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Reloj de Cuco (2ªparte)

bartonbarton Juan Boscán s.XVI
editado diciembre 2009 en Terror
Bueno, lo mismo que la primera parte del Reloj de Cuco, pero desde el punto de Vista del asesino :) Gracias a jpescrichs y a Sutil, que me han empujado a escribirlo :D Ahí va:

.......................................................................................................

Tic-Tac.

Ya queda menos para la hora. Es una pena hacerle sufrir de este modo... Todavía no es mas que una cría, pero...

Tic-Tac.

Tengo que hacerlo. Es lo que mejor nos vendría a todos... Incluida a ella... Aunque siga pensando que es un derroche malgastar su vida tan joven, pero una promesa es una promesa... le debo obediencia...

Tic-Tac.

Ha llegado la hora. Mi mano tiembla mientras giro el picaporte de la puerta, muy lentamente. Odio hacer este tipo de cosas, pero es Dios quien lo manda. Y a Él no se le puede contradecir... Empujo lentamente la puerta, que produce ese sonido tan molesto de metal oxidado... Ya puedo saborear el sabor, la sangre que se desliza por mis labios...

Cucú.

Mis pasos son más rápidos de lo que pretendo. Quizás es el poder de la adrenalina. La chica está ahí tirada en medio de la habitación, inmovilizada. El reloj de cuco marca las doce.

Cucú.

Forcejea, pero no puede huir. El cuco vuelve a sonar, de una manera agradable, desde mi punto de vista. No parece que ella piense lo mismo. Parece que no me reconoce. Después de todo, hace tres años que no nos vemos...

Cucú.

En su rostro se forma una expresión de terror y de culpa. Mi corazón se encoge una milésima de segundo, pero mi mente es más poderosa. Es el Destino, es Su palabra. Le quito la venda que le impedía gritar o pedir ayuda.

Cucú.

- Reza -le digo, con tranquilidad. Ella tartamudea un <<amén>>, y aunque no se haya dado cuenta, está llorando. La pobre está acojonada.

Cucú.

Nunca fui bueno con las palabras.- No temas, seré rápido -le dije- no sufrirás... casi -su expresión no cambia, pero el color de su tez, a la tenue luz de las estrellas que iluminan la habitación desde fuera, parece haber palidecido mucho.

Cucú.

- ¿No podrías darme más de tiempo? -me suplica. El reloj de cuco sigue sonando incesablemente. Le he dado tres años, ¿No le parece suficiente?

Cucú.

- No -respondo a su pregunta, redundante. Ella es realmente bella, quizás no sea Miss Mundo, pero sus ojos son me dejan encandilado. Seré rápido, pues aunque la tenga que matar, no tengo por qué hacerle daño.

Cucú.

La tiro rápidamente al suelo. Saco de mi bolsillo el cuchillo que palpitaba con ansias de sangre desde hacía horas. Ella lo da por perdido, parece, pues cierra los ojos con fuerza.

Cucú.

Compruebo lo fina y tersa que es su piel, pues sólo rozando el arma por encima su sangre fluye libremente por su cuello. Ahora llora con más intensidad, y su dolor me llega al alma.

Cucú.

- No llores... -es lo único que puedo decirle, y veo que ya son las doce, la hora acordada por Él. Levantó el cuchillo en el aire y respiro hondo.

Cucú.

Con todas mis fuerzas y sin mirar, lo clavo en la tierna carne de la muchacha, y su garganta se tiñe de rojo. Pero no puedo evitar ver su cara, su rostro, porque me lo dice todo, es tan expresivo... Ella parece mirar al vacío, pero una sonrisa se forma, tan sólo una ligera curva de los labios, pero una sonrisa al fin y al cabo. Sus ojos empiezan a oscurecer, y se abandona.

Por fin se ha reunido con Dios, que la liberará de todo su dolor. Sin embargo, esa parte de mí, la que es insensible, la que no quiere escuchar al Supremo, ruge dentro de su guarida, y llora. No entiendo por qué me siento tan mal, si le he ahorrado el dolor y el sufrimiento de la vida... Pero esa parte de mí me hace ver, como un destello fugaz, a ella sentada a mi lado, contándome sus problemas, sonriéndome, calentándome con la luz de sus ojos. Una vez fue mi amiga, sí. Y una palabra se materializa en mi mente:

Asesino

- No... No soy un asesino... -murmuro- No lo soy, ¿Verdad, Dios? -mi preocupación crece más y más, porque no recibo Su respuesta.- ¿Qué... Qué he hecho?

Entonces, miro el cadáver de Gabriela, que sonríe misteriosamente, con los ojos clavados en la ventana. Nieva.

De nuevo, recibo órdenes del Supremo. Suspiro de alivio, pues ya creía que estaba loco. Miro por la ventana de nuevo, hay una niña que juega ahí afuera. Escucho bien.

Me dice que espere como hice con ella.

.......................................................................................................

Bueno, otra cutrez igual... Pero, ¡por intentarlo...! Espero que haya sido ameno :) Por fa, correcciones... Gracias. Xao.

Comentarios

  • SutilSutil Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2009
    Buenas Barton, este me ha gustado mas que el anterior ;) Me gusta como has descrito la "locura" del asesino, pues al mirar por la ventana parece ver una futura victima y Dios le pide esperar de nuevo.
    Pero lo que menos me ha gustado, siempre desde mis ojos inexpertos :P, es que parece haber algo que conecta asesino y victima y de nuevo lo has escondido :P
    Creo que has mejorado la historia pero aún se me plantean mas dudas y mas ganas de saber sobre los personajes :P Aunque desde otro punto de vista ¿por que deberia ser malo dejar al lector con esas incognitas?, soy de la opinion de que es bueno dejar volar la imaginacion del lector en vez de ponerle limites.
    Asi que simplemente ¡Me gustó! :D
  • bartonbarton Juan Boscán s.XVI
    editado diciembre 2009
    Me alegro de que me haya salido mejor :D De verdad, ¡Gracias! Por lo menos voy tirando :p Y sí, realmente hay conexión entre el asesino y la víctima (Que era yo) pero nunca me atrevo de decir cuál. Xao!! Y gracias!! :D
  • jpescrichsjpescrichs Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Antes que nada Barton, felicidades. Como a Sutil, este relato me ha gustado bastante más. Da ciertas pistas y resuta mucho más fácil conectar con el personaje (de hecho me he sentido más ligado al asesino que a la víctima. Será porque al ser psicólogo me van los perturbados :D)

    te adjunto algunas pequeñas notas (o corecciones que YO le haría, y como en esto cada uno podría decirte la suya, tómatelo como una pequeña guía. Válgame Dios de tener la última palabra en nada, que aburrida sería la vida :))

    Vámos allá...

    barton escribió : »
    .......................................................................................................



    Tic-Tac.

    Tengo que hacerlo. Es lo que mejor para ella (creo que si le das ese aire de.. en el fondo te estoy haciendo un favor con el que acabas hay que ir más directo a ello desde el principio. Por lo que entiendo él actua como mano de Dios, aún en contra de su voluntad) Aunque siga pensando que es un derroche (en ves de derroche, tal vez pondría: no entiendo por qué quiere malgastar una vida tan joven. No reniega de los deseos de Dios, sólo no los entiente) malgastar su vida tan joven, pero una promesa es una promesa... le debo obediencia...

    Tic-Tac.

    Ha llegado la hora. Mi mano tiembla mientras giro el picaporte de la puerta, muy lentamente. Odio hacer este tipo de cosas, pero es Dios quien lo manda. Y a Él no se le puede contradecir. (creo que ya queda implícito en la frase anterior, lo quitaría por repetición).. Empujo lentamente la puerta, que produce ese sonido tan molesto de metal oxidado... Ya puedo saborear el sabor, la sangre que se desliza por mis labios...(ojo, porque al final no sale bebiendo su sangre ni nada que indique que vaya a hacerlo)

    Cucú.

    Mis pasos son más rápidos de lo que pretendo. Quizás es el poder de la adrenalina. La chica está ahí tirada en medio de la habitación, inmovilizada. El reloj de cuco marca las doce.

    Cucú.

    Forcejea, pero no puede huir. El cuco vuelve a sonar, de una manera agradable, desde mi punto de vista. No parece que ella piense lo mismo (¡¡¡me encanta!!!). Parece que no me reconoce. Después de todo, hace tres años que no nos vemos... (aquí sigue faltándote explicar más la relación, si la hay deberías dar alguna pista, aunque podrías dejar la incógnita aquí, más adelante tampoco lo explicas. Como lector me da la sensación de estar perdiéndome algo, algo importante. ¿por que le ha dado 3 años, quién es etc...)

    Cucú.

    En su rostro se forma una expresión de terror y de culpa (¿por qué culpa?, tal vez por lo que hizo hace 3 años????, necesitams saber qué es. Mi corazón se encoge una milésima de segundo, pero mi mente es más poderosa. Es el destino, es Su palabra. Le quito la venda que le impedía gritar o pedir ayuda.(lo quitaría por lo mismo que antes, es uan repetición de la frase anterior, le impedía gritar, ya se entiende)

    Cucú.

    - Reza -le digo, con tranquilidad. Ella tartamudea un <<amén>>, y aunque no se haya dado cuenta, está llorando. La pobre está acojonada. (me ha dado una buena patada esta frase. y no por el taco, mis relatos están llenos, pero no cuaja con el tono del resto del relato, además no aporta nada, ya sabemos que está asustada. creo que en vez de sumar, resta la verdad)

    Cucú.

    Nunca fui bueno con las palabras.- No temas, seré rápido -le dije- no sufrirás... casi -su expresión no cambia, pero el color de su tez, a la tenue luz de las estrellas que iluminan la habitación desde fuera, parece haber palidecido mucho.

    Cucú.

    - ¿No podrías darme más de tiempo? -me suplica. El reloj de cuco sigue sonando incesablemente. Le he dado tres años,(aquí podrías contarnos un poco más) ¿No le parece suficiente?(esto lo quitaría, no lo veo necesario además, choca con la idea que tiene él al principio de no entender el por qué de quitarle la vida. es como si en realidad le dijera, deja de quejarte, hace tiempo que deberías estar muerta.)

    Cucú.

    - No -respondo a su pregunta, redundante( no sé a qué te refieres). Ella es realmente bella, quizás no sea Miss Mundo (esto es muy personal, pero lo quitaría, no creo que aporte realmente nada a la frase), pero sus ojos son me dejan encandilado. Seré rápido, pues aunque la tenga que matar, no tengo por qué hacerle daño.(lo dejaría en: Seré rápido; no hay porque causar más dolor del necesario. o algo así, porque es reiterativo, ya sabemos que tiene que matarla, no hay por qué volver a repetirlo)

    Cucú.

    La tiro rápidamente al suelo. Saco de mi bolsillo el cuchillo que palpitaba con ansias de sangre desde hacía horas. Ella lo da por perdido, parece, (fuera) pues cierra los ojos con fuerza.

    Cucú.

    Compruebo lo fina y tersa que es su piel, pues sólo rozando el arma por encima su sangre fluye libremente por su cuello. Ahora llora con más intensidad, y su dolor me llega al alma.

    Cucú.

    - No llores... -es lo único que puedo decirle, y veo que ya son las doce, la hora acordada por Él( reiterativo, ya sabemos que es Dios quien le envía). Levantó el cuchillo en el aire y respiro hondo.

    Cucú.

    Con todas mis fuerzas y sin mirar, lo clavo en la tierna carne de la muchacha, y su garganta se tiñe de rojo. Pero no puedo evitar ver su cara, su rostro, porque me lo dice todo, es tan expresivo... Ella parece mirar al vacío, pero una sonrisa se forma en sus labios, tan sólo una ligera curva (de los labios, fuera), pero una sonrisa al fin y al cabo. Sus ojos empiezan a oscurecer, y se abandona.

    Por fin se ha reunido con Dios, que la liberará de todo su dolor. Sin embargo, esa parte de mí, la que es insensible( si esa parte es insensible, entoncesle da igual su muerte), la que no quiere escuchar al Supremo, ruge dentro de su guarida, y llora. No entiendo por qué me siento tan mal. Le he ahorrado el dolor y el sufrimiento de la vida... Pero esa parte de mí me hace verla, con un destello fugaz, sentada a mi lado, contándome sus problemas, sonriéndome, calentándome con la luz de sus ojos. Una vez fue mi amiga, sí. Y una palabra se materializa en mi mente:

    Asesino

    - No... No soy un asesino... -murmuro- No lo soy, ¿Verdad, Dios( creo que se entiende con quien habla)? -mi preocupación crece más y más, porque no recibo respuesta alguna.- ¿Qué... Qué he hecho?

    Entonces, miro el cadáver de Gabriela, que sonríe misteriosamente, con los ojos clavados en la ventana. Nieva.

    De nuevo, recibo órdenes del Supremo. Suspiro de alivio, pues ya creía que me havía abandonado. Miro por la ventana de nuevo, hay una niña que juega ahí afuera. Escucho bien.

    Me dice que espere como hice con ella.

    .......................................................................................................

    Bueno, otra cutrez De cutrez nada de nada, igual... Pero, ¡por intentarlo...! Espero que haya sido ameno :) Por fa, correcciones... Gracias. Xao.


    A primera vista, y viendo la cantidad de rojo, tal vez pueda parecer que no me ha gustado. todo lo contrario, me ha gustado mucho, por eso me lo he mirado con más atención y cariño.

    No nos conocemos de nada, y espero que no te tomes mis comentarios a mal. De verdad hago lo mismo que hicieron conmigo. Y ojo, que no digo que tenga razón en todo, sólo doy mi opinión.
    Espero haberte ayudado.

    un abrazo

    J.P. Escrichs
  • bartonbarton Juan Boscán s.XVI
    editado diciembre 2009
    Ni te imaginas cuánto aprecio ese comentario y la molestia en corregirlo que te has tomado. Eso me ayuda muchísimo, y encantada estoy de que lo hayas hecho :D Algunas de las faltas han sido sólo despistes, aunque menudos fallos :eek: MUCHAS GRACIAS. (Ojalá tuviera un comentario de esos en todos los relatos :p) Pues eso, que yo NUNCA me tomo a mal ningún comentario que me ayude a mejorar, o sea que no te preocupes, que me hace muchísima ilusión que te haya gustado :D Xao.
  • WindumanothWindumanoth Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Uisss, yo llegué un pelín tarde... Pero me gustó bastante esta versión. Pensé en la primera el asesino como un ser que actuaba sin remordimientos. Y mira, me he llevado una sorpresa :D. Aparte de las correcciones que ha hecho
    J.P. Escrichs
    no creo que haya mucho más que decir... ¡Enhorabuena!

    Un saludo,

    Windumanoth
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