Cruzó la calle como si el parque automotor le debiera ciega obediencia y le rindiera pleitesía, y sin embargo llegó a la acera de enfrente, que en el acto perdió esa condición.
El hombre que había cautivado su atención hasta el punto de hacerla olvidar su inveterada costumbre de usar en forma casi religiosa el paso de cebra, seguía en la misma posición y sin visibles intenciones de cambiarla.
Describirlo en detalle seria una perdida de tiempo, pero en rasgos generales era común: ni alto ni bajo, ni gordo ni flaco, ni feo ni lindo, un promedio bastante ajustado a la realidad del sexo masculino en la raza humana.
Ella, en cambio, que puso en riesgo su vida por acercársele, era hermosa.
De esas mujeres que nos arrancan furtivos suspiros y ostensibles piropos, excelente ejemplo de los actuales estándares de belleza.
Finalmente frente a él, supo que no tenia nada inteligente que decir, nada ingenioso, nada creativo y como si la compulsión que había sentido, tomara el mando, pronunció con pausadas palabras lo que sintió en su corazón como una auto condena:
- Señor, es usted muy apuesto -
Él la sopesó con la mirada y agradeció el cumplido con una sobria sonrisa y una gentil inclinación de cabeza.
La joven sintiéndose envuelta en una situación por demás embarazosa, continuó caminando por la vereda en apresurada marcha.
Nunca más volvieron a verse.
Comentarios
Lástima que no fue mutuo...., y nos deja con la
de los porque?, si era tan bella..tan tan...potra..
tal vez, el ya la habia observado, ya habia advertido su arrogancia...y no vio su belleza.
De todas formas creo que la moraleja mas grande que me deja este cuento tuyo..es que ella...quedo paralizada ante ese pequeño hombrecito que le hizo sentir, que la hizo vibrar sin...ser buen mozo.
Muy bueno como siempre.
un abrazo,
Bueno a lo que íbamos. Oye Pietro, que es muy real este pequeño relato contado así con ese realismo, nos vemos a nosotros mismos, solo que nunca tenemos es valor como para hablar, o decir algo bonito.
Mas que el relato en si, gusta los preliminares al encuentro
todo lo que envuelve a los protagonistas. Como siempre impecable en tus descripciones. Aprendo mucho con la lecturas de tus cosas.
Un abrazo a todos.
Rocinante
Roci..ha explicado exactamente a una mujer Potra...(=sumamente atractiva..)
Decir Potra esta muy de moda ahora, en un tiempo decimos...que mina!!, que churra!!, o que minón!!!(este ultimo se usa mas en cordoba)
Son expresiones de la calle tambien para piropear.
un abrazo,
Me agrado mucho tu pequeño relato, Prieto. Que magnifica forma de calcar los comportamientos tipicos de esta época y claro la enseñanza que nos deja: "No sirve de nada ser hermoso o habil socialmente frente al amor"
No hay motivos rebuscados, ni causas ocultas, sencillo: una mujer y un hombre. Esa es la vida.
Me gustó.