Bajo la esta consigna, escribí el siguiente relato. "Inventar una máquina que sirva para un objetivo imposible". Es más romántico que ciencia ficción, pero me pareció que debía ir en esta sección porque tenía que ver con máquinas.
En fin, espero les guste.
Saludos.
De chico, siempre me dijeron feo. Cada vez que me cruzaba a una chica, ésta me daba la espalda deliberadamente y se alejaba de mí. Debo admitir que mi soledad, más que nada, se debía a mi preferencia por los libros de ciencia a las personas. No sabía nada de relaciones con los demás, pero era un experto en inventos, matemáticas y sobre todo, ciencia. De modo que por doce días y doce noches, me encerré en mi laboratorio, dispuesto a crear la máquina que me librara de mi situación.
Reconozco que al principio no tenía mucha idea de qué hacer con tantos tubos y palanquitas, pero luego ordené mis pensamientos y pude llevar a cabo la invención de mi salvación: una máquina extraordinaria, parecida a una radio, que me diría qué hacer.
Así que llamé a mi vecina de al lado, de quien había estado siempre secretamente enamorado, para probar mi creación. Me coloqué el auricular inalámbrico y golpeé a su puerta. Luego de varios intentos, y gracias a mi hermano, a quien había telefoneado previamente, logré invitarla a cenar, llevando siempre conmigo a mi fiel A.M.O.R., como lo había llamado (Aparato Multifunción Organizador de Relaciones). De más está decir que la cita fue un total fracaso. En ese momento no contaba con el conocimiento de lo que ahora sé: el amor no es ni racional ni una ciencia, por lo tanto, es una batalla en la que no se puede contar con más armas que la propia personalidad.
En cuanto a Romina, mi vecina de al lado, ya no conserva su apellido de soltera, sino que lleva el mío. Y todo se lo debo a mi querido A.M.O.R., quien me hizo darme cuenta de que para el verdadero amor no hay que ser un experto, sólo ser uno mismo.
Comentarios
mis felicitaciones y un abrazo,
Que bueno que les gustara, voy a publicar más y me dicen qué opinan.
Saludos.
Y tienes toda la razón, en el amor hay que ser uno mismo...y si, el amor no es racional ni una ciencia exacta...pero es maravilloso.
Saludos.
un saludo
Por si un caso no me lo cuentes con un relato, te vienes a cenar y ya traeré mi propia radio....
Corto, claro y conciso, muy bueno.
Más adelante subiré los más recientemente escritos.