¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Amantes de la conspiración

Ariel GarcíaAriel García Gonzalo de Berceo s.XIII

El ciberespacio está saturado de videos, fotografías y enlaces que podrían resultar dignos de nuestra confianza pero, si buscásemos la verdad, ¿sabríamos distinguirla? Es cierto, la Verdad quizá no exista, sino interpretaciones mudables y provisorias, pero en un entorno donde los «amantes de la conspiración» han construido un peligroso ecosistema quizá se torne importante buscar algo parecido a ella. Practicar el pensamiento crítico, examinar los fundamentos de cualquier juicio o posición, no tomar ideas o conceptos como paquetes cerrados podrían resultar esenciales, pero estos instrumentos, en el contexto actual, tampoco servirían si no los afiláramos cada día.

Respecto a la naturaleza potencialmente perjudicial de las teorías de conspiración (conspirativas o conspiratorias), me gustaría anotar algunas reflexiones, sin olvidar que la generalización, como recurso argumentativo, no siempre ofrece el respaldo más sólido.

Los partidarios del «conspiracionismo» suelen estar convencidos de que en cada rincón existen conjuraciones de carácter secreto ocultándonos cualquier tipo de información o beneficio, algo parecido a un poderoso contubernio que todo lo manipula. La tendencia a edificar argumentos sobre verdades que, según su criterio, han sido ocultadas a la mayoría (y descubiertas por un reducido grupo de perspicaces) alimenta la figura de una sociedad aún más cruel. No descarto que buena parte de estos amantes del complot combine ingenuidad y frenesí.

Pueden creer férreamente en sucesos que no han tenido la posibilidad de verificar, salvo por fábulas, falacias o la palabra de otros partidistas, quizá por eso necesiten también contar con enemigos fáciles, reales y cercanos, más tangibles. Presumo que se trata de un mecanismo compensador, ilusorio, que intenta mostrarles la veracidad de lo lejano e incongruente en un plano más palpable y coherente. Al fin, el lugar del enemigo terminará ocupado por quien rebata sus argumentos o no comulgue con su doctrina.

Lo escrito no significa que imagine el universo en que vivo como el ambiente idílico de las buenas voluntades o la Arcadia de los poetas, ya que si echara mano a la historia cercana hallaría sucesos ciertos que en su momento fueron rotulados como teorías conspirativas, pero esto no justifica que acepte el exceso o el absurdo, ni que me resigne a llenar los huecos de un mundo inasible con los comodines de la conspiración.

Es preciso aclarar que, según mi modo de ver las cosas, admitir o publicar determinados hechos como el resultado de tramas conspirativas no equivale a engañar, por lo menos de manera consciente. Conforme a mi percepción, y exponiendo una reflexión breve e incompleta, el germen del «conspiracionismo» se propaga al simplificar el mundo que habitamos o caemos en un exceso de clarividencia, con la ilusoria ambición de que todo lo que nos rodea puede abarcarlo la panza de nuestras limitaciones.

La fuerza de la conspiración, que quizá anhele ordenar el caos, no se detiene ante un entorno incognoscible, compuesto por millones de individuos cuyos actos han sido influidos por innumerables circunstancias, inabordables y ajenas. La fuerza de la conspiración no cree en él, no ve ese universo difícil. La fuerza de la conspiración olvida que, en la gran mayoría de los casos, el caudal de información al que podemos acceder sobre un acontecimiento es muy muy pobre en relación a lo acontecido: el evento se deforma, se desordena, se retuerce y se abolla con el paso de los minutos.

¿Es posible, entonces, calcular siempre y con acierto cada detalle, cada perspectiva, cada intención? Según la cantidad de conjeturas defendidas como certezas en el universo de la conspiranoia, algunos responderán que sí.


Comentarios

  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII
    editado octubre 2022


    Este siguiente texto sobre la conspiración lo subí yo a la red años atrás.

    "Entre las crecientes discusiones sobre los estilos argumentativos de las teorías de la conspiración y los procesos cognitivos relacionados de su público, los estudios hasta ahora son limitados en lo que respecta al desarrollo de los métodos y las estrategias que podrían desacreditar eficazmente las teorías de conspiración y reducir las influencias dañinas de la exposición a los medios de comunicación conspirativos. Este estudio evalúa de manera crítica la efectividad de varios enfoques para reducir la creencia en conspiraciones, a través de específicos experimentos". 

    "Los resultados finales demuestran  palmariamente que los métodos basados en el contenido al enfrentar las teorías de la conspiración pueden mitigar, en forma parcial, la creencia conspiratoria".

    "Específicamente, las correcciones centradas en la ciencia y los hechos fueron capaces de mitigar eficazmente las creencias en la conspiración, mientras que las estrategias de la alfabetización mediática e inoculación no produjeron cambios significativos. Más aún, los hallazgos demuestran que ambos métodos centrados en el público en general, que implican decodificar el mito de la teoría de la conspiración y volver a imaginar relaciones intergrupales, fueron efectivos en un alto porcentaje para reducir la aceptación cognitiva de la teoría de la conspiración.


     :)

     
  • antonio chavezantonio chavez Miguel de Cervantes s.XVII


    Este siguiente texto sobre la conspiración lo subí yo a la red años atrás.

    "Entre las crecientes discusiones sobre los estilos argumentativos de las teorías de la conspiración y los procesos cognitivos relacionados de su público, los estudios hasta ahora son limitados en lo que respecta al desarrollo de los métodos y las estrategias que podrían desacreditar eficazmente las teorías de conspiración y reducir las influencias dañinas de la exposición a los medios de comunicación conspirativos. Este estudio evalúa de manera crítica la efectividad de varios enfoques para reducir la creencia en conspiraciones, a través de específicos experimentos". 

    "Los resultados finales demuestran  palmariamente que los métodos basados en el contenido al enfrentar las teorías de la conspiración pueden mitigar, en forma parcial, la creencia conspiratoria".

    "Específicamente, las correcciones centradas en la ciencia y los hechos fueron capaces de mitigar eficazmente las creencias en la conspiración, mientras que las estrategias de la alfabetización mediática e inoculación no produjeron cambios significativos. Más aún, los hallazgos demuestran que ambos métodos centrados en el público en general, que implican decodificar el mito de la teoría de la conspiración y volver a imaginar relaciones intergrupales, fueron efectivos en un alto porcentaje para reducir la aceptación cognitiva de la teoría de la conspiración.


     :)

     

    Por cierto, perdón, un saludo cordial Ariel.




  • Ariel GarcíaAriel García Gonzalo de Berceo s.XIII

    Por cierto, perdón, un saludo cordial Ariel.




    ¡Cordial saludo, Antonio!
  • SarasvatiSarasvati Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2023

    Hoy se confunde conspiracionismo con pensamiento crítico. Hace años el término  aludía principalmente a una subcultura asociada al "frikismo", a medios sensacionalistas, a la falta de credibilidad.... hoy describe algo más; una mentalidad y un sesgo frecuente para interpretar la realidad. También un instrumento mediático y político recurrente para desacreditar al contrario, empañar y polarizar opiniones. No sólo, por cierto, entre grupos radicales que se definen contrarios al sistema y que lo leen el mundo en clave de "conjura" , "manipulación de masas", "aborregamiento", etc. 

    En la época de las fake news, de la posverdad, de la sobrecarga informativa, de la confusión, caer tanto en la sospecha ideológica partidista como en la negación por sistema es fácil, incluso entendible.
    Pero el conspiracionismo no deja de ser otra forma de inercia, de prejuicio o interpretación tendenciosa que guarda poca o ninguna relación con la capacidad de discernir. 

    Creo que cuando no hablamos de intereses concretos o ideológicos a menudo no responde a una intención de ordenar el caos ni a una visión alternativa o negativa definida, sino al afán personal de sentirse y creerse por encima de lo que se entiende como "dado", lo oficial, lo establecido...
    Digo se entiende porque en la actual libre acomodación de ideas la invocación de ese otro al que oponerse, "el sistema", por ejemplo, designa ya casi cualquier cosa. 
     
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII

    ¿Es posible, entonces, calcular siempre y con acierto cada detalle, cada perspectiva, cada intención? Según la cantidad de conjeturas defendidas como certezas en el universo de la conspiranoia, algunos responderán que sí.


    Antes que nada, un saludo y un abrazo Ariel, paseando por aquí después de varios años encontré este texto interesante y fundamentado respecto a “la teoría de la conspiración”.

    La teoría de la conspiración es algo que surge de una manera casi paralela con la explosión de telecomunicaciones (internet, telefonía móvil, etc.).

    Leyendo lo que dice Sarasvati respecto al “pensamiento crítico”, coincido con ella.

    Aquí algunos ejemplos de ciertos hechos que en su momento el común de la gente consideraba verdades rotundas.

     

    “El derecho divino de los reyes a gobernar y sus súbditos a obedecer”

    Cuantos millones de personas murieron por dudar de esto, en realidad no lo sé. Pero no fue una teoría de la conspiración la que cambió esto.

    ////////

    De niño y hasta adolescente estaba convencido de esto:

    “120 osados españoles dirigidos por Francisco Pizarro y Diego de Almagro conquistaron un imperio”

    Tuve que escuchar a profesores universitarios explicar lo que ocurrió con ese imperio, y la razón por la cual por tantos años se empeñaron por enseñar eso en las escuelas.

    ///////

    “Los judíos son una raza abyecta que condujo a Alemania a la derrota”

    Millones de Alemanes creyeron esto ciegamente y nadie en esa época lo dudó. Como consecuencia murieron asesinados millones de judíos.

    //////////

    No voy a mencionar ciertas afirmaciones políticas que conozco en mi país y en otros países que se han dado como verdades absolutas e incuestionables y luego resultaron y siguen resultando mentiras sucias asquerosas e interesadas. Y aquellos cuestionan esas verdades son insultados, vejados y son acusados de “conspiranoicos”.

    Empecé el texto con una cita tuya en la que te planteas una pregunta. En mi caso te respondo que no.

    Un saludo Ariel nuevamente.


Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com