Vigilante de la noche,
Espera el susurro al silencio,
Vigilante espera mi miedo,
Tu llamada entre el frondoso ruido.
Me tumbo entre el sueño que aguarda el día,
Y me resguardo de la muerte y el hambre,
Que cada día habitan nuevos sitios,
Como aquellos indígenas antiguos.
Esta noche no es aquella que crepita,
Como las hojas en un bosque otoñal,
Es la que disminuye poco a poco,
En la que cae el beso, que no se da…
Es el color de un infinito horizonte,
Sobre el que la luna ríe a carcajadas,
Es el sabor que trae la rabia,
Abrillantada con un viento hechizante.
El cielo, azul brillante,
Espera la llamada de aquella mujer,
Que por entonces quiso ser de él,
Y que ahora, bajo tierra aguarda.
Y yo, pensante y distraído,
Bajo una nube que peca de tormenta,
Escucho el resoplar de vientos del sur,
Que como siempre, tempestad aguardan.
Comentarios
Gracias por compartirlo!
El cielo, azul brillante,
Espera la llamada de aquella mujer,
Que por entonces quiso ser de él,
Y que ahora, bajo tierra aguarda.
Triste pero poético.