Oración Y confesión en mi larga jornada
Esa mirada suplicante que en silencio grita -¡No sigas! ¡Me duele!-, y mis manos torpes y frías, causantes del dolor pretenden curar sus heridas, llevando a cabo el ritual diario, como si fuese yo misma, un verdugo que lo tortura y le ocasiona sufrimientos.
¡Dios dame el don para cerrar estas escaras, que lo martirizan!
Esteriliza mi alma de toda bacteria maligna.
Lléname de movimientos delicados, pero precisos, quiero causar el mas mínimo dolor a esta criatura indefensa, que se marchita poco a poco, sometida a tantos sufrimientos, cuando apenas despertaba a la vida.
Me siento impotente a tantas infecciones que abaten su cuerpo; quisiera sostenerlo entre mis brazos y acariciarlo dándole consuelo, cantarle al oído y arrancar de sus labios una tierna sonrisa, pero la fragilidad de su cuerpo me lo impide y la brevedad de mi tiempo me limita y soy simplemente, el ser que con sus torpes manos y sus terrenalmente limitados conocimientos, pretende curar sus heridas, y lo siento temblar bajo mis manos como si su alma quisiera escapar presurosa y al fin volar libre.
Padre nuestro, no se porque azares del destino, estoy recorriendo este camino incierto, padre, quizá tu así lo decidiste…
He visto el sufrimiento de tantas formas disfrazado. Las penas andan sueltas por estos estrechos pasillos y nosotros, los de bata blanca, evitamos mirar sus ojos negros de canicas, aunque diariamente nos abrazan y nos besan con sus llantos. ¡Hay muchos modos de ser indiferentes!
Padre, protégeme de la cruel indiferencia, no quiero manchar de apatía la blancura de mi atuendo, pon palabras sabias en mi boca para que sirvan de consuelo, calienta mis manos frías para que transmitan bienestar y guía mis pasos por el camino del bien, pues mi recorrido es largo y apenas comienzo. Amen
Comentarios
La profesión de curar es algo tan sublime, se necesitan tantas fuerzas, y hasta creo...que aveces puedes ser Dios, si Dios te ayuda en sabiduria y espiritu.
un abrazo, mis felicitaciones y mi voto,
Muy bueno.
Se es más grande cuando a lo que hay que prestar ayuda es a la enfermedad, al miedo, al dolor...
Que siempre encuentres eso que pides para hacer tu trabajo.
Un saludo.
Me alegro por los pacientes que atiendes, porque creo que quedan en buenas manos.
Mis felicitaciones