Estimados lectores y escritores, espero que nunca tengan que sufrir en sus carnes lo que voy a contar a continuación.
En 2012 termino de escribir mi primer libro, tremenda ilusión (el que ha pasado por ahí, sabe de lo que hablo). Lo registro a contrarreloj para presentarlo nada menos que al Premio Planeta, "burro grande, ande o no ande". Evidentemente no lo gané, tampoco el Minotauro, tampoco tantos otros. Mala suerte, es mi primera obra y tampoco puedo pedir más, ya fue bastante trabajo terminarla, aunque siempre queda el gusanillo. Mi libro es el mejor ¿no?
Siguiente paso, presentar manuscrito a las editoriales. Pero no te vayas a hacer ilusiones como en los premios. Efectivamente, sólo respuestas negativas, o "no respuestas". Pero no me basta con tener mi libro dentro de un pen, o en el PC, ¡lo quiero en mis manos!
¿Que nos queda? ..., exacto. Autoedición. ¡Ah! por supuesto señor, su obra es excelente, imprimimos cuando nos ingrese los 2.000 € (sonido de máquina registradora). Pero bueno, es mi ilusión mi sueño, lo malo es que ese dinero es el sueldo de un mes. ¿Cómo lo hago?
Entonces, de casualidad, descubro las plataformas crofunding, que para la gente activa en las redes sociales, seguramente les va bien. Para mí, pobre infeliz, que sólo sabe darse cabezazos contra la pantalla del ordenador, consigo la increíble cantidad de un tercio virtual del dinero:
https://www.lanzanos.com/proyectos/mas-alla-de-la-verdad/
En fin, no tengo vicios, tengo un dinerillo ahorrado, y un mínimo de ventas asegurado entre familiares y amigos que, por compromiso, no me dirán que no.
¡Vamos allá! a imprimir.
(sonido de patinazo) Espera, espera. Tenemos que formalizar contrato, hacer maquetación, corregir galeradas, elegir portada ..., es mi primer libro, tiene que quedar impecable. ¿Saben a lo que me refiero? Pero después de un duro trabajo, cómo re leer tu libro unas 50 veces, vienen los resultados.
Aunque tengo hijos, no soy mujer, no sentiré en mis carnes el dolor y sufrimiento de un parto, pero sí el tener a tu niño en tus brazos, como también ese primer libro. El peso físico, el tacto, hojearlo, olerlo ... (suspiro). Ya no está sólo en la pantalla de mi ordenador, sino en la de todo el que quiera verlo:
http://editorialcirculorojo.com/mas-alla-de-la-verdad-el-mensaje/
No los voy a tirotear con una lista de enlaces interminables de videos, fotos, ferias, presentaciones, entrevistas, etc, conseguidos en un continuo peregrinar por los bajos fondos de la autoestima humana. Pero bueno, conseguí un objetivo que parecía inalcanzable, ¡recuperé mi dinero!, aunque en el fondo no es eso lo que quiero. Siempre queremos más, somos insaciables, y mi un sueño que, en principio, ya está realizado, comienza a convertirse en pesadilla.
No se me mete otra cosa en cabeza, que dar a conocer mi libro al mundo entero. Pueden reírse, yo aún lo sigo haciendo. Teoría de los seis grados, en internet puedes conectarte con el mundo entero ¿no? Si el vídeo de un tío dándose un ostión tarda 5 minutos en dar la vuelta al mundo, yo, en un par de meses, puedo conseguir algo parecido ...(pueden reírse otra vez).
Después de un año, un blog:
www.elvoluntarioimpaciente.blogspot.com
una página de facebook:
www.facebook.com/masalladelaverdad.elmensaje
y un twiter, que ni me voy a molestar en poner, ¿saben lo que he conseguido?
Opciones:
a) fortuna y gloria.
b) dolores de cabeza.
A partir de este punto, advierto que el contenido puede herir la sensibilidad de algunas personas.
En mi desesperación accedo a pagar a determinadas páginas para que hagan reseñas de mi libro (os lo advertí), pero cuando se ha tocado fondo, lo único que nos queda es volver a subir, y entonces, una chispa se enciende en mi interior.
¿y si vuelvo a intentarlo con las editoriales?
Cuán caprichoso es el destino, y en tan sólo tres correos, mi manuscrito es aceptado, ¡Y gratis! Es que no se lo pueden ni imaginar, me imprimen tiradas de libros, me promocionan a nivel nacional e internacional, organizan firmas, hablan con el ayuntamiento de mi zona, tratan con los libreros, vamos, lo que hace un editorial de verdad. Al final, los sueños se cumplen, ¿o no?
Advertencia: preparen los pañuelos, o los chatos para vomitar.
Les mando toda la documentación para formalizar el contrato, y por si acaso les pregunto si voy a tener algún problema con la editorial de auto-edición, pues ellos tienen derechos sobre la maquetación, portada, ISBN, etc.
Lo sentimos, según la política de esta editorial, no hacemos reediciones. Le deseamos mucha suerte
Si alguien encuentra la moraleja a esta historia, ruego me la remita urgentemente, antes de que me ahogue en mi casa, dentro de un mar de lágrimas.
Comentarios
Si la editorial no hace reediciones, eso es sobre el libro que ya tiene la ISBN, portada y maquetación, ¿cierto? No quiere decir que no se les pueda enviar una copia libre de ISBN, portada y maquetación. ¿O no funciona así?
¿Moraleja? Puede que ese sea el problema, que quiero encontrar una razón para todo, cuando no la hay, o que el plan sea tan sublime, que parezca una sinrazón. No se que es peor. ¿Puedo pedir el comodín del 50%?
Lo normal sería sentirse mal, sí, pero por corto plazo. Después, reestructurarse, reorganizar las ideas, fijar los nuevos objetivos, y arrancar de nuevo. Total, ya has visto los resultados con tu libro. ¿Por qué no hacer entonces un segundo intento? ¿O tercero? ¿O cuarto? O...
Me gustaría saber qué ha pasado por la cabeza de los ejecutivos de Planeta para arrastrar por el fango un sello histórico como Espasa, echando por tierra sus 150 años de andadura, publicando esto.
El "libro" no es más que la transcripción tal cual de un atropellado y deslavazado monólogo, conservando tacos y expresiones soeces, que se supone que satisfará plenamente al público al que va destinado este producto.
Por cierto, agradecer al "negro" que haya dejado tal cual la expresión a la que recurre la protagonista para asegurar que ha dado un giro radical a su vida: "Por fortuna, ahora ve que he dado un cambio de trescientos sesenta grados".
No es por desprestigiar biografía alguna de ningún personaje público, pero nos podemos hacer una idea del tipo de literatura que consume mucha gente en España. Contra eso no se puede luchar, y no digo que mi libro sea ni mejor ni peor, sólo que en otras circunstancias los escritores noveles, tendríamos más oportunidades, aunque seamos muchos.
La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta,
ha de tener su mármol y su día,
su infalible mañana y su poeta.