Ruta para un fin de semana largo.
Gastronomía, paisajes e historia.
España es el mejor país para los amantes de los castillos, pues el número de los conservados y su
variedad artística, histórica y cronológica es enorme. Todavía perduran en nuestro país una buena colección de ruinas y castillos en aceptable estado que conservan casi por completo su estructura medieval pura. Una buena ruta para visitar algunos de estos castillos, si disponemos de un fin de semana largo, discurre por la
provincia de Toledo.
Los
consejos gastronómicos a tener en cuenta en este viaje son: disfrutar del
queso manchego ( con denominación de origen), comer la humilde, pero riquísima,
morcilla toledana, el queso de cabra, los jamones, el cordero manchego, los salchichones y los numerosos
platos de caza. No olvidemos que estamos en la mayor reserva cinegética de España: los Montes de Toledo.
Partiendo de la ciudad, cuya visita se puede dejar para el final del viaje, por la N-401 en dirección a Ciudad Real nos encontramos:
Almonacid de Toledo , cuyo castillo, situado sobre un cerro, fue uno de los más fuertes de la Marca Media en la región de Toledo.
Mascaraque , cuyo origen se remonta a los tiempos de la dominación árabe, época en que se construyó el castillo que sería luego del comunero Juan de Padilla, pasando después a los duques de Abrantes.
Continuamos camino hasta la cercana
Mora, villa circundada por millón y medio de olivos que a un kilómetro de la población, sobre un cerro en la carretera que lleva a
Tembleque, conserva los restos del Castillo de Peñas Negras. Mora sigue manteniendo viva la tradición artesana. Podemos visitar un curioso taller donde se fabrican cencerros y otro dedicado a la fabricación de alfombras.
Nos dirigimos por la N-400 a
Consuegra , desviándonos previamente a visitar la pequeña población de
Manzaneque que conserva un castillo edificado en el siglo XV. Después de recorrer 25 kilómetros llegamos a Consuegra, importante población de la Mancha toledana de origen romano. Está dominada por el Monte Calderico en el que se alza una típica crestería manchega con los molinos de viento y el castillo. Desde aquí podemos contemplar un bello panorama de la Mancha y una interesante perspectiva del conjunto urbano.
Si vamos el último fin de semana de octubre, podremos ver la
Fiesta de la Rosa del Azafrán, con concursos de monda de la flor que "nace al salir el sol y muere al caer la tarde". Podemos degustar y comprar aquí cuatro productos con Denominación de Origen: el azafrán, el queso, el aceite y el vino.
En
Los Yébenes nos encontramos con dos iglesias del siglo XVI, una, renacentista dedicada a Santa María y la otra a San Juan Bautista. En la sierra de Los Yébenes existe un abrigo con pinturas rupestres. Desde lo alto de la sierra podremos divisar una de las más espectaculares panorámicas de toda la zona.
Proseguiremos camino hacia
Orgaz , importante villa agrícola y ganadera situada en una llanura. Su fundación es muy antigua. Tras la conquista cristiana
su primer señor fue el Cid Campeador, siendo villa natal de su esposa doña Ximena. La visita la podemos seguir por la Plaza Mayor, que es el típico ejemplo de las plazas con soportales de los pueblos toledanos y en la que podemos degustar la rica gastronomía de esta zona.
Nos dirigiremos a
Arisgotas, donde podremos observar un gran número de restos visigodos labrados impostados en los muros de algunas viviendas.
Llegamos a
Sonseca , población que cuenta con una importante industria de muebles y famosa por la exquisitez de sus dulces y mazapanes.
Saliendo de la población, en dirección a Toledo, a la izquierda, tomaremos la carretera CM-410, atravesaremos
Mazarambroz, población de origen medieval, nombre procedente de la finca o alquería árabe denominada Molino de Amrus.
El siguiente pueblo es
Cuerva, típica población de las estribaciones de los Montes de Toledo. El castillo que hoy conserva es de los siglos XV-XVI.
Muy próxima, la imponente villa de
Las Ventas con Peña Aguilera , paraíso de cazadores. El pueblo se encuentra en las estribaciones del cerro Peña Aguilera. Podemos subir andando a la cumbre donde se encuentra la Ermita de Ntra. Sra. del Águila. Desde aquí tenemos una magnífica vista de la
Sierra del Castañar y de la Meseta Cristalina. Tanto la gastronomía como la artesanía del cuero giran en torno a la caza.
A tan sólo 11 kilómetros, atravesando un bello paisaje, se encuentra
San Pablo de los Montes, el núcleo de población habitado más alto de los Montes de Toledo (908 m), típico pueblo de los montes con un urbanismo adaptado al terreno, de calles empinadas y traza irregular.
La siguiente localidad es
Menasalbas, población de origen romano como atestiguan los restos arqueológicos que en él se han encontrado. Muy cerca de la población podemos visitar el Embalse del Torcón, donde se puede practicar la pesca.
Llegamos a
San Martín de Montalbán , cuyo interés principal se centra en los dos singulares monumentos de su término municipal: Santa María de Melque y el Castillo de Montalbán. A pocos kilómetros, en dirección a
La Puebla de Montalbán nos encontramos con un cruce de caminos; el que sale a la izquierda nos lleva al Castillo de Montalbán (en una finca privada), construido por los caballeros templarios, sobre uno de origen musulmán. El camino de la derecha nos lleva a la iglesia de
Santa María de Melque . La iglesia es una de las más subyugantes de España, tanto por sus características arquitectónicas como por su origen oscuro.
En
La Puebla de Montalbán, nos encontramos una noble y antigua villa monumental. Su larga historia ha dejado importantes vestigios, siendo algunos tan notables como su Plaza Mayor, o la Torre de San Miguel que es lo que queda de la antigua iglesia, construida en 1604. En esta villa nació Fernando de Rojas autor de La Celestina.
Tomamos la carretera que se dirige a Toledo y llegamos a
Polán , donde, en el centro de la población, se conserva lo que debió ser un castillo de considerables dimensiones, obra del siglo XII con añadidos del XIV. Podemos acercarnos hasta la vecina
Noez para ascender al pico del mismo nombre (1.034 m) entre jara, tomillo, cantueso y encinas para disfrutar de la mejor vista del territorio que estamos recorriendo.
Volvemos sobre nuestros pasos y llegamos a
Guadamur donde, junto al casco urbano, se alza un importante Palacio Fortaleza (propiedad privada) del siglo XV, perfectamente habilitado y restaurado.
Terminaremos esta ruta en Toledo y como colofón de la Ruta de los Castillos vamos a detenernos a visitar tranquilamente esta
ciudad museo que puede que sea la ciudad con más historia de España. Gozaremos de sus monumentos, y disfrutaremos
callejeando en el barrio judío y en el medieval, compraremos artesanía en sus numerosas tiendas, degustaremos su variada gastronomía en infinidad de restaurantes o su magnífica repostería, sobre todo disfrutaremos con
el mazapán, un exquisito dulce artesano.
Después de esta larga excursión, pernoctaremos en uno de los numerosos y excelentes hoteles. Un consejo, acérquense al Parador Nacional de Turismo, disfrutarán de una magnífica vista de esta Ciudad Imperial.
Comentarios
Mis felicitaciones.
Gracias por este breve paseo que nos has descrito.