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La eterna búsqueda de Amparo

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Comentarios

  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado agosto 2011
    Menzies escribió : »
    Así que de ahí es de donde viene lña pasión de mamá por las novelas.
    Me ha encantado este episodio, un clásico de las series históricas: ese breve repaso de la situación del mundo en el momento. Me ha encantado.

    Y tu que crees!!!!. Lo dicho, yo no quiero saber cuando Dragon llegue a mi, porque a este paso ya lo sabe todo y ni un MP hemos intercambiado. Que susto :eek:
    Menzies escribió : »
    Cada vez engancha más. Yo ya estoy esperando el capítulo en el que (perdona mamá) el cabrón de Sifuentes Bonilla muere :):):).

    jajaja esperamos tenga una muerte bien interesante, como debe ser :cool:
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Las monjas eran severas en el trato y la educación, teniendo por norma infligir miedo al miedo y rezar como beatas por los rincones.En la matutina,cuándo aún la modorra no se había sacudido del todo,lo primero que hacían las niñas,era rezar un Padre Nuestro y dos Ave Marías,para que asi,el pecado no tuviera la tentación de jugar con las las almas piadosas de las niñas.Una detrás de otra con sus uniformes azules planchados con almidón,rezaban en murmullos en la capilla que había habilitada en el colégio:
    - Pater Noster,qui es in caelis,santificétur nomen tuum.adveniat Regnum Tuum,fiat volúntas tua,Sicut in caelo et in terra…….Ave Maria,gratia plena,Dominus tecum.benedicta tu in mulieribus,et benedictus frucctus ventis tui lesus….
    Lo recitaban en latín,madre de la lengua de Jesús según las monjas;un lio para Amparo,que se aburría sobremanera en las matutinas y sólo movía los labios,pues el sueño podía más que la idea de irse al infierno,hasta que una de las monjas se dio cuenta de su engaño y la castigó con cién azotes delante de las compañeras,para que aprendiera ella que la ofensa a Dios,no estaba contemplada entre esas cuatro paredes.Aprendían a coser,a bordar,geografia,historia y a temerle a Dios;a servir al marido cuando lo tuvieran y a abnegarse de una vida sin esperanza pues asi estaba escrito en las escrituras.Amparo quería más,no se conformaba con la vida que le estaba designada según las monjas y su padre,sólo por el hecho de que hubiese nacido mujer.Era tan soñadora como su madre,pero tenía la convicción de llevar a cabo sus sueños y no quedarse en ese pueblo perdido en la nada,dónde era difícil incluso ubicarlo en un mapa decente.En la noche se escapaba,amparada por la oscuridad y por Panchita,que cada vez más ciega y más vieja,ocultaba las andanzas de la muchacha.Se perdía en un bar clandestino,para escuchar lo último en música y bailar hasta el amanecer.Si la vieran su padre y las monjas,no dejarían ni cacho de su cuerpo para el velório,pero ella quería vivir,no encerrarse en casa viendo la vida de pasar.Su hermana en cambio era todo lo contrario.Rezaba a cada oportunidad,hacía la vigilia en el Corpús,estaba de acuerdo con su padre en sus ideas,teniendo con Amparo,acaloradas discusiones sobre ello.
    - Porque tú hayas nacido acomodada y tengas privilegios,no quiere decir que los demás no puedan tener las mismas oportunidades.- le decía Amparo
    - Cada uno ha nacido con una condicción.Siempre habrá ricos y pobres.Si Dios hubiese querido que todo fuésemos iguales,lo habría hecho.ÉL sabía lo que hacía. – le rebatía Rosa y asi se enzarzaban en una discusión sin fin, hasta que su madre o Panchita ponía calma por medio.
    Las dos hermanas eran tan distintas,que hasta Amparito dudaba en ocasiones que fuesen hermanas,salvo por el parecido entre ellas y porque las parió,diría que no llevaban la misma sangre. Rosa intuía a dónde iba su hermana cada noche,pero nada hacía para delatarla hasta que un día le venció el miedo y la siguió hasta su destino,sin que esta se percatara de que estaba siendo seguida.Al abrir la puerta,se encontró con el mismo infierno dentro.Gente bailando sin vergüenza alguna,rozando su cuerpo con su compañero,bebiendo tragos y escuchando música del demónio.Rosa se quedó parada,sin saber que hacer,sintiendo en su interior un calor antes desconocido.Encontró a su hermana,moviendose como puta entre los brazos de un hombre,del cuál lo conocía de vista,pues era el que les llevaba la compra semanal a casa.Se acercó a ellos y tirando del brazo de su hermana la hizo que se volviera,enfrentandose las dos con la mirada.
    - ¿ Qué,contenta por saber que hago en la noche ¿Ahora anda y cuentaselo a padre.
    - Te vás a ir a los infiernos,pecadora.
    - Eso espero hermanita,pero para allá iremos las dos.Yo por disfrutar y tú por amargada.
    Rosa abandonó el local enfurecida consigo misma,por no saber disfrutar como su hermana,pero le pesaba más el amor a su padre y la lealtad a Dios.Nada dijo en casa y entre las hermanas hubo un distanciamiento claro y latente,disimulado sólo cuando su padre estaba cerca.Hasta que estalló la guerra en casa.Una noche antes de Navidad,ajenos al caos que se imperaba en el país por culpa de esa naturela,que todo lo revolvía a su antojo,Amparo, mientras cenaba con la familia soltó la noticia:
    - Estoy embarazada.
    Rosa se persignó,su madre se quedó muda del espanto y a su padre casi le dá un infarto ante la noticia,dicha sin remilgo alguno y sin suavidad.Sinfuentes se levantó y de la misma furia le propinó tal paliza,que Amparito temió en ese instante por la vida de su hija.Rosa se levantó y en un intento de calmar la furia de su padre,se llevó ella un cachetón.
    - No quiero bastardos en esta familia ni comportamientos de fulanas entre mis hijas- gritaba Sinfuentes,rojo de la ira.
    - No soy más fulana como las que visita usted padre,cada viernes en el Pichón Rojo.
    En el salón se hizo un sielncio sepucral y por una vez,Rosa se comportó como hermana,recogiendo a Amparo del suelo y llevandosela a las habitaciones,para limpiarle la sangre que le caía por la cara.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Aclaración en una cosilla.Al leer este trozo,me di cuenta de unos pequeños errores en este trozo:
    " Hasta que estalló la guerra en casa.Una noche antes de Navidad,ajenos al caos que se imperaba en el país por culpa de esa naturela,que todo lo revolvía a su antojo,Amparo, mientras cenaba con la familia soltó la noticia: "

    Aquí pongo el trozo arreglado:

    " Hasta el día que entró el estroipicio en casa.Una noche fria,en vísperas de Navidad,mientras la tierra se volvía loca temblando e inundando todo lo que se encontraba a su paso,Amparo,cenando con su familia y sin pensarlo mucho y sin preámbulo alguno,dijo que estaba embarazada. "




  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    En buena se había metido Juan Castro.Mira que dejar embarazada a la muchacha,y nada menos que a la hija de Sinfuentes,el viejo loco ese.Hay carajo,¿ que haría ahora ?No podía dejar a la muchacha tirada o sería hombre muerto.También podía huir del pueblo,pero sabía que lo encontrarían y además,no tenía ni un peso para escapar.Si él era tan pobre como las ratas que andaban a sus anchas por las calles.Siempre lo había sido.De niño,recordaba como su madre se levantaba antes de que el gallo cantara,para ir al campo a recoger café,para que tuvieran algo que llevarse a la boca en la noche.Su padre era un tarambana,un bueno para nada,jugandose los pocos pesos que ganaba en la recolecta en las tarimbas clandestinas que se organizaban en el bar de la esquina.O en negócios destinados al fracaso desde el príncipio,pensando él,que en cada negócio que montaba,sería el que lo sacara de la extrema pobreza en la que vivian y lo único que conseguía, era hundir más a la familia en la miseria.Él y sus hermanos iban caminando descalzos hasta el colégio público del pueblo,hiciera frio o calor.De esa manera aprendió a leer y a hacer cuentas,teniendo que dejarlo cuando dió el estirón de los nueve años,edad más que suficiente para ganarse unos pesos en el campo.Las tres hermanas corrieron la misma suerte que sus cuatro hermanos cuando llegaron a la edad de la demostración,fregando suelos ajenos y lavando ropa de las señoras de bién.Se vestian con ropa prestaba,remendada una y otra vez,por las manos expertas de su madre,que se quedaba ciega en la noche al hacerlo a la luz de una velita,única fuente de luz en toda la casa y a la que cuidaban con cariño,pues las velas eran caras y no siempre tenían unos pesitos para comprarlas.Con todo y con eso,Juan era feliz.No envidiaba la suerte de los demás niños del pueblo,que iban vestidos de pantalones largos y tenían colonia francesa entre sus pertenencias.No era niño peleón,pero si se metian con su familia,salía el mal genio que habitaba en él y se liaba a porrazos con el que se atrevía a decir alguna palabra mal dicha en contra de los suyos.A su madre la veía como una santa y no se imaginaba su vida sin esa mujer,con arrugas en el alma y sin dientes que masticar.Con su padre aprendió las manías del juego,perfeccionando la técnica aprendida y engañando siempre que podía.Cuándo entró a trabajar en la pulpería,su trabajo consistía en llevar los mandados a las casas,siendo la casa de Sinfuentes una de ellas.El día que vió a Amparo por vez primera,se quedó embelesado con la muchacha,tan limpita y pulcra que estaba ella,detrás de la mujer que siempre le abría la puerta,con sus dos trenzas y sonriendo.Nunca se atrevió a decirle una palabra,era la hija de Sinfuentes,ese viejo loco con fantasías pesadas y viviendo en el pasado.Todo el pueblo sabía de las locuras de Sinfuentes,pero no se atrevían a contradecirle,pues era un miembro activo del partido conservador y amigo íntimo del alcalde.Se reían de él a sus espaldas,diciendo que el viejo nunca lograría su objetivo,pues no había sido capaz de sembrar varón y si dos enaguas.El día que vió a la muchacha en el local nocturno con una amiga,a la que también conocia de vista,se quedó parado del espanto,sin saber que hacer. ¿ Qué demónios hacía la muchacha esta loca ahí ? Ese no era sitio para las chicas de bién,ni mucho menos, pues.Venció la timidez y se acercó a Amparo invitandola a bailar.
    - Pensé que nunca me ibas a hablar o que eras mudo.- le dijo Amparo
    - ¿ Y eso porqué,mujer ?

    - Pues porque nunca me saludas cada vez que vás a mi casa a dejar la compra.
    - Eso lo hago por respeto.Eres la hija de Sinfuentes.
    - Hay no hombre,no me vengas con vainas de esas.Ni que mi padre fuese un coronel,cuándo simplemente és el secretário de la alcaldía
    - Si,pero un secretário con amistades muy influyentes y resulta que me gusta mucho mi pellejo y todos sabemos como és el señor Sinfuentes.
    - Invitame a un trago y dejémonos de vainas.
    Asi empezó su romance,conocidos por todos,desconocido por pocos.Se veían en la noche en el local y se escapaban a retozarse como niños en el claro del río,ocultados por la espesura de la noche y amparados por los animales.Amparo se enamoró como una niña de su juguete y por una vez en su vida,rezaba todos los días para dar las gracias por tener entre sus brazos a ese hombre.Juan en cambio,no salía de su asombro por tener a la hija de Sinfuentes entre sus brazos,jugandose el pellejo y la estima própia de hombre que era.Asi pasó un año,entre bailes íntimos,tragos y escapadas al río,amandose hasta la locura y conociendo hasta las mínimas intimidades.El día que escuchó el rumor del embarazo de Amparo,el mundo se le vino encima.Escuchó que Sinfuentes le había dado una paliza a la muchacha,volviendose loco de furia y que andaba buscando al desgraciado que había desonrado a la familia.El viejo se volvió más loco aún Juan,andate con cuidado amigo,que si te pilla,no quedará ni rastro para reconocerte,le decían los amigos.Hay hombre,dejate de vainas pues,que no estamos en la época de los azotes,les respondía Juan,pero en su interior estaba con miedo del viejo.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado agosto 2011
    Hay Dios que esto se puso bueno, aunque da algo de miedo saber que va a pasar con la historia de Juan y Amparo... Sinfuentes la va a liar :D
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    Pues por el recorrido que esto lleva... me da Diana que no le tendrías que llamar Juan si no papá.

    Así que, mamá, todo pasó en un concierto de rock. Bueno, no pasa nada: todos hemos estado en algún concierto de rock alguna vez, ¿no? Además, el calor del Caribe, finales de los setenta, dos jóvenes... Aparte, que ya avisaban lo mala que era la música rock, XD.
  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado agosto 2011
    Vaya, no había leído ¡Que gran relato Dragon:)

    Saludos cordiales
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    Cinco días. ¡Cinco largos días sin saber como continúa la Eterna Búsqueda! Ojalá pudiera hacer parte del trabajo de la pobre Dragon para que ella pudiera escribirnos más.
  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado agosto 2011
    ¿Que le pasa a Dragon?:eek::eek: No se nada
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    Pues que está currando sin parar, Ralph, nada más. Pero la pobre no tiene tiempo para nada. Si la pudiésemos ayudar...
  • RalphRalph Juan Boscán s.XVI
    editado agosto 2011
    Pues si. Encima en Agosto, espero que al menos tenga aire acondicionado.

    Un saludo desde el foro.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Sinfuentes andaba loco de rabia por todo el pueblo,buscando entre las miradas al cupable de tal deshonra.Todo el pueblo sabía que Juan Castro era el padre de la criatura,pero nada decían por amistad a Juan y porque a Sinfuentes no le tenían simpatia alguna.Amparo lloraba su desdicha entre las cuatro paredes de su habitación,saliendo sólo cuándo el hambre apretaba o la necesidad se impusiera y siempre y cuando su padre no anduviese por la casa.
    -¿ Tú quieres saber quién es el padre de la criatura ?- le pregunta el alcalde a Sinfuentes.
    - Carajo, ¿ acaso sabe usted quién es el desgraciado,Señor Alcalde ?

    - Todo el mundo sabe quién és Sinfuentes,menos tu mijito.Todo el mundo !!!
    - Pues por la amistad que nos une,digamelo usted,por favor.
    - És el ayudante de la pulpería,Juan Castro me parece que se llama.Un buen chico,un poco loco,pero no se mete en líos.
    - Pues acaba de meterse en uno señor.- dicho esto,Sinfuentes se dá media vuelta y se vá hechando espumarajos por la boca en dirección a la pulpería.
    No miraba a nadie mientras caminaba por las calles polvorientas,cegado por la ira,rojo por la furia acumulada por días.
    Juan no se esperaba el golpe que le vino por sorpresa en su espalda y cayó de bruces sobre las cajas de verduras,puestas con mimo en la puerta de la pulpería.
    - Cabrón !!Usted vá a pagar por lo que hizo, mal nacido.Escucheme bien muchacho,pues sólo lo voy a decir una vez.Usted se casa con mi Amparo el sábado que viene,sin rechistar.Aún no ha nacido el desgraciado que deshonre a mi familia sin que la pague,asi que más le vale que esté en la iglesia bien tempranito y cumpla como un hombre,carajo.
    Mientras Sinfuentes hablaba,Juan lo escuchaba tirado sobre las cajas,con un dolor fuerte en la espalda a causa del golpe y sin saber que decir a ese viejo loco.No le dio tiempo a hablar,pues ya Sinfuentes se había largado cuando pudo moverse ayudado por Marcos,el hijo del dueño de la pulpería.
    - Estás fregado Juan.Mejor ponte el traje de domingo y presentate en la iglesia el sábado bien tempranito o el viejo saca la escopeta y te friega a balazos.- le dice Marcos.
    Sinfuentes entró en su casa,apartando a su mujer del camino,sin mirar a Rosa ni a Panchita,que nada más verlo se temieron lo peor.Subió las escaleras y sin avisar abrió la puerta de la habitación de Amparo.
    - Usted se casa el sábado.Vistase decente para el casamiento y no quiero lágrimas ni locuras de ningún tipo muchacha, ¿ me oyó ? Le buscaré un sitio dónde vivir y le pasaré una mesada todos los meses,mientras ese muchacho se busca algo decente en que trabajar.Mientras tanto,la quiero aquí encerrada.
    - No me voy a casar con él.
    - Eso ni lo piense muchacha,claro que lo vá a hacer.No quiero bastardos en mi familia.
    - Creía que ya había uno.
    - ¿ Como dice muchachita ?

    - Pues lo que dije.Que creía que ya había un bastardo entre la familia y no pasaba nada.Uno más uno menos que importa.- Amparo se levantó de la cama,para ponerse de frente a su padre,sin miedo alguno y sin temblarle la voz ni una pizca.
    Sinfuentes se saca el cinturón del pantalón,dispuesto a darle una buena zurra a esa niña ingrata,pero Amparito se puso de por medio y por una vez en su vida,se enfretó a su marido.
    -Ni se te ocurra ponerle un dedo más en Amparo.Como lo hagas,te vás de esta casa.No ha dicho más que la verdad,esa verdad que tanto quieres pero que a la vez tanto niegas.Y tú niña, te casas.Al margen de lo que diga o haga tu padre,no quiero que seas un metiche más para el pueblo y la próxima vez que le venga la calentura mijita,tenga más cuidado.Y se acabó la discusión,asi que vamos a comer,que Panchita se nos enfada si comemos sus delicias frías.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Perdón por la tardanza,pero efectivamente el trabajo y otras cosas que no me esperaba,me tuvieron demasiado ocupada.Y no,no tengo aire acondicionado en le trabajo,en ninguno de los dos,uno por recortes y el otro porque está prohibido tenerlo en una cocina de restaurante y con esta ola de calor que se nos vino encima,la verdad,de milagro estoy vivita.Pero bueno,ya me queda menos para las vacaciones,:D:D:D.Espero que os guste esta siguiente entrega y si esta noche puedo,pondré un trozo más.

    ( lo que no sé yo es porqué me cambió la letra en mitad del texto,:confused::confused::confused: ).
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    Me ha encantado, Dragon, una vez más.
    Si es que lo tuyo no está pagado. Con el calor que está haciendo en España... Eres una sufridora. Así que estoy en deuda contigo. Pobre. Cuando quieras te invito a helados de mojito, bien fresquitos.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    ¿ Helados de mojito ?¿ Y eso dónde se come ?Jejejeje,no me halagues más,que me voy a derretir como vela.Ya nos tomaremos algo,cuando quedemos todos eahí en Madriz.
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    ¿Cómo será finalmente la boda de Amparo y el pobre Juan? ¿Se escapará la joven Amparo para evitar el altar? ¿Cargará con la vergüenza y la culpa de un hijo (hija en este caso) ilegítimo? ¿Qué sucederá? Todas estas preguntas y más en la próxima entrega de "La eterna búsqueda...".
    Espero que, por lo menos, querida creadora esté disfrutando un poco estos días en que el calor ha bajado un poco en España. Claro que igual ha bajado... a tu tierra. Sea como fuere, de los horrores del verano libéranos señor.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Jajajjaja,esta noche,mas tarde me voy a poner a ello,cuando mis neuronas estén un poco más centradas y además...estoy de vacaciones,POR FIN !!!!
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado agosto 2011
    jajajaja, Menzies parece a esos locutores de radionevela antiguas, espere el próximo capitulo de su radionovela favorita, no se la pierda, viene lo mejor, no se coman las uñas que todo se desenredara, que divertido:):):):p:D

    Me alegra que descanses dragon y para donde iras? o nos quedaremos haciendo locha:confused::)
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado agosto 2011
    Dragon escribió : »
    Jajajjaja,esta noche,mas tarde me voy a poner a ello,cuando mis neuronas estén un poco más centradas y además...estoy de vacaciones,POR FIN !!!!

    Vaya qué bueno que estés en descanso. Tomate tu tiempo, no vaya ser que Amparo resulte con más hijos de los debidos.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado agosto 2011
    Menzies escribió : »
    Pues por el recorrido que esto lleva... me da Diana que no le tendrías que llamar Juan si no papá.

    Dios será que es mi padre Menzies. Tal vez tengamos otro herman@ por ahí mayor que yo, uno nunca sabe. Al fin y al cabo es una novela ;)
    Menzies escribió : »
    ¿Cómo será finalmente la boda de Amparo y el pobre Juan? ¿Se escapará la joven Amparo para evitar el altar? ¿Cargará con la vergüenza y la culpa de un hijo (hija en este caso) ilegítimo? ¿Qué sucederá? Todas estas preguntas y más en la próxima entrega de "La eterna búsqueda...".

    jajajaja por Dios ponlo en tu firma y te queda de perla :)

    A ver que se viene en la próxima entrega. Definitivamente señorita Dragón nos tienes a todos en espera... :cool:
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    El sábado amaneció con un vientecillo que traía frescor,dejando de lado los sudores y rescatando las rebequitas de punto,guardadas con primor en los armarios,para asi,preservarlos de los bichitos y del polvo.Amparo,resguardada en su cuarto de la mirada de su padre,pensaba en disculpas o posibles huídas para evitar el casamiento,pero no se atreveía ella a tales andanzas.En el fondo,algo la sujetaba,ya fuera la criatura que tenía en su vientre o el amor creído de Juan Castro.En la casa había mucho alboroto,por la preparación de la comida en celebración del acontecimiento.Panchita,ciega y arrastrando sus pies por la casa en un intento de hacerse notar,mandaba a las chicas contratadas que pusieran un ramillete de violetas por aquí,la cuchara está mal puesta,esa cortina,por favor arreglarla,un poco más de sal en la sopa,el señor no quiere que nada salga mal,asi que poned mucha atención en todo.Ya estaba vieja para estos trajines,pero por amor a Amparito,se mantenía firme a la vejez.No quería irse de este mundo,sin antes saber que Amparito estaba tranquila.
    Juan esperaba con paciencia y temeroso la llegada de la novia en la puerta de la iglesia.Su madre le había arreglado su traje de domingo,única prenda en condiciones expuesta en su baúl y había prendido una velita a San Luís Beltran,para que le protegiera del mal y le guiara hacia el camino de la felicidad,palabra desconocida para una mujer como ella,mujer de campo y de fatigas diarias.Al enterarse de las andanzas de su hijo,corriendo se persignó y fue a hablar con el padre Amador,para que le diera consuelo espiritual a esa madre perdida entre tantos varones locos;carajo,salieron igualitos que su padre mire usted pues padrito,¿ que voy a hacer yo con estos chicos ? Y ahora me viene Juan con un nieto y nada menos que de la hija de Sinfuentes , ¿ dónde se ha visto que un pobre de la nada se case con una niña tan fina, pues ? Hay carajo,por lo menos, se casa con la chica.No quiero que hablen mal del muchacho,que no és malo del todo pues,pero és un cabeza loca como su padre.
    Y ahí estaba su madre,con un vestido de flores prestado por una muerta,al lado de su hijo,bajando la mirada al pasar Sinfuentes con su mujer,actitud aprendida por años en el campo de nunca mirar a los ojos al patrón y si bien era sabido que Sinfuentes no era patrón de nadie, ella lo mismo hizo,pues era un señor de la alcaldía y había que tener un mínimo de respeto,aunque dentro de unos minutos fuera su consuegro.
    Amparo llegó al templo a su hora,vestida de blanco profundo y un ramo de camelias en la mano,con mirada perdida y distrayendo los pensamientos con chistes que pasaban por su cabeza a la velocidad de un rayo.Todo el pueblo había sido invitado,mezclandose gente importante con campesinos,sin que se viera en ese momento,distinción alguna de clase.Por unos momentos todos fueran hermanos,aprovechando unos para hablar de negócios y otros para, por una vez en su vida,codearse con los patrones sin miedo a que le bajaran la mesada.Sinfuentes llevó a su hija ante el altar,entregandola sin pesar alguno a su futuro yerno.El padre Amador,sabiendo de antemano toda la historia,ahorró a los presentes,salmos interminables e hizo escueto el casamiento.Al salir de la iglesia,ya marido y mujer,Juan y Amparo tuvieron que soportar las felicitaciones de los presentes y el arrozal que se les vino encima sin aviso previo.La comilona en la casa fue un derroche de dinero nunca visto en el pueblo.Desfilaron pavos rellenos de perdices,que a su vez estaban rellenas de hierbas aromáticas y adornadas ellas con una salsa,cuya receta Panchita jamás desveló.Sinfuentes mandó asar un puerco entero por medio de un amigo suyo,dueño de unos cafetales y le fue entregado envuelto en hojas de banano y crujiente.Las botellas de champán francés,traídas desde la capital,desfilaron sin parar,refrescando las bocas sedientas.Amparito veía tal derroche con cara de asustada y no estaba de acuerdo en que su marido hubiese gastado casi todos los ahorros en tremenda fiesta,todo,según él,para evitar las malas lenguas.Miraba a su hija y veía su palidez,su descontento,sus penas.Hay virgencita,amparame a esta niña,que presiento que de todo esto,nada vá a salir nada bien,rezaba para sus adentros.Al caer la noche,los invitados se fueron marchando,uinos borrachos de alegría,otros felices por los tratos cerrados en la comida.Amparo se despidió de su madre,de Panchita y de su hermana y se marchó ella también con Juan a su nuevo hogar,una casita alquilada a las afueras del pueblo por Sinfuentes para la joven pareja,tal como lo había prometido a Juan en su día.La noche de bodas no fue nada especial.Amparo apenas habló,se desvistió y se metió en la cama,dejando a su marido en el salón,con una copa de brandy y alegando un tremendo dolor de cabeza.Ya mañana hablamos Juan,ahora mismo ni ganas,estoy cansada y no puedo ni dar un paso sin que me asalte la fatiga del estómago.Juan se quedó en el salón pensativo,pensando que,después de todo,no era tan malo el casamiento.Ya su suegro le había dicho que se pasara el lunes por el ayuntamiento para empezar su nuevo trabajo y la casita,aunque a las afueras del pueblo,no estaba nada mal.Bueno,a cambio de una mujer y un hijo,había conseguido algo de estabilidad,cosa que para una persona como él,sería algo impensable.Visto asi,no,no había estado nada mal el casamiento,aunque siendo sinceros,a Amparo no la quería tanto como para amarla hasta la eternidad.Siempre le quedaría el Pichón Rojo,con sus niñas esbeltas y de buen cuerpo pues.Apagó el cigarro que estaba fumando y se fue al cuarto,para dormir un poco y seguir pensando en las posibilidades que el nuevo parentesco que le unía con la familia Sinfuentes,le podría propiciar.
    La nueva vida de Amparo transcurría en una letanía y un aburrimiento tremendo.Juan se levantaba temprano para ir a trabajar en el ayuntamiento y ella le preparaba el desayuno,tomaba café con él y cuando este se iba,se entretenía en leer novelas o cosiendo ropita de bebé para su niño.Presentía que lo que traía entre sus entrañas,era una niña y se dedicó a hacer vestiditos,patucos y gorritos en color rosa,color que le gustaba mucho.Pasaba las horas muertas tumbada en el jardin de la casa,tomando el aire fresco e imaginando como sería su vida,si no hubiese conocido a Juan.Le quería,pero había descubierto que ese amor que pensaba que era,no era un amor tan fuerte como para pasarse la vida entera a su lado,planchandole los pantalones y aguantando sus salidas nocturnas al Pichón Rojo.Ella quería conocer mundo,ver las ciudades grandes,conocer las maravillas que el mundo moderno ponía al alcance de todos,menos en ese pueblo,perdido entre montes y campesinos,que nada sabían de lo que pasaba ahí afuera.Vistaba a su madre y a su hermana,siempre cuando su padre no estaba en la casa ,tomando el té con pastas,con una lentitud y parsimonia,nunca visto en ella.
    -¿ Está usted bien mijita ?- le preguntaba Amparito.
    - Si madre,és el embarazo que me tiene toda alborotada.No se preocupe más.
    A medida que el embarazo iba avanzando,más lenta se volvía y más melancólica,hasta el punto de no salir de su casa y pasarse las horas enteras en una mecedora,comprada expresamente para ella,y leer sin parar,día y noche,no levantandose siquiera cuando Juan llegaba del trabajo.
    - Ahí tienes la cena que ha preparado Rosita.Sirvete no más,yo ya cenaré cuando tenga hambre.
    Juan nada decía,pues pensaba que eso eran cosas del embarazo y con el tiempo dejó de cenar en casa y lo hacía en el Pichón Rojo o en casa de su madre.La veía cada vez más gorda y triste y pensaba que ya se le pasaría en el momento de nacer la criatura.
    -¿ Dónde se ha visto que la mujer no sirva la cena a su marido,cuando este llega del trabajo,pues carajo ?
    - Madre,deje de meter,las cosas han cambiado y no me importa servirme.Si vengo aquí,és para verla y no comer sólo.
    - Hay mijito,esa niña lo que le pasa és que tiene muchos pájaros en la cabeza.Si hasta sirvienta tiene y no hace nada en todo el día,aparte de leer esos libros que le vende Anacleto,el único librero de por aquí.No mijito,la mujer tiene que atender al hombre,eso siempre ha sido asi y no hay otra,me diga usted lo que me diga.
    - Si madre,lo que usted diga.- Juan le respondía suavemente,para no meter más bronca,pero de alguna manera,pensaba igual que su madre,pero no se atrevía a decir nada a Amparo,pues ya había sufrido en sus carnes,el mal genio de la chica,el día que le recriminó que desde la boda,ya no hacían nada juntos.
    - ¿ Quieres meneo ?Búscalo entre las fulanas del Pichón,porque yo,de momento,no estoy para eso.Ya bastante has hecho con dejarme preñada y no tuviste los suficientes huevos de enfrentarte a mi padre.- le gritó Amparo,fuera de si.
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Panchita murió una noche cálida de Enero,sola en su cuartucho,sin más compañía que los ratones que anidaban entre los escasos muebles.Amparito notó algo raro,no sabría que era y se asomó al cuarto,presintiendo que algo sucedía con Panchita y la encontró acostada,con los ojos cerrados y las manos cruzadas,fría como el hielo y con una sonrisa beatifica entre sus labios.Rezó por su alma,la lavó ella sola y le peinó los cuatro pelos que le quedaban a esa mujer,para asi,adecentar un poco su cuerpo y que la pudieran ver bien bonita allá donde ella fuera.Mandó llamar al padre Amador,para darle los santos sacramentos y que oficiara una misa por su alma piadosa.Era lo único que podía hacer por Panchita y así,devolverle todos los cuidados que ella,en su día,le había propiciado.Mandó a Rosa a que avisara a Amparo de la muerte de Panchita,sabiendo de antemano,que su hija lo iba a sentir mucho,estando ella muy unida a esta buena mujer,que le había tapado todas sus fechorías y consolado en las desgracias.Rebuscó entre las pertenencias y tan sólo encontró dos vestidos,colgados en un clavo y con olor a limón y una caja de cartón,como las de zapatos,repleta de uñas de bebé cortadas,trozos de cabello envuentos en papel de seda,fotos de las niñas,de cuando eran pequeñas,fotos de la familia,postales de comunión,dientes de leche y demás recuerdos,recuerdos prestados por los demás,ya que ni los suyos própios pudo tener.Se le escapó una lagrimita,pensando en todo lo que había tenido que renunciar Panchita en pós de la felicidad de los demás,negandole a ella misma,esa felicidad arrebatada hace ya más de cincuenta años.Amparo llegó con su panza enorme,sujetandose la barriga con la dos manos y llorando por la muerte de su amiga más intima.Se sentó en el sofá y sólo pudo decir:
    - Madre,llame a la partera,que esta niña quiere salir a conocer el mundo.
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    ¡¡¡Genial, Dragon!!! Seguimos con ritmo.
    La descripción de la habitación de Panchita me ha llegado al fondo.
    Un poco amargo el matrimonio de Amparo, pero así es la vida en tantas ocasiones.
    Y me encanta ver que, como en todo buen culebrón, cuando muere un personaje otro entra en acción. Aquí viene Diana...
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Diana nació en la cama de sus abuelos,herencia de un antepasado de Amparito,del cuál ni su nombre se acordaba ya,pero como la cama tenía una historia muy graciosa y le gustaba ese enorme monstruo,tallado con figuras mitológicas,la había puesto presidiendo el cuarto conyugal.La partera se asustó al ver que la niña nacía con los ojos abiertos y con mirada de vieja.Por Dios y la Virgen,madre de todo lo hermoso,esta niña tiene algo especial Amparo,le dijo la partera.Tenga usted cuidadico,si no quiere que la niña se le vaya como se le fue la hija,pues.En la casa todos estaban con sobresalto y cansados por los acontecimientos,primero por la muerte de Panchita y luego por el nacimiento de la niña.
    - No hay mal que por bien no venga.- dijo Rosa,emocionada por el nacimiento de su primera sobrina.
    - Se vá a llamar Diana,diosa de la caza y protectora de la naturaleza.- soltó Amparo,sin dejar que nadie le rebatiera su decisión ante el nombre elegido para la niña.
    - ¿ Diana ? Que nombre más estraño,pero si asi quieres,asi se llamará.Desde luego,con la mirada que ha hechado al mundo,sabiduría no le vá a faltar seguro y a ver si trae algo de paz a esta casa de locos.-le dijo su madre.
    Su padre y su marido estaban en el salón esperando las notícias de la bienvenida,uno leyendo el periódico tranquilamente sentado sobre su butacón y el otro,nervioso como todo padre primerizo.Rosa bajó a dar la buena noticia y felicitando al padre que, corriendo,subió las escaleras para ver a esa niña que tanto había estado esperando.Anque nunca lo había reconocido,tenía una ligera felicidad por ser padre y ver crecer a una criaturita.
    - Otra mujer maluca más en esta casa,no hay manera de que nazca un varón.
    - Hay padre,sientase feliz por lo menos por unos minutos por su nieta.És la primera y felicite a su hija y no me sea viejo chocho,pues.- le regañó Rosa,única persona que tenía el privilegio de decir cuanto se le viniera a la cabeza a Sinfuentes.
    Al día siguiente,entre el entierro de Panchita y acomodar a Amparo en su nueva maternidad,nadie se percató de que había un recién llegado al pueblo.
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado agosto 2011
    Dragon escribió : »
    Al día siguiente,entre el entierro de Panchita y acomodar a Amparo en su nueva maternidad,nadie se percató de que había un recién llegado al pueblo.

    ¡Qué misterio por Dios! ¿¡Quién será!?
    Diana... con los ojos de Panchita. ¿Crees en las reencarnaciones?
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Revisa bien el relato y podrás hacerte una idea,jejeje.Por ahí dejé sin completar algo y parace ser que nadie se percató!!!JEJEJEJE
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado agosto 2011
    Dragon escribió : »
    Revisa bien el relato y podrás hacerte una idea,jejeje.Por ahí dejé sin completar algo y parace ser que nadie se percató!!!JEJEJEJE
    Dragon escribió : »
    Amparo,le dijo la partera.Tenga usted cuidadico,si no quiere que la niña se le vaya como se le fue la hija,pues.

    Esto es lo único que me suena raro, la verdad :)
    Menzies escribió : »
    Diana... con los ojos de Panchita. ¿Crees en las reencarnaciones?

    Yo no creo que sea la reencarnación de Panchita. Así no funciona, pues los niños están vivos desde el principio, no es que cuando nacen que imediatamente se convierten en "seres vivos," ello están "vivos" (tienen un ser, un alma, como quieras llamarlo), desde el mismo momento de la concepción. Por lo cual no puede ser ella. He dicho :p

    Dragon escribió : »
    Al día siguiente,entre el entierro de Panchita y acomodar a Amparo en su nueva maternidad,nadie se percató de que había un recién llegado al pueblo.

    Definitivamente es el personaje que le llenará ideas a Amparo en la cabeza y la hará salir a conocer el mundo y dejar a su hija tirada, o será que me llevará con ella :confused: Ya veremos....

    PD. Dragón en colombia las "hojas de banano" se llaman "hojas de plátano" :)
  • DragonDragon Lope de Vega s.XVII
    editado agosto 2011
    Pedro Villa llegó al pueblo con un propósito.Después de un largo viaje desde la capital,llegó a hora temprana,bajando en el andén con un amargo sabor de boca.Al bajarse,sintió como se hubiese regresado a la época de la colonización.Era un pueblo pequeño,polvoriento,con una plaza sedienta,donde se veía que ahí, la vida pasaba entre estación y estación.Las calles estaban desiertas a esa hora,tan sólo un perro escuálido y pulgoso,se había atrevido a salir a la calle en busca de algo que hecharse a la boca.No sabía muy bien donde buscar lo que había venido a encontrar,tan sólo tenía las confesiones de una moribunda,que en un último acto de buena fé,le había confesado su procedencia.Había pasado su niñez entre mujeres de alegre vida,que le cuidaban mientras su madre hacía sus trabajos.Vivían en un pisito,de una habitación,con olor a pobreza y con permiso para que las tristezas acamparan a sus anchas entre esas cuatro paredes.No recordaba privilégio alguno,ni cuándo la Navidad asomaba su cabeza en la capital,para teñirla de lucecitas y colores,las largas avenidas y parques.Su madre siempre estaba fuera y él aprendió desde chico a buscarse bien la vida entre esas calles de miseria.Cuándo cumplió siete años,si madre murió,vaya uno a saber de que enfermedad.Hacía días que andaba escupiendo sangre por la boca y la piel se le había vuelto amarilla,como el chino que vivía en la esquina y sin previo aviso,amaneció muerta en la única cama de la habitación,comida ya por la enfermedad y por las chinches.Pedro llamó a la única amiga de su madre,Dolores,para avisarle que su mama ya no se despertaría más.No sintió pena alguna por la muerte de quién le había traído al mundo,al revés,sentía incluso cierto morbo por ver ese cuerpo inerte y frio,tendido sobre la cama y pálido.Dolores asustada,corrió dónde su habitación y se dio cuenta,que una vez más,la muerte había ganado la partida.Recogió las pocas pertenencias del chiquillo y,cogida de la mano de él,lanzó una última mirada a su amiga de fatigas y cerró la puerta.No quería problemas y ya el casero se daría cuenta de la tragédia y llamaría a la policia.Ahora el mocoso este viviría con ella,lo que significaba que había una boca más que alimentar y unos cuantos hombres más que engatusar.No lo hacía por pena del niño,más bien lo hacía por su propia pena y en el fondo,no tenía corazón para dejar al niño abandonado a su suerte.Sabía que su padre era alguién importante,de un pueblo perdido por los montes,pero alguién importante a fin de cuentas.Su amiga le había contado,que era un señor,todo elegante él,que había entrado en la Rumba,con cara de pocos amigos.Se le había acercado y sin darle tiempo a los pasos previos de la zalamería a la que estaba acostumbrada,le preguntó cuánto cobraba.Se lo dijo y sin más,subieron las escaleras estrechas y ahí quedaron retozando toda la noche,como amantes conocidos.Nunca había visto nada igual,que hombre Dolores ¡!!Me hizo cosas que ni yo sabía,me volteó de patas,pues carajo y me gustó.Él se fue en la mañana,prometiendo volver.Y volvió.Al cabo de dos años volvió y se acordaba de mi.Me buscó entre la gente y allá nos fuimos arriba,a retozar de nuevo como bestias.Esta vez se quedó más tiempo y nos dio para conocernos un poco.No me engañó,me dijo que estaba casado y que ya tenía una hija,pero su mujer estaba medio descolocada y que lo suyo había sido un matrimonio de conveniencia.Me confesó que me quería,que me quitaría de esta vida de perra y le creí.Pero se volvió a marchar y ya nunca más lo vi.Cuando me enteré que estaba embarazada de Pedro,decidi tenerlo,por tener un recuerdo de ese hombre,más que nada y el niño salió como él,con mirada de viejo y sabio.Si algo me pasa Dolores,cuidelo pues.Y ahía estaba,en su pisito,con ese niño de mirada de viejo,y sin saber muy bien que hacer.Pedro se entretnía en cortar la cola a una lagartija,sientiendo un placer en ese acto,que lo dejaba en pleno extasis.
    Dolores dobló sus trabajos,para darle a ese mocoso un poco de dignidad y hasta emprezó a quererlo como si fuera suyo própio.Pedro ,aceptaba esas condiciones,a cambio de que le dejaran en paz para hacer lo que le viniera en gana.Se escapaba del colégio y se iba descalzo hasta el centro de la ciudad,a admirar las vitrinas con ropas, los juguetes,los niños jugando en le parque con sus papás y miraba,sobre todo,los zapatos.Tenía una obseción con los zapatos,pues rara vez tenía unos y cuando los tenía, era con un roto.Se le caía la baba cuando pasaba por las panaderías y le venía ese olor dulzón de los piononos,del pan recién hecho,de las tortas expuestas.El estómago le daba un vuelco y le recordaba que aún no había comido nada.Rebuscaba entre los basurales,buscando algo que llevarse a la boca y volvía arrastrando los pies enegrecidos,a ese pisito que compartía con Dolores,sabiendo que le iba a regañar por haberse escapado del colégio.Así le pasó la infancia y la adolescencia,intentando sobrevivir y viendo como Dolores se hacía vieja por momentos.Se acostumbró al olor nauseabundo que flotaba permanentemente en el pisito,un olor que sólo los más pobres sabían indentificar.Se volvió inmune a las almas perdidas,que vagaban entre ellos,sin ánimo de ofender.Aprendió técnicas mañosas para sustraer lo ajeno y mientras los demás bailaban el mambo o hacían coro a Gardel,él ya era maestro en el arte de vivir.
    Dolores se puso enferma,de los pulmones decía ella,de la vejez,pensaba él.En un último aliento,le confesó quién era su padre y le pidió que lo buscara,para que le diera en vida lo que ella no fue capaz de dar.Murió en sus brazos y acaso talvez,esta vez si sintió una ligera soledad ante la partida de esa mujer al otro mundo.No sabía que hacer ante la confesión hecha y anduvo por unos días,vagando por las calles sin tener un orden alguno de coherencia.Decidió por fin ir en busca de ese pueblo,de ese padre que no sabía nada de él y ver,si así, podía sacar algo a cambio.
  • dimigadimiga Bibliotecari@
    editado agosto 2011
    Un hermano :confused: si van a aparecer todos los hijos que tuvo el abuelo con fulanas, mejor dicho la historia no acabara nunca :( jajajaj

    A no ser que ese tipo "importante" que se caso por conveniencia y tenía una hija, sea otro personaje nuevo que aparecerá más adelante :eek:
  • tigre1950tigre1950 Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2011
    Hola, Dragoncita. Encontraste una veta con Amparito. Enhorabuena. Te estoy siguiendo. Cuando lo termines te daré una opinión más amplia. Hasta ahora: ¡De rechupete! (¡Como tú!).
    Un bechito. Muaaaaaaa!!!!!!!
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