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Remordimiento



Juan, estaba libre.
Se lo contaron los amigos de él.

Sabía que vendría por ella. Veinte años preso, siendo inocente, eran demasiados.
¿Y si la perdonó? Seguro que no, sería un caso inédito. En tantos años habría masticado dolor y lágrimas, contra ella, que mintió para salvar a su amante.

Eran las cuatro de la tarde, debía abrir el almacén.
Sacó del ropero el revólver, lo colocó en el estante bajo el mostrador, y lo cubrió con un periódico, luego quitó la traba de la puerta.
Estaba atendiendo a una clienta cuando él entró. La mujer se fue y ella se puso en guardia, acarició el arma.
Él la miraba en silencio, sin odio.
-Sabes –dijo Juan- todo el odio almacenado por años, al verte se diluyeron.
Ella no respondió.
-Estás tan consumida por los años, tan mal, que comprendo, pagaste con remordimiento el mal que causaste. Yo no fui feliz allá adentro, pero vos tampoco.
Ella bajo la cabeza, él continuó:
-Soñaba con tenerte frente a frente y que me dijeras ¿por qué? ¡¿Por qué?! Pero no hace falta.
Lo vio irse, con la tranquilidad del que no tiene apuro.
Lloró mientras su mano se crispó en el arma.

Comentarios

  • artemisaartemisa Fernando de Rojas s.XV
    editado abril 2009
    "Siempre sufra más el que se queda"..una frase recurrente en el momento del adiós. Al leer tu relato, se me asienta la idea , la mujer atrapada y el hombre, desapegado. Me gustó la pequeña situación, sin grandes artificios : simple y llana.
  • ToerenToeren Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2009
    delestío escribió : »


    Juan, estaba libre.
    Se lo contaron los amigos de él.

    Sabía que vendría por ella. Veinte años preso, siendo inocente, eran demasiados.
    ¿Y si la perdonó? Seguro que no, sería un caso inédito. En tantos años habría masticado dolor y lágrimas, contra ella, que mintió para salvar a su amante.

    Eran las cuatro de la tarde, debía abrir el almacén.
    Sacó del ropero el revólver, lo colocó en el estante bajo el mostrador, y lo cubrió con un periódico, luego quitó la traba de la puerta.
    Estaba atendiendo a una clienta cuando él entró. La mujer se fue y ella se puso en guardia, acarició el arma.
    Él la miraba en silencio, sin odio.
    -Sabes –dijo Juan- todo el odio almacenado por años, al verte se diluyeron.
    Ella no respondió.
    -Estás tan consumida por los años, tan mal, que comprendo, pagaste con remordimiento el mal que causaste. Yo no fui feliz allá adentro, pero vos tampoco.
    Ella bajo la cabeza, él continuó:
    -Soñaba con tenerte frente a frente y que me dijeras ¿por qué? ¡¿Por qué?! Pero no hace falta.
    Lo vio irse, con la tranquilidad del que no tiene apuro.
    Lloró mientras su mano se crispó en el arma.


    Bonito :) pero podrías extenderlo un poco me parece...por ejemplo

    Juan, estaba libre.
    Se lo contaron los amigos de él.

    Da para mucho mas ese parrafito me parece... podes hacerlo mas..mejor xD jaja fijate de darle unos retoques en mi opinion :D


    pero muy lindo che :)


    suerte y segui asi ^^
  • editado abril 2009
    Gracias a los dos por haber leído y comentar. :):)

    Toeren, te cuento que me encantan los cuentos cortos, ahorrar palabras de más. Se puede decir mucho sin escribir demasiado. pero es cuestión de estilos.
    Gracias.

    María
  • ToerenToeren Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2009
    delestío escribió : »
    Gracias a los dos por haber leído y comentar. :):)

    Toeren, te cuento que me encantan los cuentos cortos, ahorrar palabras de más. Se puede decir mucho sin escribir demasiado. pero es cuestión de estilos.
    Gracias.

    María


    Obvio, a mi tmb me encantan, yo escribo cuentos cortos, pero esos dos renglones q te marque me parece q podes explotarlos mas, igual es solo una opinion ^^ suerte!
  • bilbobilbo Pedro Abad s.XII
    editado mayo 2009
    Me gusto muchisimo, dolor y lagrimas que con el tiempo se van convirtiendo en odio, y ese odio que luego desaparece al verla, no se, me gusta.
    Espero otro pronto.
  • bartonbarton Juan Boscán s.XVI
    editado mayo 2009
    Una palabra: MENCANTA XDDD JUASJUASJUAS XDDD Es genial, una bonita parábola, simplona, perfecta. Adoro ese toque de realismo que le das a la situación. y luego... Es verdad que yo lo hubiera pasado tan mal como la protagonista. Mi más sincero agradecimiento :D Sayonara.

    Barton
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