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El tiempo y su enemigo

editado noviembre 2008 en Narrativa

El Tiempo y su enemigo
Atrás quedan los caminos que emprendí un día, atrás quedan parajes que encontré a mi paso, algunos llenos de alegría, que llevé para el camino, otros tristes que agacharon mi mirada, todo me lo eché a la espalda, como iba echando todo a mi paso, ni las penas de aquel viaje me detenían, ni las alegrías me dieron alas cuando el bosque de la vida se cerraba ante mí y no me dejaba andar.
Mis últimas huellas, siempre me parecían cercanas al camino que acababa de empezar, pero caminaba siempre adelante, inseguro de llevar el rumbo cierto y de ser un buen caminante, sabiendo únicamente, que si miraba hacia atrás, aumentarían mis dudas sobre lo andado y lo que quedaba por andar. Era el camino de mi vida… la verdad es que no había camino, ni siquiera sendero había, hoy lo veo desde aquí y no acierto a ver donde empecé, ni a donde quiero llegar, solo veo que anduve al azar y que por mucho que, de lo aprendido, a lo que queda le quiera aplicar, sigo sin ver el comienzo, y sin avistar el final.
En contra de los consejos de quienes me dieron la vida y me quisieron orientar, yo deseché aquel destino y he preferido tomarme deprisa el camino y los descansos con mucha calma, que de todos modos no aproveché para reposar, sino para contemplar la mariposa que se posaba en la manga de mi camisa, el lento avanzar de un caracol, los cantos de los pajarillos en los árboles más altos y la luz que me llegaba de tan hermosas puestas de sol. Mi mente decoraba cada rincón del mundo, permitiéndose corregir a la propia naturaleza, no era por competir con ella ni por poner en duda su belleza, era porque en mis ideas, cabía un mundo mejor.
A mi forma de ver la vida, los entendidos de cómo vivir, le llamaban perder el tiempo ¡A quien se lo iban a decir! Pues mi tiempo no estaba perdido desde el momento en que decidí que mis pasos no me llevarían a donde ellos querían ir. Nunca puse, ni pondré en duda quien tenía, o tiene razón, quizá no sé de dónde vengo, ni sepa a dónde voy, me gusta mirar al Cielo, mientras otros, tal vez, más sabios que yo solo van mirando al suelo y que yo sepa, no por mucho que la mirada quisiera rendir, iba a encontrar lo que ellos perdieran, ni ellos lo que yo perdí. Hoy cuando me da por llamarme Viejo Zorro, casi tengo el camino andado y en tan largo viaje diré, que solo un enemigo encontré.
En mi caminar fui sembrando amigos, unos que ya no están y otros que siguen conmigo. El amor, mi fiel compañero ha sido y a él dediqué mucho tiempo que considero bien invertido, pero ahí está mi gran enemigo: El tiempo… siempre ahí como mi sombra detrás de mí, empujándome con su dedo, recordándome lo que debo, o no debo hacer, señalando burlón lo que dejo y dejaba atrás, diciéndome a dónde puedo, o no puedo llegar ¡Tiempo maldito! Que me has llevado arrastro y contra mi voluntad hacia la edad que has querido ¿A qué viene tanta prisa? ¿A dónde me quieres llevar? ¿No te basta verme viejo, aunque me niegue a seguirte? Déjame hoy decirte, Tiempo, que, a pesar de que mis huellas has seguido y mi existencia has controlado, a mí nunca me has tenido ni me has engañado, tienes en el espejo la imagen de mí que has buscado, pero en mi interior y contra todos tus deseos, yo conservo aquel niño que hace tiempo en la orilla de un sendero se ha sentado observando aquel caracol tan lento que la vereda cruzó de lado a lado. Tú sigue empujando con prisa mi piel y mis huesos, condúcelos a donde quieras, yo sigo en aquellos días en que los pajarillos cantaban en las ramas, mientras me acariciaba el rostro una suave brisa a la vez que aquella mariposa blanca ¿Te acuerdas? Se posaba en la manga de mi camisa.
No te guardo rencor Tiempo, porque me llevarás contigo, pero de mí no te llevas nada, todo lo he vivido y lo que no, lo he dejado por el camino como semillas de recuerdos que hoy florecen todos juntos para darme todas las alegrías que me has querido robar.
¡Ay tiempo ladrón! Sombra que se alarga en cualquier dirección, mas ceñido a mí has venido que los amores que he tenido, has disfrutado de mi vida, mientras yo ganaba en ti un enemigo, que se presentó como amigo ayudándome a ser hombre cuando solo era un niño, si antes quisiste hacerme ese favor ¿Porqué no me lo haces ahora, que no quiero ser mayor? Como te dije, Tiempo, te llevarás de mí lo que te deje llevar, lo mejor me lo he llevado yo. Sigue delante y ve despacio, que tú aún puedes correr, pero yo iré a mi paso.

Viejo Zorro

Comentarios

  • GadesGades Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2008
    El relato de un vividor. Me gusta. Pero el tiempo al final siempre vence amigo, siempre vence.
  • editado septiembre 2008
    Gades, mira que siempre estoy de acuerdo contigo, porque siempre me convencen tus razonamientos, pero en este caso, no puedo estarlo completamente, porque yo no creo que el tiempo gane siempre la batalla, creo que en mi caso y quizá en el tuyo, verá como nos vamos pero se quedará con la sensación de que nos hemos ido por nuestra cuenta y el solo ha sido un mirón.
    ¿Tú cres de verdad que la locura se contagia?
  • GadesGades Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2008
    Hola amigo.
    Sé que la locura se contagia. Sólo han de darse una par de circunstancias adecuadas: Un loco muy loco y con mucha capacidad de convencer, y una mente susceptible en frente.

    En cuanto al tiempo.... ¿Puedes pararlo? No. Luego siempre vence. Tú, y yo y todo el mundo, desapareceremos, dejaremos de recorrer caminos, él seguirá avanzando cuando nos hayamos ido.

    Un saludo
  • mariaelenamariaelena Francisco de Quevedo s. XVII
    editado septiembre 2008
    Me pongo del lado de Gades..
    El tiempo gana..es algo que no se puede parar..
    Y la locura ..puede pegarse por circunstancias sean hechos o personas.

    Es un gusto leerte Viejo.., y este relato en particular..tiene mucho tema de reflexión..

    un abrazo,
  • AnandamojiAnandamoji Pedro Abad s.XII
    editado noviembre 2008
    Pues estoy de acuerdo con el Viejo: si vivimos, el tiempo no gana, sólo es el espacio en el que decidimos nuestra vida. Puede que no podamos elegir cuando acaba, pero si elegimos cómo llenarlo, ya hemos ganado nosotros.
    ¿Por qué creemos que el tiempo es nuestro enemigo? También puede ser una posibilidad de realizar nuestra existencia. Con frustraciones incluidas.
  • Cuenta cuentosCuenta cuentos Juan Boscán s.XVI
    editado noviembre 2008
    Otra opinión... El tiempo gana tomado como medidor que??? pongamos que el medidor es los años...Entonces:

    Quien dice los años que debe vivir cada individuo?, donde está escrito? Al no existir ese medidor con un principio y un fin... El tiempo no me ganará nunca, el tiempo que dure mi vida... será justo el que determine si la he vivido bien o mal si dejo huella o no, si cuando me vaya me lloraran y me recordaran o no... Pero justo en el momento de mi muerte, el tiempo mi tiempo morirá conmigo... Lo que quede ya es el tiempo de otros...

    Jo creo que me he liado... pero no se explicarlo mejor...

    Un beso
  • editado noviembre 2008
    Cuenta cuentos escribió : »
    Otra opinión... El tiempo gana tomado como medidor que??? pongamos que el medidor es los años...Entonces:

    Quien dice los años que debe vivir cada individuo?, donde está escrito? Al no existir ese medidor con un principio y un fin... El tiempo no me ganará nunca, el tiempo que dure mi vida... será justo el que determine si la he vivido bien o mal si dejo huella o no, si cuando me vaya me lloraran y me recordaran o no... Pero justo en el momento de mi muerte, el tiempo mi tiempo morirá conmigo... Lo que quede ya es el tiempo de otros...

    Jo creo que me he liado... pero no se explicarlo mejor...

    Un beso

    Tuya es tu vida? tampoco, pasa un loco por tu lado y decide en un momento que tu vida le pertenece y dispone de ella...
    Nuestro el tiempo? el tiempo no es de nadie, es el que cuenta tus dias de vivo y el que sigue contando tus días de muerto, el que mide la existencia del ser humano desde aquel momento en que aprendimos a controlar al tiempo, para controlarnos a nosotros mismos...
    El tiempo, en el caso de mi escrito, era simplemente el enemigo de aquel que no quería hacerse viejo, envejecer significaba contar muchos años y por tanto, haber vivido mucho tiempo.
    No le des más vueltas, "tiempo" es el que yo he empleado ahora en soltar tantas tonterías.
    Un abrazo sin tiempo, sin caducidad.
  • ViannkaViannka Pedro Abad s.XII
    editado noviembre 2008
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    viejo zorro escribió : »

    Mi mente decoraba cada rincón del mundo, permitiéndose corregir a la propia naturaleza, no era por competir con ella ni por poner en duda su belleza, era porque en mis ideas, cabía un mundo mejor.


    Me quedo con esa frase: bohemia, modesta y autoritaria, en fin, ¡simplemente hermosa!.

    Ya entrando un poquito en la polémica del tiempo, me parece que nuestro Viejo Zorro ha encontrado la manera de "ganarle" la batalla a Cronos haciendo con él lo que le ha dado su real gana:

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    viejo zorro escribió : »
    A mi forma de ver la vida, los entendidos de cómo vivir, le llamaban perder el tiempo ¡A quien se lo iban a decir! Pues mi tiempo no estaba perdido desde el momento en que decidí que mis pasos no me llevarían a donde ellos querían ir.

    ¡Ojalá muchos pudieramos decir lo mismo!

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    viejo zorro escribió : »
    .
    Déjame hoy decirte, Tiempo, que, a pesar de que mis huellas has seguido y mi existencia has controlado, a mí nunca me has tenido ni me has engañado,

    No te guardo rencor Tiempo, porque me llevarás contigo, pero de mí no te llevas nada,

    Sin embargo; coincido con Cuenta cuentos, además de que me parece que el tiempo no siempre gana, el tiempo persistirá aún cuando yo ya no exista, pero eso: ¡a mi que me importa!, es como el acertijo aquél: ¿existe el sonido cuando no hay nadie que pueda escucharlo?
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