Puede parecer fácil después de todo lo sucedido
pero para echarte de menos no hubo testigos.
Normalmente duele más la huida
pero la espada que me clavaste si dejó herida.
Estuve buscando alguna que otra medida
pero sigo intentando levantarme de ésta caída.
Y es que duele tanto el olvido
que esto nos hizo acabar siendo enemigos.
Comentarios