(Ejercicio de un curso de escritura que realicé hace unos cuantos años; forma parte del material que expongo en mi web: lucreciaseoscurece.com, en donde hay relatos buenos que han ganado algún que otro certamen, y otros no tan buenos o decididamente malos pero que también tienen derecho a ser leídos
***
Anoche soñé que volvía a Bella Vista, aunque Bella Vista no es un lugar al que uno pueda volver, al menos no físicamente.
Bella Vista es ese nombre inventado para mi ciudad, para mi pueblo, el lugar donde sigo viviendo. Algunos autores utilizan seudónimos; yo, sin embargo, no utilizo un nombre ficticio para mí, sino para mi pueblo, de manera que logre distanciarme de él, de la crudeza de las emociones que me transmite, y así dulcificarlo y manipularlo sin cargo de conciencia.
En mi sueño volvía a él, a ese sitio donde soñé que escribiría. Justo bajo mi balcón, al lado de la gran palmera que cada vez escala más pisos. Bajo un sol omnipresente, abrazaba a la que iba a ser Lucrecia, un personaje de ficción cuyo abrazo parecía demasiado real. Me miraba con globos oculares negros incapaces de aportar gran cosa a su expresión entre melancólica e indiferente; me susurraba algo que trepaba por toda mi columna vertebral, me paralizaba, me entristecía.
Pero su inexpresividad contenía mucha riqueza, la de toda una vida, y por ende la de toda una historia que había que contar, aunque fuera a mí mismo. Y así lo hice. Encendí el ordenador al poco de despertarme, y me puse a teclear, dispuesto a desafiar a mi presunta inexperiencia literaria, dejando que el lenguaje cinematográfico me indicara que debía empezar por algo importante, algo intermedio que diera pie al pasado y al futuro donde debía desarrollar ese sentimiento que me había provocado el abrazo.
Resultó satisfactorio el primer intento de capítulo, y adictivo crear día a día los siguientes, casi sin descanso, olvidándome de mis carencias, dejando fluir la fantasía, la cursilería, la lascivia, la violencia, la amistad... Jugando, en definitiva, con la rica materia de la que parecen estar dotados los sueños: la imaginación.
Lucrecia ya era real. Antes de mi sueño, incluso durante, no tenía nombre. Ya lo tenía, ella y su mundo, y su espacio: Bella Vista, mi propio pueblo camuflado para que fuese ella y no yo quien lo habitara. Y no solo tenía nombre, sino que tenía apariencia, voz, pensamientos, vida; una vida a la que yo había de poner fin en algún momento enterrándola bajo la tierra de la que están hechas las novelas.
Y anoche soñé que volvía a ese sitio, que nunca fue tan distinto de su homólogo real, y recordé la vida que había en Lucrecia, encerrada en esa fértil tierra que tantas irregularidades mostraba.
Por un momento, y solo por un momento, ella me miró de nuevo cargada de vida, antes de abrazarme y traerme de vuelta todas esas sensaciones que en el fondo siempre pertenecieron a la realidad de la que surgió Bella Vista.
© Javier Vivancos
Comentarios
¿Me pasas el link?
Saludos!
http://lucreciaseoscurece.com/
En fragmentos, creo recordar; ahí también está el link para comprarla, pero como estamos que lo tiramos si la quieres también puedo mandártela en .DOC por e-mail, porque esa versión está corregida, mientras que la impresa... En fin, tiene muchas erratas
Creo percibir que Pilar tiene excelente gusto, y si ella la recomienda ha de ser por algo.
Ésta es mi dirección:
[email protected]
Besos!
Zanbar, ¿hay un tema de Lucrecia?
Y ahora pongo mi nota offtopic. Tú llamas a ese lugar Bella Vista. Bien, existe un lugar en Castellón que se llama Vistabella - qué parecido a tu Bella Vista, ¿verdad? - a los pies del Penyagolosa, y dónde también habitan los primeros pinitos literarios de alguien de este foro.
Malube, no recuerdo si abrí algún post aquí en su día sobre la novela, tendré que hacer una búsqueda en Google, o lo tendría que abrir, tengo un capítulo expuesto en mi web, así que también podría hacerlo. El problema es que, aunque sé que todo está sujeto siempre a revisión y corrección, no puedo evitar sonrojarme de ver los fallos de primerizo de la edición impresa, y por eso no le doy mucho bombo, en cierta medida me hago autosabotaje, aunque la historia siempre me ha gustado mucho y he recibido comentarios de gente no conocida que le ha gustado mucho.
Bohr, pues cerca de La Unión está Vista Alegre, jeje, y creo que hay algún sitio que también se llama así. Lo de Bella Vista vino de mi lavabo
A todos nos pasa con las primeras (sobre todo si no tienes un mentor o corrector) que nos salen con muchas cosas mejorables, y luego cuando te pones a escribir la siguiente intentas evitar los errores y eres menos espontáneo.
Gracias.
Saludos, Malube!
¡Ya la vi!...
¡¡Mil gracias!!
Me gusta, podias participar en uno de los concuros literarios que se hacne en esta página web http://www.artgerust.com/
Tiene un aire muy Dafne du Maurier en Rebecca. Adoro esa novel·la i este trozo que has colgado tiene este aire no solo de introducción a la historia sinò de introducción del lector i del propio escritor a un ambiente.
Muchas gracias por comentar