Una remera blanca, una camioneta, un viaje de 15 horas, una nariz resfriada, y una ceja levantada.
Que tienen que ver estas cosas entre si? nada, y al mismo tiempo todo, esta historia que voy a contarles es real, y quedara abierta a su libre interpretacion, no es mi intencion divertirlos, ni tampoco aburrirlos, solamente contar una historia, una historia que no sera leida
Todo empezo un primero de enero a la madrugada, cuando esperaba en una esquina del centro con la cabeza apoyada en mis brazos a quien en 15 minutos pasaria a buscarme. La gente pasaba y me miraba como si estubieran viendo a un marciano o como si tubiera un enorme lunar lleno de pelos en el cachete. Hubo quien se me acerco, y me pregunto si queria droga, hubo quien un trago de un vaso me ofrecio, tambien hubo algunos que me desearon un feliz anio nuevo. Yo, segui esperando.
Finalmente.. llego el momento, la camioneta se asomaba por la esquina y yo impaciente me levantaba y esperaba a que llegara a mi. Me subo y saludo, algo nervioso, respondo de la mejor manera posible a las preguntas que me hacen. Parece que todo estara bien. Ahora solo prevalece el silencio, estamos en la ruta y apoyo la cabeza en la ventana, cierro los ojos sin poder dormir, sin poder mirar, aun siento los dientes adormecidos y el corazon que me late a mil. Estoy algo inquieto, aunque no me quiero mover.
Durante las proximas horas estare solo, solo con mis pensamientos, pensamientos que me atormentan, que me atemorizan, y mi nariz que chorrea
Finalmente logro quedarme dormido, pero no por mucho tiempo, son las 10 de la maniana cuando despierto, llevamos 3 horas de viaje. Me vuelvo a dormir un poco
Al rato me despierto, algo exaltado pero SIN abrir los ojos, habia algo que me preocupaba, me preocupaba tanto que no me dejaba vivir, y lo peor? lo peor es que no sabia que era. En medio de esa confusion y esas dudas existenciales, descubro que a mi lado habia un negro durmiendo. SI, un negro, no es que yo sea discriminador, ni que algo valgan mis prejuicios, pero no encuentro mejor palabra para describir al chico de piel morocha que estaba a mi lado. A decir verdad esto me sorprendio mucho, pues obviamente el llevaba varias horas a mi lado sin que yo lo notara. que mierda hacia un negro durmiendo sentado al lado mio en el auto?! carajo.
Decido mantener la calma, y fingir que nada paso, por un lado, para no alarmar a los pasajeros, por otro lado, porque no tenia ganas de mover los labios para hablar ni tampoco queria parecer un loco. Decido hacer de cuenta que duermo, pero cada tanto mis ojos se abren solos. Trato de asegurarme de que nadie pueda verme, miro el espejo retrovisor y veo la nariz y ojos del conductor, que resulta ser una persona con la que convivo, una persona muy cercana a mi. Al parecer no hay ningun peligro, el no podia verme, pero yo estoy seguro de que el si puede verme. Paranoia de 2do grado. Me gusta mucho AC/DC. estoy descalzo y no tengo muchas ganas de vivir. Red bull, cigarretes.
Paramos en una estacion, y es ahi cuando descubro que me estaba siguiendo el jefe de la policia en su lujoso auto deportivo. Es algo extranio, ya que todo el tiempo el a ido delante mio y no detras mio, como hace para seguirme si el va delante mio? en realidad pareciera que yo lo estoy siguiendo, es algo curioso.
Casi sin darme cuenta se hizo de noche, las luces de la autopista se mezclaba a lo lejos con la ruta en un interminable frenesi de golpes hacia el suelo y las estrellas alumbraban las cosecha de los campesinos lugarenios. Hubo una extrania sensacion en mi, como el recuerdo de un recuerdo de un recuerdo, el extasis que genera la ya olvidada felicidad. Un efimero momento en el que todo lo bueno de mi vida paso por mi cabeza, y luego se fue, y yo volvi a la normalidad, o a la antiguedad, o a la soledad, o de vuelta a la normalidad, o simplemente se habia hecho de noche. Luego de eso pasaron unas horas y el copiloto anuncio que habiamos llegado al destino
Era cierto, increiblemente habiamos llegado, la casa de los grandes seniores yacia frente a mi, se elevaba imponente como una montania
Habian pasado 15 horas, ahora estaba un poco mas loco que cuando sali, pero al fin y al cabo, habiamos llegado, estabamos en el Este, ya no habia nada de que preocuparse, estabamos en la costa.
Comentarios
¿Es una historia de libre interpretación?
-Te aconsejaría que revisaras las faltas ortográficas-
Nos leemos por aquí.
Tu relato,me parece falto de contenido. Para ser un viaje de 15 horas, queda muy vacío, o sea, no veo que pase nada que me emocione.Son cosas inconexas y alguna, como lo del chico africano que duerme a tu lado, queda en nada, se pierde en el relato.¿Quieres decir que no probaste de esa droga que te ofrecieron?...
En cuanto a la ortografía, no veo que tengas faltas importantes, excepto en la "ñ"; puede ser que tu teclado no la tenga porque es una errata constante:
"extrania" en lugar de extraña. "Seniores", en lugar de señores; "anio", en lugar de año, y así alguna otra. También la sintaxis..."Un trago de un vaso me ofrecieron"; lo correcto sería: me ofrecieron un trago de un vaso.
Aparte de esto, te faltan acentos pero,estoy tan acostumbrada a ver que en este foro muchos no los ponen... En mi opinión, tu ortografía es aceptable.Hay gente en el foro que tiene muchas más y más graves que tú. Así que ánimo.Intenta mejorar porque siempre es posible hacer las cosas mejor.
Saludos.
Referido a la historia, creo que es verdad, no tiene demasiado contenido. Pero es que tampoco pretendia narrar rigurosamente el viaje en si, sino algunas locuras y cosas incoherentes que le pasaban al personaje, ademas ese fue el primer intento de cuento que realice, todavia me falta muchisimo por aprender
Gracias por tu comentario, saludos!