En realidad, no hay una definición formal sobre el atractivo. Nunca la ha habido. Pero el pueblo habla: ‘el atractivo está en el ojo de quien mira’. Y así es, efectivamente, porque lo que para unos es atractivo, para otros no lo es tanto, o es simplemente horrendo.
Dicho esto, en la historia de la humanidad resulta difícil de creer que la sociedad no haya desarrollado una idea de lo que es atractivo. Es por eso existen vallas publicitarias, anuncios, vídeos y revistas de moda. Cuando la gente piensa en el atractivo femenino, no se le pasará por alto la imagen de la extinta Marilyn Monroe, antes que la de otra mujer.
Un paso más allá, cuando la gente piensa en Marilyn Monroe, seguro que también piensa en su pelo rubio. La cabellera rubia platino de la Monroe, era, sin duda, la que dejó el camino abierto para las ‘rubias explosivas’.
Aunque creo que el cabello rubio siempre ha sido un objeto de atracción para los hombres, luego del ascenso de la Monroe a la fama en los años 50 se convirtió en un elemento básico de belleza. Y, a continuación, los clichés aparecieron: la mujer rubia es hermosa, las rubias son las mejores, las rubias se divierten más, las rubias ‘se lo montan mejor’ y, de pronto nos pareció que el concepto de la superioridad rubia había sido empujado a la vanguardia de la percepción popular.
Yo siempre he preferido a las mujeres morenas. Pero esto no quiere decir que haya algo malo en las rubias, simplemente que las morenas me chiflan. Es más, nunca tuve la ocasión de salir con una rubia. Y eso será, digo yo, porque ninguna me hizo tilín ni yo a ella. Pero a lo largo de mi vida (mis años han dado para mucho) he conocido a muchas rubias que eran, o son todavía (la belleza en general no debe morir nunca), hembras guapísimas y despampanantes.
Para mí hay algo especial en la cabellera y en la piel, morenas. Es una combinación impecable, que no puede ser ignorada. Al tiempo que reconozco que la mayoría de los principales ideales prefieren lo contrario.
Es estadísticamente popular que una mayoría de hombres prefiere a las rubias.
La ciencia proporciona evidencias, aun la creencia popular. Y los hombres podrían preferir a las rubias, pero ahí abajo hay una morena y una rubia, pronúnciate tú.


(Esas dos chicas son modelos. Pero en la calle, en el anonimato, hay a manta chavalas que quitan el hipo)
Antonio Chávez López

Comentarios
y el otro responde con los ojos muy abiertos...
-si si si si si si si
- ¿Es teñido su pelo, señorita?
- ¡Y a usted que le importa?
- Perdone, pero es que tiene un pelo muy atractivo para lucirlo al aire.
- Gracia, muy amable. ¿Es suyo ese Mercedes descapotable?
- Sí señorita.
- Pues... si le apetece... me suelto la melena...