el spray para graffitearme un taco. ¡Se creen unos iconoclastas!. pensé furiosa. La eternidad no tiene futuro. A la vez, me inundó un vértigo de libertad: supe que mi tiempo entre los hombres había terminado.
Antes de que pudieran consumar la fechoría, desplegué mis alas con violencia (¡bastante entumecidas tras el sueño de los siglos!), y salí volando del Louvre, delante de sus ojos pasmados. Quién sabe... tal vez me busque un viejo navío desvencijado, encallado en alguna isla perdida, y me instale allí como mascarón de proa, a ver romper las olas y agitarse el océano.
Al fin y al cabo fui concebida para honrar batallas, no para adornar el silencio de una lustrosa y aburrida sala de museo.
Una escultura de mármol de un
ser con alas y sin cabeza es una obra de arte enigmática que siempre ha desconcertado a expertos y a espectadores durante generaciones. Esta
figura, sin duda alguna, evoca una serie de reflexiones sobre su origen,
significado y contexto histórico.
La falta de cabeza es un aspecto particularmente
notable. La cabeza es considerada la parte más importante del cuerpo, puesto que alberga
el cerebro y todos los sentidos, y es también el centro de la identidad y la
expresión.
La ausencia de cabeza simboliza una ruptura con la
lógica convencional y la racionalidad, también representar la negación de la
individualidad o la importancia de la mente sobre la apariencia física.
Para completar, las alas son un símbolo universal
de libertad y de elevación espiritual. La presencia de alas podría sugerir que este
ser está destinado a ser una figura celestial, conectado con el mundo
espiritual o la trascendencia.
¿Quién lo creó y con qué propósito?
¿A qué cultura o civilización pertenece?
¿Cuál era su función original?
Estas tres interrogaciones son cuestiones que los
arqueólogos e historiadores del arte han tratado de responder durante años, y
aún no han llegado a un consenso.
Pero, para mí, es claro que este ser con alas y sin
cabeza nos desafía a explorar el poder del simbolismo y la ambigüedad en el
arte. Nos recuerda que el arte es una expresión profundamente abstracta y
subjetiva, que invita a la contemplación y la interpretación personal.
Comentarios
Recuerdo vagamente sus caras asustadas mientras tomábamos algo de leche agria como único alimento antes de la batalla. Lo que sí tengo grabado en mi recuerdo es su rostro ensangrentado y sus tripas esparcidas por la arena, el olor a muerte, a miedo y a mierda.
Nada fue en vano, tras cinco días de lucha, hundidos en sangre, barro y arena, ¡VENCIMOS!. Derrotamos al poderoso ejército Persa y el gran Darío tuvo que llorar la muerte de sus soldados mientras huía en sus esbeltos barcos.
¡VICTORIA!.
Tengo que contarlo, decirlo en Atenas, aplacar la angustia de las madres, las hermanas, las mujeres y los ancianos que esperan con temor saber quién llegará, los Persas o nosotros. Cuando se inició la batalla tenía claro que Niké nos ayudaría, la visualizaba revoloteando sobre la mano de Zeus ejerciendo su poder, volcando el terreno en nuestro favor. El agotamiento de la batalla desapareció con la excitación que me produjo la victoria, verles partir en sus barcos fue como una semana de descanso. Empecé a correr con el ánimo encendido, ahora ya veo las colinas de Atenas. Las alas de Niké me han traído hasta aquí no permitiendo que desfallezca. El corazón me va a explotar, noto cómo bombea sangre intentando que los pulmones no colapsen. Las piernas ya no flectan, se han convertido en columnas que avanzan con penuria y descontrol haciendo que caiga de vez en cuando al tropezar descoordinadas entre sí. Ya veo a la gente que me jalea. Me animan a seguir aunque mi cuerpo dice basta. Con un último suspiro consigo gritar ¡NIKÉ!, ¡VICTORIA! antes de caer por última vez a las puertas de mi querida Atenas.
la parte más odiosa la he encontrado para pedirle ayuda al engreído de Poseidón, tratar con hombres es detestable.
Poseidón es un dios, parece que a Niké le incomoda tratar con él, pero dices que es tratar con hombres, no sé si es por un tema de puntuación, pero no me queda claro al leerlo.
Nike, yo, es la diosa de la victoria
Al mezclar los pronombres queda rara la frase "Yo, Niké, soy la diosa de la victoria" o "La diosa de la victoria soy yo, Niké" creo que sería más apropiado.
Estoy en un museo, bonita ciudad a Afrodita le gustaría, mejor dicho algunas partes mías
Algo pasa con esta frase, falta una coma o un punto después de bonita ciudad y lo de "mejor dicho algunas partes mías" no termino de entenderlo, ¿es porque le falta la cabeza?, porque la frase habla de que es la ciudad (o algunas de sus partes) lo que le gustaría a Afrodita.
Si me paso comentando me lo dices Aida. No quiero ser el profesor gafotas ni tengo conocimientos o capacidad para corregir, es solo lo que me pasa cuando te leo.
Hombre= ser del género masculino. No me gustaba como quedaba.
Lo de bonita ciudad... ha sido añadido de golpe. No me acababa de convencer. Me pareció entender que está en el Louvre y pues salió lo demás.
La estatua está reconstruida y era por ese detalle.
Respecto al profesor gafotas creo que solo he tenido dos y ambos me caían bien.
Tengo que dejarlo enfriar antes de subir los textos.
Muahahahaha. Por eso prefiero no entrar en detalles
Cuando los vándalos irrumpieron de noche en el museo, recordé a las hordas bárbaras que profanaban los templos de los dioses, y a la flota enemiga en la batalla que dio lugar a mi nacimiento.
En aquel tiempo la belleza era sagrada: la forma y la armonía eran manifestaciones de los dioses en la tierra. Hoy mi belleza es un fósil, una reliquia que sólo conmemora su derrota: una soberbia anacronía, para el recuerdo del turista y el escrutinio del experto.
Traían un arsenal de mochilas, bates de béisbol, picos de montaña y sprays de pintura. Eran apenas unos chicos: uno de ellos desenfundó un móvil y empezó a grabar la escena. Los primeros golpes llovieron sobre mi base. Querían hacerme caer; sentí estremecerse mis cimientos. No me dolió cuando se desprendió una nube de mármol polvoriento de mi proa, pero temblé de furia cuando rociaron el spray para graffitearme un taco. ¡Se creen unos iconoclastas!. pensé furiosa. La eternidad no tiene futuro. A la vez, me inundó un vértigo de libertad: supe que mi tiempo entre los hombres había terminado.
Antes de que pudieran consumar la fechoría, desplegué mis alas con violencia (¡bastante entumecidas tras el sueño de los siglos!), y salí volando del Louvre, delante de sus ojos pasmados. Quién sabe... tal vez me busque un viejo navío desvencijado, encallado en alguna isla perdida, y me instale allí como mascarón de proa, a ver romper las olas y agitarse el océano.
Al fin y al cabo fui concebida para honrar batallas, no para adornar el silencio de una lustrosa y aburrida sala de museo.
¿Cuántos kilómetros nadas? Vigila en no marearte si la piscina es de 25 metros o inferior.
TAmbien se cambia el género cada dos por tres, pasas de hablar en femenino a hablar en masculino, y se te ha colocado un par de verbos haber sin h: si quieres te lo envio con las correcciones que yo a mi modo de ver he visto, por si te vale de ayuda, tambien que el protagonista ¿ vuelve como alumno o profesor? hay un pequeño desajuste en la argumentación. Si quieres te lo envio. Ya me dices.
¡Madre mía, qué buen texto!
Mis felicitaciones, Sarasvati.
Una escultura de mármol de un ser con alas y sin cabeza es una obra de arte enigmática que siempre ha desconcertado a expertos y a espectadores durante generaciones. Esta figura, sin duda alguna, evoca una serie de reflexiones sobre su origen, significado y contexto histórico.
La falta de cabeza es un aspecto particularmente notable. La cabeza es considerada la parte más importante del cuerpo, puesto que alberga el cerebro y todos los sentidos, y es también el centro de la identidad y la expresión.
La ausencia de cabeza simboliza una ruptura con la lógica convencional y la racionalidad, también representar la negación de la individualidad o la importancia de la mente sobre la apariencia física.
Para completar, las alas son un símbolo universal de libertad y de elevación espiritual. La presencia de alas podría sugerir que este ser está destinado a ser una figura celestial, conectado con el mundo espiritual o la trascendencia.
¿Quién lo creó y con qué propósito?
¿A qué cultura o civilización pertenece?
¿Cuál era su función original?
Estas tres interrogaciones son cuestiones que los arqueólogos e historiadores del arte han tratado de responder durante años, y aún no han llegado a un consenso.
Pero, para mí, es claro que este ser con alas y sin cabeza nos desafía a explorar el poder del simbolismo y la ambigüedad en el arte. Nos recuerda que el arte es una expresión profundamente abstracta y subjetiva, que invita a la contemplación y la interpretación personal.