La realidad es que si yo te dijese que parezco feliz, me responderías que no lo parezco, que lo soy.
Ves a diario que sonrío con cada línea de tus sobadas frases sin ningún sentido, y sin embargo nunca percibes mi necesidad de distanciarme de ti.
Yo no quiero contarte cosas para que no te alejes, y tú no acabas de soltarme para que no me vaya.
Te enganchas a mi brazo como yo a tus guiones inventados, y resulta que nos hacemos la vida por día más insoportable.
Se me ahoga el llanto sin siquiera salir de la garganta, y todavía vivimos juntos, sabiendo de sobra los dos que tú no eres lo que me hace falta.
Finjo todos los días ensayando nuestra despedida en el viejo espejo de aumento del cuarto de baño, tan deteriorado como nuestra historia, y no termino de ver la salida en este bucle perfecto que me atrapa en un calendario lleno de meses que parece que nunca terminan.
Se me está yendo la vida y me da la sensación de que no me importa. Me es apremiante reconocer que me tengo olvidada.

Antonio Chávez López
Sevilla febrero 2023
