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El Mar De Manuel

editado marzo 2008 en Narrativa


Manuel Ordóñez vivió siempre en Malacara. Un pueblo rodeado de una inmensa pampa que parecía un mar verde.
Vivía con Clara se conocieron siendo jóvenes y no se separaron más.
Juntos llegaron a viejos.
Compartían su soledad hablando de sus sueños no realizados. El sueño de Manuel era conocer el océano. Su mujer había nacido en un pueblo costero. Ella le relataba la furia de los vientos en las olas, cuando se rompían estruendosas contra los acantilados.
Otras veces se quedaba ensimismado imaginando la serenidad de las aguas en las tardes de verano. Abrigaba el secreto sueño de llegar a conocer esa playa lejana que su mujer le relataba entre mate y mate.
Pero una noche Clara se cansó de vivir y partió al cielo de la gente no mala.

Una mañana sus vecinos vieron a Manuel, salir con su carro cargado, nadie preguntó y al anochecer regresó.
Así cada día, hasta que algunos lo siguieron.
Entonces pudieron ver que en un lienzo que él mismo había preparado, sujeto entre cuatro listones de madera, estaba pintando. Miraba el horizonte y pincelaba.
Uno de los paisanos le preguntó ¿Qué coloreaba con tanto ahínco?
-Pinto el mar.- respondió sin dejar su tarea.
La pintura mostraba olas embravecidas que, como ramo de algodón, sembraban de espuma la playa.
Todos quedaron asombrados, nadie conocía esa veta artística de Manuel, ni siquiera él mismo.
Realizó una serie de cuadros hermosos donde el mar era su temática. En unos, era una belleza en calma, en otros, un rojizo amanecer dorado de luz realista.

Una mañana regaló a cada uno de sus más queridos amigos sus obras.
Días después salieron a despedirlo. Lo vieron irse por la calle de tierra, despacio y sin valija.
En un momento se volvió y se disolvió en el aire.

Al otro día hubo un revuelo en el pueblo, todos corrían de una casa a la otra. El asombró los enloquecía. Primero en un cuadro, luego en otro y así en todos se dibujaba la figura del pintor. En uno caminando, en otro, sentado sobre un risco pero en todos, Manuel sonreía de cara al mar.






Comentarios

  • CerrolazaCerrolaza Pedro Abad s.XII
    editado marzo 2008
    ¡Vaya! Delestío, éste es uno de esos relatos que te dejan con un dulce sabor de boca al llegar al final. Me gusta que emplees frases cortas, concisas, le dan frescura a la historia y rapidez a la lectura. Todavía sonrío pensando en tu pintor mirando al mar.

    Un saludo.
  • editado marzo 2008
    Gracias por tu comentario.

    Un cariño.:)
    María
  • PietroPietro Pedro Abad s.XII
    editado marzo 2008
    Elegir un destino, buscarlo y completralo.
    Lindo cuento Marìa, gracias.

    Un abrazo
  • editado marzo 2008
    Gracias a ti por leerlo.

    UN BESO.:)
    María
  • artemisaartemisa Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2008
    delestío me he quedado con la agradable sensación de dejar a tu pintor existiendo en sus cuadros.Gracias.
  • editado marzo 2008
    ¡Hola artemisa!

    Mi pintor está a sus anchas ¿no te parece?:):)
    Gracias por leer.
    maría
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