"Casi doscientos vivos esta vez..." Con dos palabras, las últimas, deslizas las claves que nos llevan a sospechar sobre la existencia de historias anteriores y similares, no contenidas en este relato, emparentadas con un barco destinado al transporte y tráfico de esclavos. Luego, cuando escribes: " Casi no llegamos esta vez" nos preparas para penetrar la profundidad del diálogo que mantendrán los hombres, unos renglones después. Y lo logras sólo con dos palabras, idénticas, aunque en distintos tramos de la narración.
La resignación de un capitán casi derrotado ante la certeza de que no hallará la estrategia para reparar la nave es tan evidente que su desconsuelo, sin rumbo, desborda esa fracción del cuento.
Un pasaje anterior que no logro olvidar: "antes de venderlos habrá que frotar la hediondez de sus cuerpos..." me aleja de ese abanico de posibilidades que capitán y escribano barajan y manifiesta otra de las realidades que corren paralelas en el cuento; describiré de qué modo la imagino: doscientos cautivos enfermizos y exhaustos, desorientados y apiñados en el buche del galeón, a quienes les aguarda un futuro que no podrían sospechar; aunque tú, Suina, con tus cualidades literarias, sí lograrías escribir.
Tu impecable uso del lenguaje y tu vocabulario hacen una delicia la lectura, parece en este texto que vivieras en esa época por la precisión y el detalle con que lo narras.
Como siempre cuando te leo me siento trasladada con tus palabras a otros lugares a otros tiempos.
Felicidades!!
Ariel, me encanta que sepas entender con una simple palabra la intención que pongo, eso es de buen y atento lector y dice mucho de tí la atención con la que nos lees. Muchas gracias compañero.
Angel, gracias otra vez por leernos a todos. No se te escapa ni una historia ¿eh?
Shai, si, ya sé que te gusta Fuet, pero no te encariñes demasiado con el atlantes que ya sabes como me las gasto..... grrrrr.
Paisana, acabo de leer tu cuento atípico de érase una vez una princesa que....
Intento que se me escapen pocas, y si lo hacen es por falta de tiempo. Creo que lo que haceis tiene mucho mérito, valoro mucho a la gente que escribe, unos mejor otros peor, cada uno en su estilo, pero imagino que todos con ilusión, leeros es lo minimo que puedo hacer para compensar ese esfuezo y esa dedicación que poneis al hacerlo.
Pues es una curiosa escena, casi onírica, y aunque es la primera vez que entro en contacto con estos personajes, que al parece tienen ya algún recorrido, con lo que hay aquí me basta para saber cómo te las gastas con la pluma.
Trata de esclavos, Index, escribanos, capitanes, carabelas, galeones... no falta de nada.
Aciertas con el léxico, para escribir un cuento de época hay que ser cuidadoso con el "atrezzo". Si no la verosimilitud desaparece por el desagüe.
Muy frescante, sí, me lo envuelves que me lo llevo, jajaj
Comentarios
chao
La resignación de un capitán casi derrotado ante la certeza de que no hallará la estrategia para reparar la nave es tan evidente que su desconsuelo, sin rumbo, desborda esa fracción del cuento.
Un pasaje anterior que no logro olvidar: "antes de venderlos habrá que frotar la hediondez de sus cuerpos..." me aleja de ese abanico de posibilidades que capitán y escribano barajan y manifiesta otra de las realidades que corren paralelas en el cuento; describiré de qué modo la imagino: doscientos cautivos enfermizos y exhaustos, desorientados y apiñados en el buche del galeón, a quienes les aguarda un futuro que no podrían sospechar; aunque tú, Suina, con tus cualidades literarias, sí lograrías escribir.
Hasta pronto.
Como siempre cuando te leo me siento trasladada con tus palabras a otros lugares a otros tiempos.
Felicidades!!
Saluti,
Shai
Angel, gracias otra vez por leernos a todos. No se te escapa ni una historia ¿eh?
Shai, si, ya sé que te gusta Fuet, pero no te encariñes demasiado con el atlantes que ya sabes como me las gasto..... grrrrr.
Paisana, acabo de leer tu cuento atípico de érase una vez una princesa que....
Pues es una curiosa escena, casi onírica, y aunque es la primera vez que entro en contacto con estos personajes, que al parece tienen ya algún recorrido, con lo que hay aquí me basta para saber cómo te las gastas con la pluma.
Trata de esclavos, Index, escribanos, capitanes, carabelas, galeones... no falta de nada.
Aciertas con el léxico, para escribir un cuento de época hay que ser cuidadoso con el "atrezzo". Si no la verosimilitud desaparece por el desagüe.
Muy frescante, sí, me lo envuelves que me lo llevo, jajaj
besos