Hace un par de semanas, en una de las revisiones periodicas de apuntes, papeles sueltos, etc., de esos que tienen una caducidad inmediata y que deben ser eliminados cuanto antes mejor, encontré unos "poemas" que escribí, por lo menos en el año 3 a.de C., aproximadamente de cuando los primeros mamíferos salieron del agua para colonizar la tierra.
Los leí por encima, y me costó recordar por qué o a para quien los escribí. En un principio, sonreí porque pensé que todos eran fruto de esa época de adolescente, en la que cada uno se pone y se quita actitudes, puntos de vista, etc., en busca de su propia identidad.
Por ejemplo, en el tiempo que escribí esos poemas, toda yo era Sturm und Drang, Las penas del joven Werther, Schopenhauer, Kierkegaard, Nietzsche (este si que fue mi primer gran amor), y un largo etc...
Naturalmente todo iba a conjunto, incluso los amigos, todos teníamos un aspecto que yo llamaba "estilo crisis existencial finisecular". Aunque por fuera, cuanto más lánguido, más maldito, y más diferente, mejor, nos echábamos unas fiestas que empezaban el jueves y terminaban el domingo, de resaca y comiendo con la família...
Aquí pondré uno, de ejemplo, que ya os digo, ahora, con la distancia, me río y me digo: lo que ha llovido desde entonces...
Esta es la primera vez
que miro al cielo
en busca de mi buena fortuna,
no la encuentro en ningún sitio
y sin ella, perderé el mundo.
Observo las estrellas,
y descubro que tiemblan de frío
allí arriba,
como yo, aquí abajo.
Porque quería que fuese fácil,
porque pretendía engañar a este vacío...
porque si derramase una lágrima
se despertarian todas las demás,
las que duemen encerradas
en el cofre de mis secretos.
Por eso miro al cielo
y observo las estrellas,
y las descubro
tan distantes allí arriba
como nosotros ahora, aquí abajo.
Con el tiempo, yo por lo menos, recuerdo pronto lo bueno, pero de lo malo...en fin, que no me acuerdo del momento exacto que escribí esto, pero no dudo que algo parecido al fin del mundo debía estar ocurriendo....podría ser que lo hubiese escrito para alguien hacia quien tuve un sentimiento muy fuerte...que tocaba el piano, y que se parecía a un retrato de Chopin que encontramos un día, poniendo en orden la pequeña biblioteca de aquel local...
Si a alguien le apetece contar alguna historia sobre algun recuerdo, pues que se siente aquí conmigo un rato y que se explique algo.
Un abrazo para todos
Comentarios
Me gusta lo sensible que eres...y siento mucho que lo hayas pasado mal.
Así que le dedicaste el poema al chico del piano eh?
Bueno, pues que sepas que me ha gustado y que espero que si, que siempre te acuerdes de los buenps momentos y dejes atrás los malos
....
Un abrazo
Como ves me hallegado lo que escribiste.
...y la fortuna pudo ser, tener el valor de dar ese paso que tanto tiempo lo evitamos.
Yvs
Pero bueno que sepas que me ha encantado, y meditaré para poder poner alguna respuesta a tu altura.
un beso...
EL TREN EMBRUJADO
(Cuento de Albertito, escrito el 07.03.94)
Había una vez un niño que tenía que ir a Tailandia en tren. Un día tuvo que ir a la taquilla a sacar la entrada, pocos minutos después subió en el tren y vio que el conductor era un lobo. El niño intentó salir pero demasiado tarde, se había cerrado la puerta. Se fue corriendo al primer vagón, allí había murciélagos, brujas y arañas. En los demás vagones estaba lleno de lobos. El tren fue a Transilvania, castillo de monstruos. El niño chilló ¡quiero ir a mi casa! y resulta que vio una lámpara maravillosa, la frotó y salió un genio,
- ¡oh! ¿Qué deseas amo?, dijo el genio.
- ¡Quiero estar en casa!.
Y por un, dos, tres, el niño apareció en su casa.
FINAL
me acuerdo de la más honrada:
La buena doña Rogelia
aunque a veces pesada
pero su humor es joven,
mas cuando estaba en la edad media,
¡que los trovadores troven!
es una campeona
y sus rivales dicen:
¡es una fastidiona!
se encontró con un ladrón
mas se defendió como pudo
con pimientos del padrón.
y con los angelitos jugó
una partida de ajedrez
y como siempre, ganó.