MI VECINO EL LOCO Nº 11
Copia integra de mi relato titulado “ Él último servicio” PRIMERA PARTE
MI vecino parece que ahora está feliz, se le ve contento y risueño tranquilamente, y en el parque, en su sitio de costumbre, se pasa largas horas mirando embelesado a su mascota, que no es si no, un perro vagabundo y abandonado que desde hace días merodea escarbando por las bolsas de la basuras. Mi vecino lo ha hecho suyo, le ha amarrado una larga cuerda al cuello, y allí, junto al banco de siempre, se queda mirandole embelesado, a su “Chucho” espeluznado, de orejas caídas, y rabo lacio, que se rasca sin parar buscándose invisibles pulgas, y hundiendo su afilado morro por entre las patas.
Mirando a mi vecino, con aquella cara paternal y protectora, se diría que para él, el resto del Mundo ya no existe, vive desde ahora para su perro, y no se da cuenta de nada más. Pendiente como está de los movimientos de su animal, que lejos de desconfiar, se le acerca y le husmea por décima vez los pantalones.
..-¡Buenos días vecino.¡.-
Digo nada más llegar a su altura, El perro que tiene unos grandes ojos negros y una mirada penetrante, me observa desde el suelo como para adivinar mis intenciones, y pienso que ha tenido que ser maltratado porque instintivamente, gruñe, y me enseña desafiante, unos blancos y afilados colmillos.
Al momento mi vecino, como molesto por esa reacción del animal le habla, pero no lo hace como quien habla a su mascota, se comunica con él como con otra persona, como si dialogara con un amigo de toda la vida.
.-¡ Pero Felipe,....Qué manera son esas de saludar a un amigo, discúlpate y dale la mano......No ves que es mi vecino, y vive en mi misma escalera.¡.-
El canido, cuando oye a su provisional amo, lo mira con una mirada inteligente y astuta, y lejos de obedecerle, se da la media vuelta y se mete debajo del banco en donde a continuación, nos sentamos los dos.
.-¡ Vecino. Ya veo que tiene una mascota porque lo llama así ¿ lo conocía de antes.¡.-
.-¡ No........ ha sido el quien me ha dicho su nombre.¡.-
.-¡ Pero,,,,, ¡hombre de Dios¡ no me va Ud. ha decir de que el perro habla.¡.-
.-¡ Claro que habla, y hasta me ha contado toda su vida perruna, que por cierto ha sido muy desgraciada, ya que le ha pasado de todo.¡.-
.-¡ Pero vamos a ver,........ Como que le habla, si yo solo he escuchado, su gruñido cuando le ha regañado.¡.-
.-¡ Es que Ud. vecino, como siempre, solo siente y atiende con los sentidos corporales, sujetos como están siempre a las dependencias mundanas.¡.-
.-¡ Para escuchar a un animal, hay que sentirse uno de ellos, hay que entrar en su mente y sentir lo que nos quieren comunicar . O es que acaso nunca se ha preguntado el porqué en la mirada penetrante y brillante de los perros, hay tantos interrogantes..¡.-
.-¡ Si, muchas veces, y ahora que lo dice, cuando mi perrilla me mira de esa forma tan peculiar, tan insistente e interrogante, que creo que con sus ojos recorre mis pensamientos y conoce hasta todas mis ilusiones, mis penas, mis alegrías, y hasta mis intenciones para con ella. Incluso, creo que sabe más de mí, que yo mismo. Cela, nuestro último Nobel como Ud. Sabe, escribia en su célebre novela “ La familia de Pascual Duarte” que su protagonista, de regreso de un día caza fallido, en un descanso del camino de regreso, no pudo aguantar la mirada inquisidora de su perra en donde este creyó que lo culpaba de sus propios males, y de un tiro la mató. Claro que Pascual Duarte, ya había asesinado, al novio de su hermana, y a su madre. Se sentía tan culpable, que no pudo soportar la mirada acusativa de su perra.¡.-
.-¡ Claro, claro, .-
Se apresuró a añadir El Loco
.- Pero Ud. sigue sin entender a su perro cuando le habla. Pues sepa que lo hacen, que nos hablan con la mirada, con la mirada, y las orejas, que le sirven como antenas a su telepatía animal.¡.-
Mi vecino siempre acaba sorprendiéndome, -pensaba para mis adentros.- Porque, aunque estaba como una cabra montesa, no era tonto. Claro que supongo que no tiene nada que ver, la inteligencia con la locura.
Precisamente será, que cuando la inteligencia se desborda, es cuando se cae sin remedio en la locura. Porque por lo general, mi vecino que empezaba siempre razonando, enseguida, su imaginación se le desbocaba y acababa en unos de sus acostumbrados delirios.
.-¡ Pero dígame , si este perro le ha hablado, ¿que le ha contado.-?
Dije impaciente, para ver hasta donde llegaba aquel día su imaginación.
En eso que el pulgoso, casado quizás, de estar tendido, debajo de nosotros, se levantó, y se alejó, hasta donde le daba de sí la cuerda para ir a olisquear unos cuantos matojos cercanos. Cojeaba ligeramente de una pata trasera, y miraba con desconfianza hacia todas partes.
Al momento mirándole y sin quitarle la vista de encima, el orate, empezó a hablarme.
.-¡ ? Sabe Ud. que su ultimo dueño era un guardia urbano, o policía local como se dice ahora. Digo que era, porque murió prestando su último servicio ¡.-
.-¡Cuente cuente. ¡,.- le anime a seguir.
Pero esta ya es otra historia que haría de este relato algo demasiado largo.
Rocinante
Comentarios
Solo curiosidad (ya sabes ...como somos las mujeres de curiosas..)sino te importa me lo dices...jaja.....
Es que yo le tengo un cariño especial..., su imaginación me encanta...
Puedes seguir publicando sus historias ...que aqui ...me tienes como firme lectora.
un abrazote,
Pues no María, creo que por algún episodios de su aventuras lo bautice con algún nombre pero ya no me acuerdo, he seguido llamándole "El Loco" y por ese único apodo lo cito.
Como algo de su vida te diré que este vecino fue minero en unas minas de Jaén allá por aquellos años de posguerra, y que su traslado por la necesidad de mejorar en la ciudad lo trastocó de tal manera que enloqueció, porque no solo no se integró a la vida ciudadana, si no que por aquí sufrió tantos ataques a su filosofía natural, que cuenta que en el Metro un día le robaron la cordura, que los ruidos y las prisas le conmocionaron y lo dejaron en estado de shock, que el materialismo y el querer ser mas que ser de los urbanitas, le nublaron el entendimiento de forma que él prefiere, y ya para siempre, quedarse a vivir en su mundo interior mucho mas placentero que el que existe fuera de sus locuras.
Gracias por ser una lectora fiel.
Un abrazo.
Rocinante.
salud.
Pero Efezo, estamos tratando con un loco cuyo autor está mas majareta que su protagonista, jejeje.
Un abrazo.
Rocinante
No se dan cuenta que lo que es una locura es vivir esta vida sin ilusión y encima estar cuerdo.
La historia me gusto y la forma de narrarla aun más.
Me encantó la historia, me voy a fijar la mirada de mi perro a ver si es tal como lo cuentas:):)
Te sigo.
María
Me alegra el que te haya gustado, pero si tienes perro, fíjaté en su mirada, hay todo un mundo de interrogantes, de cosas sabidas, de compresión´en en es amirada.
Además el animal siempre sabrá en donde te duele, si es un daño físico te lamerá una y otra vez hasta que la herida cicatrice, si es una herida del alma, te consolará con la mirada y aún te será más cariñoso de lo habitual.
Grandes animales son los perros.
Saludos.
Rocinante.
Tienes toda la razón Galy, se agrede psicologicamente y sin intención a los enfermos mentales con esta detestable palabra, soy consciente de eso y si me incliné por ella, fué para darle mayor impacto al titulo de las historias que me invento.
En realidad soy enemigo de las etiquetas sociales que intenta hacer diferencia y categorías con los seres humanos, y la verdad es que ya nadie llama loco a ningún enfermo si no enfermo, simplemente. Ya no se recluye ni se someten a los antiguos remedios que tenían mucho de represión moral y hasta física.
Prometo darle un nombre a mi vecino y citarlo solo como enfermo a partir de ahora.
Pido también disculpas a quien por las variadas circunstancias de la vida haya pasado por esta enfermedad, o haya tenido algún familiar enfermo de esta dolencia y al leer mis relatos se haya sentido molesto.
No fué, ni lejanamente esa mi intención.
Saludos cordiales.
Rocinante
.