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Deja ese botón...

—      Deja ese botón… te lo pido por favor

—      ¡No! ¡Mataste a mi padre! ¡Morirás junto con ellos!


Aquel pequeño miraba con decisión al joven soldado.

Un niño cegado por las ordenes de su superior, quien en esos momentos se encontraba bajo la tierra pudriéndose.


—      ¡Se que te duele saber que él está muerto! Pero él mato a millones de personas con el único fin de lastimar a niños como tú…


Trato de acercarse.


—      ¡vete! ¡Los matare!


Esa pequeña mano, con apenas siete años de ser formada, tomaba con firmeza un control remoto muy peligroso. Un control, que, si el niño presionaba, toda la ciudad sucumbiría a la muerte.


—      ¡Morirás junto con nosotros si lo haces!

—      ¡No! Él me dijo que estaría bien, él no me ha mentido.


Aquel joven soldado estaba cansado, la última herramienta de ese viejo verde era utilizar a un niño para destruir la ciudad entera.


—      Entonces, ¿estás de acuerdo con la muerte de tus amigos?


El pequeño desvaneció su determinación con rapidez al recordar a sus amigos.


—      ¡Ellos morirán si presionas el botón!

—      ¡Mientes!


El nerviosismo con presionar el botón había vuelto. Ese niño estaba decidido.


“No puedo simplemente asesinarlo… tengo que tranquilizarlo”

(Dirimid, ¿Estás ahí?)

(Joder, ¿Qué está sucediendo haya arriba?)

(Todo esta tan callado como las catacumbas)


Su amigo y más fiel compañero, llamaba desde una radio al oído de Dirimid, el joven soldado.


—      ¡Volverás a casa con tu madre! ¡Apártate del botón! Si lo haces podrás ir con ella.

—      ¿Mamá?

—      Si, ¡Si! Ella, ¡Podrás verla!

—      ¿Mamá está viva?


“¿Qué diablos le dijeron a este niño? “

Pensó mientras se acercaba al pequeño y observaba como este se distraía pensando en su madre.


—      Si, ella lo está, ella fue quien lidero todo esto, ella te está buscando.


 La revolución sería un éxito, solo necesitaban que ese pequeño se alejara de aquel botón.


—      ¡Mamá!


Después de pensarlo por unos instantes, el pequeño sonrió con alegría, volvería a ver a su madre, aquella de quien lo separaron durante su corta vida y de la cual aún conservaba recuerdos.

Tan pronto como se hizo a la idea de verla, sus ojos se iluminaron, soltó el control y corrió hacia el soldado.

El cual de la angustia corrió hacia el control remoto, el cual, como cámara lenta, caía hacia el suelo, con una alta probabilidad de ser presionado por el suelo.

Sabía que no podía culpar al pequeño, es solo un niño que fue educado pesimamente.

Y mientras que ambos se cruzaban, para dirigirse a lugares opuestos, el control callo boca abajo, presionándose a sí mismo y detonando el fin de esta historia.

A la lejanía comenzó a oírse la explosión de cada edificio cercano, puentes, casas, parques, todo, hasta llegar a la casa presidencial, donde tanto el soldado como el niño, se miraron con horror de saber lo que sucedería con sus vidas.

Pero, de todas maneras, ¿Qué eran ellos? Si no un peón de órdenes superiores, herramientas para el ajedrez de la revolución tanto como la opresión. 

Salvadores o provocadores de unas de las peores catástrofes de ese país...



Recordados por medio de una estatua llena de su dolor y sufrimiento, al estar ambos, abrazados, notando en sus rostros el horror que les espera.

Provocado por un anciano codicioso y estúpido que se hizo llamar a si mismo conocedor de lo maravilloso.


Comentarios

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Interesante historia esta tuya de "Deja ese botón". Desde luego, no estás a falta de imaginación, además de bien redactada y con un perfecto enlace con las sintaxis y los tiempos de los verbos.

    El pequeño que citas era un poco autoritario, sólo "controlado" por esa voz tajante que le prohibía cosas que podían ser peligrosas o contraproducentes.

    Me ha sorprendido el final.

    Un saludo

     :)

    (Bueno sería para todos, incluyéndote a ti, que, además de escribir lo que te plazca, que también colabores con con tus comentarios los textos que más te agraden de otros compañeros foreros. Gracias)

     
  • ¡Muchas gracias!
    Lamento mucho la inactividad y mi falta de participación con los escritos del resto, estoy poniéndome al día de todo lo que han creado y sinceramente me gusta mucho toda la creatividad en este foro. 

    Nuevamente gracias por haber leído mi arte. 

    Tengan un buen día por favor ☺
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