La pescadera MicaelaMicaela la pescadera era una mujer de 38 años, atrevida, guapa y con buenas hechuras. Tenía un cutis moreno y unos bellos ojos verdes, peligrosamente soñadores. Sus pómulos, que sobresalían más de lo normal, daban a la cara un hechizo salvaje. Vestía con cierto esmero, y el “toque” disimulaba lo ajado de la ropa.
Su esposo era un hombre de mediana estatura, de 42 años, bruto y grosero y llevaba siempre los pantalones y la chaqueta con manchas de cenizas y lamparones, le apestaba el sudor y sus hombros raramente no estaban nevados; había en él algo de repulsivo, pero a su esposa, esas “pequeñas simplezas”, no la preocupaban.
El sueño de Micaela era codearse con personas de alto relieve, millonarias, a costa de lo que fuese, y por encima incluso de su matrimonio y de su voto de fidelidad.
Dispuesta a todo estaba la lanzada Micaela.
A Chávez LópezSevilla ag 2025