Me encanta escribir cosas de terror

Es un hobbie. Si os dierais cuenta de que soy muy monótona o algo, me decís los fallos (x favor) y lo intentaré corregir. Gracias
Esta historia la he retocado y la contaré en tercera persona, pero esa chica era una conocida mía. Se llamaba Raquel. Murió hace algunos meses, y cuando encontré este foro, decidí publicar su historia. Ella era muy rutinaria y puntual. Una característica que la definía era eso, que siempre hacía lo mismo y era muy (y en este caso demasiado) predecible. Era fácil saber el humor del que estaba sólo mirando el color de su ropa. Bueno, yendo al grano; un jueves por la tarde, al salir del colegio, se dirigió a casa por el mismo sitio de siempre. Como siempre, pasó por la tienda de antigüedades que había en el camino. Como siempre, paró casi dos minutos para mirar una daga del color de la sangre; con alguna joya incrustada en los extremos dándole un toque de exquisitez. Pero, como siempre, no lo compró. Simplemente, buscó con la mirada al vendedor de la tienda para saludarle, como hacía todos los días, pero este, curiosamente, no estaba. Raquel sin darle importancia siguió caminando hacia su casa. Sacó la llave de su bolsillo derecho. Se metió en el portal. Subió por el ascensor. Intentó abrir la puerta, y por alguna razón no pudo. Para ir más rápido, en vez de ir por el ascensor otra vez, giró a la derecha, para bajar por las escaleras. Una vez abajo, esperó a que pasara alguien para pedirle prestado el móvil y llamar a sus padres que no estaban en casa. Tuvo que pasar un buen rato hasta que se dió cuenta de que la calle estaba desierta. Ni gente, ni coches, ni pájaros... Se empezó a asustar. Se acordó del puñal. Pensó que si lo miraba se tranquilizaría. LLegó a la tienda, pero el objeto no estaba allí. Se empezó a asustar de veras. Buscó un espejo para comprobar si estaba bien. Lo encontró. Había gente reflejada en él. Pero ella no lo estaba. No aparecía su rostro en aquel cristal. LLena de terror y pánico, corrió de vuelta a su casa en un acto desesperado. Y ahí estaba ella, en frente de la puerta con las llaves en la mano derecha tendida en el suelo en un charco rojo. Y clavado en la espalda de aquel cuerpo inerte, el puñal que había derramado su sangre.
Comentarios
Está muy bien el giro que le das a la historia con lo corta que es. Ciertamente sí que al igual al principio se vuelve un poco repetitiva cuando usas el "como siempre" aunque seguramente era el efecto que querias conseguir.
Yo miraria de cambiar un poco el principio aunque como te digo a mi el giro que le das me gusta, no se explica el porqué del paso de viva a muerta, aunque a mi a los relatos de terror o fantásticos les permito esas licencias (supongo que el dependiente del comercio debe ser el asesino, al verlo cada dia y aquel justamente no)
Saludos
PD: si tenéis ideas para otra historia de terror, me las contáis e iré juntandolas para hacer algo... terrorífico
Esta bien.
Un saludo.
yandrac
PD: Lo de Yandrac te lo has sacado de memorias de Idhún??