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De tortas y café

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Comentarios

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Es el precio justo

    Aquel hombrecillo levantó la cabeza. Sus labios dibujaban una fina línea apretada de terror. Con un gesto casi imperceptible, para un humano, asiente. Frente a él, el Diablo refleja su satisfacción, un arqueo facial que anuncia unos colmillos blancos, una lengua repasando encías superiores, una inspiración profunda para cerrar el trato:

    -Quiero que abras tus ojos.

    Sólo quien tenía delante suya podía resistir tamaña mueca horrorizada del hombrecillo, el cual caía sobre sus rodillas y empezaba a llorar en silencio, pero con un desconsuelo infinito.

    -Tu hija concebirá un buen hombre; un guerrero que traerá fortuna y honor a tu linaje. Es un precio justo.

    El Diablo empezó a recorrer un camino empedrado y sucio a través de una turba de demonios, cuyos se abrían a su paso. Con miedo, lo ven cubrirse la cabeza con aquel capuchón en el que acaba su jubón gris. Sus pasos, húmedos, suenan en medio de un estrepitoso silencio. Tras de sí, una puerta de acero sella su entrada en aquel caserón oscuro. Nadie salía a recibirlo. Tampoco nadie lo despedía al salir.

    Se enciende un enorme candelabro. A la luz aparecen pergaminos de cuero con lazos rojos, botes de cristal de extraños contenidos, una mesa y una silla de madera seca. Las paredes gimen la aparición del dueño de las sombras. Lentamente, saca de una bolsa los ojos del hombrecillo. Dos parvas esferas blancas con pupilas dilatadas e iris azul. En sus manos recobran el brillo que las identificaba con la vida. Los reflejos celestes estallan en su rostro y rebotan por toda la estancia, silban en sus oídos como el viento que en otro tiempo había conocido. Por una de sus mejillas resbala una lágrima, pero antes de llegar al mentón se evapora.

    A las puertas del Paraíso, un ángel habla con El Creador. Ese es un ángel sabio y más que sabio ambicioso. Se sabe poderoso como su interlocutor; lo mira con la frente levantada, el pecho hinchado y los párpados entornados. No quiere seguir siendo un lacayo. La voz del Creador suena como un trueno:

    Tú has hecho tu elección, pero yo pondré las condiciones

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 32 Devil_10

    A Chávez López
    Sevilla jul 2026

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    La fuerza del Amor

    Isa estaba echada en el sofá viendo un insulso programa de tarde en la tele. Notaba los movimientos de su hijo en el interior de su abultadísima barriga, sonreía imaginándose cómo sería tenerlo acurrucado entre sus brazos. Siro entró en el salón, con una carpeta en la mano. Rodeó el sillón para ir a sentarse a su lado, pasó un brazo protector sobre los hombros.

    -¿Te encuentras bien? ¿Quieres que te traiga algo?
    -Ya estás tú aquí. Es todo lo que necesito –y lo besó.
    -Te lo prometí. Siempre estaré a tu lado -él se la comía con los ojos.
    -Eres el mejor padre que he soñado para mi hijo.
    -Eso mismo me dijiste que le dijiste a tu primer novio, jajajaja...
    -Cuando se está enamorada, esas cosas salen solas...
    -Pero, bueno, ahora eres mi hembra y yo soy tu macho.
    -Y este macho y esta hembra están a punto de ver ya mismo una cosita linda.
    -¡Ni te imaginas cómo lo deseo!
    -Sí... sí me lo imagino. Te conozco y así me lo imagino yo.

    Eran diálogos habituales entre ellos. Se conocieron meses atrás en un gimnasio, situado a las afueras de la ciudad de ambos, Sevilla, y sólo con una simple mirada, o no tan simple, surgió el amor a primera vista.

    "¡Hola hijo! Qué a gusto estás ahí dentro, eh. Pero un poquito oscuro. Tu mamá no es del todo transparente… jajajaja. He venido a visitarte y a traerte un regalito, ahora que estás a punto de salir ahí fuera, al teatro del mundo".

    Isa le cogió la mano a su compañero y luego la apoyó suavemente sobre su barriga. Siro entornaba los ojos, mientras se le dibujaba en la cara una inmensa alegría.

    "Hijo, antes de que vengan a manipularte los adultos de aquí afuera, tienes que luchar por ser tu mismo. El juego comenzó hace siglos, ¿sabes? Tu sangre estará en el bando de los buenos. Puedes estar orgulloso, hijo. Nosotros somos gente de bien".

    -¡Se ha movido…! –exclamó Siro mirando a Isa.
    -Es que habrá sentido la mano de su cariñoso padre.

    Tus padres han hecho de ti toda una promesa, créeme, hijo. Me he dado una vuelta por las ramas de tu árbol genealógico y… qué recuerdos, hijo. Tu tatarabuelo por vía paterna, por ejemplo, nos dio grandes alegrías.¡No veas cómo manejaba el hacha! Por no hablar de su bisabuela, la señora Cayetana, que parió once bebés … ¡Qué gran mujer!

    -¡Oh, vaya patada!
    -Si sigue así me va a causar lesiones internas. Éste va para futbolista.
    -Y jugará en el Betis. Uno de los orgullos de su padre…

    Pero dejémonos de nostalgias, hijo. Tú superarás a todos ellos, ya lo verás. Permíteme que meta las manos en tu pequeño cerebro.

    -Ah!
    -¿Qué ocurre, cariño?
    -Nada. Sólo que lo he sentido moverse bruscamente, como queriendo darse la vuelta.
    -¿Y ahora? ¿Sientes dolor?
    -No. Sólo ha sido sólo un susto. Ya parece más tranquilo.

    Bueno, hijo mío, creo que ya estás preparado para salir. Apenas salgas, vas a empezar a cosechar méritos. Recuerda que eres nuestro campeón. Volveré a visitarte esta tarde. Adiós, precioso.

    La última enfermera abandonó la habitación cerrando la puerta tras sí suavemente. Isa se hallaba recostada en la cama, con el bebé mamando de su pecho, y Siro estaba sentado en una silla a su lado acariciándole su cabecita pelona. Ambos le miraban con deleite, y podrían pasarse horas así, mirándole en completo silencio. Todo había salido bien, y éste era su momento. Una profunda felicidad.

    -¡Qué guapo es! –exclamó Isa, dejándose llevar por la emoción. Y que despierto parece.
    -Eso es fruto inequívoco de la belleza de la madre y, sobre todo, de la inteligencia de su padre, jajajajaja...
    -De todos nuestros nombres favoritos, ¿cuál te parece que le quedará mejor?

    Siro dejó que su chispeante alegría se fuese amainando, y se quedó pensativo durante un rato, como si en el rostro de su hijo estuviese escrito su nombre con letras invisibles. Isa, al fin, habló:

    -Cristo. Me encanta éste nombre para nuestro hijo.
    -Es muy bonito –confirmó Isa meciendo emocionada a su primer hijo.

    Se besaron con cariño. Mientras, el bebé los miraba.

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    A Chávez López
    Sevilla jul 2026

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII

    El indigente "murcianico!

    Pasaba por la misma calle de la ciudad de Murcia todos los días camino de mi oficina, y siempre lo veía recostado sobre la pared del llano de una escalera, arrebujado en una vieja y ajada manta, y su botella de coñac que era la que lo ayudaba a sobrellevar el implacable rigor del crudo invierno, y completamente ajeno a los ajetreos de la calle.

    Junto a él, su siempre fiel y servicial amigo: su perro y sus pocas pertenencias; una descolorida mochila, un carrito de dos ruedas, en el que cargaba periódicos, cartones y chatarras, y que después vendía en su chatarrería habitual.

    Me resultaba difícil calcular su edad, puesto que la barba le comía media cara, y no quería dejarme engañar por las arrugas que le surcaban parte de la frente, a causa de su pétrea vida a la intemperie.

    Por allí lo llamaban Murcianico, según me dijo el dueño del bar, en el que yo desayunaba por casualidad una mañana de enero, cuando Murcianico entraba a recoger un montón de periódicos atados con una fina cuerda y todos ellos pasados de fechas, que le tenían reservado.

    —¿Un carajillo, amigo Murcianico? –le preguntó el dueño del bar.
    —Antes el negocio que el ocio –respondió, rechazando la invitación.

    Y salió del bar con pasos rápidos, para tratar de vencer el frío acumulado en su cuerpo por tantas noches sometido a las severas inclemencias del tiempo. Tenía trabajo, esto era algo evidente, y disciplina también.

    No sé por qué desde ese día me hacía asiduo de ese bar. Y las apariciones esporádicas de Murcianico, en lugar de decrecer mi interés por conocerlo, subía. A toda invitación del amable dueño del bar, siempre soltaba una de sus ocurrentes máximas:

    —Si dejé el fornicio, igual hago con el vicio –le dijo a sovoz, para que solo él lo escuchase, aunque mi fino oído lo captase.

    E inmediatamente después, empezó a salir con sus siempre apresurados pasos, pero tropezó conmigo y aprovechó ese pequeño incidente para pedirme por favor un cigarrillo.

    Me sorprendía el empaque y la enjundia que caracterizaba a aquel peculiar personaje. Cara a cara los dos, pude ver grandes ojos vivaces, del color del castaño, y unos labios agrietados por el fuego del coñac.

    Pero se fue el invierno y con él las ocasionales visitas de Murcianico a aquel bar. Lo echaba en falta. Hubiese ampliado mi ruta manteniendo el método que pensaba que seguía: cada semana recogería sus periódicos y sus cartones, y con esta periodicidad aparecería por el bar y después con su carrito con chatarras y periódicos viejos se iba hacia el comprador de sus, para él, valiosos productos.

    La confianza que llegamos a tener el dueño de ese bar y yo me permitía preguntarle qué sabía él del pobre Murcianico, pero más por curiosidad que por otra cosa.

    Desayuno tras desayuno, me iba contando lo poco que sabía de él, una aciaga suerte concatenada a otras: una súbita viudez con rescoldos de un Amor aún latente; sin hijos a su cargo; el haber figurado en la lista de despidos por el cierre de la empresa donde había trabajado durante 30 años; entrado en canas; un desahucio por no poder pagar la hipoteca al no tener recursos económicos, y un refugio en la bebida, la cual lo apartó definitivamente de su familia.

    Informado de parte de la vida de, para mí, un buen hombre, salí consternado del bar, cavilando acerca de qué hubiera hecho yo de dárseme no todas sus luctuosas circunstancias, sólo una de ellas. No quise pensar más en eso, y dejé de frecuentar el bar. Sólo fui una vez más, pero para despedirme del propietario.

    Y llegó la jubilación. Nueva vida y nuevas rutinas me hacían pasear por el Paseo del Malecón, disfrutando de la siempre buena compañía de mi amada esposa.

    Olvidada ya la oficina, olvidado también Murcianico. Hasta que caída una tarde de un día caluroso de mayo, lo vi tumbado sobre un banco de dicho Paseo. Me hubiese parecido de mala educación pasar de largo, sin siquiera saludarlo, pero que mi esposa no se percatase de lo que iba a hacer. Seguro que ya no se acordaría de mí. Pero no. Al verme soltó una de sus típicas ocurrencias, tras pedirme un cigarrillo:

    —Es de buena condición, por lo que veo, disfrutar de la jubilación.

    Le di el cigarrillo, frente a la atónita mirada de mi esposa que no paraba de preguntarme de qué conocía yo a aquel mendigo, mirándolo de reojo. Me aproximé a él y le pregunté si había dejado de chatarrear. Y sonriendo me respondió:

    —No señor, sigo aún con mi negocio, pero ahora estoy de vacaciones.

    Después de despedirnos, con abrazo incluido, miré a mi esposa, que rebullía inquieta por sacar de mis labios de qué conocía yo al pobre de Murcianico.

    ¡Mujeres, siempre curiosas!



    A Chávez López
    Sevilla ene 2023

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Esta esposa, que de todo rebosa,
    es independiente, valiente y ardiente

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 32 Pantso10

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Sí, pero con nata que da vida
    y un cachito de Luna derretida

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Luchando contra la agridulce realidad

    Declaración, más que de intenciones es de querer querer amar.

    El Amor es un dios poderoso que todo lo puede, pero precisamente por ser un poderoso y porque todo lo puede, se puede ir de igual manera que llegó.

    Amar es amar, y querer es tener el valor suficiente para exponerse a un inconveniente.

    Por favor, haga lo que haga, no permitas que me vaya de tu lado. Cada día el muro entre tú y yo es más ancho, más rígido, más lleno de caras nuevas...

    ¡Putas caras nuevas, sin ojos y de retorcida risa! Se burlan de nuestra separación. Gozan por nuestra separación. ¡Las maldigo! ¡Cállense, y ahóguense en vuestra propia sangre! ¡Las odio!

    Tantísimos tiernos momentos juntos, ahora masacrados. Mientras tú lloras, y yo aquí, al otro lado del muro consolándote, y llorando también. Dejemos de llorar y no permitamos irnos. No las creas, no saben lo que dicen, o lo saben y actúan con malicia. Son mentira, falacia. Nos tienen celos. Quieren verte sufrir y verme sufrir. No los elijas a ellos, elígeme a mí. No te arrepentirás, tampoco me arrepentiré Reanudemos nuestro glorioso camino. Vayamos juntos de la mano.

    En tu total silencio, sin embargo, creo haberte entendido mejor de lo que piensas. Quizá sea la la hora de no escuchar a nadie. Este oscuro muro se ha hecho más fuerte, pero no importa. Lo derribaremos.

    ¡Oh mi Amor! Algo pasó. ¿Qué te han dicho? Detrás de este horrible muro oigo tus pasos, vienes hacia mí de nuevo. ¡Que alegría! ¡Coge mi mano! Visitemos juntos nuestro jardín, allí nos esperan nuestros verdaderos amigos. ¿Te acuerdas de ellos? Los soñaste la mejor noche de tu vida. Esa noche nací yo.

    Sin palabras hablas, Amor. Tienes mucho que contarme. El muro no se ha roto sólo para este momento, vendrán muchos más. ¡Aprovechémoslos!

    ¡Qué bonitas flores! Frescas, vivas y coloridas, como que son hijas legítimas de la Madre Naturaleza! ¡También lloran, también sangran y sienten miedos! Lentamente, el mismo muro aparece en cada una de ellas. ¡Maldita oscuridad! ¡No me sueltes! No soy nadie sin ti. Recapacita. Hazme fuerte para que yo aprenda a hacerte fuerte.

    Con palabras serenas pero tristes creo haberte escuchado: "deja de quererme, sólo fuiste una pesadilla. El mejor momento de aquella noche fue cuando desperté".

    ¡Te mientes a ti mismo y quieres hacerme partícipe de tus mentiras! Pero no. Sé bien lo que quiero: TÚ.

    No quiero que sea esta nuestra última cita. Quiero volver apoderarme de tu miedo. ¿Por qué huyes de tu amiga, mientras yo, tu amiga del alma, puede caer en el profundo vacío de tu olvido?

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    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buenos días. Sevilla, miércoles 22 julio 2026

     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Buenos días de miércoles 22 julio 2026

    Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.

    Saludos

     

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    ¿Y si no hay un poco de poco?

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Todo está bien en teoría,
    pero teoría es una utopía

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    El Amor como precepto
    va perdiendo adeptos

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    No es un ensimismo
    hablar consigo mismo

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    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Esta guapa y recatada muchacha,
    por fin, va a menear sus cachas

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    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Algunos, algunas y más
    se acuestan en ese sofá

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    ¡Esto es increíble, sí señor!
    La siguió y la consiguió,
    y con la bella chica se acostó.
    Pero del resultado nadie habló

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Sólo le sirvo para su colada,
    pero no soy amada ni fo....

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Por lo general, National Geographic no yerra,
    el meón femenino es igual que el de la perra 

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 61cc6e10

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Dicen sus vecindonas
    que Eli es una putona

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 Portad11

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 22 de julio


    Suele suceder que en la primera cita,
    cualquier ropa que te pongas a él le excita

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 Mira-l10

    ACHL

     :) 

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Iris te espían

    A veces aparece un error en algún plan de la vida que la realidad nos incluye. Y es tan grave que ser consciente de ello es extraordinario, algo para lo que nuestro cerebro no fue programado.

    Todo pasó en una noche de otoño. Dormía plácidamente, sin preocupaciones, igual que otra noche. Pero, desperté de pronto. Y este fue mi error, el fallo del plan. No debí haber despertado, no estaba previsto, pero por algo quedesconocía, lo hacía.

    Abrí los párpados por completo sin rastro de sueño. Creo que fue esa reacción inhabitual en mí la que sorprendió a la realidad. Alteré el futuro que me estaba predestinado.

    Un ojo flotaba en mitad de la oscuridad de mi dormitorio. Un ojo humano con el iris azul cielo. ¿Era a alguien que estuviera allí, en silencio? Pero no era eso lo que parecía porque habría logrado ver más de la cara del extraño. No tendría sentido que sólo una parte tan pequeña fuera visible, y nada más. Era un ojo solitario que me miraba sin pestañear.

    Mi terror se quedó paralizado mientras analizaba la forma de aquel ojo sin expresión Sé que hubiera perdido el juicio en el momento del descubrimiento, de no ser porque, en el fondo, aún no podía creer que estuviera despierto. No es cierto, sabía que no dormía que ese ojo era tan real como mi cama y que estaba ahí mirando mi estupor, pero yo hubiera preferido engañarme y así protegería mi sencilla concepción de la realidad. Y quizás mis últimos minutos de vida. Dadme tiempo para asimilar que lo imposible estaba pasando.

    Traté de que la conmoción se mantuviera, conteniendo el miedo creciente que de estallar iba a precipitar que el amo de ese ojo se lanzase sobre mí para terminar conmigo. Ganar minutos a la muerte, concentrando y extendiendo mi pensamiento en analizar qué podía ser eso que me miraba desde la oscuridad.

    Podría haber sido de un asesino, un ladrón... Pero, de ser lo primero, ya estaría yo con la garganta abierta, y un ladrón hubiese huido al verse descubierto. Además, en la actitud de la mirada que bañaba el ojo, había algo frío, carente de emoción. Y como ya dije, ¿qué sentido lógico tendría que sólo esa pequeña parte del rostro apareciese iluminada frente a mí? No, era obvio; ahí sólo había un ojo flotando en la oscuridad.

    Podría ser que yo aún estuviese durmiendo, viviendo un sueño nítido en el que todo se siente con más intensidad que hasta durante la vigilia y que llega a confundirse con ella. Pero opté por morderme la lengua, con la idea de poder descartar tal posibilidad. Sentía la modulable presión de mis dientes, el dolor intenso, real… estaba despierto.

    Quizá un ser de pesadilla había entrado en mi sueño. Pero ahora estaba allí mirándome, antes de tomar la decisión de matarme o romperme la cordura. Si bien no existen modo humano para repulsar esta hipótesis, desde ese momento se me antojó  ridículo, una rémora del miedo infantil que escondemos en algún rincón de nuestro subconsciente.

    Entonces surgió de mi mente una extravagante posibilidad, una opción alucinante que de tan inconcebible y precisamente por ello, podría ser la más correcta.

    Si los sentidos, ideas o percepciones, el cerebro al completo, y por tanto nosotros en su interior, es reo de todos los elementos relacionados con la adaptación al medio, ¿no será a la vez ciego hacia el infinito cosmos de cuanto nada tiene que ver con la supervivencia? ¿Cómo puede captar un perro la existencia de una ecuación? ¿Y si el perro, en un fugaz segundo, pudiese concebir las dimensiones del mundo que habita?

    Un error de los que están detrás me permitió, ignorante humano, descubrir que todo lo que vemos realidad se deriva de una perfecta programación biológica, la cual mantiene una ilusión extraordinaria en dimensiones y contenidos

    Mientras eso pensaba, intentando procesar las abismales consideraciones que ahora se abrían frente a mí como un pozo de soledad. Cuando abrí de nuevo los ojos, el ojo azul ya no estaba. Miré a un lado y otro… pero todo era oscuridad. El ojo había desaparecido, a la vez que iba rumiando la hipótesis de si se hubiese sentido pelado en su integridad, confirmando involuntariamente que yo estaba en lo cierto. Desde ese momento, la vida dejó de ser para mí lo que había sido hasta ahora. La puerta de la locura se abrió ante mí, y la franqueé formulándome unas preguntas, y ya sin poder parar: ¿Por qué era un ojo lo que estaba ahí detrás? ¿Era una broma? ¿Se burlaban de mí?

    Si todo cuanto toco es una reacción atómica sólo concebida para hacerme creer que el objeto que he tocado tiene realidad. Si todo cuanto veo no es más que los resultados que mi cerebro fabrica ante el impacto de la frecuencia y las ondas, al igual que con cuanto llega a mis oídos. Si todo lo que como son átomos, moléculas y aglomeraciones unidas por configuraciones electrónicas y estables ¿Qué esencia tienen? ¿Qué estoy comiendo? ¿Qué es comer? Proceso electrones que corren temporalmente junto a otros electrones. Si con quien hablo es un fantasma auto engañado, desconocedor de sí mismo, víctima de nuestra común condición, con quienes sólo puedo intercambiar mentiras repetidas.

    Mentiras tan profundas que se confunden con la verdad. ¿Cuánta soledad se contiene en la soledad de quien sabe que ni siquiera es persona sino un acto procesual del devenir? Si todo eso es así, ¿cómo es la auténtica realidad que nos es vedada?

    Mi ego reúne creencias de lo que creo ser: una carátula, una máscara sobre un proceso invisible y que delimita y que contiene un mar de la nada sin fondo. Una configuración electrónica más, ya difuminada, disuelta, destruida…

    Me hablan, me inyectan, me medican, me hacen dormir. Pero despierto, y las preguntas inundan todo como caudal titánico invisible ¿Quiénes sois? Os envidio porque yo ya no puedo creer en nada, sólo flotar en una tormenta electrónica de sufrimientos pero sin dolor físico. Me intentáis convencer, palabras, palabras, palabras, y casi podría llorar de ternura ante vuestra ignorancia, por la que yo daría o haría cualquier cosa.

    Y a medida que hablo me pregunto personas hay que quedan fascinadas escuchándome. Inventaron la etiqueta de la locura para aislar a visionarios que descubrieron el engaño. Reímos de quien dice la verdad,  o lo matamos para no escuchar que nada cambie.

    Lo llaman muerte, pero no existe tal cosa. Disolviendo mi cuerpo se aseguran de que no seguiré hablando; mi testimonio queda sólo en este papel, sin añadir nada. Pero mi alma fluirá, se entremixturará con otras, presencias infinitas, que ahora siento a mi alrededor. Me fundiré en el caos absoluto que nos espera tras la Gran Mentira.

    Y ya han comenzado a trabajar sobre mí. Será un proceso lento y doloroso. Me romperán por dentro, debilitarán mis órganos, me postrarán en cama, me convertirán en demente, y seré un vegetal que respira… antes de ser desconectado para siempre. ¿Por qué tenía que abrir los ojos aquella noche? Habría sido feliz en mi ignorancia, como un niño en el paraíso de su infancia inconsciente ¿Por qué han cometido el colosal error de rasgar el velo? La realidad es el peor de los infiernos ocultos para protegernos, para permitir la vida. Nunca vayas en su búsqueda, nunca, no quieras conocerla. Te destruirá sin remedio, créeme. Ojalá nunca descubras lo que ha causado mi final

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    A Chávez López
    Sevilla jul 2026

     :)
     



  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    ¡Tu querido marido es un liante,
    podría cenar en un restaurante!

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 Warmbr10

    ACHL

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  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    La rubia María Cristina no hace nada en la oficina,
    pero al jefe le da pena echarla porque es su vecina

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 22 de julio


    Pasó el casting la señorita Lauren,
    y todo gracias a su "culo lauden"

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Ella es una chica muy vulnerable,
    pero le van los números contables

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    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado 22 de julio


    La antes desapercibida supervisora,
    trabaja muy ligerita de ropa ahora

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 Portze13

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Con decir abiertamente esto a nadie se engaña:
    que esta es mejor Plaza de España de España

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 C7f8w-10

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Si me ves un poco potra
    enseguida te llamo a otra

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 Si_no_11

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Si quieres echar un ratito conmigo,
    a Australia mando a mi marido

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 30 Tumblr28

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    De ese mal recuerdo
    ni me acuerdo

    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 29 Img_2018

    ACHL

     :)
     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    LA CAJA DE MSICA 3 UN RINCONCITO PARA COMPARTIR  - Pgina 29 36d98010

    Tragando bilis en jugo,
    dos horas por un tubo

    ACHL

     :)
     
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