A mi adorada esposa, hoy, en el día de su santo.
Estallo para adentro, desnudo de conocimiento,
-- he dejado la biblioteca colgada en la percha azul de mi mente--
deshojando el silencio de luces blancas.
Oh, el traje color esperanza está recién planchado.
Las flores burbujeantes sueñan besos de amapola joven
cuando la estrella polar se ha puesto el sombrero de copa
y un grillo taconea bajo el agua.
¿Qué dicen los mil ojos de la tarde
al ver descolgarse del cielo abrazos vestidos de seda?
Estoy, soy. ¡Vivo en ti!. Inhalo pétalos de rosas
si me pongo los calcetines fosforescentes de brisa enamorada.
Aquí dentro,
el fusil de música dispara flores,
y los árboles son tan altos que tocan la tierra alada.
Aquí dentro,
cuando el sol amante mece tu alma perfumada,
te veo con tus ojos, amor mío, te vivo concéntricamente
como onda que se pliega despacito
hacia el indivisible punto Divino, acariciándote.
Qué transparente es todo. Qué dulce es tu hermosura
al asomarme a la aromática cima que nos envuelve.
Comentarios
Felicidades a tu esposa y a ti por el poema que ella te inspira.
¡Qué dure!
Saludos.
Calima
Una aclaración amistosa:
Los poemas de los usuarios deben publicarse en "Poesía Genera" (Pequeña Biblioteca). Este espacio es para mostrar poemas de autores profesionales que nos gustan.
Muchas gracias por estar ahí.
Asier.
Segundo, Calima créeme que no hay forma de enviar un mensaje privado. Mi torpeza debe ser más que enorme. Pero lo vamos a solucionar: podemos estar en contacto con mi correo: [email protected] que queda abierto a todos los usuarios de buena fe.
No me gusta publicar mi perfil profesional. Soy el que soy y no hay nada más que decir, con toda la modestia de la que soy capaz.