Nubes de hielo negro
Entre los robles se detiene la niebla
emborronando el paisaje.
De nuevo, la tormenta ruge escondida
entre opacos nubarrones
de la tarde que muere lentamente.
Las sombras se adentran en mí,
me recorren con sus gélidos besos
y me voy acostumbrando
a las nubes de hielo negro
y su lento goteo.
Yacen quietas en la penumbra
las riberas inundadas de lirios
y el pensamiento suelta amarras
en las orillas azules,
hasta que las nubes descargan su ira,
el agua borra los caminos,
reduce a escombros la palabra,
y el verso se ahoga en la garganta.
Luego, cesa la lluvia.
Se duermen los sonidos,
recojo los lirios arrancados y busco
sobrevivir en el silencio oscuro
con el corazón deshabitado.
Comentarios
Gracias por detenerte a comentar.
Saludos.
Una bella fusión del hombre y la Naturaleza.Comienzas describiendo el paisaje natural y lo vas llevando hacia el interior de la persona hasta confundirse el uno con el otro.La tormenta tiene su doble significado y acaba por fundirse en uno solo.
Mi felicitación. Es de los que me gustan mucho.
Saludos.
Me alegro de que sea de tus favoritos y de que siempre acudas a la cita del poema.
Un afectuoso saludo.
Bienvenida a este espacio de poesía.Creo que es la primera vez que nos encontramos.
Gracias por este bonito comentario. Lo que más me gusta es haberte trasmitido sentimientos, que, para mí, es el objetivo principal de un poema.
Saludos.
Besos castos, amiga... (Debo pasarme más a menudo a conocer algo más de tu ubérrima producción de poesía japonesa).
Pues así ocurre a veces. Pero el corazón busca sin cesar llenar ese hueco.
Gracias, Amparo.
Gracias por detenerte a comentar, Paraclixis.
Hielo negro porque se congela en el alma todo lo que duele, lo oscuro...Son los nubarrones del alma.
Un abrazo.
Un emotivo paralelismo de paisajes, o tal vez es más acertado hablar de fusión, pues en tus versos se mezclan Naturaleza y el paisaje humano y acaban por fundirse, cuando "la nube de hielo negro" oscurece el sentir del hombre.
El final es muy poético. Los estragos de la tormenta vuelven a identificarse con los del alma humana: "lirios arrancados y el corazón deshabitado". ¡¡Muy bello!!
Un afectuoso saludo.
Gracias, Carlos. Eres muy generoso cuando comentas.
¿Que ya está ahí, en tu calurosa ciudad, el otoño? ¡Que lo disfrutes!
Saludos.
Una de las cosas que más me gustan de tus comentarios, es la manera cómo me trasmites tu manera de sentir el poema. Muy importante para mí; más que las cuestiones literarias, que también agradezco, pero en otro sentido.
Gracias.
Un abrazo.
UN otoño conmucha nube, lluvia y mucho calor...:D
Pensé que en Córdoba este era un mes agradable.
Bueno, pero esas nubes no son de hielo negro; solo de lluvia que da al paisaje matices suaves, aunque si hace calor...El calor húmedo es insoportable.
Gracias, otra vez, Carlos.
Un afectuoso saludo.