Podría esperarte toda mi vida, reina de estas manos que escriben,
Pero también podría partirme la cabeza contra la pared de esta cárcel de no tenerte
Y terminar así de rápido con tanto silencio, con tanto dolor
Ese dolor vivo que late en mi pecho y que se mueve por todo mi cuerpo y que me mira desde el otro lado del espejo
O podría también mentirme, así diciendo:
"¡Cuánto mundo hay por todas partes!
Seguro habrá otras:
Ella no puede ser única
Por mucho que la ame, no me merezco este desierto
En y sobre mi pecho
¡Tiene que haber una primavera suelta por ahí!
¡A esperar!"
O, si mi locura y mi cordura se pusieran de acuerdo para joderme,
Podría también hacerme filósofo, o escritor, o algo así
¡Con tal de aturdirme y olvidarme de que no hay nada en el mundo que yo quiera más que a vos!
Podría irme a un lugar que se llame Mío y quedarme ahí hasta la muerte
Podría escribir todo el Romanticismo en verso y en prosa sobre una pared sin revoque
O podría hacerme burgués y poner un negocio de algo
O acostarme en el campo, durmiendo de día, hablando con la noche
Contándole lo hermosa que sos cuando sonreís, y cuando estás seria, y cuando te reís, y cuando bostezás,
Pero voy a esperarte