La luz crepuscular con exquisita
nonchalance, se inmoló... El aliento grave
de la noche, sopló con infinita
tristeza en tu ilusión de núbil ave.
Con febril liviandad probé el jarabe
que entrañaba una lágrima erudita,
nacida de tu fosa; hallé la clave
para inmortalizar aquella cita.
Abducidos por nobles embriagueces
mi pecho se inclinó un sinfín de veces,
como un nenúfar en tu piel madura;
y entonces el beatífico esqueleto
de las fronteras rotas del secreto,
¡nos bruñó del color de la dulzura!
Comentarios
Descubro la calidad con la que escribes a medida que voy leyendo, y además me sorprende esa capacidad de ser original una y otra vez; pero éste, por lo que sea, me ha gustado especialmente.
Si de algo sirve este foro, desde luego, es para descubrir maravillas y abrir mentalidades. No es la primera vez que me doy de bruces con un estilo que me resulta difícil (en realidad a toda la poesía ya la había descartado desde hace un montón de años), y mira por dónde se le va cogiendo el gusto.
Será que sois buenos, jaja!:p
Me alegro mucho por el seguimiento, y... de eso se trata especialmente en poesía, en muchos casos, de escudriñar.
Abrazos fotónicos...
Un abrazo bruñido.