Cuando hace falta la inspiración
es porque se tiene montes de ella,
es porque tenemos tanto color
que nos hemos vuelto oscuros,
es porque queremos desfogar
todo lo que llevamos dentro en
vez de drenar tanta herida.
Cuando hace falta la imaginación
es porque hemos llegado a nuestro
límite, no podemos imaginar más,
es porque todo lo que hemos
inventado en nuestra mente, ya
lo estamos viviendo y no nos damos
el lapso que necesitamos para poder
volver a crear aquellos paisajes,
es cuando se nos ha acabado la pintura.
Cuando hace falta el júbilo
es porque nos hemos hartado
de sentir siempre lo mismo,
es porque es nuestra merced
conseguir algo de verdad,
algo que sea de nosotros,
es porque en la calamidad
hemos encontrado la paz.
Pero cuando hace falta todo
lo anterior, es esto lo que pasa.
Comentarios
Saludos
Gracias a ambos por leer y comentar.
Realmente no me convenció mucho que digamos este poema pero son cosas que simplemente saco para que no se queden en el olvido.
Hola, Kike:
La primera estrofa me cuesta entenderla.
La que más me gusta es la idea de la segunda: "se nos acaba la pintura para nuevos paisajes". En ese momento hay que parar y airear las habitaciones. No obstante, siempre quedan nuevas pinturas ´con las que experimentar otras creaciones.
Saludos.
Normalmente cuando se escribe es porque se siente algo y es entonces cuando estamos "inspirados" pero hay veces que sentimos tanto que no podemos expresarlo, que no podemos escribir, es tanta esa "inspiración" que no la sacamos, nos ahogamos en ella.
No sé si le pase a todos o sólo sean los problemas que tengo para comunicarme.
Gracias por leer y comentar. Saludos.