Nunca he visto antes un firmamento tan rico en matices como este. No creo que exista una belleza semejante.
Alzo la cabeza y miro al cielo: lo veo pintarrajeado de rojo, azul, gris, negro, verde, naranja… Chorrean los colores como en la paleta de un pintor.
Hay algo en este cielo que oprime. El aire parece a la vez pesado y frágil cual lámina fina de acero.

