Al respecto deberíamos poder decir siempre que somos sinceros en nuestras palabras y en nuestros comportamientos, pero no sería verdad. En mi opinión, no estamos preparados para soportar la total y absoluta verdad en todo momento. El verdadero drama es que en algunas ocasiones queremos y necesitamos no saber toda la verdad. Por eso inventamos las famosas "mentiras piadosas" que como bien dices, quizás solo aportan piedad al que las trasmite.
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