Bueno, lo mismo que la primera parte del Reloj de Cuco, pero desde el punto de Vista del asesino
Gracias a jpescrichs y a Sutil, que me han empujado a escribirlo
Ahí va:
.......................................................................................................
Tic-Tac.
Ya queda menos para la hora. Es una pena hacerle sufrir de este modo... Todavía no es mas que una cría, pero...
Tic-Tac.
Tengo que hacerlo. Es lo que mejor nos vendría a todos... Incluida a ella... Aunque siga pensando que es un derroche malgastar su vida tan joven, pero una promesa es una promesa... le debo obediencia...
Tic-Tac.
Ha llegado la hora. Mi mano tiembla mientras giro el picaporte de la puerta, muy lentamente. Odio hacer este tipo de cosas, pero es Dios quien lo manda. Y a Él no se le puede contradecir... Empujo lentamente la puerta, que produce ese sonido tan molesto de metal oxidado... Ya puedo saborear el sabor, la sangre que se desliza por mis labios...
Cucú.
Mis pasos son más rápidos de lo que pretendo. Quizás es el poder de la adrenalina. La chica está ahí tirada en medio de la habitación, inmovilizada. El reloj de cuco marca las doce.
Cucú.
Forcejea, pero no puede huir. El cuco vuelve a sonar, de una manera agradable, desde mi punto de vista. No parece que ella piense lo mismo. Parece que no me reconoce. Después de todo, hace tres años que no nos vemos...
Cucú.
En su rostro se forma una expresión de terror y de culpa. Mi corazón se encoge una milésima de segundo, pero mi mente es más poderosa. Es el Destino, es Su palabra. Le quito la venda que le impedía gritar o pedir ayuda.
Cucú.
- Reza -le digo, con tranquilidad. Ella tartamudea un <<amén>>, y aunque no se haya dado cuenta, está llorando. La pobre está acojonada.
Cucú.
Nunca fui bueno con las palabras.- No temas, seré rápido -le dije- no sufrirás... casi -su expresión no cambia, pero el color de su tez, a la tenue luz de las estrellas que iluminan la habitación desde fuera, parece haber palidecido mucho.
Cucú.
- ¿No podrías darme más de tiempo? -me suplica. El reloj de cuco sigue sonando incesablemente. Le he dado tres años, ¿No le parece suficiente?
Cucú.
- No -respondo a su pregunta, redundante. Ella es realmente bella, quizás no sea Miss Mundo, pero sus ojos son me dejan encandilado. Seré rápido, pues aunque la tenga que matar, no tengo por qué hacerle daño.
Cucú.
La tiro rápidamente al suelo. Saco de mi bolsillo el cuchillo que palpitaba con ansias de sangre desde hacía horas. Ella lo da por perdido, parece, pues cierra los ojos con fuerza.
Cucú.
Compruebo lo fina y tersa que es su piel, pues sólo rozando el arma por encima su sangre fluye libremente por su cuello. Ahora llora con más intensidad, y su dolor me llega al alma.
Cucú.
- No llores... -es lo único que puedo decirle, y veo que ya son las doce, la hora acordada por Él. Levantó el cuchillo en el aire y respiro hondo.
Cucú.
Con todas mis fuerzas y sin mirar, lo clavo en la tierna carne de la muchacha, y su garganta se tiñe de rojo. Pero no puedo evitar ver su cara, su rostro, porque me lo dice todo, es tan expresivo... Ella parece mirar al vacío, pero una sonrisa se forma, tan sólo una ligera curva de los labios, pero una sonrisa al fin y al cabo. Sus ojos empiezan a oscurecer, y se abandona.
Por fin se ha reunido con Dios, que la liberará de todo su dolor. Sin embargo, esa parte de mí, la que es insensible, la que no quiere escuchar al Supremo, ruge dentro de su guarida, y llora. No entiendo por qué me siento tan mal, si le he ahorrado el dolor y el sufrimiento de la vida... Pero esa parte de mí me hace ver, como un destello fugaz, a ella sentada a mi lado, contándome sus problemas, sonriéndome, calentándome con la luz de sus ojos. Una vez fue mi amiga, sí. Y una palabra se materializa en mi mente:
Asesino
- No... No soy un asesino... -murmuro- No lo soy, ¿Verdad, Dios? -mi preocupación crece más y más, porque no recibo Su respuesta.- ¿Qué... Qué he hecho?
Entonces, miro el cadáver de Gabriela, que sonríe misteriosamente, con los ojos clavados en la ventana. Nieva.
De nuevo, recibo órdenes del Supremo. Suspiro de alivio, pues ya creía que estaba loco. Miro por la ventana de nuevo, hay una niña que juega ahí afuera. Escucho bien.
Me dice que espere como hice con ella.
.......................................................................................................
Bueno, otra cutrez igual... Pero, ¡por intentarlo...! Espero que haya sido ameno
Por fa, correcciones... Gracias. Xao.
Comentarios
Pero lo que menos me ha gustado, siempre desde mis ojos inexpertos :P, es que parece haber algo que conecta asesino y victima y de nuevo lo has escondido :P
Creo que has mejorado la historia pero aún se me plantean mas dudas y mas ganas de saber sobre los personajes :P Aunque desde otro punto de vista ¿por que deberia ser malo dejar al lector con esas incognitas?, soy de la opinion de que es bueno dejar volar la imaginacion del lector en vez de ponerle limites.
Asi que simplemente ¡Me gustó!
te adjunto algunas pequeñas notas (o corecciones que YO le haría, y como en esto cada uno podría decirte la suya, tómatelo como una pequeña guía. Válgame Dios de tener la última palabra en nada, que aburrida sería la vida
Vámos allá...
A primera vista, y viendo la cantidad de rojo, tal vez pueda parecer que no me ha gustado. todo lo contrario, me ha gustado mucho, por eso me lo he mirado con más atención y cariño.
No nos conocemos de nada, y espero que no te tomes mis comentarios a mal. De verdad hago lo mismo que hicieron conmigo. Y ojo, que no digo que tenga razón en todo, sólo doy mi opinión.
Espero haberte ayudado.
un abrazo
J.P. Escrichs
J.P. Escrichs no creo que haya mucho más que decir... ¡Enhorabuena!
Un saludo,
Windumanoth