Tienes que hacerte a la soledad
Uno suele nacer hacia los brazos de una madre
No le da tiempo a digerir el trance
Salvo cuando de niño
Empieza a flirtear con la soledad por las noches
Vence con ello el apagón
Y la luna
Con su luz cómplice
Lo traslada a sí mismo
Hasta que se duerme
Por ello tienes que hacerte
A gustarte
A entender
Que todo el mundo es pasajero
Y cuando llegas al lecho
Apunto de rebasar la frontera de tus sueños
La noche es inmensa
Hazte como se hace el preso enjaulado
Asume y acepta tu momento
El silencio puede no ser más que un ruego
A seguir existiendo