Te lo dije, ¿no Sara? te lo dije, que no era para ti. Pero no me hiciste caso, no quisiste escucharme. Yo sabia que el era no era bueno, pero a ti no te importo.... Caiste ante los ramos de flores que te regalaba, a ese brillo astuto de sus ojos, y esas palabras aduladoras y mentirosas.
¿Por qué no me hiciste caso? Mira todo lo que nos hubieramos ahorrado las dos. ¿Recuerdas ese día? Yo lo recuerdo perfectamente Sara. Tu estabas linda linda, con ese vestido azul marino, y con el pelo negro suelto. Recuerdo tu sonrisa radiante....Estabas nerviosa y euforica....Y yo ya estaba vistiéndome de luto. Te pasaste horas delante del espejo, lo recuerdo muy bien...
Se encontraron en la plaza, a la noche, y como siempre, el te traía flores, malditas flores."Casate Conmigo" te dijo al oido y te puso un anillo como una maldición en la mano...¡Yo te dije Sara! Te dije que no lo aceptaras. ¿Pero alguna vez me has hecho caso? No...Por supuesto que no. Te grité que no lo hicieras. Te dije que eras aún una niña, que no terminabas de estudiar, que no lo echaras todo por la borda, que tenías un futuro brillante, y que no lo tendrias si lo abandonabas todo por el. Pero como de costumbre, me hiciste a un lado y me abandonaste.
"Sí" le dijiste...Y ahora mírate , dime Sara, ¿eh?, dime si yo no tenía razón. Te casaste bella como una rosa, toda vestida de blanco, con las mejillas arevoladas y tu cabecita loca llena de esperanzas e ilusiones. Yo lloraba, y te suplicaba, te dije "Aun estás a tiempo Sara...corre, huye, alejate" pero nuevamente me ignoraste.
Luego empezaron los golpes, y las peleas, y más golpes, y las violaciones, y los abusos, el dolor y el llanto.Yo te decia que ya te fueras de ese maldito círculo vicioso de violencia. Que escaparas, que se lo contases a tus amigas o a tu familia, a alguien que te ayudase. Pero la verdad es que no tenias amigas ya, al casarte con el las habías alejado de ti. Te arruinaste.
Tu familia no era una opción, porque ellos, al igual que yo, te lo habían advertido. ¿Y cuanto cuesta aceptar que te equivocaste verdad Sara? ...Y a parte, golpeada, ajada, herida y humillada, encogida sobre la cama te repetías, y me repetías a mi, "Pero el me quiere..." Claro,te quería, por eso, despues de las brutales palizas, cuando volvía por la mañana, te pedía perdón, y ahi estaba...¡Ahí estaba! Como siempre, el maldito ramo de flores, esas condenadas flores...
Bueno Sara, esta es la ultima vez que recibirás flores...Ahora, dentro del ataud...Vestida de blanco, y bella como una rosa. Si me hubieras hecho caso Sara, si tan solo me hubieras hecho caso...No habrías recibido flores hoy.
Comentarios
Saludos.
Me parece una historia buena, muy bien contada. Me gusta el contenido, más que el continente.
Un abrazo Marina y vuelve pronto.
Saludos.