por Franjamares Me llamo Dolores, aunque todo el mundo me conoce por Doli. Nunca me gustó mi nombre, demasiados dolores hay ya en la vida para llevarlos además encima como carta de presentación; es por eso que lo dulcifiqué con el diminutivo. Yo creo que los nombres no son designados para la gente de una manera accidental, por veleidad de los padres, para mí cada nombre encierra un rasgo propio y propicio del carácter de quien o lleva o incluso un sino solapado entre los caprichos del destino. Otro motivo, para que también deteste mi primer apellido, Lúgubre, y hasta el segundo, Segura, que no obstante he usado como único en todas las ocasiones que he podido. Me considero con todo, una chica alegre, una mujer animosa, una dama optimista a pesar de que me gusta estar bien informada. Sí, una chica animosa, hasta que conocí a ese tipo y comencé a practicar la escritura. seguir leyendo: http://www.desconexioncubana.com/blogs/fran/?p=646
me agrada la narrativa del relato, es decir, no se si me explico, la manera de describir las cosas, simple pero claramente, me gustó mucho. sin embargo, creo que hay algunos parrafos que están fuera de lugar, o mejor dicho, no están colocados en el lugar adecuado (al menos para mí), por ejemplo el cuarto párrafo, parece que el autor se acordó de algo en el párrafo anterior y escribió un pensamiento repentino...
en cuanto al tema del italiano, pudiste haber descrito un poco más al chico, o profundizar más en la relación (el recuerdo de un beso, o un baile por ejemplo) para poder sentir más empatía con la protagonista y narradora cuando se da cuenta de que el italiano no piensa volver.
el tema de escribir algo y que suceda en el futuro, me encantó. siempre he fantasiado con el hecho de que puedo escribir la historia de mi vida y atinarle al futuro...
en suma, un relato agradable, tranquilo, o al menos esa sensación fue la que me produjo. espero no ser imprudente y no tomes a mal mis comentarios...
saludos
La razón última por la que ocupé ese modo de escritura no la sé...es algo inconciente pero aludo a la forma mecánica en que eran transferidas las comunicaciones por medio del telégrafo en donde tras una frase corta se añadía punto, coma, dos puntos o etc. , o sea, dónde los signos de puntuación son leídos. En las antiguas peliculas de guerra suele aparecer.:rolleyes:
El cuarto párrafo creo que se justifica porque enlaza el comienzo con el final, en torno al deseo de la protagonista de cambiar su nombre.
Sobre el italiano, creo que queda perfectaemnte descrito, tanto física como psiológicamente (Sus rasgos no eran lo que se dice atractivos, más bien algo rudos, pero poseía la fuerza y la excitación que desprende la presencia de un hombre de verdad. Me explico: Un hombre que no necesita demostrar nada a nadie, con ampulosas palabras ni con la fuerza, que no precisa cantar como el gallo, que no pide más ternura que la que él mismo es capaz de ofrecer, que no busca ni a una madre ni a una amiga en las mujeres... etc...
Podría haber profundizado más en la relación, pero mi intención era plasmar una idea fallida de enamoramiento (el amor que ella creía sentir por él y que sólo era la pasión de inolvidables encuentros entre largas ausencias) antes que un amor verdadero.
me encanta la manera como se sienten tus palabras, solo quise decir eso, no es un buen momento para decir algo mas, el amor duele..pero ya esta forma parte de nuestra existencia humana..un saludo
Comentarios
( Parece telegrafía. Punto)
Puedes explicar lo de la telegrafía?
me agrada la narrativa del relato, es decir, no se si me explico, la manera de describir las cosas, simple pero claramente, me gustó mucho. sin embargo, creo que hay algunos parrafos que están fuera de lugar, o mejor dicho, no están colocados en el lugar adecuado (al menos para mí), por ejemplo el cuarto párrafo, parece que el autor se acordó de algo en el párrafo anterior y escribió un pensamiento repentino...
en cuanto al tema del italiano, pudiste haber descrito un poco más al chico, o profundizar más en la relación (el recuerdo de un beso, o un baile por ejemplo) para poder sentir más empatía con la protagonista y narradora cuando se da cuenta de que el italiano no piensa volver.
el tema de escribir algo y que suceda en el futuro, me encantó. siempre he fantasiado con el hecho de que puedo escribir la historia de mi vida y atinarle al futuro...
en suma, un relato agradable, tranquilo, o al menos esa sensación fue la que me produjo. espero no ser imprudente y no tomes a mal mis comentarios...
saludos
El cuarto párrafo creo que se justifica porque enlaza el comienzo con el final, en torno al deseo de la protagonista de cambiar su nombre.
Sobre el italiano, creo que queda perfectaemnte descrito, tanto física como psiológicamente (Sus rasgos no eran lo que se dice atractivos, más bien algo rudos, pero poseía la fuerza y la excitación que desprende la presencia de un hombre de verdad. Me explico: Un hombre que no necesita demostrar nada a nadie, con ampulosas palabras ni con la fuerza, que no precisa cantar como el gallo, que no pide más ternura que la que él mismo es capaz de ofrecer, que no busca ni a una madre ni a una amiga en las mujeres... etc...
Podría haber profundizado más en la relación, pero mi intención era plasmar una idea fallida de enamoramiento (el amor que ella creía sentir por él y que sólo era la pasión de inolvidables encuentros entre largas ausencias) antes que un amor verdadero.
Gracias de nuevo.
Saludos.
Franjamares