Silenciosa se queda la mar
con tus huellas al pisar,
espuma pasajera
que viene y se va.
El sol refleja
Cuando tú te vas.
La dicha de esperar
Tu nuevo regreso una vez más.
En todos los tiempos
Siempre está el mismo latido,
En todos los cuentos
Y hasta en el sinsentido.
Hazle al cielo un reglón
con mimo de no rozar
su claridad estelar
bordada con dulce algodón.
Lamiendo la tierra estás,
no descansas ni de día,
con mucha parsimonia
tal como vienes te vas.
Cuerpos desnudos bañas
en tus sonoras humedades
que cuando tienes tempestades
no quieres pero lo dañas.
Sombras el sol refleja
en tu moldeable pisada arena,
son los paseos de la pena
de ese amor que ya te deja.
Montañas a lo lejos parecen
tus olas embravecidas,
por todos son temidas
cuando los barcos en ti perecen.
Mi sombra se está inclinando,
ahora la noche te pertenece,
melodía de seducción parece
lo que a la arena vas quitando.
La espuma ternura es.
Las olas son tu bravura.
La resaca es el adiós.
Y la mar tu resplandor.
Comentarios
Percibo en tu poema los vaivenes del amor, la siempre espera del retorno.
Saludos.