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Orden de embargo

titunatituna Pedro Abad s.XII
editado octubre 2013 en Narrativa
Era una fría mañana de invierno, las calles estaban encharcadas, los vehículos salpicaban agua helada y el viento golpeaba las ventanas, sacudía los árboles que lloraban hojas cafés y amarillas. Ella estaba sentada al lado de su hijo,que la miraba aténtamente mientras ella terminaba de coser sus pequeños zapatos.
-Pronto te veré corriendo por toda la casa,- decía con dulzura - ya verás cómo estos zapatos serán tus mejores compañeros, con ellos aprenderás a caerte y a pararte una y otra vez. Cuanto quisiera pequeño que estos zapatos no sólo protegieran tus pies de las heridas sino a todo tu ser, cuanto quisiera poder protegerte de este mundo engañoso y cruel al que…
Se interrumpió al escuchar la lluvia que caía con fuerza, dejó los zapatos en la mesa y se dirigió a la ventana.
-Ha llovido mucho estos días. Sabes, decía tu padre que cuando llueve es porque el cielo llora por todas las penas terrestres, como si quisiera consolar a los hombres que ya ni lágrimas les quedan. Triste cosa es quedarse sin lágrimas, pues estas, pequeño, son muy valiosas.
El niño jugueteaba feliz con sus manitas, escuchando atento a su madre, con una llama de picardía en sus ojos.La madre se quedó mirándolo un momento y prosiguió
-Ya sé lo que estas pensando, que por valiosas que sean no pagan las deudas.
Observó esos ojos inocentes, y agregó, -que vas a pensar tú en eso, no me hagas caso mi niño y duerme tranquilo que tu madre te vela.
El niño se fue durmiendo mientras ella acariciaba sus rizos castaños y entonaba una dulce nana.
-Duermes mi ángel con la sonrisa en los labios y todo lo ignoras o tal vez…
Volvió a interrumpirse, esta vez al escuchar fuertes golpes en la puerta. Debe ser el viento, pensó, y agudizó el oído,entonces escuchó el timbre seguido por insistentes golpes.
-¿Quién será, la compañía de luz,de gas? Nada bueno seguro, pero mejor les abro antes de que te despierten.
Rápidamente se arregló el pelo, besó al niño y fue a abrir la puerta, aparentando la mayor serenidad posible.
En la puerta se encontró con dos hombres desconocidos. Uno era alto, bien formado,el otro bajito y barrigón, ambos toscos. Le explicaron que tenían una orden de embargo contra ella.
-Pasen, pasen que afuera hace un frío terrible. Pueden tomar asiento, déjenme les explico, vivo en alquiler y todo lo que hay en el apartamento es del dueño.
-¿Tiene el contrato?
-Ya se los traigo.
-Bien,¿vive sola?
-Con mi hijo, hace un año que murió mi esposo.
-Bueno, nosotros…
-¿Bueno qué?- Dijo enfurecida, sintiéndose ofendida por la tosca indiferencia con la que se dirigían a ella.
-Mire señora, nosotros debemos hacer un inventario del apartamento y ver que objeto valioso nos podemos llevar.
Dicho esto empezaron a pasear por la sala comedor, tocando los muebles y apuntando lo que veían. Al ver que los hombres observaban la ropa que colgaba sobre los asientos se dirigió a ellos en tono amable.
-Disculpen el desorden, pues en verdad no esperaba visita.
-¿Tiene lavadora, secadora?
-No, por eso la ropa se está secando con la calefacción.
-¿Qué con la televisión?
-También es del dueño pero está dañada, no la he votado por lo pesada que es, me harían un gran favor llevándosela.
El viento silbaba cada vez con más fuerza como queriendo romper las ventanas. Ella se reclinó en la pared; el ir y venir de los hombres la mareaba.-Les aconsejo apurarse para que no los coja la tormenta.
-Debe de tener algo valioso que pueda darnos, no nos podemos ir sin nada.
Se dio cuenta que uno de los hombres estaba al lado de el retrato de su esposo, se acercó disimuladamente, tratando de ocultar el miedo de verlo tan cerca del objeto más valioso que tenía. Una vez con el retrato entre sus manos le dijo sonriendo,
-Cosas de valor no creo que tenga, pero busquen tranquilos, a lo mejor encuentran algo. Le resultaba odiosa la falta de respeto con que paseaban por todas partes tocando todo .De pronto los vio acercar al cuarto donde dormía su hijo, se disponían abrirla puerta cuando ella se lanzó como un relámpago quedando en frente de ellos.Ahora los miraba fijamente a los ojos, ya no tenía nada que ocultar, era una fiera que no iba a permitir que se acercaran a su hijo. Los hombres se alejaron instintivamente de la puerta y sintiendo los ojos de fiera herida mirándolos desafiante, bajaron la mirada avergonzados. Pero esto duró pocos instantes, luego volvieron a ejercer su papel.
-Señora si no nos da paso, tendremos que utilizar la fuerza.
Ella dejó caer las manos sobre el pecho como desarmándose, sus ojos de fiera tornaron suplicantes, buscando la mirada y comprensión de los hombres.
-Disculpen señores, si tan solo supieran lo que han sido estos últimos meses para mí…
Su voz se quebró y rompió a llorar en silencio.
-Son tiempos difíciles para todo el mundo, pero eso no es asunto nuestro. Por favor apártese de la puerta o nos veremos obligados a utilizar la fuerza.
-Pero, pero... ¿es qué están sordos, están ciegos? ¿No ven que no hay nada que embargar?
-Señora, no complique las cosas, apártese y déjenos hacer nuestro trabajo.
-Su trabajo, su trabajo, ¿qué trabajo? No entienden que si tuviera algún objeto de valor ya lo hubiera vendido, no entienden que... no entienden nada pero por Dios respeten el sueño de una criatura inocente.
Los hombres la escuchaban toscos e impacientes, como si estuvieran repitiendo una escena que ya habían visto mil veces. Ella veía su indiferencia y la indignación, la angustia la arrebataban. Ya iba a golpearlos, a sacudirlos,cuando la detuvo su esposo mirándola desde el retrato, o al menos así lo sintió ella, bajó la mirada al retrato que aún tenía en sus manos. Él estaba presente,cuidándola, apoyándola, no estaba sola; y esos hombres, esos desconocidos, no mas cumplían con su trabajo y evidentemente estaban sordos, no tenía sentido dar explicaciones. Fue retirándose de la puerta y cuando vio que se disponían a entrar, los trancó más serena.
-Esperen, les aseguro que no hay nada de valor en mi cuarto, sólo está mi hijo y no quiero que lo despierten.
-Entienda señora que no nos podemos ir con las manos vacías.
-Con las manos vacías nacemos todos y con las manos vacías nos vamos…pero no ustedes claro, permítanme entro al cuarto y les traigo algo que seguro les interesará.
Unos minutos más tarde estaba de vuelta en la sala con el niño en brazos.
-Aquí tienen, son zapatos de bebé sin usar.
No había amargura en sus palabras, más bien ternura y algo de melancolía. Se los entregó sonriendo como si sólo ella conociera el secreto que les estaba dando.
-Son tan pequeños que caben en sus manos.
-Sí.- Contestó el más alto, con voz más tosca que de costumbre, tal vez ocultando algo de incomodidad.
Al terminar le dio un papel en el cual decía que habían embargado un par de zapatos de bebé no usados, cuyo valor exacto desconocían.
Una vez sola en el apartamento la madre abrazó fuerte a su hijo, luego lo sentó en sus piernas meciéndolo mientras le hablaba.
-Me tocó entregar tus zapatos, con tanta ilusión que los había cosido, para que se los llevaran esos fulanos. Ya ves, las cosas nunca salen como uno espera, esta no es la vida que tu padre y yo planeamos para ti, si supieras mi ángel la vida que soñamos para ti.
Un suspiro escapó de su angustiado pecho y quedó como perdida en los recuerdos. Escuchaba al viento, a la lluvia, e intentaba ordenar los últimos acontecimientos, miraba a su niño y la invadía la necesidad de encontrarle lógica a una situación que no tenía ni pies ni cabeza.De pronto le pareció reconocer la voz chillona de una de sus vecinas seguida por roncos gritos de hombres. No se equivocaba afuera se había armado un escándalo, por la ventana pudo ver que muchos de los vecinos estaban reunidos,al parecer habían encontrado a un drogadicto dormido en la escalera del edificio.
-¡Basura! se oía gritar
-Despojo humano
-¡Lárguese!
El hombre los miraba con los ojos volados, intentando pararse en unas piernas que apenas lo sostenían.
-Sáquenlo a patadas, gritaba la voz chillona,
-Ya verá, ya verá, decía uno de los vecinos, mientras buscaba un palo o una piedra pues al parecer le daba miedo tocarlo.
Al fin el hombre consiguió pararse y tambaleándose se fue alejando sin decir palabra. Los vecinos terminaron por pelearse entre ellos, volaron gritos, insultos, hasta que se cansaron y volvieron cabizbajos a sus apartamentos.
Ella lo observaba todo impresionada, intentando encontrar las palabras para explicarle a su hijo el lamentable espectáculo.
-Mi niño cuanta miseria nos rodea, cuanta desolación…
Pronunció estas palabras con la voz entre cortada, intentando contener las lágrimas pero terminó por quebrarse y un amargo sollozo escapó de su pecho. Entonces sintió el calor de dos tiernas manos que secaban sus lágrimas, vio los ojos de su hijo y la sonrisa afloró a sus labios iluminando su rostro. Enternecida besó sus manos, posó sus labios en su frente, y aún temblando murmuró - Protégelo Dios mío.
Llevó al niño junto al retrato de su padre.
-Tu padre se fue muy joven, no alcanzaste a conocerlo, pero tienes tanto de él. Sí mi niño, heredaste sus ojos, esos ojos oscuros de mirada noble y soñadora que yo tanto amé. Sabes hijo, muchos dicen que era un hombre inteligente, apuesto,con muchas capacidades; que de haber sido menos rebelde y más conformista habría llegado muy lejos. -Sonrió con el recuerdo- Solían decirle que era un loco utópico, a lo que él contestaba que encontraba más verdad en su utopía,que en la triste realidad que ellos imponían como la única verdad posible.Nunca escuches, hijo, a las voces cobardes que te ofrecen comodidad a cambio de tus sueños, que te piden que les des tu libertad a cambio de un triunfo seguro.Que nunca vea en tus ojos la triste mirada hostil que tenían los hombres que se llevaron tus zapatitos.
Vive, hijo, del mundo bebiendo sus dulces placeres y amargos desengaños. Ama, sueña, lucha, arrepiéntete, ríe y llora. Que al morir hijo, digas como dijo tu padre,
-Dolió vivir, pero valió la pena.
CLAUDIA TEODOROVNA

Comentarios

  • FlorydobFlorydob Anónimo s.XI
    editado octubre 2013
    Hola Tituna, Después de leer Persecución, esperaba encontrarme con un escrito de acción intensa durante un embargo... encontré a cambio, un cuento que dentro de su aparente simplicidad, me devolvió la fuerza para continuar la lucha en este mundo que tristemente se ha dejado devorar por la conformidad y la falta de ilusiones, luchas y esperanzas. GRACIAS! Se lo he pasado a mis amigos... ya te comentaran...
  • nompanemnompanem Anónimo s.XI
    editado octubre 2013
    Como siempre, ha sido un placer leer uno de tus relatos. La facilidad con la que empleas distintos tonos, si me permites la expresión, de la realidad humana nos abre una ventana al alma de tus protagonistas y de nosotros mismos.

    En este cuento el realismo con el que representas a la madre se enfrenta al absurdo de una situación que tristemente tiene tantos paralelos en nuestro mundo...En otras palabras, es la locura de nuestra sensatez la que nos saluda desde las paredes de ese frío apartamento

    Espero ansioso otros relatos tuyos, ya que siempre me sorprendes con la variedad de temas y de estilos que abordas

    Saludos,
    Leon
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado octubre 2013
    Hola de nuevo Tituna.
    Este es un relato trágico y hay que desarrollarlo desde la seriedad, es evidente. El drama es muy dificil de escribir, se puede caer en la parodia del drama, o sea el melodrama, las líneas son muy delgadas.
    Has diferenciado a tus personajes en blanco y negro los personajes, sin matices, los muy buenos y desgraciados, y los malvados malísimos. No nos queda otra que ponernos del lado del débil, de la madre, del bebé, y de las zapatillas del nene, el vehículo transmisor de la rabia hacia los embargadores.
    Escribes muy variado, como te dijo el compañero anterior, con varios registros diversos y diferenciados. El de "Persecución" y este de "Embargo".
    Nos seguimos leyendo compañera. Hasta pronto.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado octubre 2013
    Dentro de lo triste de la situación, es un hermosos relato:)
  • solyarenasolyarena Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado octubre 2013


    Tituna...Si entre esos emoticons de este foro hubiera el de "aplausos",sin dudas que lo utilizaría para demostrarte cuánto me ha gustado tu relato.

    SyA.

  • titunatituna Pedro Abad s.XII
    editado octubre 2013
    Me gusta experimentar distintas formas de expresión en la escritura y es un placer compartirlas con ustedes.

    Surina aprecio mucho tu comentario, debo decir que en esta ocasión debido a las limitaciones de un relato tan breve, elegí basarme en la vivencia de la protagonista y metí a los embargadores como parte de la circunstancia que ella estaba viviendo. En realidad no los creo malísimos, ya que ellos nomas cumplen con su trabajo, que es llevar a cabo la sentencia que dictamina la sociedad. Intente a travez de ellos reflejar la cara más hostil de la sociedad, y lo sorda que a veces la sentimos ante nuestro sufrimiento.

    Florydob cada comentario que he leído tuyo es de gran penetración y belleza, me gusta muchisimo tu estilo. Cuando vas acompartir con nosotros algo de lo que escribes?
    Saludos
  • titunatituna Pedro Abad s.XII
    editado octubre 2013
    Siempre me alegran tus comentarios y es un placer leerte.
    Gracias!:):rolleyes2:
  • FlorydobFlorydob Anónimo s.XI
    editado octubre 2013
    No planeaba subir escritos, pero te subi uno y ya me daras tu opinión. Tengo entendido que está próxima a salir tu obra. Muchisima suerte!!!
  • evilaroevilaro Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado octubre 2013
    Precioso relato.

    Muy sensible y original.

    Me ha gustado mucho.

    Felicidades

    Emilio
  • PerplejoPerplejo Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2013
    Las mañas de invierno, si no hay novedad, suelen ser frías. El viento, cuando golpea en un cuento, suele hacerlo en las ventanas. El agua en invierno sólo puede estar helada y las hojas cuando caen, por lo general, suelen ser pardas o amarillas. Las mañanas de invierno, después de llover, suelen ser así en el entorno más probable del lector. Cuando se busca una atmósfera dramática, el frío y la lluvia son las circunstancias climáticas favoritas en el 67% de los cuentos. Sé que comprendes por donde voy.

    Tengo una amiga que sabe coser y que cuida al hijo de cinco años de su novio y a su bebita que ahora hace los nueves meses. Cuando le hace retoques en la ropa, le suele decir con dulzura cosas como: "¡Joder, Jimena, no chupes eso!" o "A ver si te duermes un poquito y me dejas en paz cinco minutos". Creo que comprendes lo que quiero decir.

    Como tu protagonista, está fatal de dinero y debe al banco. Suele ser ella la que llama a la compañía del gas o de la luz porque cuando hay un impago las bombillas, el frigorífico y la tele, todas las cosas de la casa, se apagan a la vez. Al principio no se sabe si ha habido un apagón hasta que los vecinos le dicen que ellos si tienen luz en sus casas. Es ella la que tiene que gritar por teléfono a la teleoperadora de la compañía energética que le atiende tratando de escurrir el bulto.

    La verdad, y perdona la sinceridad, me ha parecido muy artificial y melodramático. No me he creído nada. Una madre desesperada no se detiene a hacer esos intensos speechs donde reflexiona sobre la crueldad del mundo ni tiene esos arranques agresivo-pasivos como el de: "dense prisa o les pillará la tormenta", o "perdonen el desorden". Los funcionarios no se meten a los cuartos de los niños a hacerles llorar sólo porque son malvados.

    Vamos, que no.

    Es muy difícil despertar compasión en el lector, a mí no me sale, te lo digo así: no soy capaz. Pero por lo que he leído que me ha conmovido, suele ser un ejercicio de buena observación de la realidad, estilo muy sencillo y mucha honestidad a la hora de contarlo.
  • nompanemnompanem Anónimo s.XI
    editado octubre 2013
    Sobra decir que cada uno tenemos nuestra opinión completamente legítima del material que leemos y a cada uno nos conmueven distintos estilos.

    No obstante, creo que te ha faltado algo de empeño por entender el relato, aunque puedo estar equivocado pero te dire mis razones.

    En primer lugar, el detalle de una descripción muchas veces nos indica la perspectiva del protagonista. Las mañanas pueden ser frías, pero al describirlas así se nos está comunicando que la protagonista siente el frio e igualmente su estado de observación en el que nota cada detalle de su entorno. Sinceramente creo que la mayor parte de obras literarias no pudieran prescindir de este recurso.

    Coincido contigo en que el invierno es un medio talvez demasiado utilizado, pero en este caso me parece apropiado ya que es en invierno por lo general donde los temores y las inquietudes afloran con más fuerza especialmente para gente que sufre penumbra económica. Hay una reaccion primordial del hombre al frio que se acentua cuando no tiene como calentarse, o cuando le falta comida, por eso creo que en este caso es parte importanted del estado de la protagonista.

    No se cuantas madres desesperadas hayas conocido. Yo he trabajado en labores sociales con gente en condiciones muy parecidas y puedo asegurarte que la melancolía y los cambios de temperamento son de lo más comun. Creo que es especialmente comprendible en una mujer que perdio a su esposo y que obviamente se encuentra completamente sola. Su unico apoyo es su hijo y es natural que busque compartir con él todo lo que siente y lo que la oprime. Su actitud frente a los que vinieron a ebargar me parece una reacción natural de impotencia. No sabe si desafiarlos o aplacarlos y por eso cambia abruptamente de modo al tiempo que esconde sus ganas de gritarle al mundo lo que le parece la injusticia más cruel.

    Por último, no he logrado entender tu comentario acerca de la maldad de los funcionarios. Te aseguro que ningún funcionario detuviera su pesquiza porque hay un niño dormido. Esto no tiene nada que ver con maldad ni bondad ni tampoco hay alusión a ello en el cuento. La madre quiere impedirles la entrada no para que no llore el niño, en mi opinión, sino porque quiere conservar el sentimiento de que un rincón de su casa quedo intacto, sagrado e inviolado.

    Me parece que quedo más largo el comentario que el relato...Simplemente quería compartirte una manera distinta de ver la situación y como dije desde luego que respeto tu punto de vista
  • PerplejoPerplejo Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2013
    nompanem escribió : »
    Sobra decir que cada uno tenemos nuestra opinión completamente legítima del material que leemos y a cada uno nos conmueven distintos estilos.

    No obstante, creo que te ha faltado algo de empeño por entender el relato, aunque puedo estar equivocado pero te dire mis razones.

    En primer lugar, el detalle de una descripción muchas veces nos indica la perspectiva del protagonista. Las mañanas pueden ser frías, pero al describirlas así se nos está comunicando que la protagonista siente el frio e igualmente su estado de observación en el que nota cada detalle de su entorno. Sinceramente creo que la mayor parte de obras literarias no pudieran prescindir de este recurso.

    Coincido contigo en que el invierno es un medio talvez demasiado utilizado, pero en este caso me parece apropiado ya que es en invierno por lo general donde los temores y las inquietudes afloran con más fuerza especialmente para gente que sufre penumbra económica. Hay una reaccion primordial del hombre al frio que se acentua cuando no tiene como calentarse, o cuando le falta comida, por eso creo que en este caso es parte importanted del estado de la protagonista.

    No se cuantas madres desesperadas hayas conocido. Yo he trabajado en labores sociales con gente en condiciones muy parecidas y puedo asegurarte que la melancolía y los cambios de temperamento son de lo más comun. Creo que es especialmente comprendible en una mujer que perdio a su esposo y que obviamente se encuentra completamente sola. Su unico apoyo es su hijo y es natural que busque compartir con él todo lo que siente y lo que la oprime. Su actitud frente a los que vinieron a ebargar me parece una reacción natural de impotencia. No sabe si desafiarlos o aplacarlos y por eso cambia abruptamente de modo al tiempo que esconde sus ganas de gritarle al mundo lo que le parece la injusticia más cruel.

    Por último, no he logrado entender tu comentario acerca de la maldad de los funcionarios. Te aseguro que ningún funcionario detuviera su pesquiza porque hay un niño dormido. Esto no tiene nada que ver con maldad ni bondad ni tampoco hay alusión a ello en el cuento. La madre quiere impedirles la entrada no para que no llore el niño, en mi opinión, sino porque quiere conservar el sentimiento de que un rincón de su casa quedo intacto, sagrado e inviolado.

    Me parece que quedo más largo el comentario que el relato...Simplemente quería compartirte una manera distinta de ver la situación y como dije desde luego que respeto tu punto de vista

    Gracias por explicarme la función de la descripción y el uso de la metáfora. Trataré de aplicar lo aprendido en mis propios textos y de leer con más agudeza los textos de los demás. Un saludo.
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado octubre 2013
    Que banquete nos estamos dando, me encanta cuando lo desmenuzan todo:)
  • titunatituna Pedro Abad s.XII
    editado octubre 2013
    De verás muchas gracias por sus comentarios, este intercambio de opiniones es verdaderamente enriquecedor.

    Admito que cuando escribo suelo caer en la falsa ilusión de creer que mis lectores van a ver las imágenes que yo veo y a entender la idea que me impulsó a escribir. Desde luego, no es así y aunque claro está, que quiero que el lector entienda lo que yo deseo expresar, también me es importante ver mi relato desde distintos puntos de vista y ver en qué puntos flaqueo y puedo perder al lector.

    Quisiera aprovechar este espacio para decir que cuando escribo relatos cortos busco elegir una escena o situación de la vida diaria y revelar lo que ocurre en el interior del protagonista. Me siento un poco como un pintor, que pinta un niño comiendo una fruta o un hombre barriendo y deforma un poco la imagen para expresar el carácter más oculto, aquello que no está claro, que no podemos ver con los ojos. Pues bien algo así intento...

    Nompanem te confieso que ni yo misma hubiera podido expresar mejor la razón de mi relato,no podía sino asentir con la cabeza mientras leía tu comentario. Además me hiciste consciente de las herramientas que uno utiliza como escritor, las tendré en cuenta!

    Florydob, Nompanem,Surina, Amparo, solyarena, evilaro y Perplejo, espero seguir contando con su crítica,sus consejos y comentarios.

    Hasta pronto
  • SuinaSuina Garcilaso de la Vega XVI
    editado octubre 2013
    No puedo estar más de acuerdo con él pedazo de crítica que te ha hecho el amigo perplejo, al que por cierto saludo con cariño, he disfrutado mucho con su, para mi gusto, acertado comentario.
    Lo dije al principio Tituna, si se aprieta la tragedia puede degenerar en parodia de tragedia, es muy dificil tratarla con naturalidad.
    Un cordial saludo para todos, no tengo tanto tiempo de entrar a leer como antes.
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