Buenas tardenoches desde Colombia. Me paso por acá porque quería saber como andan todos por aquí. Yo he andado bastante ocupado con los estudios de historia y haciendo los trabajos de otros, además de hacer gestiones para publicar mi libro "Las Siete Reliquias del Alba".
La galaxia de Andrómeda , Messier 31 , M31 o NGC 224 , es una galaxia espiral gigante catalogada por Charles Messier en 1764 . Es el objeto visible a simple vista más alejado de la Tierra . Está a 2,5 millones de años luz (775 kpc ) en dirección a la constelación de Andrómeda . [11] Forma parte del grupo local de galaxias, que incluye una gran cantidad de galaxias pequeñas más las tres grandes galaxias espirales: Andrómeda , la Vía Láctea y la Galaxia del Triángulo.
Tiene una masa calculada de entre 300.000 y 400.000 millones de masas solares (aproximadamente una vez y media la masa de la Vía Láctea) y un diámetro de unos 220.000 años luz . Dentro de la clasificación de Hubble se considera del tipo Sb.
La galaxia se acerca a nosotros a unos 140 kilómetros por segundo y se cree que dentro de aproximadamente 3.000 millones a 5.000 millones de años podría colisionar con nuestra galaxia y fusionarse con la formación de una galaxia gigante elíptica .
En 1991 la Cámara Planetaria del Telescopio Espacial Hubble fotografió el núcleo de Andrómeda. Sorprendió a todo el mundo que presente una doble estructura, con dos puntos nucleares calientes separados por unos pocos años luz. Observaciones terrestres posteriores han llevado a especular que, además de existir dos núcleos, éstos se mueven uno respecto del otro y que uno de los núcleos está deshaciendo el otro, que podría ser el remanente de una galaxia más pequeña "tragado" por M31. Sabemos que los núcleos de muchas galaxias son sitios bastante violentos ya menudo se propone la existencia de agujeros negros supermasivos para explicarlos.
Recientes investigaciones han demostrado la existencia de una barra en el centro de M 31, lo que la convierte en una galaxia espiral vallada igual que la Vía Láctea .
En 2020, los científicos que trabajan con el telescopio espacial Hubble cartografiaron el halo galáctico de Andrómeda, un inmenso envoltorio de gas que le rodea. Les sorprendió su magnitud, este halo, muy tenue, casi invisible, abarca un 1,3 millones de años desde la galaxia, aproximadamente llega hasta la mitad de la distancia que existe hasta nuestra Vía Láctea. Y en algunas direcciones llega a 2 millones de años luz, lo que significa que el halo de Andrómeda ya está colisionando con el de nuestra galaxia.
La galaxia de Andrómeda , Messier 31 , M31 o NGC 224 , es una galaxia espiral gigante catalogada por Charles Messier en 1764 . Es el objeto visible a simple vista más alejado de la Tierra . Está a 2,5 millones de años luz (775 kpc ) en dirección a la constelación de Andrómeda . [11] Forma parte del grupo local de galaxias, que incluye una gran cantidad de galaxias pequeñas más las tres grandes galaxias espirales: Andrómeda , la Vía Láctea y la Galaxia del Triángulo.
Tiene una masa calculada de entre 300.000 y 400.000 millones de masas solares (aproximadamente una vez y media la masa de la Vía Láctea) y un diámetro de unos 220.000 años luz . Dentro de la clasificación de Hubble se considera del tipo Sb.
La galaxia se acerca a nosotros a unos 140 kilómetros por segundo y se cree que dentro de aproximadamente 3.000 millones a 5.000 millones de años podría colisionar con nuestra galaxia y fusionarse con la formación de una galaxia gigante elíptica .
En 1991 la Cámara Planetaria del Telescopio Espacial Hubble fotografió el núcleo de Andrómeda. Sorprendió a todo el mundo que presente una doble estructura, con dos puntos nucleares calientes separados por unos pocos años luz. Observaciones terrestres posteriores han llevado a especular que, además de existir dos núcleos, éstos se mueven uno respecto del otro y que uno de los núcleos está deshaciendo el otro, que podría ser el remanente de una galaxia más pequeña "tragado" por M31. Sabemos que los núcleos de muchas galaxias son sitios bastante violentos ya menudo se propone la existencia de agujeros negros supermasivos para explicarlos.
Recientes investigaciones han demostrado la existencia de una barra en el centro de M 31, lo que la convierte en una galaxia espiral vallada igual que la Vía Láctea .
En 2020, los científicos que trabajan con el telescopio espacial Hubble cartografiaron el halo galáctico de Andrómeda, un inmenso envoltorio de gas que le rodea. Les sorprendió su magnitud, este halo, muy tenue, casi invisible, abarca un 1,3 millones de años desde la galaxia, aproximadamente llega hasta la mitad de la distancia que existe hasta nuestra Vía Láctea. Y en algunas direcciones llega a 2 millones de años luz, lo que significa que el halo de Andrómeda ya está colisionando con el de nuestra galaxia.
Buenas noches desde Colombia. Esto de las galaxias y las escalas del
universo, al final del día lo hacen a uno sentirse insignificante. Muy interesante el dato.
Lo que me sorprende grandemente es la inmensidad del universo; para hacernos una idea, nuestro planeta Tierra no llega ni a 0,00001 mt2 de superficie al lado de la galaxia Andrómeda. Reconozco que no tengo capacidad para poder descifrar esta monstruosidad
La Galaxia de Andrómeda, M31, es la galaxia más grande cercana a nuestra Vía Láctea. Esté a una distancia de aproximadamente 900 kiloparsecs o 3 millones de años luz de diámetro, según la medida de sus estrellas variables Ceféidas mas brillantes. En su estructura es bastante similar a nuestra propia galaxia. Muestra brazos espirales, un abombado disco central y tiene unos 30 kiloparsecs de diámetro. Las estrellas individuales en la imagen son estrellas de primer plano de nuestra propia galaxia.
Esta es una imagen ultravioleta de Andrómeda del Galaxy Evolution Explorer de la NASA. Crédito de la imagen: Galex, NASA/JPL-Caltech
Esta imagen infrarroja tomada por el telescopio espacial Spitzer de la NASA, ofrece una vista muy diferente de la galaxia Andrómeda. El estudio reveló un profundo anillo de polvo nunca antes visto en la galaxia de Andrómeda. Combinado con los datos anteriores sobre un anillo exterior, se interpretó como evidencia de que la vecina galaxia enana M32 chocó con la galaxia de Andrómeda hace unos 210 millones de años, sumiéndose a través de su disco central.
azul 135-175 nm
verde 175-280 nm
rojo 24 micrones (24000 nm)
Esta imagen en falso color muestra las diferencias en la apariencia de la galaxia de Andrómeda en diferentes longitudes de onda. Las imágenes de color azul y verde se tomaron realmente en el ultravioleta por el Explorador de Evolución de Galaxias -GALEX- en 2003. La imagen de color rojo se tomó realmente en el infrarrojo por el instrumento MIPS. En ellos figuran la distancia como 780 kpc. El crédito de la imagen es de la NASA/JPL-Caltech/K. Gordon (Universidad de Arizona) y Ciencia GALEX.
Ya estoy de nuevo en mi ciudad, Sevilla, pero solo estaré por aquí hasta finales de mayo, después regresaré a Nueva York para establecerme allí definitivamente, aunque siempre que pueda volveré.
La Galaxia de Andrómeda, M31, es la galaxia más grande cercana a nuestra Vía Láctea. Esté a una distancia de aproximadamente 900 kiloparsecs o 3 millones de años luz de diámetro, según la medida de sus estrellas variables Ceféidas mas brillantes. En su estructura es bastante similar a nuestra propia galaxia. Muestra brazos espirales, un abombado disco central y tiene unos 30 kiloparsecs de diámetro. Las estrellas individuales en la imagen son estrellas de primer plano de nuestra propia galaxia.
Esta es una imagen ultravioleta de Andrómeda del Galaxy Evolution Explorer de la NASA. Crédito de la imagen: Galex, NASA/JPL-Caltech
Esta imagen infrarroja tomada por el telescopio espacial Spitzer de la NASA, ofrece una vista muy diferente de la galaxia Andrómeda. El estudio reveló un profundo anillo de polvo nunca antes visto en la galaxia de Andrómeda. Combinado con los datos anteriores sobre un anillo exterior, se interpretó como evidencia de que la vecina galaxia enana M32 chocó con la galaxia de Andrómeda hace unos 210 millones de años, sumiéndose a través de su disco central.
azul 135-175 nm
verde 175-280 nm
rojo 24 micrones (24000 nm)
Esta imagen en falso color muestra las diferencias en la apariencia de la galaxia de Andrómeda en diferentes longitudes de onda. Las imágenes de color azul y verde se tomaron realmente en el ultravioleta por el Explorador de Evolución de Galaxias -GALEX- en 2003. La imagen de color rojo se tomó realmente en el infrarrojo por el instrumento MIPS. En ellos figuran la distancia como 780 kpc. El crédito de la imagen es de la NASA/JPL-Caltech/K. Gordon (Universidad de Arizona) y Ciencia GALEX.
Buenos días al foro. Buenos días, Antonio, ¿qué tal todo, cómo estás? Supongo que ya en suelo patrio (y por cierto, ya eres nuevamente abuelo?)
Estoy bien gracias, ¿y tú? Sí, estoy ahora en mi ciudad, Sevilla, pero solo hasta final de mayo, que volveré a NY para afincarme definitivamente allí, aunque regrese siempre que pueda. Me alegro de volver a saludarte, escritora murciana.
Buenos días al foro. Buenos días, Antonio, ¿qué tal todo, cómo estás? Supongo que ya en suelo patrio (y por cierto, ya eres nuevamente abuelo?)
Estoy bien gracias, ¿y tú? Sí, estoy ahora en mi ciudad, Sevilla, pero solo hasta final de mayo, que volveré a NY para afincarme definitivamente allí, aunque regrese siempre que pueda. Me alegro de volver a saludarte, escritora murciana.
Anda, @antonio chavez, ¿Te vas para los Estados Unidos? Vaya que si me pierdo de cosas por acá.
He estado en NY desde septiembre 2021, he regresado a España hace unos días, pero a finales de mayo o a principio de junio 2022 vuelvo para quedarme a residir allí con dos de mis hijas, sus maridos y sus hijos
Muere el actor Juan Diego a los 79 años, la voz rota y roja más comprometida del cine español
Actualizado Jueves, 28 abril 2022 - 12:55
El ganador de tres Goya e intérprete con obcecación de villanos tenía problemas de salud desde hace años
Juan Diego era muchas cosas diversas. Todas ellas duras, combativas y, pese al ligero contrasentido que pueda parecer, entrañables. Juan Diego era uno de los actores más reconocibles y, aunque siempre como descompuesto, perfectos. Pero Juan Diego era, sobre todo, una voz; una voz con nudos. Hablaba y por el traqueteo de las palabras de este actor sevillano natural de la localidad de Bormujos se adivinaba la geografía entera de eso llamado cine, cine español, y apurando de España entera.
Ha muerto este jueves a los 79 años tras una larga enfermedad que le traía medio pálido y cada vez más delgado (no menos activo), pero su voz se quedó con nosotros con unos aspecto y sonido de símbolo. Para siempre. La capilla ardiente tendrá lugar este viernes, de 10.30 a 14 h, en la Sala principal del Teatro Español.
Como si se tratara de las cuentas de un rosario pagano, la voz de Juan Diego iba dejando entre los dedos del que escuchaba algunos de los mejores papeles que ha dado el cine español: desde el San Juan de la Cruz de La noche oscura al productor rijoso de Torremolinos 73, pasando por el mismísimo Francisco Franco Bahamonde de Dragón Rapide, sin olvidar el padre resignado y descomunal de Vete de mí.
Y en medio, como si fuera un tótem, intocable y violento, el señorito Iván de Los santos inocentes. ¿Por qué sería que a un actor tan obcecadamente rojo, rojo desde el Frente de Estudiantes Sindicalistas, rojo de Partido Comunista de España (del de la P, la C y E), rojo de la huelga de actores de 1975, rojo del No a la guerra... ¿Por qué sería que a un señor tan cabal, ordenada y gravemente rojo le salían tan bien los papeles grasientos con la gomina de lo cutre, de lo turbio y de lo fascistón? "Imagino que un actor tiene que hacer de todo y se debe a lo que hace", respondía cuando tenía ocasión. Y lo hacía, como era ya norma, con la voz rota.
Una de las últimas veces que apareció en todo su esplendor en la pantalla fue en la película de 2014 de Chema Rodríguez Anochece en la India. Toda ella estaba ahí por él, con él y a través de él. Carne de su misma carne. Suena truculento y, en realidad, era sólo sangre. Dulce, violenta y conmovedora sangre de actor. La película contaba, y cuenta, la historia de un hombre solo, antes un hombre enamorado; un tullido condenado a una silla de ruedas que antes, quién sabe, tal vez estuvo enamorado; un individuo que ahora busca con denuedo acabar con todo porque ya no queda nada de lo que fue antes, cuando quizá estaba enamorado.
Pero más allá de su brutal interpretación que le valió un nuevo premio en el Festival de Málaga, lo que nos dejó fue, nuevamente, un trozo de sí. En todos los sentidos. Al preguntarle por todo, respondió con todo. Como era él.
¿Cómo ve Juan Diego, desde la perspectiva de los premios y de una carrera entera, la cosa del cine? De repente, el actor comprometido con su oficio y con los suyos surgía entero como si no hubiera pasado ni una hora de las luchas de antaño. "Lo que vivimos ahora no tiene precedentes. Vivimos la consumación de un Estado y un país fallidos. Y no se trata sólo del menosprecio de la cultura. El problema es que ya no interesan las cosas. Están haciendo que dejemos de ser un pueblo curioso. Si sólo fuera el cine, no pasaría nada. Pero no es sólo el cine, es todo. La falta de interés por el cine es un síntoma de la falta de interés por todo", decía. Y añadía: "Si dejamos de hacer cine, dejamos de preguntarnos por lo que somos. Y si perdemos eso, perdemos todo".
Juan Diego ganó tres Premios Goya, con nueve nominaciones, y llevaba Málaga en el bolsillo con cinco premios al mejor actor en su Festival. Además recibió la Concha de Plata de San Sebastián a la mejor interpretación por la citada Vete de mí, de Víctor García León. Cuando Berlanga recogió uno de sus Goya por París-Tombuctú, lo dejó claro: "Es el único actor con pelotas para salir en pelotas". En efecto, nadie se atrevió a tanto como él.
Repasar la carrera de Juan Diego tiene mucho de autobiografía, de autobiografía no de él sino de cualquiera que haya estado vivo estas últimas décadas. Pronto decidió cambiar el destino de su pueblo por cualquier otro. Y se hizo actor a la brava subiéndose a lomos de la vanguardia cuando esa palabra no existía aún en el diccionario de la España eterna. Esperando a Godot, de Samuel Beckett, figura en su palmarés antes de abordar el inabordable Estudio 1que tanto hizo por todo y por todos. En el cine siempre se colocó, o lo procuró, del lado de la pendiente. Y ahí está uno de sus primeros saltos al vacío con la algo más que turbia La criatura (1977),de Eloy de la Iglesia, con quien ya había colaborado en Algo amargo en la boca (1969).
La década de los 80 fue la suya. Y la de todos a través de él, por medio de su voz a punto siempre de partirse en dos. Fue entonces cuando empezamos a odiarle tanto como a quererle. En la película de Mario Camus sobre texto de Miguel Delibes, Los santos inocentes(1984), él fue el peor de todos. Junto a la Regula, Paco el Bajo y Azarías, él era lo inconfesable. "Uno se debe a lo que hace", diría.
En El viaje a ninguna parte(1986), de Fernando Fernán Gómez, de su parte estaba el del cómico sin talento ni actitud, el ganapanes por espabilado. Luego dio vida al dictador en la película de Paco Camino de 1986 y al capuchino de la Santa Inquisición en El rey pasmado (1991), de Imanol Uribe. Raro tanto empeño es estar donde nunca estuvo. "Uno se debe a lo que hace".
Para volver a encontrarle como se debe y merece hay que saltar milenios. Pocos papeles tan pegados a la duda como el del cura que no acaba de creer en You're the one, de José Luis Garci.
Y ahí en la fiebre de un precipicio que nada tiene que ver con la certeza de la maldad, Juan Diego fue otro. Otro que le llevó a convertirse en una especie de héroe anónimo, desangrado y popular en la serie de Benito Zambrano Padre Coraje o en la encarnación telúrica de todos los males de España tanto en El séptimo día (2004), de Carlos Saura, o en La vida que te espera (29004) de Manuel Gutiérrez Aragón. La primera sobre los crímenes de Puerto Hurraco y la segunda, hundida en lo más profundo de los rencores rurales y milenarios.
Comentarios
Buenas tardes
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Andrómeda
Tiene una masa calculada de entre 300.000 y 400.000 millones de masas solares (aproximadamente una vez y media la masa de la Vía Láctea) y un diámetro de unos 220.000 años luz . Dentro de la clasificación de Hubble se considera del tipo Sb.
La galaxia se acerca a nosotros a unos 140 kilómetros por segundo y se cree que dentro de aproximadamente 3.000 millones a 5.000 millones de años podría colisionar con nuestra galaxia y fusionarse con la formación de una galaxia gigante elíptica .
En 1991 la Cámara Planetaria del Telescopio Espacial Hubble fotografió el núcleo de Andrómeda. Sorprendió a todo el mundo que presente una doble estructura, con dos puntos nucleares calientes separados por unos pocos años luz. Observaciones terrestres posteriores han llevado a especular que, además de existir dos núcleos, éstos se mueven uno respecto del otro y que uno de los núcleos está deshaciendo el otro, que podría ser el remanente de una galaxia más pequeña "tragado" por M31. Sabemos que los núcleos de muchas galaxias son sitios bastante violentos ya menudo se propone la existencia de agujeros negros supermasivos para explicarlos.
Recientes investigaciones han demostrado la existencia de una barra en el centro de M 31, lo que la convierte en una galaxia espiral vallada igual que la Vía Láctea .
En 2020, los científicos que trabajan con el telescopio espacial Hubble cartografiaron el halo galáctico de Andrómeda, un inmenso envoltorio de gas que le rodea. Les sorprendió su magnitud, este halo, muy tenue, casi invisible, abarca un 1,3 millones de años desde la galaxia, aproximadamente llega hasta la mitad de la distancia que existe hasta nuestra Vía Láctea. Y en algunas direcciones llega a 2 millones de años luz, lo que significa que el halo de Andrómeda ya está colisionando con el de nuestra galaxia.
Buenas tardes
Buenas noches desde Colombia. Esto de las galaxias y las escalas del universo, al final del día lo hacen a uno sentirse insignificante. Muy interesante el dato.
Lo que me sorprende grandemente es la inmensidad del universo; para hacernos una idea, nuestro planeta Tierra no llega ni a 0,00001 mt2 de superficie al lado de la galaxia Andrómeda. Reconozco que no tengo capacidad para poder descifrar esta monstruosidad
La Galaxia Andrómeda
La Galaxia de Andrómeda, M31, es la galaxia más grande cercana a nuestra Vía Láctea. Esté a una distancia de aproximadamente 900 kiloparsecs o 3 millones de años luz de diámetro, según la medida de sus estrellas variables Ceféidas mas brillantes. En su estructura es bastante similar a nuestra propia galaxia. Muestra brazos espirales, un abombado disco central y tiene unos 30 kiloparsecs de diámetro. Las estrellas individuales en la imagen son estrellas de primer plano de nuestra propia galaxia.
Hacer click para una imagen más grande.
Esta es una imagen ultravioleta de Andrómeda del Galaxy Evolution Explorer de la NASA. Crédito de la imagen: Galex, NASA/JPL-Caltech
Esta imagen infrarroja tomada por el telescopio espacial Spitzer de la NASA, ofrece una vista muy diferente de la galaxia Andrómeda. El estudio reveló un profundo anillo de polvo nunca antes visto en la galaxia de Andrómeda. Combinado con los datos anteriores sobre un anillo exterior, se interpretó como evidencia de que la vecina galaxia enana M32 chocó con la galaxia de Andrómeda hace unos 210 millones de años, sumiéndose a través de su disco central.
(24000 nm)
Esta imagen en falso color muestra las diferencias en la apariencia de la galaxia de Andrómeda en diferentes longitudes de onda. Las imágenes de color azul y verde se tomaron realmente en el ultravioleta por el Explorador de Evolución de Galaxias -GALEX- en 2003. La imagen de color rojo se tomó realmente en el infrarrojo por el instrumento MIPS. En ellos figuran la distancia como 780 kpc. El crédito de la imagen es de la NASA/JPL-Caltech/K. Gordon (Universidad de Arizona) y Ciencia GALEX.
Buenas tardes.
Ya estoy de nuevo en mi ciudad, Sevilla, pero solo estaré por aquí hasta finales de mayo, después regresaré a Nueva York para establecerme allí definitivamente, aunque siempre que pueda volveré.
Buenas tardes
Este locuelo bético mexicano de la ciudad de Monterey
ha hecho 8700 km en barco para la final de la copa del Rey
Tapaditas a morir por su Emir
¡Vamos ya, chiquilla,
a la feria de Sevilla!
Buenas noches
¡Vamos, Betis!
¡Ahí la tienes, es tuya!
BETIS 1 VALENCIA 1
(Campeón Betis por penaltis 5-4)
Buenas tardes
Buenas noches
Buenas tardes
A LA DIRECCIÓN DE ESTE FORO
Señores, es muy urgente que hagan algo para evitar la desaparición de este Foro De Literatura.
Atentamente
A mí toda consideración sobre nuestra pequeñez cósmica no es que me impresione, es que me parece aterradora.
antonio chavez dijo:
Buenos días al foro. Buenos días, Antonio, ¿qué tal todo, cómo estás? Supongo que ya en suelo patrio (y por cierto, ya eres nuevamente abuelo?)
Estoy bien gracias, ¿y tú? Sí, estoy ahora en mi ciudad, Sevilla, pero solo hasta final de mayo, que volveré a NY para afincarme definitivamente allí, aunque regrese siempre que pueda. Me alegro de volver a saludarte, escritora murciana.
Yo también estoy bien, gracias. Abrazo grande
He estado en NY desde septiembre 2021, he regresado a España hace unos días, pero a finales de mayo o a principio de junio 2022 vuelvo para quedarme a residir allí con dos de mis hijas, sus maridos y sus hijos
Buenas tardes
Muere el actor Juan Diego a los 79 años, la voz rota y roja más comprometida del cine español
Juan Diego era muchas cosas diversas. Todas ellas duras, combativas y, pese al ligero contrasentido que pueda parecer, entrañables. Juan Diego era uno de los actores más reconocibles y, aunque siempre como descompuesto, perfectos. Pero Juan Diego era, sobre todo, una voz; una voz con nudos. Hablaba y por el traqueteo de las palabras de este actor sevillano natural de la localidad de Bormujos se adivinaba la geografía entera de eso llamado cine, cine español, y apurando de España entera.
Ha muerto este jueves a los 79 años tras una larga enfermedad que le traía medio pálido y cada vez más delgado (no menos activo), pero su voz se quedó con nosotros con unos aspecto y sonido de símbolo. Para siempre. La capilla ardiente tendrá lugar este viernes, de 10.30 a 14 h, en la Sala principal del Teatro Español.
Como si se tratara de las cuentas de un rosario pagano, la voz de Juan Diego iba dejando entre los dedos del que escuchaba algunos de los mejores papeles que ha dado el cine español: desde el San Juan de la Cruz de La noche oscura al productor rijoso de Torremolinos 73, pasando por el mismísimo Francisco Franco Bahamonde de Dragón Rapide, sin olvidar el padre resignado y descomunal de Vete de mí.
Y en medio, como si fuera un tótem, intocable y violento, el señorito Iván de Los santos inocentes. ¿Por qué sería que a un actor tan obcecadamente rojo, rojo desde el Frente de Estudiantes Sindicalistas, rojo de Partido Comunista de España (del de la P, la C y E), rojo de la huelga de actores de 1975, rojo del No a la guerra... ¿Por qué sería que a un señor tan cabal, ordenada y gravemente rojo le salían tan bien los papeles grasientos con la gomina de lo cutre, de lo turbio y de lo fascistón? "Imagino que un actor tiene que hacer de todo y se debe a lo que hace", respondía cuando tenía ocasión. Y lo hacía, como era ya norma, con la voz rota.
Una de las últimas veces que apareció en todo su esplendor en la pantalla fue en la película de 2014 de Chema Rodríguez Anochece en la India. Toda ella estaba ahí por él, con él y a través de él. Carne de su misma carne. Suena truculento y, en realidad, era sólo sangre. Dulce, violenta y conmovedora sangre de actor. La película contaba, y cuenta, la historia de un hombre solo, antes un hombre enamorado; un tullido condenado a una silla de ruedas que antes, quién sabe, tal vez estuvo enamorado; un individuo que ahora busca con denuedo acabar con todo porque ya no queda nada de lo que fue antes, cuando quizá estaba enamorado.
Pero más allá de su brutal interpretación que le valió un nuevo premio en el Festival de Málaga, lo que nos dejó fue, nuevamente, un trozo de sí. En todos los sentidos. Al preguntarle por todo, respondió con todo. Como era él.
¿Cómo ve Juan Diego, desde la perspectiva de los premios y de una carrera entera, la cosa del cine? De repente, el actor comprometido con su oficio y con los suyos surgía entero como si no hubiera pasado ni una hora de las luchas de antaño. "Lo que vivimos ahora no tiene precedentes. Vivimos la consumación de un Estado y un país fallidos. Y no se trata sólo del menosprecio de la cultura. El problema es que ya no interesan las cosas. Están haciendo que dejemos de ser un pueblo curioso. Si sólo fuera el cine, no pasaría nada. Pero no es sólo el cine, es todo. La falta de interés por el cine es un síntoma de la falta de interés por todo", decía. Y añadía: "Si dejamos de hacer cine, dejamos de preguntarnos por lo que somos. Y si perdemos eso, perdemos todo".
Juan Diego ganó tres Premios Goya, con nueve nominaciones, y llevaba Málaga en el bolsillo con cinco premios al mejor actor en su Festival. Además recibió la Concha de Plata de San Sebastián a la mejor interpretación por la citada Vete de mí, de Víctor García León. Cuando Berlanga recogió uno de sus Goya por París-Tombuctú, lo dejó claro: "Es el único actor con pelotas para salir en pelotas". En efecto, nadie se atrevió a tanto como él.
Repasar la carrera de Juan Diego tiene mucho de autobiografía, de autobiografía no de él sino de cualquiera que haya estado vivo estas últimas décadas. Pronto decidió cambiar el destino de su pueblo por cualquier otro. Y se hizo actor a la brava subiéndose a lomos de la vanguardia cuando esa palabra no existía aún en el diccionario de la España eterna. Esperando a Godot, de Samuel Beckett, figura en su palmarés antes de abordar el inabordable Estudio 1que tanto hizo por todo y por todos. En el cine siempre se colocó, o lo procuró, del lado de la pendiente. Y ahí está uno de sus primeros saltos al vacío con la algo más que turbia La criatura (1977),de Eloy de la Iglesia, con quien ya había colaborado en Algo amargo en la boca (1969).
La década de los 80 fue la suya. Y la de todos a través de él, por medio de su voz a punto siempre de partirse en dos. Fue entonces cuando empezamos a odiarle tanto como a quererle. En la película de Mario Camus sobre texto de Miguel Delibes, Los santos inocentes(1984), él fue el peor de todos. Junto a la Regula, Paco el Bajo y Azarías, él era lo inconfesable. "Uno se debe a lo que hace", diría.
En El viaje a ninguna parte(1986), de Fernando Fernán Gómez, de su parte estaba el del cómico sin talento ni actitud, el ganapanes por espabilado. Luego dio vida al dictador en la película de Paco Camino de 1986 y al capuchino de la Santa Inquisición en El rey pasmado (1991), de Imanol Uribe. Raro tanto empeño es estar donde nunca estuvo. "Uno se debe a lo que hace".
Para volver a encontrarle como se debe y merece hay que saltar milenios. Pocos papeles tan pegados a la duda como el del cura que no acaba de creer en You're the one, de José Luis Garci.
Y ahí en la fiebre de un precipicio que nada tiene que ver con la certeza de la maldad, Juan Diego fue otro. Otro que le llevó a convertirse en una especie de héroe anónimo, desangrado y popular en la serie de Benito Zambrano Padre Coraje o en la encarnación telúrica de todos los males de España tanto en El séptimo día (2004), de Carlos Saura, o en La vida que te espera (29004) de Manuel Gutiérrez Aragón. La primera sobre los crímenes de Puerto Hurraco y la segunda, hundida en lo más profundo de los rencores rurales y milenarios.
D.E.P., amigo Juan
Buenas tardes
Hola, feria lluviosa en Sevilla