La culpa atávica es un término ideado por el escritor estadounidense H.P. Lovecraft. Podemos ver ejemplo de ello en El horror de Dunwich o En el caso de Charles Dexter Ward.
Si el atavismo significa que se repiten en un ser humano características físicas y psicológicas de los antepasados de este sujeto al que nos referismo; la culpa atávica es el remordimiento y el horror de un hecho satánico que arrastra este sujeto, no por culpa suya, sino por culpa de sus ancestros.