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Salvatore Quasimodo

SimeSime Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
editado septiembre 2011 en Literatura
Hoy me ha venido Quasimodo y no he encontrado por aquí otras referencias, os copio este impresionante testimonio suyo:


ALABANZA
29 de abril de 1945

HIJO
—¿Y por qué, madre, le escupes a un cadáver
cabeza abajo colgado, atado por los pies
a un madero? ¿Es que no sientes asco de los otros
que cuelgan a su lado? ¡Ah, esa mujer,
sus medias de macabro can-can,
su garganta y su boca de flores pisoteadas!
No, madre, detente: grítale a la multitud
que se vaya. No es queja, sino burla,
alegría: ¡ya se agarran los tábanos
a los nudos de las venas! Has disparado
sobre ese rostro, ahora: madre, madre, madre!


MADRE
—Siempre hemos escupido sobre los cadáveres,
hijo: colgados de las rejas de las ventanas,
del mástil de las naves, incinerados
por la Cruz, desgarrados por los mastines
por un poco de hierba en los linderos de los feudos.
Y ya sea por soledad o tumulto,
ojo por ojo, diente por diente,
después de dos mil años de eucaristía,
nuestro corazón ha deseado sajar
el otro corazón que el tuyo había sajado,
hijo. Te han arrancado los ojos, te han roto
las manos para que traicionaras un nombre.
¡Muéstrame los ojos, dame ahora tus manos:
estás muerto, hijo! ¡Porque tú estás muerto
puedes perdonar: hijo, hijo, hijo!


HIJO
—Este repugnante bochorno, este humo
de escombros, las gruesas moscas verdes
colgadas en racimos de los ganchos: la ira y la sangre
justamente chorrean. No por ti
ni por mí, madre: aún ojos y manos
me taladrarán mañana. Desde hace siglos
la piedad es el aullido del asesinado.


(Traducción de Antonio Colinas y tomado de la "antología esencial de la poesía italiana" de Austral -1999).


Benito Mussolini y Clara Petacci colgaban cabeza abajo junto a otros cuatro de sus compañeros.

Un abrazo,
Sime

Comentarios

  • ShaiantiShaianti Fray Luis de León XVI
    editado septiembre 2011
    Un gran poeta, bastante olvidado. Gracias por recordarlo aquí, Sime.

    "Ognuno sta solo sul cuor della terra
    trafitto da un raggio di sole:
    ed è subito sera."

    (Todos estamos solos sobre el corazón de la tierra
    atravesados por un rayo de sol:
    y de repente la noche.)
  • SimeSime Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado septiembre 2011
    Sí Shai, un gran poeta, copio otra cosita de aquella época, sólo tengo la traducción de A.Colinas,

    En las frondas de los sauces

    ¿Y cómo hubiéramos podido cantar
    con el pie extranjero sobre el corazón,
    entre los muertos abandonados en las plazas
    sobre la hierba dura de hielo, ante el gemido
    de cordero de los niños, ante el negro alarido
    de la madre que iba a encontrar a su hijo
    crucificado en el poste del telégrafo?
    En las frondas de los sauces, como exvotos,
    también nuestras liras estaban colgadas,
    levemente oscilaban al triste viento.
  • eledendoeledendo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2011
    ... Sime, aquí, leyendo uno de los inmensos pormenores inenarrables que, aun así, de una u otra forma, así se ha hecho y nos has llegado; creo - de buena fe -que el lamento de la piedad ha mejorado y no sólo el hilo de las comunicaciones; algo es algo; saludos cordiales, Orión
  • SimeSime Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado septiembre 2011
    Sí Orión, Quasimodo casi siempre nos hace pensar. Esta vez os copio de la web la versión de Carlo Fabretti de este "Lamento por el sur" que podéis escuchar recitado en el enlace.

    Lamento por el sur

    La luna roja, el viento, tu color
    de mujer del Norte, la llanura de nieve...
    Mi corazón está ya en estas praderas,
    en estas aguas anubladas por la niebla.
    He olvidado el mar, la grave
    caracola que soplan los pastores sicilianos,
    las cantilenas de los carros a lo largo de los caminos
    donde el algarrobo tiembla en el humo de los rastrojos,
    he olvidado el paso de las garzas y las grullas
    en el aire de las verdes altiplanicies
    por las tierras y los ríos de Lombardía.
    Pero el hombre grita en cualquier parte la suerte de una patria.
    Ya nadie me llevará al sur.

    Oh, el Sur está cansado de arrastrar muertos
    a la orilla de las ciénagas de malaria,
    está cansado de soledad, cansado de cadenas,
    está cansado en su boca
    de las blasfemias de todas las razas
    que han gritado muerte con el eco de sus pozos,
    que han bebido la sangre de su corazón.
    Por eso sus hijos vuelven a los montes,
    sujetan los caballos bajo mantas de estrellas,
    comen flores de acacia a lo largo de las pistas
    nuevamente rojas, aun rojas, aun rojas.
    Ya nadie me llevará al Sur .

    Y esta tarde cargada de invierno
    es aún nuestra, y aquí te repito
    mi absurdo contrapunto
    de dulzuras y furores,
    un lamento de amor sin amor.


    LAMENTO PER IL SUD
    La luna rossa, il vento, il tuo colore
    di donna del Nord, la distesa di neve...
    Il mio cuore è ormai su queste praterie,
    in queste acque annuvolate dalle nebbie.
    Ho dimenticato il mare, la grave
    conchiglia soffiata dai pastori siciliani,
    le cantilene dei carri lungo le strade
    dove il carrubo trema nel fumo delle stoppie,
    ho dimenticato il passo degli aironi e delle gru
    nell'aria dei verdi altipiani
    per le terre e i fiumi della Lombardia.
    Ma l'uomo grida dovunque la sorte d'una patria.
    Più nessuno mi porterà nel Sud.
    Oh, il Sud è stanco di trascinare morti
    in riva alle paludi di malaria,
    è stanco di solitudine, stanco di catene,
    è stanco nella sua bocca
    delle bestemmie di tutte le razze
    che hanno urlato morte con l'eco dei suoi pozzi,
    che hanno bevuto il sangue del suo cuore.
    Per questo i suoi fanciulli tornano sui monti,
    costringono i cavalli sotto coltri di stelle,
    mangiano fiori d'acacia lungo le piste
    nuovamente rosse, ancora rosse, ancora rosse.
    Più nessuno mi porterà nel Sud.
    E questa sera carica d'inverno
    è ancora nostra, e qui ripeto a te
    il mio assurdo contrappunto
    di dolcezze e di furori,
    un lamento d'amore senza amore.
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