No sé qué es la felicidadReconozco noblemente que no soy un hombre feliz. Es que ni siquiera he llegado a saber concretamente en qué consiste eso de la felicidad.
A lo largo y ancho de mi vida he tenido la oportunidad de conocer a gente de diversos pelajes y he podido comprobar que el bienestar moral puede aglutinarse en torno a las cosas más inverosímiles y contradictorias.
Infinitos son los cebos que el ser humano se ha puesto para cazar esa utopía que llaman felicidad, que a mí siempre me han parecido artilugios con los que nos pescamos nosotros mismos, de un modo ingenuo, incansable, agotador, como el ratón queriendo atrapar al gato. Al menos, yo siempre he sentido la sensación de estar luchando contra fuerzas invencibles.
A Chávez LópezSevilla ag 2025