Le dicen menstruación, regla, días difíciles, de la mujer o “mis días”; la mayoría de las personas tienen tabúes al respecto, mientras sucede nos hacen sentir sucias y realmente se aprovechan de esto para vendernos cuanto producto se les ocurra. Para los hombres realmente es algo inentendible, para nosotras sin duda es algo con lo que cambia la vida y con lo que debemos aprender a convivir.
De niñas sufrimos la perforación de las orejas, los regaños por estar sucia, la preocupación por no estar despeinada, nos prohíben ser bruscas con los demás y jugar juegos de niños, debemos ser delicadas y bonitas, comportarnos, sentarnos con las piernas cerradas, no decir groserías y jugar a las muñecas o las mamás. Pasamos nuestra infancia siendo preparadas para formar un hogar, mamá nos lleva a la cocina y nos orienta en el arte culinaria, papá nos dice que debemos defendernos de los niños, en la escuela nos hablan de cómo cambiará el cuerpo y nosotras, sinceramente, no entendemos aún qué diferencia hay entre niña y varón.
Aproximadamente a los 12 años, edad que de por sí ya es difícil por la pre adolescencia y demás, todo se vuelve peor: a cualquier hora, en cualquier lugar, las pantaletas aparecen manchadas de rojo oscuro o marrón… y viene el miedo, la confusión “¿qué pasa?”. Antes nos habían dicho que era una vergüenza (y sucia), y por eso nos da pena comentarle a mamá; acudimos a la mejor amiga, a la prima que es mayor, a la hermana más madura, o a la maestra de la escuela… y así comenzamos a aprender.
Y cuando mamá se entera “¡Ya eres una mujer!” Adiós muñecas porque son cosas de niñas, adiós zapatos de charol y vestidos con calcetas, ahora empiezan los tacones, las faldas cortas, un poco de maquillaje y sostén a la medida. Se esfuma la infancia más rápido de lo que debería ser.
Ahora hay que contar los días para que ocurra de nuevo, debemos estar al pendiente para colocar la toalla o el tampón, empezamos a entender el significado de muchas palabras que antes ignorábamos: ovulación, flujo vaginal, amenorrea, menarquía, ovarios, óvulo, endometrio, útero, cérvix, vagina, embarazo, anticonceptivos, progesterona. Ahora se dificulta dormir, andar, pararse de la silla, nadar, correr, debemos lidiar con los cólicos, pasar vergüenza por una mancha en el pantalón; sangramos entre 3 y hasta 7 días seguidos, continuamente, elegimos entre toallas con alas o sin alas, nocturnas, super absorbentes, tampones regulares o protectores diarios…
Si tienes relaciones sexuales, un retraso es sinónimo de pánico total: piensas en la ovulación, los días fértiles, si terminó o no, si falló el condón o método anticonceptivo, las posibilidades de embarazo por líquido preseminal, cómo le dirás a tus papás, si se hará responsable o no, cuándo será la fecha de parto y qué tanto te costará mantener al bebé. Se te olvida que un retraso lo causa cualquier cosa: tomar en exceso, fumar, mucho ejercicio, estrés, exceso de hormonas, dormir o comer a deshoras (o no hacerlo), quistes o alguna enfermedad. Las hormonas también causan tristeza sin motivo aparente, irritabilidad, sueño, y los cólicos son difíciles de quitar.
Y con todo eso… ¿Esperan que nos mantengamos con buen humor?
Los hombres, a quienes no intento menospreciar, se preocupan la mitad de su vida sólo por cómo se van a masturbar, a quién se van a tirar o qué tan buena está fulana, si tienen el pene más largo y grueso que el amigo, y usar condón para no embarazar. Las mujeres… pues… es mundo aparte, por alguna razón les llevamos años de madurez.
Comentarios
Por sobre todo al decir que "por alguna razón les llevan años luz de madurez". No creo que, tanto al hombre como a la mujer, su madurez sea vea reducida a ello, ya que existen ejemplos bien claros (solo basta con ver un salón de clases, una oficina, etc) donde justamente esas nociones se destruyen.
Aunque no quiero desvalorizar este escrito, al entrar en generalizaciones y argumentos como este:
No ayudan a la causa. Aunque el hombre no enfrente las dificultades de la menstruación, sufre otras impuestas por la sociedad. Por ejemplo, eyaculación precoz, ser de estatura baja no es sinónimo de "atractivo" o "verdadero hombro", perder el cabello a edad temprana no es visto como algo positivo, bellos en la espalda (exageradamente belludos), disfunción erectil (glándulas de la próstata inflamadas), etc, etc. No estoy diciendo que el "sufrimiento" del hombre se asemeja al de la mujer, pero tampoco se debe generalizar que ellos la llevan fácil. De lo contrario todo hombre bajito, peludo o pelón y gordito sentiría la valentía y seguridad de invitar a salir a cualquier chica, sin sentir que la sociedad ya los ha marcado y destinado a perder.
Todos los hombres no somos iguales, no se puede generalizar. El carácter de las personas no está determinado por el sexo.
Los hombres también tenemos inconvenientes: vivimos menos años que las mujeres y , además, muchos nos quedamos calvos. Ja ja ja...
Salud y ventura.